Skip to content

Blog de alberto

A causa de mí, os llevarán ante gobernadores y reyes

A causa de mí, os llevarán ante gobernadores y reyes, para dar testimonio delante de ellos y de los paganos. Cuando os entreguen, no os preocupéis de cómo vais a hablar o qué vais a decir: lo que debáis decir se os dará a conocer en ese momento, porque no seréis vosotros los que hablaréis, sino será el Espíritu del Padre el que hablará en vosotros.

Seréis odiados por todos a causa de mi Nombre, pero aquel que persevere hasta el fin se salvará.

“Tú me mueves, Señor, muéveme el verte, clavado en una cruz y escarnecido

“Tú me mueves, Señor, muéveme el verte, clavado en una cruz y escarnecido, muéveme ver tu cuerpo tan herido, muévenme tus afrentas y tu muerte”. Esta es la motivación última de la actuación caritativa: la conmoción del corazón ante tanto amor recibido. "Un corazón conquistado por Cristo" y no necesariamente una ideología concreta. La conciencia y el sentir de que "nos apremia el amor de Cristo".

El pueblo que caminaba en las tinieblas ha visto una gran luz

El pueblo que caminaba en las tinieblas ha visto una gran luz. Tú has multiplicado la alegría, has acrecentado el gozo; ellos se regocijan en tu presencia. como se goza en la cosecha, como cuando reina la alegría por el reparto del botín.

Porque el yugo que pesaba sobre él, la barra sobre su espalda la has destrozado. Porque todas las botas usadas en la refriega y las túnicas manchadas de sangre, serán presa de las llamas.

Gracias, gracias; muchas gracias; muchísimas gracias, por hacerte presente entre nosotros en forma de un niño. Como ellos, tu cambias nuestra actitud, nuestra mirada y nuestra vida.

Gracias, María, gracias

Gracias, María, gracias, por ser del Señor. Por estar disponible y dispuesta a colaborar con el plan de Dios, dejando que sucediera en ti lo que había previsto. Gracias, María, gracias. Muchas gracias. Muchísimas gracias. Porque por ti, un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado. Y la soberanía reposará sobre sus hombros y le llamarán Maravilloso Consejero, Dios Todopoderoso, Padre Perpetuo, Príncipe de la Paz (Is 9, 10).

Apenas Isabel oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno

Apenas Isabel oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno, e Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó: "¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme?

Ayúdame a hacer silencio, Señor

Ayúdame a hacer silencio, Señor. Quiero escuchar tu voz. Toma mi mano y guíame al desierto. Encontrémonos a solas, tú y yo. Necesito sentirte dentro de mí, la calidez de tu voz, caminar juntos. Callar para que hables tú.

Distribuir contenido

Usuarios nuevos

  • horacio
  • kike
  • luiscar
  • euxanay
  • uquyade

Quién está conectado

Actualmente hay 0 users y 3 guests en línea.
glqxz9283 sfy39587p07