Skip to content

Blog de alberto

Aprendiendo a ser

Intentando buscar el difícil equilibrio entre dar la vida, darse, partirse, entregar mi tiempo, mi esfuerzo, cuidar de aquellas personas que me rodean, con el hecho de que de nada me sirve ganar el mundo y a la gente, si me pierdo a mí mismo. Conjugar la expansión de un corazón entregado y agradecido con un vivirse centrado, encontrado, descansado, en paz. Aprendiendo cada día a ser, conjugando la acción eficaz, la optimización del tiempo con saber encontrar momentos para estar con uno y con los demás.

Ahora seguimos, respetamos y buscamis tu rostro

Pero ahora, Señor, somos el más pequeño de todos los pueblos; hoy estamos humillados por toda la tierra a causa de nuestros pecados.

En este momento no tenemos príncipes,
ni profetas, ni jefes;
ni holocausto, ni sacrificios,
ni ofrendas, ni incienso;
ni un sitio donde ofrecerte primicias, para alcanzar misericordia.

Por eso, acepta nuestro corazón contrito y nuestro espíritu humilde, como un holocausto de carneros y toros o una multitud de corderos cebados.

Que éste sea hoy nuestro sacrificio, y que sea agradable en tu presencia:
porque los que en ti confían no quedan defraudados.

Ahora te seguimos de todo corazón, te respetamos y buscamos tu rostro (Daniel 3, 26-29).

Así son los hijos de la luz

Cuando atraviesan áridos valles,
los convierten en oasis,
como si la lluvia temprana
los cubriera de bendiciones;
caminan de baluarte en baluarte
hasta ver a Dios en Sión.

De las espadas forjarán arados,
de las lanzas, podaderas.
No alzará la espada pueblo contra pueblo,
no se adiestrarán para la guerra.

Me llamó desde el vientre materno

Estaba yo en el vientre, y el Señor me llamó en las entrañas maternas y pronunció mi nombre. Hizo de mi boca una espada afilada, me escondió en la sombra de su mano; me hizo flecha bruñida, me guardó en su aljaba (Is 49,1b-2).

Presumiendo de debilidades

Muy a gusto presumo de mis debilidades, porque así residirá en mí la fuerza de Cristo. Por eso vivo contento en medio de mis debilidades, de los insultos, las privaciones, las persecuciones y las dificultades sufridas por Cristo. Porque cuando soy débil, entonces soy fuerte (2Co 12,9b-10).

Contemplando la alegría

Contemplando mi llegada a la oración del jueves tras haber pasado varias semanas sin haber podido ir. Viendo que la alegría brota espontáneamente al contemplar las caras de gente conocida, otras que hacía tiempo que no venía, otras nuevas. Mirando a alguien que estuvo ayudando a un inmigrante a encontrar casa. Hoy se sentaron juntos, se han hecho amigos. Escuchando el silencio en medio de la oración. Hacía tiempo que no lo escuchaba. Tras el silencio, comentarios de gente ilusionada, con ganas de compartir su propia vida. Dando gracias por nuevos trabajos, padres que se alegran e intervienen desde el cielo y la tierra, lecturas que tocan el corazón y una boda LGTB realmente memorable. Aquella tarde me pareció que Dios mismo se hacía presente en aquella desde su mismo título: la ALEGRÍA.

Distribuir contenido

Usuarios nuevos

  • kike
  • luiscar
  • euxanay
  • uquyade
  • uranemupod

Quién está conectado

Actualmente hay 0 users y 1 guest en línea.
glqxz9283 sfy39587p07