Francisco y el cardenal Turkson, "tímida apertura"

El papa Francisco, sobre las uniones civiles
 
Las declaraciones del papa Francisco sobre las “uniones civiles” tuvieron lugar una entrevista al diario italiano Corriere della Sera, publicada en castellano por el argentino La Nación. La entrevista es bastante extensa pero la referencia a las uniones civiles es breve. A la pregunta del entrevistador “Muchos países regularon la unión civil. Es un camino que la Iglesia puede comprender, pero ¿hasta qué punto?”, Francisco responde: “El matrimonio es entre un hombre y una mujer. Los Estados laicos quieren justificar las uniones civiles para regular aspectos económicos entre las personas, como por ejemplo asegurar la asistencia sanitaria. Se trata de pactos de convivencia de diversa naturaleza y no ahora no sabría enumerar sus diversas formas. Es necesario ver los diversos casos y valorarlos en su variedad”. La traducción española difundida, por cierto, dice “obra social” en lugar de “asistencia sanitaria”, cuando el original es “assistenza sanitaria”.
 
El papa, en definitiva, reafirmó la doctrina católica sobre el matrimonio pero abrió la posibilidad de admitir las uniones civiles. Aunque no se refirió de forma expresa a las uniones civiles “entre personas del mismo sexo”, la referencia previa al carácter heterosexual del matrimonio invita a pensar que las tenía en mente. En todo caso, su apertura a las uniones civiles se justificaría solamente en los “aspectos económicos” de la convivencia, sin hacer referencia al amor entre quienes las forman. Términos que quedan muy lejos de lo que los propios colectivos LGTB cristianos reclaman. Sea como sea, y sobre todo por venir de la persona de la que vienen, el tono de las declaraciones, alejado de las habituales diatribas condenatorias, resulta significativo.
 
 
El cardenal Turkson habla contra la ley homófoba ugandesa
 
El cardenal ghanés Peter Turkson, presidente del Pontificio Consejo de Justicia y Paz, se pronunció por su parte en contra de la ley homófoba ugandesa, al menos en lo referido a la condena a cadena perpetua. Fue en Bratislava (Eslovaquia), mientras asistía a una conferencia sobre la Iglesia católica y los derechos humanos. En conversación con los periodistas, Turkson afirmó que “los homosexuales no son criminales” y que no deberían ser condenados a cadena perpetua. Señaló, con todo, que las ayudas a Uganda debían continuar. Como hemos recogido en entradas anteriores, diversos gobiernos occidentales han anunciado la suspensión de las ayudas a Uganda. También lo ha hecho el Banco Mundial, que ha dejado en suspenso un préstamo de 90 millones de dólares. Se trató, eso sí, de una delaración informal a unos periodistas, que no se ha acompañado de confirmación oficial de ningún tipo.
 
Peter Turkson, recordemos, fue uno de los cardenales cuyo nombre sonó con más fuerza en los días previos a la elección de nuevo papa como posible sucesor de Joseph Ratzinger tras la renuncia de este. En ocasiones anteriores no ha dudado en expresar opiniones homófobas: ha negado que los derechos LGTB deban ser considerarse derechos humanos, y en respuesta a una petición de Ban Ki-moon, secretario general de Naciones Unidas, llegó a escribir que si bien algunas de las sanciones que los países africanos imponen a las personas homosexuales son “una exageración” la intensidad de la reacción contraria a la homosexualidad en África estaba “en consonancia con la tradición”. Y en unas declaraciones más recientes, Turkson afirmaba que en África había menos problema con la pederastia porque había menos permisividad con la homosexualidad.
 
En cualquier caso, las declaraciones de Turkson sobre Uganda constituyen hasta la fecha la primera toma de postura sobre la materia por parte de un alto representante vaticano. Veremos si se continúa de más gestos. (Fuente: Dos Manzanas)