20200806 Sólo un Jesús marica puede salvarnosEsta sesión de formación tiene lugar el 19 de septiembre de 2020 de 19:30h a 21:30h en Barbieri 18 con CITA PREVIA escribiendo al correo, formacion@crismhom.org, dando preferencia a personas que tengan dificultad para la conexión y prefieran asistir presencialmente (es imprescindible llevar mascarilla para poder entrar). También será retransmitida en directo por vídeo conferencia a través del siguiente ENLACE. En ella, Carlos Osma nos presenta su libro "Sólo un Jesús marica puede salvarnos: reflexiones cristianas en clave gay". Carlos aborda temas comúnmente ignorados o poco comentados en la literatura teológica de nuestro tiempo. En palabras de Renato Lings: "invito, por tanto, a las personas que se disponen a leer el libro que aquí se presenta a dejarse inspirar, asombrar y provocar y a seguir reflexionando sobre el significado que puede tener el reino de Dios para nosotras y nosotros”. En esta sesión, Carlos nos habla de su libro y compartirá su visión sobre la escritura y la contribución que esta visión LGTBIQ aporta a nuestra cultura occidental y a la fe cristiana. Puedes comprar el libro en el siguiente ENLACE.

Escrito por alberto el Jue, 06/08/2020 - 22:21

últimos primerosEvangelio según san Mateo (19, 30; 20, 1-16)  En aquel tiempo dijo Jesús: «Pero muchos primeros serán últimos y muchos últimos primeros. Pues el reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo y les dijo: “Id también vosotros a mi viña y os pagaré lo debido”. Ellos fueron. Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde, e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: “¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?”.  Le respondieron: “Nadie nos ha contratado”. Él les dijo: “Id también vosotros a mi viña”. Cuando oscureció, el dueño dijo al capataz: “Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros”. Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Al recibirlo se pusieron a protestar contra el amo: “Estos últimos han trabajado sólo una hora y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno”. Él replicó a uno de ellos: “Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?”. Así, los últimos serán primeros y los primeros, últimos».

Esta parábola de hoy es desconcertante, de contenido completamente contracultural. En nuestra sociedad, la lucha por la justicia social, por los salarios dignos, por la posibilidad misma de un empleo, tiene tanta fuerza que es fácil que nos extrañemos al escuchar esta parábola, donde cada jornalero recibe el mismo salario. En el reino de Dios cada uno recibirá lo mismo: el regalo de la vida eterna.  

Escrito por ricardo el Sáb, 19/09/2020 - 12:57

 

LA TENDA DI GIONATA CON EL PAPA

Artículo de Luciano Moia publicado en Avvenire, periódico de la Conferencia Episcopal Italiana, el 17 de septiembre de 2020, p. 19

"El Papa ama a vuestros hijos tal como son, porque son hijos de Dios". Así lo dijo ayer el Papa Francisco, al finalizar la audiencia, dando la bienvenida a un grupo de padres con niños LGBT de la asociación Tenda di Gionata. Asistieron unos cuarenta padres y madres.

Mara Grassi vicepresidenta de la asociación junto con su esposo Agostino Usai, donó al Papa el librito “Padres afortunados” que resume las experiencias eclesiales, no siempre fáciles, de estas familias junto con algunas cartas con peticiones, esperanzas, pero también protestas de la gente, que durante demasiado tiempo han sido considerado indeseables por las comunidades eclesiales.

 

«Nuestra asociación - le dijo Mara Grassi al Papa - quiere hacer que la Iglesia y las familias con niños LGBT dialoguen.

Siguiendo el ejemplo del título del libro que le presentamos, le expliqué que nos consideramos afortunados porque nos hemos visto obligados a cambiar la forma en que siempre hemos visto a nuestros hijos. Una nueva mirada que nos ha permitido ver en ellos la belleza y el amor de Dios.

Queremos crear un puente con la Iglesia - continuó el vicepresidente de la Tenda di Gionata, que forma parte del Grupo Parroquial Regina Pacis de Reggio Emilia y el Grupo Davide de Parma - para que la Iglesia también pueda cambiar su mirada hacia nuestros niños, no excluyéndolos más pero acogiéndolos plenamente ».

La respuesta de Francisco fue tranquilizadora y cordial: "La Iglesia no los excluye porque los ama profundamente". El Papa también recibió una camiseta con los colores del arco iris con las palabras "En el amor no hay miedo" (1 Jn, 4, 18).

“Miró y sonrió - concluye Mara Grassi, que tiene cuatro hijos, el mayor de los cuales es homosexual -. Un momento de profunda armonía que no olvidaremos ».

 

La Tenda di Gionata es una asociación nacida a petición de Don David Esposito, un sacerdote de las Marcas que murió de manera inesperada.

 

Escrito por luiscle el Sáb, 19/09/2020 - 12:16

perdonEvangelio según san Mateo (18, 21-35) En aquel tiempo, acercándose Pedro a Jesús le preguntó: «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?». Jesús le contesta: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Por esto, se parece el reino de los cielos a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus criados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El criado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: “Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo”. Se compadeció el señor de aquel criado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero al salir, el criado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba diciendo: “Págame lo que me debes”. El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba diciendo: “Ten paciencia conmigo y te lo pagaré”. Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: “¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo rogaste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?”. Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si cada cual no perdona de corazón a su hermano». 

Nos gusta que nos perdonen, pero nos resistimos a conceder el perdón. El creyente debe ser generoso en el perdón. Perdonar siempre. Con esto no hace sino imitar la infinita misericordia de Dios, que no sólo perdona al pecador, sino que lo busca y lo invita al perdón. La disposición de perdonar al prójimo es actitud indispensable si queremos recibir el perdón de Dios. Sólo así podemos orar en el Padrenuestro “perdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los que nos ofenden”.

Escrito por ricardo el Sáb, 12/09/2020 - 13:37

comunidad que perdonaEvangelio según san Mateo (18, 15-20)  Dijo Jesús a sus discípulos: «Si tu hermano peca contra ti, repréndelo estando los dos a solas. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un pagano o un publicano. En verdad os digo que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en los cielos, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en los cielos. Os digo, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre que está en los cielos. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos».

Cuando hay conflictos en el seno de la comunidad, el cristiano ha de corregirlos buscando el cambio de conducta. El cristiano será auténtico, con el amor como clave de su vida, si corrige a su hermano, porque le ama. Quiere para su prójimo lo que para él mismo es el mayor bien. En esa corrección juega la comunidad un papel definitivo. Para ayudarnos unos a otros, necesitamos que la fe sea participada y comunicada: Dios está allí donde dos o tres estén reunidos en su nombre.

Escrito por ricardo el Dom, 06/09/2020 - 10:22

cruzEvangelio según san Mateo (16, 21-27) En aquel tiempo, comenzó Jesús a manifestar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y padecer allí mucho por parte de los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, y que tenía que ser ejecutado y resucitar al tercer día. Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo: «¡Lejos de ti tal cosa, Señor! Eso no puede pasarte». Jesús se volvió y dijo a Pedro: «¡Ponte detrás de mí, Satanás! Eres para mí piedra de tropiezo, porque tú piensas como los hombres, no como Dios». Entonces dijo a los discípulos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí, la encontrará. ¿Pues de qué le servirá a un hombre ganar el mundo entero, si pierde su alma? ¿O qué podrá dar para recobrarla? Porque el Hijo del hombre vendrá, con la gloria de su Padre, entre sus ángeles, y entonces pagará a cada uno según su conducta».

No fue nada fácil para los apóstoles aceptar que Jesús no era como se lo imaginaban. Tampoco fue nada fácil para Jesús recorrer su camino hacia la cruz. Y seguro que tampoco fue fácil para él tener que anunciar a sus seguidores las palabras "si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga".
Con razón se quedó al final con muy pocos discípulos, los más cercanos, los más fieles, los más incondicionales.

Escrito por ricardo el Dom, 30/08/2020 - 10:31