6º Domingo del TO

En el evangelio de hoy Jesús nos dice «No creáis que he venido a abolir la Ley y los Profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud» ¿Qué es la Ley? ¿Qué son los Profetas? Por Ley y Profetas se entienden dos conjuntos diferentes de libros del Antiguo Testamento. La Ley se refiere a los escritos atribuidos a Moisés, esto es, el Pentateuco; los Profetas, como el propio nombre lo indica, son los escritos de los profetas y los libros sapienciales. Jesús está haciendo referencia al código moral del Antiguo Testamento: los mandamientos de la Ley de Dios, los cuales Dios había entregado inicialmente a los israelitas al pie del monte Sinaí (Éxodo 20, 1-17).

Entre los primeros cristianos había diferentes criterios sobre la interpretación de la ley de Moisés. Para unos, la Ley ya no tenía sentido porque Jesús, con su muerte y resurrección, habría derogado el judaísmo. Para otros, sobre todo los cristianos herederos del judaísmo, la Ley debía cumplirse hasta en los mínimos detalles. Según la doctrina de los fariseos, el hombre debía practicar las obras buenas que le hacen justo ante Dios y le alcanzan la salvación. Entonces ¿cómo debían ser interpretados dichos preceptos? ¿Estaban obligados todos a cumplirlos, o habían sido abolidos por Jesús?

Jesús enumera algunos ejemplosde esos Diez Mandamientos. Jesús va más allá del enunciado de los preceptos y rompe con las interpretaciones erradas sobre la literalidad de la Ley para reafirmar que el fin último de la misma es alcanzar la justicia nueva y mayor, que es el amor. Jesús nos ha dicho: “no he venido a abolir la Ley, sino a dar plenitud”, queriendo enseñar, proponer y hacernos cumplir la nueva ley de Dios, que consiste en la novedosa escala de valores que se contienen en las bienaventuranzas.

 

Escrito por crismhom el Dom, 16/02/2020 - 08:01

Este taller formativo tendrá lugar el sábado  15 de febrero a las 19.30 hh en C/ Barbieri, 18 (Madrid). La clave de este taller/sesión formativa será el diálogo que generemos desde una perspectiva de provocación para la reflexión y puesta en común.

Dani Villanueva SJ es jesuita. Se licenció en Ingeniería Informática y en Teología. Tiene postgrados en Ayuda Humanitaria (Universidad de Fordham), Gestión de Organizaciones no gubernamentales (ESADE Business School), Liderazgo e Innovación Social (ESADE Business School) y un Global Executive MBA (Georgetown University). 

Es Vicepresidente Ejecutivo de las ONGs Entreculturas y Alboan, que promueven redes educativas con refugiados, desplazados y población vulnerable en más de 50 países. Ha coordinado el equipo de comunicación de los Jesuitas a nivel mundial, diseñando e implementando la estrategia, plataforma y redes para las dos últimas Congregaciones Generales. Sus intereses son la educación, las redes y la comunicación, y a lo largo de sus más de 20 años de carrera ha desempeñado diversos puestos, desde profesor, hasta director de centros formativos y responsable de IT (Tecnología Informática) y comunicación digital a nivel global.

Además, es miembro de la junta directiva de la universidad de Georgetown, Vicepresidente de la Fundación ICAI y Vicepresidente de Xavier Network.

 

Escrito por alberto el Dom, 09/02/2020 - 21:48

5º Domingo del TO

Vosotros sois la sal de la tierra. Vosotros sois la luz del mundo. Este pasaje del capítulo 5 de san Mateo es la continuación del conocido sermón de la montaña donde se contienen las bienaventuranzas. Jesús predicó las bienaventuranzas para mover los corazones de sus discípulos a dar respuestas al mundo. Y para hacerlo, como tantas otras veces, utiliza ejemplos que nos ayuden a entenderlo: evocó imágenes de profetas entregados, de sal, de ciudad en lo alto, de lámpara encendida y puesta sobre un candelero. Sin duda, las imágenes que Jesús ha escogido en el texto de hoy son muy sugestivas: el cristiano tiene que ser sal de la tierra y luz del mundo, lo que consigue cuando hace suyo el espíritu de las bienaventuranzas; o lo que es lo mismo, los pobres y los mansos, los sufridos y los misericordiosos, los limpios de corazón, los que trabajan por la paz y los que sufren persecuciones, serán los auténticos discípulos de Jesús.

Sal y luz. Jesús utiliza este símil para enseñar a sus discípulos que ellos se convertirán en la sal de la tierra. La sal puede servir como conservante, como saborizante, y también para quemar (por ejemplo, para cauterizar una herida). La otra imagen es la luz. Sin luz la vida seria imposible. La luz es la que nos permite ver las cosas en su realidad y andar por el camino correcto. La luz tiene una gran fuerza simbólica: en todos los tiempos y culturas el ser humano ha buscado la luz de la verdad, ha buscado poner luz a los interrogantes más profundos de la existencia. La fe en Jesús resucitado es la luz que puede dar respuestas a todas las inquietudes del hombre. Jesús dice: “Yo soy la luz del mundo, el que me sigue no camina en tinieblas”. Aquí nos dice “vosotros sois la luz del mundo”. Se trata, por tanto, de que prolonguemos la acción de Jesús dando testimonio de Él. Nosotros seremos la luz del mundo si somos capaces de aportar a nuestra sociedad la fe en Jesús. No podemos ocultarnos, no podemos disimular nuestra fe. Este es el reto para quienes lo escuchan. Jesús busca hombres y mujeres como tú que se comprometan con la misión de difundir la luz y la vida por el mundo.

 

Escrito por crismhom el Dom, 09/02/2020 - 07:47

Este retiro de Cuaresma tiene lugar el 22 de febrero de 2020 de 10:15 a 19:00h con una eucaristía católica de 18 a 19h para quien quiera asistir, con el objeto de prepararnos a vivir el tiempo de Pascua. Tendrá lugar en la Fundación San Martín de Porres situada en la c/ Vía Carpetana 47, 28047 Madrid (Metro Carpetana o Laguna de la línea 6).

El retiro estará facilitado por Juan, quien ha impartido diversas charlas en CRISMHOM, como "La homosexualidad en las grandes religiones", "La homosexualidad, ¿Qué dice la iglesia?" o "Acompañamiento espiritual en personas homosexuales: dificultades y retos de un acompañante". Ha participado en retiros de Adviento y Cuaresma anteriormente, acompañado convivencias y Ejercicios Espirituales, y acompaña un grupo de personalización de la fe. La fecha límite de inscripción será el viernes 21 de marzo de 2020. Para inscribirte pulsa AQUÍ.   Está disponible el registro de AUDIO.  También puedes ver la ORACIÓN INICIAL del Retiro.
Escrito por kike el Mié, 05/02/2020 - 21:42

La Presentación del Señor

En el evangelio de hoy, aparece por primera vez la mención de «todos los pueblos». Hasta ahora, Lucas nos había hablado de la esperanza de Israel, del Mesías de Israel, del trono de David sobre el pueblo elegido; quizá en el himno del Gloria que cantan los ángeles ante los pastores puede adivinarse cierta apertura a los demás pueblos. Pero es ahora, en las palabras de Simeón, cuando Lucas nos presenta uno de los temas más importantes para él, tanto que le va a dedicar toda la segunda parte de su obra, los Hechos de los Apóstoles.

El evangelista es muy consciente de que lo que está diciendo cuesta de comprender y de vivir: dice a los judíos que abran su mente porque el mensaje de Jesús irá dirigido a todo el mundo y no sólo a ellos, y dice a los no judíos que su salvación viene de los judíos, de ese Mesías que ellos esperaban. Esto nos puede hacer pensar ya a nosotros en cuáles son nuestras esperanzas. ¿Realmente necesitamos que Dios nos salve? Si es así, ¿de qué?, ¿cuáles son nuestros miedos, nuestras inquietudes, nuestras inseguridades? Y si no necesitamos ninguna salvación, también podemos preguntarnos, ¿hemos llegado ya a la total felicidad?, ¿no podemos seguir dando pasos hacia un ideal de mayor donación, entrega, y alegría auténtica?

 

Escrito por crismhom el Dom, 02/02/2020 - 08:15

3º Domingo del TO

Hoy leemos el comienzo programático que nos presenta el evangelista Mateo de la misión de Jesús. Este pasaje realiza la transición entre la presentación de Jesús del capitulo 1 y el comienza de su misión en Galilea. Jesús abandona Nazaret, su lugar de residencia y se establece en Cafarnaúm, que será desde este momento su ciudad. En este hecho descubre Mateo un significado profundo a la luz de Is 8, 23-9, 1, pues Cafarnaúm está situada en el límite de Zabulón y Neftalí, en el camino del mar. Mateo quiere mostrar que el comienzo de la predicación de Jesús se ajusta al anuncio hecho por los profetas, y que la predicación cristiana llegará a toda la humanidad. Galilea es tierra de paganos, y allí la luz del evangelio debe alumbrar a todos los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte.

Esto, que podría no tener mayor importancia, es visto por Mateo con mucha más profundidad, porque él conoce las Escrituras y la historia del pueblo judío. Precisamente en Galilea, siglos antes, comenzó la deportación del pueblo de Israel cuando fue vencido por el ejército de Asiria alrededor del año 721 a.C. Después de la dispersión de las diez tribus, los asirios repoblaron la tierra con exiliados venidos de otras naciones conquistadas. La deportación no era simplemente perder la casa y la tierra, era perder la tierra prometida por Dios, suponía el desplome de las creencias del pueblo. Por eso Isaías les anunció la salvación como una liberación: «El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande». Mateo se da cuenta de que Jesús es la auténtica luz resplandeciente, y ha ido a vivir precisamente junto al lago. Los maestros de la Ley y los sabios del pueblo nunca lo hubiesen imaginado; pensaban que el Mesías debía vivir en Jerusalén, el centro religioso y de poder. Jesús, en cambio, comenzó su obra salvadora en Galilea, y Mateo entiende que es allí donde debía comenzar el anuncio de que el reino de Dios está a punto de llegar; de hecho, ya ha llegado porque Jesús está presente. Así comenzó Jesús su predicación diciendo: «Convertíos porque está cerca el reino de los cielos». Cuando Jesús supo que Juan estaba preso, volvió a Galilea y retomó el mismo mensaje de Juan invitando a la conversión (Mt 3,2).

 

Escrito por crismhom el Dom, 26/01/2020 - 01:07