18º Domingo del TO  

El evangelio de hoy con este fragmento de Lucas presenta a Jesús respondiendo a un hombre que le pide que intervenga en una disputa familiar. Como sucedía con los rabinos y líderes religiosos de la antigüedad, también Jesús es invitado a ayudar en la solución de una disputa familiar. Esta era una práctica común desde muy antiguo, y se mantiene hoy en determinados ámbitos. En Deuteronomio 21,15-17 encontramos un ejemplo que ilustra lo que debe hacerse en un caso de conflicto por la primogenitura.

La respuesta de Jesús es que no desea intervenir en la disputa. Por un lado, Jesús con su respuesta se niega a jugar el papel de juez o intermediario en disputas hereditarias, queriendo indicar que Él ha venido no a ocuparse de los bienes transitorios sino a anunciar el reino de Dios. Por otro lado, Jesús aborda el tema que parece ser la raíz de la polémica entre el hombre y su hermano: el reparto de una herencia y el origen del desacuerdo: la codicia.

Jesús previene contra la codicia. La parábola sobre el hombre rico que se cree autosuficiente después de que su cosecha ha producido en abundancia, ilustra el afán de poseer y adquirir riquezas para atesorarlas. El lenguaje del texto se caracteriza por el uso reiterativo de la primera persona, lo que quiere indicar la actitud egoísta del hombre y el ensimismamiento por los bienes que ha acumulado.

 

Escrito por crismhom el Dom, 04/08/2019 - 07:07

17º Domingo del TO 

El evangelio de hoy da continuidad al evangelio del domingo pasado. En aquel evangelio vimos a María a los pies de Jesús, escuchando su palabra. En el pasaje evangélico de hoy, Jesús despierta en los discípulos la necesidad de rezar, de aprender de su maestro a orar. En esta relación discipular, Jesús, que es el enviado del Padre, a su vez envía a sus discípulos. Por eso les enseña a orar.

Podemos apreciar en este evangelio una cuidada estructura: la pequeña introducción donde se presenta la petición de un discípulo, que da paso a tres partes: una primera parte con la enseñanza del Padrenuestro, otra segunda parte con la parábola del amigo inoportuno, y una tercera parte que habla sobre la  eficacia de la oración, con el ejemplo de la atención a los hijos y la superior bondad de Dios.

La petición de un discípulo da lugar a la respuesta de Jesús, que se refiere a la relación con Dios Padre, una relación centrada en la oración. Estos tres contenidos, el Padrenuestro, la parábola del amigo inoportuno y la enseñanza sobre la bondad de Dios, giran en torno a la confianza en el Padre e insisten, cada uno de una forma, en presentar a Dios como cuidador, fuente de dones y firmeza del creyente. Las palabras importantes aquí son orar, pedir, ydar. Vemos también que la mención al Padre abre y cierra este evangelio. Desde un punto de vista lingüístico, el texto pasa del “orar” al “pedir”. Podemos darnos cuenta que en este pasaje Jesús dice que la oración es fundamentalmente petición.

Jesús nos habla de la confianza en Dios, lo que significa presentar sin temor nuestros deseos, nuestras preocupaciones y necesidades. Es por esa razón que Jesús nos entrega la oración del Padrenuestro como modelo perfecto de cómo y con qué actitud debemos dirigirnos a Dios, y nos invita a ser amplios en nuestros deseos y anhelos en la oración.

El Padrenuestro incluye todo lo que debe ser el gran anhelo cristiano: que Dios y su amor estén presentes en el corazón de las mujeres y los hombres, para que demos gloria a su nombre; que el mundo sea según la voluntad del Padre, que el amor y la fraternidad sean lo que marquen la vida de mujeres y hombres y nadie quede al margen de una vida digna. Que a nadie falte el alimento de cada día y tampoco el alimento espiritual. Por último, el Padrenuestro nos hace pedir perdón por nuestra realidad débil y pecadora, y perdonar a los que nos han ofendido; recordándonos lo importante que es mantenernos en oración para no separarnos de Dios.

 

Escrito por crismhom el Sáb, 27/07/2019 - 18:43

El 5 de julio de 2019 tiene lugar la entrega de la XIII edición del premio Arco Iris CRISMHOM en Barbieri 18 a María Luisa Berzosa (religiosa de la congregación de las Hijas de Jesús) y a Ramón Llorente (sacerdote de la diócesis de Madrid). Este premio se entrega a personas o instituciones que se destacan por su defensa de derechos y el apoyo de las personas LGTBI cristianas, que sufren una doble discriminación: por ser LGTBI dentro de las iglesias cristianas y por ser cristianas dentro del colectivo LGTBI. 

 

Escrito por crismhom el Dom, 21/07/2019 - 20:56

16º Domingo del TO 

La presencia de Jesús en una familia y la hospitalidad a él ofrecida es el tema sugestivo de este evangelio; es Jesús que ha venido a habitar en medio de las mujeres y los hombres, y nos suscita una actitud de acogida.

La historia aparece entre la parábola del buen samaritano y la lección de la oración del Padrenuestro que da Jesús a los discípulos en san Lucas 11, 1-13. Esta pequeña historia de Marta y María sirve de conexión entre ambos pasajes.

Entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. Lucas no nos da el nombre de la aldea, pero debe ser Betania, donde el evangelista san Juan nos dice (Jn 11, 1) que vivían Marta, María y su hermano Lázaro, a quien tampoco se nombra aquí.

Marta fue a recibir a la visita (también fue Marta quien recibió primero a Jesús en Jn 11, 20), lo que puede indicar que tenía un carácter decidido. Jesús amaba a estos hermanos (Jn 11, 5) y todo apunta a que los visitaba con cierta frecuencia. María y Marta son presentadas como dos mujeres importantes entre los discípulos de Jesús, y como veremos, también son dos mujeres dignas de ser imitadas.

Jesús, al entrar en la casa, se puso a enseñar. San Lucas nos dice que a sus pies estaba escuchando María, la hermana de Marta. Dice la Escritura que la fe viene por el mensaje que se escucha, y la escucha viene a través de la palabra de Cristo (Rom 10, 17) y María atendió a esta oportunidad de escuchar a Jesús.

 

Escrito por crismhom el Sáb, 20/07/2019 - 23:01

15º Domingo del TO  

El evangelio de hoy nos propone la parábola del buen samaritano, otra de las joyas del evangelio de san Lucas. Esta parábola, con la del hijo pródigo, es de una intensa sensibilidad y profunda enseñanza. Aunque todo el evangelio lucano tiene una gran dimensión social, en estas parábolas -como en las bienaventuranzas- se acentúa esa dimensión. Religiosidad y solidaridad, amor a Dios y amor al prójimo, Jesús y los pobres, son sus dos puntos principales, con una opción clara por los excluidos religiosos y sociales.

La narración es una enseñanza de san Lucas sobre la necesidad primordial de toda persona: la búsqueda de la vida eterna, que no es otra cosa que la plenitud humana y de relación con Dios. Un letrado, para poner a prueba a Jesús, le pregunta: “Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?”. Jesús, viendo su implícita mala intención (porque es conocedor de la ley), le contesta que la respuesta está a su alcance, dentro de sí mismo: “¿Qué está escrito en la Ley? ¿Qué lees en ella?”, es decir ¿en qué crees? El maestro de la ley responde: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu fuerza y con toda tu mente. Y a tu prójimo como a ti mismo”. Efectivamente, estos dos mandamientos, el amor a Dios unido de forma inseparable al amor al prójimo, contenidos respectivamente en Deut 6, 5 y Lev 19, 18, concentran toda la Ley. Jesús luego amplía el contenido de la pregunta: si el letrado ha preguntado por “la vida eterna”, Jesús concreta: “Has respondido correctamente. Haz esto y tendrás la vida”; porque la vida cotidiana, si se vive según Dios, ya es vida eterna, sin necesidad de esperar la otra vida. Por tanto, las palabras de Jesús completan el conocimiento que tiene su interlocutor acerca de la ley.

Entonces surge otra pregunta: “¿Y quién es mi prójimo?”. O lo que es lo mismo: ¿hasta dónde tengo obligación o dónde están los límites del deber de amar? Es el momento en el que Jesús propone la parábola, que como más adelante veremos, perfeccionará la ley judía en lo relativo al deber de amar.

La parábola dice que el sacerdote y el levita “dan un rodeo y pasan de largo”, es decir, entendiendo que para cumplir las prescripciones de la ley. Sólo el samaritano “se compadeció”. El samaritano además de curar y recoger al hombre herido, dio dos denarios, más que suficiente para abonar los gastos de la posada durante un mes. Fue, pues, muy generoso en su buena acción con un desconocido. Es más, calculó por lo alto; en caso de que los dos denarios no bastasen, los gastos de más los pagaría a la vuelta. El samaritano, de quien no se esperaba nada, practicó un cuidado incondicional. Ha hecho todo lo que hay que hacer sin ahorrarse nada. Ha ejercido la compasión con toda generosidad. Es un extranjero y actúa no como el sacerdote y el levita, ambos judíos israelitas.

 

Escrito por crismhom el Sáb, 13/07/2019 - 22:41

14º Domingo del TO 

Este evangelio de hoy es la continuación del evangelio del domingo anterior. Refiere la misión de los setenta y dos discípulos, y lo encontramos sólo en san Lucas, el evangelista que tiene un carácter más universalista. Nos dice que los discípulos son designados por Jesús para ir delante de él. El envío o misión consistirá en ser testigos del Evangelio y anunciar a los pueblos que “el reino de Dios ha llegado”.

Sabemos que el número de los apóstoles de Jesús son doce, número que corresponde a las doce tribus de Israel; y que el número de los setenta y dos hace referencia a los setenta y dos pueblos que, según el capítulo 10 de Génesis, componen toda la humanidad. Ambos números ponen de relieve que el Evangelio de Jesús va destinado tanto a los israelitas como a los demás pueblos. Jesús llama, pues, a toda la humanidad. A todos los hombres y mujeres se les debe anunciar el reino de Dios, que consiste en curar a los enfermos y librarles de todos los males.

Los setenta y dos discípulos...

 

Escrito por crismhom el Dom, 07/07/2019 - 07:34