2016

20-11-2016 Día de la Memoria Trans

Desde el Equipo de Diversidad Afectivo Sexual del Secretariado Estatal aprovechamos que este domingo se conmemora el día internacional del recuerdo Trans. Una fecha que recuerda (desde hace 18 años) a aquellas personas trans que han sido asesinadas. Con tal motivo os adjuntamos un breve documento con la posición de Amnistía a este respecto y os invitamos a que ese día podáis trasladar la importancia de visibilizar la violencia que sufren las personas trans.

El Día Internacional de la Memoria Trans, en inglés Trans Day of Remembrance (TDoR), que se celebra anualmente el 20 de noviembre, es un día dedicado a la memoria de aquellos que han sido asesinados víctimas de la transfobia,1 el odio y el miedo a las personas transgénero y de género no convencional, así como a recordar la violencia continua que sufre la comunidad transgénero.2 Sólo de noviembre de 2012 a octubre de 2013 se han registrado 238 asesinatos de personas transgénero, destacando Brasil, con 95 asesinatos, seguido de México (40), Estados Unidos (16), Venezuela (15), Honduras (12), Colombia (12), India (8) y El SalvadorItalia y Turquía (5 cada uno).3 En Perú, según un informe del Movimiento Homosexual de Lima, entre 2006 y 2010 fueron asesinadas 249 personas por su «orientación sexual e identidad de género», una por semana, en su mayoría transexuales.4 Desde enero de 2008 a diciembre de 2012, 6 transexuales han sido asesinados en España,5 aunque los casos más sonados son anteriores: la muerte de Sonia Rescalvo Zafra, de una paliza realizada por un grupo de neonazis en 1991,6 y el de Roberto González Onrubia el 29 de agosto de 2007, que también falleció de una paliza, tras nueve meses de encierro y tortura.7

 

El Día Internacional de la Memoria Transexual fue creado en 1998 por Gwendolyn Ann Smith, una mujer transexual, diseñadora gráfica, columnista y activista8en memoria del asesinato de Rita Hester en AllstonMassachusetts.9 Rita Hester era una mujer transexual afroamericana que fue asesinada el 28 de noviembre de 1998.10 En respuesta a su asesinato y al poco respeto que los medios de comunicación mostraron a la víctima, la pena y la indignación provocaron una vigilia el viernes siguiente (4 de diciembre), en el que participaron unas 250 personas. La vigilia inspiró no sólo el TDoR, sino también el proyecto de Internet «Remembering Our Dead» («Recordando a nuestros muertos»).11

Desde CRISMHOM nos unimos al clamor y a las reivindicaciones de nuestras compañeras y compañeros transexuales. Desde aquí nos unimos en oración con todas ellas y todos ellos y pedimos que se aprueben leyes que les igualen al resto de la sociedad en materia de derechos y accesos a los servicios que necesiten.

2016-01-15 El papa Francisco apela a favor del respeto a las religiones

El papa Francisco lanzó este jueves un original videomensaje para promover el respeto y el diálogo entre las religiones, una cita con los espectadores de todo el mundo que repetirá todos los meses. En el mensaje, de dos minutos de duración, que se puede ver en la página RomeReports.com, el pontífice argentino aparece sentado en su escritorio en el Vaticano y habla en español. El hecho de que "la mayor parte de los habitantes del planeta se declaren creyentes" debería provocar "un diálogo entre las religiones", dice el Papa Francisco.
 

2016-01-17 A mi amiga le han pegado por ser transexual

 20 MINUTOSLa agresión esta semana a una mujer trans en pleno centro de Madrid nos toca como si fuera a una de nosotras o a una de nuestras personas queridas. Pero además, para Nayra Marrero (@nayramar) -algo más que colaboradora del blog- le toca porque es su amiga sin eufemismos. 
 
Aún siente que le tiemblan las piernas. Recuerda flashes y se le encharcan los ojos, aunque procura no llorar. Ella no fue educada para saber llorar, y aunque ha hecho un trabajo estupendo por deconstruir su educación machista, aún relaciona el llanto con la debilidad y se contiene.
El sábado por la noche no llegó a dormir a casa, donde la esperaban, porque acabó en el hospital. Por la mañana bien temprano saltaron las alarmas entre las amigas porque no había vuelto, porque en ella no es normal, porque se quedó en el bar a tomar la última mientras el resto se recogía y no se sabía más: su teléfono daba apagado y no había manera de encontrarla.
 
Así que empezaron las investigaciones, las llamadas primero a la policía y luego hospital a hospital, hasta que en unas urgencias reconocieron su ingreso y su alta. Hasta ahí podía contar.
 
Ella es grande, cálida, acogedora, inteligente y luchadora. Tiene más de 50 años y es transexual. Se hace la fuerte, y fuerza no le falta pero tampoco desconoce lo que es flaquear, porque razones no le han faltado.
 
La noche del sábado se sumó una razón más: al salir de un bar de Lavapiés, pasada la media noche, unos chicos le pidieron un cigarro y cuando echó las manos al bolso para buscar su cajetilla la llamaron maricón y desencaderon la avalancha. Tiene recuerdos dispersos de los golpes, de los insultos, de la sinrazón. Alguien llegó y ella terminó en una ambulancia sin bolso, sin móvil y sin dignidad. Le habían robado lo material, y por el momento (porque te ayudaremos a recuperarte, amiga) le habían robado la confianza.
 
Han pasado unos días y sigue magullada, amoratada, dolorida, pero lo que es más triste, sigue teniendo que enfrentarse a un sentimiento de culpabilidad que aunque sabe que no le corresponde es difícil de desprender de sus heridas. ¿Qué hace una mujer sola en Lavapiés de noche? ¿Por qué no se fue a casa acompañada? ¿Por qué no aceptar que ser transexual la convierte en objetivo de odio y debe tener más cuidado? Ella se pregunta y se contesta, se argumenta desde su yo más feminista, y se deja consolar por quienes le recordamos que no podemos cortar nuestras alas (con lo que te gusta a ti volar, amiga) sino luchar juntas contra el miedo y lo que lo motiva.
 
Debemos protegernos, tener cuidado, sí, pero la responsabilidad de acabar con ese odio y con quienes odian es principalmente de quienes conviven con esas personas sin ponerlas en su sitio, de quienes escriben las leyes, de quienes establecen las prioridades de seguridad y de quienes deciden sobre qué se educa en nuestras aulas y en nuestros medios de comunicación.
 
La lucha continúa, amiga, y ahora tenemos una razón más para enfrentarla. Date el tiempo que necesites y acógete en esos brazos que te tendemos en forma de abrazo, de esos que das tú tantas veces y haces que me sienta en casa.

2016-07-01 José María Rodríguez Olaizola: ¿Orgullo o prejuicio?

2016-08-06 Asumir públicamente la homosexualidad es bueno para la salud

Los gay, Lesbianas y bisexuales que ya "salieron del armario" tienen menos niveles de cortisol y síntomas de ansiedad, depresión y agotamiento que aquellos que mantienen sus preferencias sexuales en secreto, e incluso son menores que en los heterosexuales.

Ésta es la conclusión a la que llegó el equipo del doctor Robert-Paul Juster, del Centro de Estudios de Estrés Humano del hospital Lafontaine, en Canadá, que quería determinar si el estigma, la discriminación y homofobia a la que son sujetos el colectivo de homosexuales y lesbianas los afecta más que a los heterosexuales. También compararon a los individuos que habían hecho pública su homosexualidad con los que no.

"Como grupo, los hombres homosexuales y bisexuales sufren menos estrés y menos problemas fisiológicos que los heterosexuales", le explica Juster a BBC Mundo.

El especialista confesó que estos no eran los resultados que esperaba tener, pues su hipótesis la elaboró sobre el supuesto de que el colectivo homosexual sufre más estrés que el heterosexual.

"Pero cuando miramos a las personas que habían salido del clóset con los que no lo habían hecho, vimos que aquellos que eran abiertos con sus familiares y amigos, tenían menos ansiedad, depresión, agotamiento y menos niveles de cortisol", agrega Juster.

El cortisol es una hormona que se activa como respuesta al estrés. Cuando se libera en exceso, contribuye con el desgaste de múltiples sistemas biológicos.

 

 

La fortaleza de dar el paso

Tras estudiar a 87 participantes de edades comprendidas entre los 18 y 45 años y de diversas inclinaciones sexuales, los investigadores descubrieron que había "algo especial" en el hecho de salir del armario que los hacía más saludables incluso que los hombres heterosexuales.

Robert-Paul Juster considera que esto se debe a la resistencia, pues si logran ser honestos con su entorno sobre sus preferencias -a pesar de la presión social, el estigma y la homofobia-, pueden desarrollar una fuerza que les permite superar cualquier otro obstáculo.

"Si eres un individuo que ha pasado algún tipo de adversidad y eres capaz de desarrollar una estrategia para superarla, como persona te vuelves más sano y más capaz de lidiar con estrés en el futuro. Creemos que esto es lo que hemos visto en la gente que ha salido del clóset", señala el experto.

Para el estudio, los investigadores diseñaron un cuestionario con todo tipo de preguntas generales, a fin de tener unos datos estadísticos que les mostrara cómo se enfrentaban al estrés crónico sin importar la orientación sexual.

Más depresión en lesbianas

Las mujeres homosexuales y bisexuales no presentaron los mismos niveles bajos de depresión que los hombres del mismo colectivo. "De hecho registraron niveles un poco más altos que las mujeres heterosexuales", comenta Juster.

El experto no sabe exactamente el motivo por el cual las mujeres, a pesar de salir del armario, presentan niveles superiores a las heterosexuales.

"Existen varias investigaciones que sugieren que dentro de la población de gay, lesbianas y bisexuales, hay diferencias en cuanto a la salud. Las mujeres lesbianas y bisexuales son más propensas a tener depresión".

"Creemos que esto se debe a que las lesbianas son una minoría dentro de una minoría y no tienen suficientes recursos y poder dentro del colectivo", agrega Juster.

"Son una especie de grupo marginalizado dentro de un grupo ya marginalizado", señala.

 

 

Cuestión de salud pública

El trabajo publicado este martes en Psychosomatic Medicine sugiere que ayudar a salir a los homosexuales del armario debe ser una cuestión de salud pública.

Juster y su equipo refuerzan su argumento con varios estudios publicados en el pasado que asocian la salud de los homosexuales con la sociedad en la que viven y las leyes que les permitan una mayor integración.

"Si tienes leyes que te protejan, estas más saludable que aquellos que viven en lugares donde no las hay", dice.

El especialista agrega que "cuando pones todo junto, las causas asociadas a problemas de salud mental, tanto en homosexuales como en heterosexuales, es importante considerar el hecho de que si tienes una legislación discriminatoria, sufres más estigma, más estrés y eso afectará tu salud y por ende el sistema sanitario del país".

Según el especialista, salir del armario en una sociedad más abierta a la diversidad hace más saludables a los homosexuales.

Robert-Paul Juster ofrece como ejemplo Montreal, donde se hizo el estudio. "Ésta es una ciudad muy liberal, en Quebec se ha descriminalizado la homosexualidad, por lo que no creemos que el resultado de nuestro estudio sea igual en sociedades más conservadoras".

2016-08-06 Muere Robert Spitzer, el psiquiatra que desmintió que la homosexualidad fuera una enfermedad.

Hasta 1973 la homosexualidad fue considerada una "perturbación sociopática de la personalidad".

Pero un psiquiatra, empeñado en clasificar empíricamente las enfermedades mentales, la sacó de la lista.

Fue Robert Spitzer, considerado el padre de la clasificación moderna de enfermedades mentales, quien murió el viernes a los 83 años, debido a un problema cardíaco.

Spitzer jugó un rol fundamental en el desarrollo del Manual diagnóstico y estadístico de enfermedades mentales (DSM, según sus siglas en inglés), considerado como la "biblia" de la psiquiatría a nivel mundial.

 

§  Asumir públicamente la homosexualidad es bueno para la salud

 

Desmitificando la homosexualidad

Uno de los comportamientos hasta entonces encasillados como "trastorno mental" que Spitzer analizó fue la homosexualidad.

Sin embargo, tras su investigación, el psiquiatra determinó que la homosexualidad no era una enfermedad, mientras los homosexuales se sientan cómodos con su sexualidad. Lo mismo con los heterosexuales.

En 1973 Spitzer logró un acuerdo mediante el cual el diagnóstico fue reemplazado por "perturbación orientación sexual," para describir a las personas cuya orientación sexual, homosexual o heterosexual, les causaba angustia.

"Un trastorno médico debe estar asociado a angustia subjetiva, sufrimiento o discapacidad de la función social", le dijo Spitzer al Washington Post.

 

§  ¿Realmente la homosexualidad es genética?

 

 

"Un hito"

Desde la Universidad de Columbia en Nueva York, el científico fue el pionero en desarrollar un acercamiento empírico a las enfermedades mentales, más allá de la teoría tradicional.

Antes del DSM, un diagnóstico variaba de un especialista a otro. La redacción de un manual basado en información empírica como el que desarrolló Spitzer es "el mayor hito de la profesión", le dijo Janet Williams, su mujer y colega a la agencia de noticias AP.

"Fue por lejos el psiquiatra más influyente de su era", aseguró el doctor Allen Frances, editor de la última edición del manual, citado por el New York Times.

Jack Drescher, un psicoanalista gay asegura que dejar de considerar la homosexualidad como una enfermedad ha sido el mayor avance en la defensa de los derechos de los homosexuales.

"El hecho de que hoy se permita el matrimonio gay se lo debemos en parte a Bob Spitzer", le dijo al New York Times.

 

Revés

Spitzer estuvo nuevamente al centro de la polémica luego de publicar un estudio en 2001 que pretendía apoyar la terapia para "convertir" a los gays en heterosexuales.

La iniciativa causó rechazo de los activistas.

Diez años más tardes, Spitzer pidió disculpas y aseguró que esa investigación era lo único que lamentaba de su carrera.

 

2016-08-06 ¿Realmente la homosexualidad es genética?

En las dos últimas décadas se han publicado muchos informes científicos sobre los orígenes biológicos de la homosexualidad. Se está convirtiendo ya en ortodoxia científica. Pero, ¿cómo encaja en la teoría de la evolución de Darwin?

La canción de Macklemore and Ryan Lewis "Same Love", que hoy en día es el himno extraoficial de la campaña en favor del matrimonio gay en Estados Unidos, refleja el sentimiento de mucha gente sobre su sexualidad.

Se burla de quienes "piensan que es una decisión y que se cura con tratamiento y religión, una reconexión artificial contra una predisposición".

Una minoría de homosexuales discrepa, al sostener que la sexualidad es una construcción social y que ellos escogieron conscientemente y con orgullo tener parejas del mismo sexo.

Pero la opinión científica es acorde con la canción. Desde principios de la década de 1990, investigadores han mostrado que la homosexualidad es más común en hermanos y parientes en la misma línea materna y que un factor genético es la causa.

También relevante -aunque no constituye una prueba- es la investigación que identifica diferencias físicas en los cerebros de adultos heterosexuales y homosexuales, y una increíble variedad de conductas homosexuales en animales.

Pero como los gays y lesbianas tienen menos hijos que los heterosexuales, se plantea un problema.

"Desde una perspectiva evolutiva es una paradoja", le dice a la BBC Paul Vasey, de la Universidad de Lethbridge, Canadá. "¿Cómo puede una característica como la homosexualidad masculina, que tiene un componente genético, persistir en el tiempo evolutivo si los individuos que llevan los genes asociados no se reproducen?".

Los científicos no saben la respuesta a este rompecabezas darwiniano, pero hay varias teorías.

Es posible que distintos mecanismos funcionen en distintas personas.

Las teorías suelen relacionarse con la homosexualidad masculina. Hay relativamente poco sobre la evolución del lesbianismo; puede que sea similar o completamente diferente.

 

Los genes de la homosexualidad también hacen otras cosas

Los alelos -grupos de genes- que a veces codifican la orientación homosexual pueden tener en ocasiones un beneficio reproductivo, que compensaría a los gays y aseguraría la continuación de la característica, ya que los heterosexuales pasarían el gen.

Hay dos formas de que ocurra. Una, que el alelo confiera una característica psicológica por la cual los hombres heterosexuales son más atractivos a las mujeres o viceversa.

"Sabemos que a las mujeres les tienden a gustar características de comportamiento y faciales más femeninas en sus hombres y eso podría asociarse a cuestiones como la capacidad de crianza de los hijos o mayor empatía", afirma Qazi Rahman, coautor de "Born Gay; The Psychobiology of Sex Orientation".

En consecuencia, dice la teoría, una "dosis" baja de estos alelos aumenta las probabilidades del éxito reproductivo. De vez en cuando un integrante de la familia recibe una dosis mayor que afecta su orientación sexual, pero el alelo conserva una ventaja reproductiva.

Otra forma en que un "alelo gay" podría compensar su déficit reproductivo es con el efecto contrario en el sexo opuesto. Por ejemplo, un alelo que hace que el portador sea atraído por los hombres tiene una obvia ventaja reproductiva para las mujeres. Si aparece en el código genético de un hombre, habrá atracción al mismo sexo, pero mientras sea rara, el alelo aún posee un beneficio evolucionario.

Hay alguna evidencia a favor de esta segunda teoría. Andrea Camperio-Ciani, de la Universidad de Padova, en Italia, encontró que las parientes femeninas por el lado materno de hombres homosexuales tienen más hijos que las de heterosexuales.

Esto implica que hay un mecanismo desconocido en el cromosoma X del código genético masculino que ayuda a las mujeres de la familia a tener más bebés, pero puede llevar a la homosexualidad en los hombres.

Los resultados no se han replicado en algunos grupos étnicos.

 

Gays: "colaboradores en el nido"

Algunos investigadores creen que para entender la evolución de los gays, hay que ver cómo encajan en el resto de la sociedad.

El estudio de Paul Vasey en Samoa se enfocó en una teoría llamada selección de parentesco o hipótesis del "colaborador en el nido".

La idea es que los gays compensan su falta de hijos promoviendo la capacidad reproductiva de sus hermanos, contribuyendo con dinero o actuando como tíos. Algo de su código genético se comparte con sus sobrinos y, según la teoría, los genes siguen su marcha.

Los escépticos señalan que si en promedio la gente comparte sólo 25% de su código genético con estos parientes, necesitarían compensar por cada hijo que no tienen con dos sobrinos que de otro modo no existirían.

Vasey no ha medido cuánto una orientación homosexual impulsa la tasa de reproducción de sus hermanos, pero estableció que en Samoa los hombres gay pasan más tiempo en actividades de tíos que los heterosexuales.

El hallazgo sorprendió a Vasey pues previamente había comprobado que los hombres gay en Japón no eran más atentos ni generosos con sus sobrinos que los heterosexuales sin hijos. El mismo resultado se ha encontrado en Reino Unido, Estados Unidos y Canadá.

Vasey cree que lo de Samoa es diferente porque los hombres que él estudió son diferentes: los fa'afafine, que se identifican como un tercer género, se visten como mujeres y tienen relaciones sexuales con hombres considerados heterosexuales. Son personas transgénero a las que no les gusta que les llamen ni "gay" ni "homosexual".

Vasey especula que en parte los fa'afafine son más atentos con sus sobrinos porque la cultura samoana los acepta mejor que las de Occidente y Japón.

Pero también cree que hay algo en el modo de vida de los fa'afafine que los predispone más a criar a sus sobrinos, y especula que encontraría resultados similares en otros grupos transgénero del mundo.

De ser cierto, la teoría del colaborador en el nido podría explicar cómo una característica genética de atracción por el mismo sexo no ha quedado fuera de selección. Por eso Vasey especula que los gay que se identifican como hombres y tienen características masculinas -como la mayoría en Occidente- descienden de hombres que tuvieron una sexualidad transgénero.

2016-08-08 Tres obispos madrileños lanzan un nuevo mensaje de odio tras la aprobación de la ley regional contra la LGTBfobia

Los obispos de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla; de Getafe, Joaquín María López de Andújar, y el obispo titular de Mentesa (diócesis titular sin territorio asignado) y auxiliar de Getafe, José Rico, han vuelto a cargar de nuevo contra la Asamblea de Madrid, en esta ocasión por la histórica aprobación de la ley madrileña contra la LGTBfobia. Se trata de los mismos tres obispos que ya antes cargaron contra el órgano legislativo autonómico por aprobar una avanzada ley integral de transexualidad. Parece consolidarse en la Iglesia madrileña una especie de “triunvirato del odio” ferozmente opuesto a los derechos de las personas LGTB. 

Los tres obispos han vuelto a publicar una nota conjunta en la que critican la aprobación de una norma que en esta ocasión recibió el apoyo de todo el espectro político madrileño: PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos, y que contó con el apoyo decidido de los colectivos LGTB de la región. Impulsada por el Gobierno regional presidido por Cristina Cifuentes, el hecho de que el PP no disponga de mayoría absoluta en la Asamblea permitió de hecho que los grupos de la oposición enriquecieran el texto durante la tramitación parlamentaria de acuerdo a las reivindicaciones de los colectivos. La histórica votación quedó solo empañada por la ausencia de dos diputados del PP que no quisieron dar su apoyo a la ley, Luis Peral y David Pérez, este último alcalde de Alcorcón (que recientemente ha protagonizado otra polémica al anunciar su intención de demandar al colectivo Arcópoli).
 
Pues bien, la nueva ley no ha gustado nada a los tres obispos que ya en su momento protestaron en términos muy duros contra la ley integral de transexualidad madrileña. Lo han hecho siguiendo la misma línea: acusando a la Asamblea de Madrid de perpetrar “un ataque a la libertad religiosa y de conciencia” y haciendo un llamamiento a la desobediencia civil a la ley. Ha sido en una nota titulada “Tiempo de sanación [sic], no de lamentaciones”, que puedes leer íntegramente aquí.
 
Enfurecidos por las sanciones a las “terapias reparadoras”
 
Por si no tienes estómago para leer en su integridad tal alegato de odio, te extraemos algunas de sus perlas. Según los tres obispos, la ley está “inspirada por una antropología no adecuada que niega la diferencia sexual varón-mujer y la unidad de la persona cuerpo-espíritu”. “Esta ley se halla en contradicción con la moral natural (…) Más aún, pretende prohibir, incluso, rezar públicamente por las personas que suplican la oración para un cambio de orientación en su vida”, añaden. Especialmente rabiosos se muestran los obispos por el hecho de que la ley obligue a los centros educativos madrileños a abordar en las aulas la diversidad sexual y de género, que consideran “un ataque y censura al derecho de los padres a educar a sus hijos según sus propias creencias y convicciones”.
 
Pero si hay un aspecto que parece haber molestado más a Reig Pla y compañía es el hecho de que la nueva ley madrileña incluya entre las infracciones muy graves la promoción y realización de terapias de aversión o conversión con la finalidad de modificar la orientación sexual o identidad de género de una persona, con independencia de que la persona sometida a tales terapias haya mostrado su consentimiento. Algo que los tres obispos consideran “un atentado a la libertad de expresión, a la libertad de cátedra, a la libertad de los científicos y profesionales en la búsqueda de la verdad, y a la libertad de las personas para orientar su vida o para pedir ayuda, incluso religiosa, en aquello que crean necesitar”.
 
Tras expresar su rabia por los contenidos de la ley, los obispos aseguran que “los partidos políticos del arco parlamentario, también los grandes sindicatos, la mayoría de los medios de comunicación y muchas de las grandes empresas quieren imponer ‘ideológicamente’ un ‘pensamiento único’ que anule la libertad y el coraje de buscar la verdad de la persona humana, en su unidad cuerpo-espíritu y en su diferencia sexual varón-mujer”. “Cuando no se busca la Verdad, cuando no se respetan ni siquiera los argumentos de la biología inherente a la genealogía de la persona, se impone por ley la ideología – en este caso la ‘ideología de género’ – y se coacciona la libertad con sanciones y persecución: nada nuevo bajo el sol”, añaden.
 
“Luchamos contra el mal”
 
Para terminar, los tres obispos madrileños vuelven a insistir a sus fieles en que “es necesario y urgente promover una acción conjunta de las familias y de las asociaciones católicas en orden a defender, con todos los medios legítimos y en todas las instancias que corresponda, la libertad religiosa y de conciencia, la libertad de los padres a educar a sus hijos según sus propias creencias y convicciones, la libertad de enseñanza y los demás derechos fundamentales que, creemos, se conculcan gravemente en esta Ley”.
 
“Si nosotros callamos gritarán las piedras”, aseguran Reig Pla, López de Andujar y Rico, citando el Evangelio de Lucas e invocando finalmente la necesidad de “luchar contra el mal”. “Luchamos contra el mal ganando para Jesucristo cada corazón, acudiendo a la intercesión de la Santísima Virgen María e invocando a San Miguel Arcángel. Luchamos contra el mal llevando el bálsamo de la misericordia a los que sufren la herida de la confusión y del error: su médico es Cristo y el hospital de campaña donde llevarlos y sanarlos es la posada de la Iglesia. Luchamos contra el mal, llevando a nuestras vidas lo realizado el pasado tres de junio al consagrar nuestras diócesis al Sagrado Corazón de Jesús, fuente de la verdadera misericordia y de la verdadera paz”, termina el siniestro texto.
 

2016-08-10 Denuncian una agresión a dos chicos que iban cogidos de la mano en pleno centro de Barcelona

Lo cuenta el diario digital catalán Crònica Negra. Dos jóvenes de 24 y 22 años sufrieron, alrededor de las dos de la madrugada del pasado viernes 5 de agosto, una agresión homófoba en pleno centro de Barcelona. Paradójicamente, muy cerca del lugar de la agresión se celebraba una fiesta dentro del programa del Circuit 2016, el popular Festival gay que cada mes de agosto acoge en la capital catalana a miles de visitantes. 
Los chicos, de nacionalidad española y serbia, caminaban cogidos de la mano por la Gran Via en dirección a la Plaça d’Espanya cuando según su relato tres chicos les empezaron a insultar. A la altura de la calle Llançà, ya muy cerca de Plaça d’Espanya, uno de los tres agresores se les acercó un poco más, diciéndoles que les debería “dar vergüenza”, que de esta forma acabarían con la especie humana y que les asqueaba ver Barcelona llena de homosexuales.
 
Uno de los chicos les pidió que les dejaran en paz, porque ellos no hacían daño a nadie, y les reprochó su actitud homófoba. En ese momento, uno de los agresores le propinó un puñetazo y, al intentar el chico defenderse, una patada. Otro segundo agresor se sumó a los golpes mientras el tercero vigilaba que no se acercara nadie. La segunda víctima también recibió dos puñetazos en la cara al intentar defender a su acompañante.
 
Siempre según Crònica Negra, los dos chicos, que recuperan de las lesiones y del susto, tenían intención de poner una denuncia. También el Observatori contra l’Homofòbia ha puesto los hechos en conocimiento de la Generalitat, al amparo de la ley catalana contra la LGTBfobia.
 
La mitad de las agresiones denunciadas en Cataluña ocurren en Barcelona
 
Precisamente el Observatori contra l’Homofòbia hizo público el pasado diciembre un balance de los primeros 14 meses de vigencia de la ley (puedes descargar aquí el informe). En ese tiempo, esta institución recibió 100 denuncias de agresiones por LGTBfobia de diversa índole, 50 de las cuales ocurrieron en la ciudad de Barcelona. De estas últimas, 26 de ellas (el 52%) fueron contra hombres gais, el grupo más acosado (o al menos el que más agresiones denunció).
 

2016-08-10 La enternecedora propuesta de matrimonio en el rugby femenino durante las Olimpiadas de Río 2016

Hubo una final olímpica y se entregó el primer oro en rugby en 92 años, pero la mayor ovación que ocurrió en el estadio Deodoro de Río de Janeiro se la llevaron Marjorie Enya e Isadora Cerullo, protagonistas de la primera proposición de matrimonio pública de las olimpiadas.
El hecho ocurrió al final de la entrega de medallas del rugby a siete femenino.
Quise mostrarle a la gente que el amor gana
 
Mientras Australia celebraba el título conquistado sobre Nueva Zelanda, Enya, encargada del estadio, entró al terreno de juego, agarró un micrófono y declaró su amor a Cerullo, jugadora de rugby de la selección de Brasil, quien por su reacción no dejó dudas de la respuesta.
Las dos se fundieron en un abrazo ante el aplauso y la ovación de los aficionados y jugadores.
"En tanto supe que iba a ser parte de la selección pensé que tenía que hacer esto de una manera especial", le dijo Enya a la BBC.
Cuánto vale una medalla de oro y por qué las de las Olimpiadas de Río 2016 son distintas
"Se que la gente de rugby es espectacular y que iban a aceptar formar parte del momento", explicó, asegurando que no se había puesto nerviosa al proponerle matrimonio a su pareja de dos años frente a tanta gente.
"Ella es el amor de mi vida".
 
Cerullo, de 25 años, tres menos que Enya, formó parte del equipo olímpico de Brasil que terminó en el noveno lugar en el primer torneo de rugby a siete en unos juegos, posición que les valió para clasificar a la próxima temporada de la serie mundial de la especialidad.
"Puede parecer que se está llegando al final de algo en los juegos olímpicos, pero para mí es el comienzo de una vida con alguien".
"Quise mostrarle a la gente que el amor gana", sentenció Enya.
Cerullo, quien posee doble nacionalidad brasileña-estadounidense, creció en Carolina del Norte y nunca había vivido antes en Brasil.
Pero se mudó a Sao Paulo junto a Enya para tratar de lograr un lugar en el equipo olímpico de rugby y participar en los juegos.

2016-09-05 El Papa canoniza a la Madre Teresa de Calcuta, la Santa de los pobres.

 

Muchos la consideraban santa desde hace tiempo. Pero la pequeña gran mujer albanesa que dedicó su vida a cuidar a los más pobres entre los pobres de la India, ahora lo es oficialmente. Este domingo el Papa Francisco ha proclamado Santa a la Madre Teresa de Calcuta en una misa multitudinaria.Una reliquia de la madre Teresa de Calcuta ha sido colocada junto al altar mayor del atrio de la Plaza de San Pedro, donde el Papa ha celebrado su canonización ante más de 100.000 fieles. La reliquia ha sido llevada al altar justo después de la proclamación. El relicario, realizado con madera traída de varias partes del mundo con forma de cruz, contiene una ampolla con la sangre de la madre Teresa y fue llevado al altar por dos hermanas de las Misioneras de la Caridad, la congregación que fundó la religiosa y que se caracteriza por sus saris blancos con ribetes azules, informa Efe.Incrustada en la cruz, se encuentra la ampolla de cristal con forma de gota que representa el 'Tengo sed' que dijo Jesús en su martirio y que inspiró a la madre Teresa en "dar de beber" a los necesitados.

La elección de este día para celebrar la canonización de la religiosa no es casualidad. El lunes se cumplen 19 años desde el fallecimiento de la Madre Teresa en la India. La beatificación de la monja albanesa en 2003 por Juan Pablo II reunió en la plaza de San Pedro a más de 300.000 fieles. Y a su canonización, las autoridades vaticanas calculan que asistirán cerca de 600.000 personas de todo el mundo. Un proceso de canonización que ha sido uno de los más rápidos que se recuerdan en el Vaticano. Se necesita que la Iglesia reconozca dos milagros auténticos para ser elevado a los altares: con el primero se es nombrado beato; con el segundo, santo. El proceso no puede empezar hasta pasados cinco años del fallecimiento, algo que no sucedió en el caso de la Madre Teresa ya que Juan Pablo II inició el procedimiento de beatificación en 1998, un año después de su muerte.

En 2012, la Iglesia le reconoció un primer milagro, lo que permitió proceder a su beatificación un año más tarde y comenzar el proceso de canonización que concluye este domingo. Se trataba de una mujer india, Mónica Besra, que padecía un tumor en los ovarios. La mujer acudió a un centro de las Misioneras de la Caridad, la orden fundada por la Madre Teresa. Éstas le colocaron sobre su estómago una pequeña medalla bendecida por la religiosa y rezaron por la curación de la mujer, pobre y madre de cinco hijos. Al despertar, Besra ya no tenía ningún dolor. El tumor había desparecido, reconocieron los médicos que la trataron. Aunque éstos defendieron que la "milagrosa curación" se debió a que el cáncer, que estaba en una fase de desarrollo precoz, fue tratado con fuerte medicación. Pero tanto para la Iglesia como para Besra, que a día de hoy sigue convencida que en su curación intercedió la religiosa albanesa, se trató de un milagro.

 

Segundo milagro: En 2015, el Vaticano reconoció un segundo milagro a la Madre Teresa. En este caso, según la Iglesia, la religiosa habría intercedido en diciembre de 2008 en la sanación del ingeniero brasileño Marcilio Haddad Andrino, que padecía una grave infección bacteriana en el cerebro.

Todo comenzó cuando tenía 35 años y empezó a sentir fuertes dolores de cabeza. "Los médicos no conseguían dar con el tratamiento adecuado", relató Andrino durante el último Encuentro para las Amistades de los Pueblos que organiza Comunión y Liberación en la ciudad italiana de Rimini. Desahuciado por los médicos, y con la mitad de su cuerpo paralizado, el joven ingeniero consiguió cumplir su sueño de pasar por el altar con Fernanda Nascimento Rocha. 

Tras dos años de sufrimiento, un sacerdote amigo de la pareja les animó a que rezaran pidiendo la intercesión de la Madre Teresa. Más tarde, unos exámenes médicos descubrieron que Marcilio tenía ocho abscesos cerebrales. Tenía que someterse a una operación."Puse la reliquia de la Beata que nos había regalado el párroco antes de casarnos en la cabeza de mi marido. Y recé", cuenta emocionada su esposa. Cuando el médico entró en la sala operatoria se encontró a Marcilio despierto.

«Ya no sentía dolor. No entendía lo que me estaba pasando», recuerda el ingeniero, que este domingo estará en la Plaza de San Pedro junto al Papa Francisco para presenciar la misa solemne. Las pruebas médicas demostraron que los abscesos se habían reducido en un 70% y que la hidrocefalia había desaparecido. Los médicos habían advertido a la pareja de que debido a los tratamientos nunca podrían tener hijos. Hoy el matrimonio vive con sus dos pequeños en Río de Janeiro. "Cuando veo a mis hijos, veo a la Madre Teresa. Este milagro hizo a mi familia más fuerte y unida", asegura Marcilio.

 

Agnes Gonxha Bojaxhiu -el nombre real de la madre Teresa- nació en 1910 en el seno de una familia católica en Skopje, hoy capital de la República de Macedonia. A los ocho años perdió a su padre y se trasladó a Irlanda para entrar en las Hermanas de Loreto. Con ellas llegó a Calcuta por primera vez. Y nunca más se marchó.

En un viaje en tren sintió "una llamada para renunciar a todo y seguir a Jesús", contó. Y fue así como fundó en 1950 la congregación de las Misioneras de la Caridad, que cuenta con cerca de 4.500 religiosas en todo el mundo. Su labor humanitaria fue reconocida con el Premio Nobel de la Paz en 1979. Cuando en 1985 fue invitada a pronunciar un discurso ante la Asamblea de las Naciones Unidas, el entonces secretario general, Javier Pérez de Cuéllar, la presentó como la persona más «importante» que había pasado por la ONU. A lo que la Madre Teresa, mostrando el rosario que siempre la acompañaba y con gran humildad, respondió: "Yo soy sólo una pobre monja que reza". "El mensaje de la Madre Teresa era éste: Calcuta está en todas partes. Es una santa para todo", ha dicho el padre Brian Kolodiejchuk, postulador de la causa.

 

Fuente: http://www.elmundo.es/

2016-09-23 Soy intersexual, no hermafrodita

Hasta los 18 años, Claudia no pudo ponerle nombre a lo que le ocurría. Carecía de menstruación y conservaba algún recuerdo borroso de una operación cuando era pequeña, pero nada más. Hasta que por un cambio de consulta médica, el doctor solicitó a la enfermera su expediente: "Tráeme el historial del Síndrome de Morris", escuchó. Memorizó el nombre y después lo consultó en la enciclopedia médica de su compañera de piso. Allí encontró el pedazo de su vida que le faltaba. "Sentí alivio porque finalmente supe lo que tenía, pero lo que realmente pensé fue: de esto no se va a enterar nadie". Claudia descubrió que había nacido con el síndrome de insensibilidad parcial a los andrógenos, uno de los tipos de intersexualidad más comunes. Tenía las características físicas de una mujer, pero los códigos genéticos de un hombre.
"Somos intersexuales, no hermafroditas. Se da por hecho que el hombre es XY y mujer XX, pero no en todos los casos", subraya. Es consciente de que la percepción social sigue asociando al término griego a todas las condiciones de intersexualidad, y persiste la idea de que son personas con genitales masculinos y femeninos a la vez. No es así. El mito, el tabú y la leyenda distorsionan una realidad mucho más compleja. "Hay más de 40 causas distintas por las que se origina y cada año se describe alguno nuevo. Hay muchas posibilidades, la intersexualidad se produce cuando hay una discrepancia entre el sexo génetico, el de la gónada y el de los genitales" explica la doctora Laura Audí, investigadora del grupo de Endocrinología Pediátrica del Vall d’Hebron. La OMS cifra en el 1% el porcentaje de personas intersexuales en todo el mundo, pero los datos sobre la prevalencia en nuestro país son una incógnita: "Podemos hacer estimaciones trasladando las estadísticas americanas, aunque no es del todo exacto. Estaríamos hablando de que cada año nacen 250 personas intersexuales en España", explica el jurista Daniel J. García, experto en la materia y autor del libro Sobre el derecho de los hermafroditas.
 
Los bebés como Claudia, con algún tipo de discrepancia genital, vienen con un espinoso interrogante bajo el brazo: ¿Niño o niña? La ley española obliga a inscribir al recién nacido en el Registro Civil bajo uno de los dos sexos en un plazo de 72 horas. Un juego de dados contrarreloj, en el que los padres escuchan al equipo médico interdisciplinar (endocrinos, pediatras, cirujanos y genetistas) que estudia las características preponderantes en el bebé para asignarle un género. La decisión queda en manos de los progenitores, pero las asociaciones activistas denuncian que durante muchos años la información que se les ha proporcionado era escasa y ambigua, y aún persiste un gran déficit. "Era tal la confusión, que a mi madre tuve que explicarle yo misma cuando me enteré a los 18, qué era exactamente lo que me había pasado", recuerda Claudia. A sus padres, hace 36 años, se les llegó a recomendar que no investigaran demasiado sobre el tema, y ser discretos en el entorno.
 
"Los traumas de las operaciones cuando eres tan pequeño se te quedan en el cuerpo, no pasan por tu mente"
 
El equipo médico establece la necesidad o no de llevar a cabo cirugías en el bebé para reasignarle el sexo, ya sea con la extirpación de las gónadas, la reconstrucción genital o incluso la posterior hormonación. Algo que suscita debate entre profesionales, activistas y afectados. ¿Es preferible asignarle un sexo quirúrgicamente para que el bebé crezca con uno determinado, o debe posponerse a la decisión para que sea el propio niño quien desarrolle un género u otro?
 
Mutilación, cirugía y falta de consenso
 
Cuando comenzó a reconstruir su historia, Claudia descubrió que a los dos años le habían extirpado las gónadas masculinas que tenía alojadas en el abdomen. Esa intervención no la recuerda, pero sí conserva algún destello de la que sufrió dos años después, una cirugía de "normalización" para estandarizar su vagina. Conforme fue componiendo el rompecabezas de su pasado, fue procesando también las cicatrices invisibles. "Los traumas de las operaciones cuando eres tan pequeño se te quedan en el cuerpo, no pasan por tu mente. No están procesados cognitivamente", asegura. La terapia le ayudó a encontrar esos recuerdos que estaban alojados en algún lugar de su mente, escondidos. "Descubrí, por ejemplo, un montón de dibujos de manos atadas. En su momento no supe por qué eran, pero luego lo asocié a que en el posoperatorio de la segunda intervención me ataron para que no me tocara los puntos", explica.
¿Por qué con un 9% se justifica la mutilación [en personas intersexuales] y con otros de riesgos más alto no sucede?
Quiénes integran la postura más reacia a la cirugía pediátrica, sostienen que el protocolo actual está enfocado a que los padres accedan a la operación, incidiendo exclusivamente en los riesgos de no intervenirles o de posponerlo a la pubertad. "El manual para médicos que utilizan en EEUU, de la John Hopkins University, recomienda utilizar la palabra cáncer para convencer a los padres de que hay que intervenir. Se utiliza una terminología médica, como malformación, cáncer o tumoración que dan miedo. Cuando les dicen que su hijo va a tener cáncer en el futuro normalmente van a firmar ese consentimiento" razona Daniel.
 
Una alarma sobredimensionada porque, "las estadísticas de cáncer, en realidad, son mínimas", aduce, apelando a una campaña llevada a cabo en Australia, donde se comparaba la intersexualidad con el cáncer de mama. "El 12,3% de las mujeres tiene riesgo de sufrir cáncer de mama y en cambio no se extirpan a todas las mujeres nada más nacer. En cambio, el riesgo de sufrir tumoración, que no cáncer, en las personas intersexuales es el 9%. Hay muchos síndromes que es incluso del 0,
 
"¿por qué con un 9% se justifica la mutilación y cuando hay otros de riesgos más altos ni se nos pasa por la cabeza?", se pregunta.
 
"El principal problema que afrontan es la soledad, el desconocimiento y la sensación de aislamiento tras el diagnóstico"
 
La doctora Audí matiza esos datos, y defiende que la incidencia del cáncer no se da en todos los casos, pero sí en algunos: "Si las gónadas son muy disgenéticas, es decir, muy mal desarrolladas, tienen un alto potencial de malignización. En esos casos, sí se sabe que el potencial de desarrollo de tumores es elevado, por eso el campo profesional sigue aconsejando su extirpación", señala. Considera que en el debate de las cirugías no debe adoptarse una postura simplista y aboga por un solución individualizada a cada caso. Aunque reconoce que en el pasado han podido llevarse a cabo intervenciones "criticables y precoces", actualmente los protocolos son más cuidadosos y respetuosos con el bebé y los padres, a los que se informa mejor. "Para evitar una imposición no se puede establecer otra imposición como la prohibición absoluta. Es realmente volver a épocas impositivas y no es lógico", resalta.
 
Por su parte, las asociaciones españolas no tienen una postura unívoca. "No hay una decisión correcta sobre qué hacer, solo existe lo que es correcto para usted y para su hija", asegura la Asociación Española de Hiperplasia Suprarrenal Congénita (HSC), otra de las condiciones habituales de la intersexualidad. En Grapsia, que reúne a las personas afectadas por el Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos tampoco buscan significarse con una sola opción. Acompañan, asesoran e informan a los afectados, pero sin criminalizar las elecciones de los padres. "Defendemos que se informe correctamente de las alternativas, y que se haga lo mejor para el beneficio psicológico del paciente y de su familia", afirma Yolanda Melero, psicóloga y terapeuta de la asociación. Sus demandas pasan por incluir en los grupos multidisciplinares a gente intersexual con la que los padres puedan consultar, por ampliar la información disponible y porque se integren en el sistema sanitario centros de referencia a los que derivar a las familias con hijos afectados para garantizarles una atención integral. "El principal problema que afrontan es la soledad, el desconocimiento y la sensación de aislamiento tras el diagnóstico", subraya Melero.
 
En contra del género binario.
 
Cuando les comunicaron que su bebé tenía un desorden del desarrollo sexual y le recomendaron operarle, estos padres decidieron buscar información por su cuenta, desoyendo a los médicos. Dieron con testimonios de intersexuales operados en la infancia que cuando se desarrollaron, se identificaron con el género contrario al que le habían asignado y también con otros que no habían pasado por el quirófano y tenían una vida normal. Decidieron que no operarían a su bebé, que hoy tiene dos años, porque consideran las cirugías pediátricas una "mutilación", como también lo establece la Organización Internacional de Intersexuales (OII). La pareja, que quiere preservar su intimidad y anonimato, decidió que sería su hijo quién decidiera en un futuro qué hacer y en consecuencia le educarían sin ningún rol de género. No hay, de momento, un "él o ella". "Las criaturas no necesitan encasillarse, la necesidad es de los padres ante la sociedad que vive con una venda en los ojos", aseguran.
 
Defienden un cambio en la legislación más radical, que va más allá de la aprobada por Alemania, que estableció un "tercer género o género X" y que no obliga a inscribir al bebé en ninguna de las dos categorías. De hecho, consideran que esto les estigmatiza aún más, porque les encasilla y obliga a que se describa la intersexualidad como una patología. Apuestan por subvertir completamente el código binario de hombre y mujer. "Hay que eliminar la categoría de sexo del término jurídico, del DNI y del Código Civil", apoya Daniel J. García. En su opinión, esto derrumbaría el argumento de "urgencia jurídica" que los médicos aducen para operar a los niños con genitales ambiguos, porque no existiría la necesidad de determinar en 72 horas si son de sexo femenino, o masculino. "Desde el punto de vista jurídico puede pensarse que habría problemas, pero esto no afectaría nada más que a ley de sucesión a la Corona, que sí establece distinción entre hombre y mujer. Con los permisos de maternidad se darían simplemente a quien ha dado a luz, y en los casos de violencia de género, como ya se ha incorporado a los transexuales, tampoco habría problema", asegura. Deja abierta la vía para que la inscripción fuera voluntaria.
 
Retos del futuro.
 
Controversias al margen, la mayoría de los sectores reconocen que aunque lentos, los avances se suceden. La Comunidad de Madrid incorporó recientemente en su Normativa de Identidad y Expresión de género e Igualdad Social dos de las demandas de muchas organizaciones: la despatologización y la prohibición de la cirugía externa por motivos que no estén relacionados con un riesgo para la salud. "Es la primera ley dentro de las comunidades españolas, tercera en el mundo después de Malta y Chile que lo prohíbe, aunque en realidad esta ley no establece ningún tipo de sanción y se enmarca en el soft low", precisa García. También les protege de análisis y exposiciones abusivas, que muchos intersexuales denuncian haber sufrido.
 
Además, en los próximos años se implantarán protocolos e iniciativas destinadas a paliar las deficiencias del sistema sanitario en el tratamiento a los intersexuales. Audí, que lleva cerca de cuarenta años en la disciplina, destaca el proyecto DSD-Life y otro de ámbito europeo llamado COST BM1303. "Se reúne a personas adultas afectas por estas condiciones y se analiza el tratamiento que han recibido desde todos los ámbitos, y las quejas que tienen. Sabiendo cómo están, qué se les hizo y que se les ha hecho podremos corregir mucho", explica.
 
Gracias a la terapia, a Grapsia y a su empeño personal, Claudia vive hoy con naturalidad su condición. No sufrió el rechazo que anticipaba cuando se lo confesó a sus conocidos, aunque dice que persiste el estigma y ciertas leyendas. "Pensaba que me verían como un monstruo", recuerda. Ahora, a sus amigas se les olvida con frecuencia y a veces le piden una compresa o un tampón. Perdió sensibilidad por la operación, pero no es la pérdida que más lamenta. "Si se pudiera ir hacia atrás, me gustaría haber tenido la posibilidad de elegir operarme o no. La oportunidad de que a mis padres les hubieran explicado todo claramente". Solo existe una dirección: hacia delante. Y allí espera que esto no vuelva a ocurrir.
 
 

2016-10-15 P. Arturo Sosa SJ, 31° Superior General de la Compañía de Jesús

Jesuitas EspañaLa 36ª Congregación General de la Compañía de Jesús ha elegido al Padre Arturo Sosa Abascal, SJ de la Provincia de Venezuela, como nuevo Superior GeneralEl P. Arturo Sosa nació en Caracas (Venezuela) el 12 de noviembre de 1948. Es delegado para la Curia y las casas y obras interprovinciales de la Compañía de Jesús en Roma, y es Consejero del Padre General. Es licenciado en Filosofía por la Universidad Católica Andrés Bello (1972) y doctor en Ciencias Políticas por la Universidad Central de Venezuela. El P. Sosa habla español, italiano e inglés, y entiende el francés.

En la Congregación General 35 celebrada en 2008 fue elegido por el Padre General Adolfo Nicolás como Consejero General. Y en 2014 se incorporó a la Curia de la Compañía de Jesús en Roma como delegado para la Curia y las casas y obras interprovinciales de la Compañía de Jesús en Roma. Se trata de instituciones que dependen directamente del Padre General de los Jesuitas y para las que nombra a un delegado. Entre ellas se encuentran, además de la Curia General, la Pontificia Universidad Gregoriana, el Pontificio Instituto Bíblico, el Pontificio Instituto Oriental, el Observatorio Vaticano, así como diversos Colegios Internacionales y Residencias.
 
Entre 1996 y 2004 fue Superior Provincial de los Jesuitas en Venezuela. Anteriormente había sido coordinador del apostolado social en este país y director del Centro Gumilla, un centro de investigación y acción social de los jesuitas en Venezuela.
 
El P. Arturo Sosa cuenta con una larga trayectoria de dedicación a la docencia y la investigación. Ha desempeñados diversos cargos y funciones en el ámbito universitario. Ha sido profesor y miembro del Consejo Fundacional de la Universidad Católica Andrés Bello y Rector de la Universidad Católica del Táchira durante 10 años. Especialmente ha ejercido la investigación y la docencia en el campo de las ciencias políticas, en diferentes centros e instituciones, como la Cátedra de Teoría Política Contemporánea y la Cátedra de Cambio Social en Venezuela en la Escuela de Ciencias Sociales. Ha sido investigador en el Instituto de Estudios Políticos de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Central de Venezuela y, en la misma universidad, profesor de la Escuela de Estudios Políticos en la Cátedra de Historia de la ideas Políticas de Venezuela. En 2004 fue profesor invitado por el Centro para Estudios de América Latina de Georgetown University, en Estados Unidos y fue profesor de la Cátedra de Pensamiento Político Venezolano de la Universidad Católica del Táchira. Ha publicado diferentes obras, especialmente sobre historia y política venezolana.

 

 
 

2016-10-18 Una sociedad libre de homofobia, un reto para los cristianos.

Quiero comenzar haciendo unas observaciones para que se comprenda mejor el contenido de mi intervención, su alcance y también sus límites. No soy un moralista ni tengo conocimientos especiales sobre la realidad de la homosexualidad. En estos momentos vivo totalmente entregado a conocer mejor a Jesús y a impulsar en el interior de la Iglesia una renovación arraigando la experiencia cristiana con más verdad y fidelidad en la persona de Jesús, en su mensaje liberador y en el proyecto humanizador que Jesús llamaba el “reino de Dios”.
Por eso, mi exposición tendrá dos partes. En la primera expondré el “principio-misericordia” que inspiró y motivó toda la actuación profética de Jesús y que dejó como herencia a sus seguidores y a toda la Humanidad: “Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso (Lucas 6,36). En la segunda parte, trataré de mostrar cómo el “principio-misericordia” nos puede ayudar a dar pasos concretos hacia una sociedad liberada de homofobia donde la comunidad homosexual pueda convivir de manera más digna, justa y dichosa en medio de una mayoría heterosexual.
 
El momento actual es decisivo para abordar el problema de la homofobia. Me explico. El Papa que preside hoy la Iglesia Católica se ha pronunciado de manera clara con palabras impensables todavía hace unos años. Son dos frases breves que abren el movimiento de Jesús hacia un horizonte nuevo, aunque las fuertes resistencias a Francisco hayan obligado a “aparcar” de momento el tratamiento a fondo del tema de la homosexualidad en el último sínodo sobre la Familia. Es el momento de reaccionar desde las comunidades cristianas.
 
En el avión de regreso de su viaje a Brasil, a preguntas de periodistas, decía así: “Si una persona gay busca a Dios y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarlo?”. No es una encíclica, no es un documento magisterial, pero, tal vez, es mucho más. Es la convicción profunda del papa Francisco donde, por fin, resuenan las palabras de Jesús: “No juzguéis y no seréis juzgados” (Mateo 7,1).
 
En respuesta a Yayo Grassí, antiguo alumno de Jorge Bergoglio, homosexual que vive en pareja en EE.UU., que pedía a Francisco una aclaración en torno a un episodio en que se había visto envuelto el papa. Francisco termina su carta con estas palabras: “Quiero asegurarte que en mi trabajo pastoral no hay lugar para la homofobia”.
 
1. La condición homosexual
 
Desde el inicio es importante que utilicemos un lenguaje adecuado y preciso para evitar expresiones cargadas de connotaciones peyorativas. Desde hace algunos años, el término “homosexualidad” ha pasado a significar la realidad humana total de las personas cuya pulsión sexual está orientada hacia personas de su propio sexo. El término proviene del griego “homoios”=igual y “sexus”=sexo (el término fue introducido por Fereneczi, médico húngaro en el siglo XIX; bastantes organizaciones homosexuales lo rechazan por su origen clínico y prefieren designarse como “gais” y “lesbianas”).
 
Con la palabra “homosexualidad” queremos referirnos a la condición humana de una persona que, en su dimensión de sexualidad se caracteriza por estar constitutivamente movida por una pulsión sexual orientada hacia personas del mismo sexo.
 
Con esto se quiere decir:
 
  • El homosexual es, ante todo, un ser humano con su dignidad personal, con un destino y una vocación a crecer y realizarse como persona humana, lo mismo que el heterosexual. Su peculiaridad tiene su raíz y manifestación más clara en que su pulsión sexual está orientada hacia personas del mismo sexo. Por eso, al hablar de las personas homosexuales, hemos de tener siempre presente toda su realidad humana y su dignidad personal sin centrar la atención de manera reduccionista y por lo tanto falsa solo en lo sexual o genital.
  • No hemos de confundir la condición homosexual con una enfermedad. La homosexualidad no lleva consigo, de por sí, ningún rasgo de patología somática o psíquica. En 1973, la American Psichiatric Association concluyó su estudio afirmando que la homosexualidad no puede ser catalogada como enfermedad. En 1990, la Organización Mundial de la Salud la eliminó definitivamente de la lista de enfermedades.
  • Tampoco hemos de confundir la condición homosexual con actuaciones anómalas o desviadas como por ejemplo: la pederastia, el sadismo, la prostitución, promiscuidad, violación…; lo mismo que no confundimos la condición heterosexual con ese tipo de actuaciones. No hemos de admitir que se hable de los homosexuales en clave de “perversión”, “desviación”, “inversión”.

Si me he detenido en todo esto es porque pienso que, para caminar hacia una sociedad libre de homofobia, hemos de aprender a mirar, respetar y amar al diferente en su propia realidad, sin falsearla.

 
2. Sed misericordiosos como vuestro Padre
 
Lo primero que hemos de grabar bien es que Jesús capta y vive la realidad insondable de Dios como un misterio de misericordia. Lo que define a Dios no es el poder o la fuerza como a las divinidades paganas del Imperio. Por otra parte, Jesús no habla nunca de un Dios indiferente o lejano, olvidado de sus hijos. Menos aún, de un Dios interesado por su honor, sus derechos, su templo, su sábado… Dios es un misterio de compasión. Es “rahum”, misericordioso, tiene “entrañas de misericordia” (“rahamin”).
(Empleo indistintamente los términos “misericordia” y “compasión”. De ordinario, prefiero hablar de “compasión” para sugerir la cercanía al que sufre –padecer con él– y de “misericordia” para sugerir la atención al que sufre –poner el corazón en el que está en la miseria).
 
Dios no vive de espaldas al sufrimiento de sus hijos. Por decirlo de alguna manera, la compasión es su modo de ser, su manera de mirar el mundo y de reaccionar ante sus criaturas. Jesús no le vive ni le experimenta a Dios al margen del sufrimiento humano. Por eso no separa nunca a Dios de su proyecto de construir un mundo más digno, más justo, más dichoso para todos, empezando por los que más sufren.
(Las parábolas más importantes de Jesús son las que narra para comunicar su experiencia de un Dios misericordiosos que solo busca el bien de sus hijos: El padre bueno, Lucas 15,11-32; El dueño de la viña, Mateo 20,1-15; El fariseo y el recaudador, Lucas 18,9-14).
 
Toda la actuación profética de Jesús arranca y está motivada y dirigida por la misericordia de Dios. Su pasión por Dios se traduce en compasión por el ser humano. Es la compasión de Dios lo que atrae a Jesús hacia los maltratados por la vida o por los abusos e injusticias. Lo que lo hace tan sensible al sufrimiento y la humillación de la gente. Pero, sobre todo, es la compasión lo que empuja a Jesús a vivir y a morir “buscando el reino de Dios y su justicia: ese mundo más digno y dichoso para todos, empezando por los que más sufren.
 
Movido por la misericordia del Padre, “la primera mirada de Jesús no se dirige propiamente al pecado de los otros sino a su sufrimiento” (J. B. Metz). El contraste con Juan el Bautista es esclarecedor. Toda la actividad del Bautista gira en torno al pecado: denuncia los pecados del pueblo, llama a los pecadores a penitencia y les ofrece un Bautismo de conversión y purificación. El Bautista no se acerca a aliviar el sufrimiento de los enfermos, no limpia a los leprosos liberándolos de la exclusión, no acoge a las prostitutas, no abraza a los niños de la calle, no se sienta a comer con “pecadores” excluidos de la Alianza. No hace gestos de bondad. Su actuación es estrictamente religiosa.
 
Para Jesús, por el contrario, la primera preocupación es el sufrimiento de las gentes enfermas y desnutridas de Galilea, la defensa de los campesinos explotados por los poderosos terratenientes, la acogida a pecadores y prostitutas, los más despreciados y olvidados por la religión. Por decirlo de alguna manera, en la actuación de Jesús es más determinante suprimir el sufrimiento y humanizar la vida que denunciar los pecados y llamar a los pecadores a la penitencia. No es que no le preocupe el pecado, sino que para el Profeta de la compasión, el mayor pecado contra el proyecto humanizador de Dios consiste en introducir en la vida sufrimiento injusto o tolerarlo con indiferencia desentendiéndonos de las personas que sufren.
 
Jesús vivió en una sociedad profundamente religiosa donde el ideal supremo estaba formulado así en el Levítico: “Sed santos porque yo, el Señor, vuestro Dios, soy santo” (Levítico 19,2). El pueblo ha de ser santo, como el Dios que habita en el Templo: un Dios que ama a su pueblo elegido pero rechaza a los pueblos paganos, bendice a quienes observan la Ley pero maldice a los pecadores, acoge a los puros pero separa a los impuros. Paradójicamente, esta imitación de la santidad de Dios, entendida como separación de lo pagano, lo no-santo, lo impuro y contaminante, que estaba pensada para defender la identidad de Israel, fue generando de hecho una sociedad discriminatoria y excluyente donde había: israelitas elegidos y paganos rechazados; sacerdotes de un rango superior de pureza y pueblo ordinario; varones con un nivel superior de pureza y mujeres siempre sospechosas de impureza por su menstruación y los partos; sanos que gozan de la bendición de Dios y leprosos, ciegos, tullidos… excluidos incluso del acceso al Templo. Esta religión generaba barreras y discriminación; no promovía la mutua acogida, la fraternidad y la comunión.
 
Jesús lo captó enseguida. Y con una lucidez y una audacia sorprendente introdujo para siempre en la historia humana un principio que lo transforma todo: “Sed misericordiosos como vuestro Dios es misericordioso” (Lucas 6,36). Es la misericordia y no la santidad el principio que ha de inspirar la conducta humana. Dios es grande y santo no porque rechaza y excluye a paganos, pecadores e impuros, sino porque ama a todos sin excluir a nadie de su misericordia. Dios no es propiedad de los buenos. Su amor está abierto a todos, también a los malos. Dios es de todos. En su corazón hay un proyecto integrador. Dios no separa ni excomulga, sino que acoge y abraza. No bendice la discriminación. Busca un mundo acogedor y solidario donde los santos no condenen a los pecadores, los ricos no exploten a los pobre, los poderosos no abusen de los débiles, los varones no dominen con su prepotencia a las mujeres.
 
“Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso”. Hemos de grabar bien estas palabras de Jesús en el corazón de la Iglesia. Estas palabras no son propiamente una ley o un precepto más. Se trata de reproducir en la tierra la misericordia del Padre. Esta llamada a la misericordia es la clave del Evangelio, la gran herencia de Jesús a la Humanidad. El único camino para construir un mundo más justo y fraterno. El único modo de hacer entre todos una Iglesia más humana y más creíble.
 
José Antonio Pagola
 
 

2016-10-18 “Maricón de mierda, te voy a matar”

Tres personas, a diez metros del establecimiento, blanden una barra de hierro que golpean contra el suelo con insistencia. Miran hacia el bar, se hacen notar. Parece algo más que una amenaza velada, aunque el propietario del establecimiento no quiere concederles mayor protagonismo. "Estos no son los que nos atosigan", zanja.
No parece, en cualquier caso, el contexto más propicio para arrancar la jornada laboral. Los primeros rayos de sol indican que es día de terraza, y va siendo hora de colocar mesas y sillas en la plaza Urdanibia de Irun, frente al bar Eskina Mosku, un establecimiento donde el 90% de sus empleados son homosexuales y se sienten amenazados. Pese a las continuas denuncias, ya no saben muy bien qué hacer para frenar la escalada de insultos y reproches de los que son objeto.
 
Algún empleado ha dejado de trabajar. Otros se saben perseguidos tras acabar la jornada laboral. "Las agresiones homófobas son inaceptables, estamos hartos", denuncia sin rodeos Pablo Campo, de 32 años.
 
Hace tres que se hizo con las riendas del negocio. Dice estar acostumbrado a recibir insultos "desde crío". Poco menos que está curado de espanto, pero lamenta el creciente enfado que se abre paso entre sus empleados y las gentes del barrio. "Hay ciertas personas que nos están haciendo la vida imposible. No se trata de criminalizar a determinados colectivos o etnias, pero no podemos mirar hacia otro lado cuando nos sentimos desprotegidos", alza la voz el joven.
 
Dirige sus pasos, mientras habla, hacia el primer piso de este emblemático inmueble del centro de Irun. Tras de sí, enmarcado por el ventanal, brilla la plaza, un lugar fronterizo de paso y encuentro, cercano a una mezquita, en el que siempre ha reinado una convivencia que corre "el riesgo de quebrarse por unos pocos".
 
Insultos, amenazas, intentos de agresión física... "Nos han llegado a tirar los vasos encima. Hay clientes a los que, fuera de sí, se les pide que abandonen el establecimiento por su comportamiento incívico y que no vuelvan más. Pues bien, a partir de ahí te tiran cuanto tienen en su mano, llamándote maricón de mierda, hijo de puta, diciéndote que te van a matar. Es gente que viene del barrio, saben que somos un grupo minoritario, y lo peor es eso. Donde debería haber unión entre grupos minoritarios está ocurriendo todo lo contrario. Lo primero que te sueltan es que somos unos putos maricones que nos estamos cargando el barrio, que contagiamos el sida. A ellas les llaman putas lesbianas. A nosotros siempre putos maricones".
 
Creciente tensión Protocolo policial
 
"No funciona" La situación se ha tensado durante los últimos tres años, desde que el joven decidió no tolerar ni una sola agresión más. El problema, añade, es que el protocolo policial "no funciona" porque además de no cesar la violencia, cada vez que interpone una denuncia se siente "muy expuesto y desprotegido".
 
"Nadie nos ayuda a buscar una solución. He estado reunido con el alcalde, con la delegada municipal, con el jefe analista de la Ertzaintza, con el jefe de operaciones y el de investigación... Ha llegado un momento en el que les he dicho que no puedo estar denunciando a todas horas todos los actos homófobos y de odio, porque realmente es eso de lo que se trata: odio".
 
Los trabajadores echan en falta una mayor labor de mediación institucional para tender puentes y reconducir una situación que juzgan de "insostenible". "Es necesario apostar por la convivencia aunque pensemos distinto. Hasta ahora, se ha intentado encauzar el tema de diferentes maneras, pero sin ningún resultado", censuran los empleados. "Las instituciones no pueden seguir ignorando el problema como han hecho hasta ahora".
 
El Ayuntamiento de Irun respondió ayer a la llamada de este periódico. Lourdes Larraza, delegada de la Policía Municipal, entiende que el joven se sienta expuesto cada vez que interpone una denuncia. Pero asegura que el Consistorio está actuando en la zona. "Aunque quizá no sean suficientes medidas para ellos, estamos llevando a cabo una serie de acciones desde el punto de vista arquitectónico. Estamos trabajando para crear un mayor número de espacios abiertos y amplios para evitar puntos negros. Hay una serie de acciones que hemos desplegado tanto la Policía Local como la Ertzaintza, a través de korrikas preventivas".
 
La delegada municipal informa de que "en breve" se instalarán en la plaza dos cámaras de vigilancia. "Todavía no están operativas porque requieren del visto bueno de la Consejería de Seguridad, que tiene previsto desplazarse la semana que viene a la zona para dar el permiso. Ha habido una intervención muy individualizada. No hemos dejado de actuar", subraya la delegada.
 
¿Es una solución únicamente policial? Los trabajadoras del establecimiento entienden que no, y apuestan por algún tipo de mediación. Campo confiesa que hasta le han amenazado diciéndole que le iban a quemar el bar con él dentro. "Esa gente tiene la entrada prohibida. El problema es que son tantas las amenazas que necesitas solo una persona específicamente para poner las denuncias. Somos una pequeña empresa y no podemos permitirnos estar así, y menos cuando el problema surge porque el protocolo policial no funciona. No queremos estar yendo todos los días a juicios para que se alimente más el odio. Eso no funciona. Es más necesario un trabajo social que penal", defiende. 
 
Desde el Ayuntamiento precisan que no están cerrados a trabajar de otras maneras. Pero advierten que para que el modelo de convivencia y proximidad funcione, "tienen que trabajar otros agentes sociales más allá de la policía. "Los problemas no se pueden centralizar en la presencia policial, tienen que ser los propios agentes sociales de la zona los primeros en implicarse". Curiosamente Pablo es, admite la propia delegada, una de las personas más implicadas. 
 
 

2016-10-26 Uno de cada cuatro niños sufre acoso escolar.