20200510 ESPERANZA EN TIEMPOS DE CRISIS Esta reflexión tiene lugar el sábado 9 de mayo de 2020 de 19 a 21 horas. En ella, Cristóbal facilita nuestra reflexión en torno al acompañamiento esperanzado en tiempos de crisis. Su reflexión comienza con la contemplación del pasaje de los Hechos de los apóstoles en el que Felipe, se acerca a un etíope que vuelve de Jerusalén, desesperanzado por no entender al profeta Isaías (Hch 8, 26-40). Tras la reflexión en la que estas dos personas desesperanzadas se acompañan mutuamente, se desencadena la esperanza por el encuentro con Jesús resucitado. Posteriormente Cristóbal nos plantea tres retos/provocaciones para vivir con esperanza en tiempos de confinamiento: el cuidado propio; el cuidado a los demás y la consciencia de las actitudes que nos mueven a hacerlo. 

Escrito por luiscle el Dom, 10/05/2020 - 13:37

 camino verdad y vida Evangelio según san Juan (14, 1–12 En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no, os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar. Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros. Y donde yo voy, ya sabéis el camino». Tomás le dice: «Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?». Jesús le responde: «Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí. Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto». Felipe le dice: «Señor, muéstranos al Padre y nos basta». Jesús le replica: «Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace las obras. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre en mí. Si no, creed a las obras. En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aun mayores, porque yo me voy al Padre.

Escrito por ricardo el Sáb, 09/05/2020 - 12:55

20200412 Icono discípulo amadoTodos los jueves  a las 20:30h, se realiza en la sede de CRISMHOM (Barbieri 18) una oración comunitaria de carácter ecuménico, abierta a todas las personas, tanto LGTBI como heterosexuales, que deseen tener un encuentro con el Señor. Esta oración combina cantos, salmos, lecturas bíblicas, peticiones, acciones de gracias y textos que ayuden a la reflexión y la oración. Es un espacio abierto, discreto, acogedor y muy apropiado para personas que se acercan por primera vez a nuestra comunidad. Anímate, vente a conocernos y tráete algún amigo o persona conocida que sepas que necesite de silencio y oración. Puedes conectarte a través del siguiente ENLACE.

Escrito por crismhom el Sáb, 02/05/2020 - 12:42

el buen pastorEvangelio según san Juan (10, 1–10)  En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos: En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A este le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz: a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños». Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús: «En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon. Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos. El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estragos; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante.

Escrito por ricardo el Sáb, 02/05/2020 - 11:50

Esta es la celebración de la eucaristía. Está abierta a todas aquellas personas que quieran participar. Es un espacio privilegiado para que socios, simpatizantes y visitantes se unan a CRISMHOM. Todo el mundo es bienvenido. Está animado con cantos y la liturgia está preparada con cierto esmero. Tras la celebración, se hace una cena compartiendo la comida y bebida que traigan los asistentes. Para conectarte, pulsa el siguiente ENLACE.

Escrito por alberto el Sáb, 25/04/2020 - 16:39

la cena de emaús Evangelio según san Lucas (24, 13-35) Aquel mismo día, iban dos de ellos a un pueblo llamado Emaús, que distaba sesenta estadios de Jerusalén, y conversaban entre sí sobre todo lo que había pasado. Y sucedió que, mientras ellos conversaban y discutían, el mismo Jesús se acercó y siguió con ellos; pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo. El les dijo: «¿De qué discutís entre vosotros mientras vais andando?» Ellos se pararon con aire entristecido. Uno de ellos llamado Cleofás le respondió: «¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no sabe las cosas que estos días han pasado allí?» El les dijo: «¿Qué cosas?» Ellos le dijeron: «Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras delante de Dios y de todo el pueblo; cómo nuestros sumos sacerdotes y magistrados le condenaron a muerte y le crucificaron. Nosotros esperábamos que él sería quien iba a librar a Israel; pero, con todas estas cosas, llevamos ya tres días desde que esto pasó. El caso es que algunas mujeres de las nuestras nos han sobresaltado, porque fueron de madrugada al sepulcro, y, al no hallar su cuerpo, vinieron diciendo que hasta habían visto una aparición de ángeles, que decían que él vivía. Fueron también algunos de los nuestros al sepulcro y lo hallaron tal como las mujeres habían dicho, pero a él no le vieron.» El les dijo: «¡Qué necios y torpes sois para creer lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Cristo padeciera eso y entrara así en su gloria?» Y, empezando por Moisés y continuando por todos los profetas, les explicó lo que se refería a él en todas las Escrituras. Al acercarse al pueblo adonde iban, él hizo ademán de seguir adelante. Pero ellos le forzaron diciéndole: «Quédate con nosotros, porque atardece y el día ya ha declinado.» Y entró a quedarse con ellos. Y sucedió que, cuando se puso a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando. Entonces se les abrieron los ojos y le reconocieron, pero él desapareció de su lado. Se dijeron uno a otro: «¿No estaba ardiendo nuestro corazón dentro de nosotros cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?» Y, levantándose al momento, se volvieron a Jerusalén y encontraron reunidos a los Once y a los que estaban con ellos, que decían: «¡Es verdad! ¡El Señor ha resucitado y se ha aparecido a Simón!» Ellos, por su parte, contaron lo que había pasado en el camino y cómo le habían conocido en la fracción del pan.

Escrito por ricardo el Sáb, 25/04/2020 - 12:14