2012

2012-01-27 Comunicado de Crismhom (cristianas y cristianos de Madrid homosexuales) ante las declaraciones del Arzobispo de Tarragona

CRISMHOM COMUNICADO OFICIAL

Las declaraciones de Mons. Jaume Pujol Balcells, expresan poco conocimiento de la realidad de las personas homosexuales. Nosotros como homosexuales cristianos, vivimos de forma integrada nuestra orientación sexual con todos los demás aspectos de nuestra realidad personal. Separar lo que somos como personas de lo que hacemos no es lo más acertado para hablar de la realidad de la homosexualidad. El comportamiento homosexual no es una realidad moral (como tampoco lo es el heterosexual), sino un reflejo de lo que una persona es, de lo que vive, piensa y siente. Se pueden juzgar moralmente comportamientos concretos o prácticas concretas pero no al comportamiento general de una persona por su orientación sexual. Seguramente los comportamientos no adecuados concretos los compartimos tanto las personas homosexuales como las heterosexuales.
Este tipo de manifestaciones no ayudan a la normalización y no discriminación del colectivo LGTB. Agradecemos a nuestros hermanos de la Asociación cristiana Acgil su pronta respuesta ante estas declaraciones. Aunque pedir disculpas siempre se agradece, es más adecuado no expresar opiniones fundadas en estereotipos o apegadas a una tradición que no siempre se ha distinguido por la defensa de la dignidad humana. Todo esto refleja la necesidad de un acercamiento, conocimiento personal de la realidad y de diálogo fluido y fraterno que la jerarquía de la Iglesia debe hacer con las personas homosexuales, pues no es suficiente decir que son hijos de Dios, sino que tienen que sentirse como tales. Invitamos a Mons. Pujol que se acerque y comparta con cristianos homosexuales su vivencia, y descubrirá que en ellos también se realiza la obra de Dios y dan testimonio de ello con su fe y comportamientos.

Crismhom

2012-04-08 Comunicado sobre las declaraciones del obispo Reig Pla

 

Crismhom responde mediante este comunicado a las palabras cargadas de homofobia del obispo Reig Plá el día de viernes santo.

 

 

En este día en que las comunidades cristianas de todo el mundo celebramos con alegría que Jesús el Cristo ha resucitado y vive en cada uno de nosotros leemos con tristeza las  declaraciones del Sr. Obispo de Alcalá en su homilía de los Oficios de Viernes Santo, en el que afirma que  llevados por "tantas ideologías que acaban por no orientar bien lo que es la sexualidad humana" hace que ya desde niños tengan "atracción hacia las personas de su mismo sexo". "Y a veces para comprobarlo se corrompen y se prostituyen o van a  clubes de hombres nocturnos", continuó. "Os aseguro que encuentran el infierno".
 
El verdadero infierno con el que nos encontramos los cristianos y cristianas gays es la incompresión y el rechazo de personas como el Sr. Obispo de Alcalá, tratando de estigmizar   las personas del colectivo LGTB, rechazando desde su supuesta verdad dogmática la realidad de que todos somos hijos de Dios, asimilando corrupción o prostitución al hecho de  ser miembros de la comunidad LGTB, este es nuestro infierno.
 
Nos duelen especialmente estas declaraciones en un viernes santo en que desde el recogimiento y el luto en nuestro corazones miramos la muerte de un Jesús, Hijo de Dios, que  los amó tan hasta el extremo que entregó su vida por nosotros, Amor éste que ni se ve en sus palabras ni se percibe en los actos del Sr. Obispo de Alcalá de Henares, que con sus  palabras  nos mira desde el rechazo, la lejania, el juicio y la condena, juicios y condenas que como sabemos fueron capaces de matar hasta el mismo Hijo de Dios y, no nos miran  sus palabras desde la misericordia, la cercanía y la proximidad de un hermano en la fe y el Amor.
 
Crismhom como comunidad cristiana LGTB+H, lleva ya un recorrido en el que desde la cotidianeidad y la normalidad y, sabiéndonos hijos de Dios integramos nuestra fe con  nuestra afectividad sexual y, entendemos que este tipo de declaraciones no nacen desde el Amor y generan odio e incompresión hacía nuestra realidad.
 
Nos quedamos con Jesus, Camino, Verdad y Vida, y su mensaje de Amor, 'Amarás al Señor tu Dios con todas tus fuerzas, con todo tu Ser y al Prójimo como a ti mismo', Amor  nucleado en el corazón de las personas independientemente de su orientación sexual !!
 

CRISMHOM

2012-06-28 Manifiesto de CRISMHOM en relación al matrimonio entre personas del mismo sexo, emitido con motivo de la marcha estatal del Orgullo 2012

Hace  más  de  40  años  un  grupo  numeroso  de  personas  LGTB  en  los  llamados “disturbios de  Stonewall” se rebelaron contra el miedo, las leyes y la persecución solapada o abierta contra el  colectivo LGTB. Fueron personas valientes que pusieron en riesgo su prestigio, su posición social e  incluso sus vidas. Después de siglos de sufrimiento, negación y ocultamiento, muchas personas de  nuestro colectivo fueron tomando  conciencia  de  que  ninguna  persona  debe  avergonzarse  de  lo   que  es, cualquiera que sea su sexo, orientación o identidad sexual. Estas personas, conscientes de su dignidad, salieron a la calle, a proclamar que su orientación sexual no los hacía menos dignos que las  personas heterosexuales, y que por lo tanto había llegado la hora de salir a la luz y recobrar los derechos negados.

Han sido muchos los avances sociales en estas décadas: la visibilidad cada vez mayor, la  despenalización, el reconocimiento social, y sobretodo la aprobación en diversos países del matrimonio igualitario.

Tristemente uno de los focos de resistencia más fuertes a nuestros derechos procede de las religiones y en concreto de las Iglesias cristianas. Por eso ha llegado también la hora  de  vivir  en  el  seno  de  las  religiones  la  misma  experiencia  de  valentía  y  de liberación que vivieron las personas que participaron en los disturbios de Stonewall. La experiencia bíblica nos habla precisamente de que los  hombres y mujeres creyentes experimentaron a Dios precisamente en la liberación de la esclavitud  de  Egipto. Por eso, la Sagrada Escritura, tantas veces usada para condenarnos, se convierte para las personas creyentes en una invitación a salir fuera, recuperar nuestra dignidad, nuestro orgullo de ser  personas LGTB cristianas, creyentes y enfrentarnos a la hostilidad de aquellos que desde las diferentes Iglesias nos oprimen en la esclavitud del rechazo y del desamor. Por eso las personas  creyentes tenemos que desafiar a las Iglesias a experimentar el Evangelio, Buena Noticia de Jesús, sin añadidos homofóbicos.

Los cristianos y cristianas LGTB no sólo defendemos el matrimonio igualitario como legal, sino que  también defendemos la sacramentalidad del matrimonio igualitario. Dos personas que se aman, en  una relación de amor preferencia, son sacramento, signo del amor de Dios, independientemente que sean heterosexuales o no.
 
Iguales en la dignidad, iguales ante la ley, iguales en todo, como Dios manda. También en el matrimonio. El matrimonio es una vocación, una llamada de Dios. Por eso cuando dos personas LGTB  deciden formar una familia, lo primero que están haciendo, más que unos planes comunes es responder a una vocación, una vocación que es llamada a un pleno desarrollo personal, la mutua santificación, en definitiva a la glorificación de Dios. No reconocer la familia cristiana LGTB, es negar a Dios la libertad para llamar a estas dos personas a una vida plena humana y cristiana en un proyecto común.

La familia cristiana LGTB, expresa de una manera igual de nítida la gratuidad del amor. Pues  el  amor  entre  dos  personas  LGTB  no  tiene  otra  fin  primario  que  crear  una comunidad de amor. Esto no quiere decir que el amor homosexual no sea fecundo. En primer lugar, la familia LGTB es fecunda para los propios contrayentes, que encuentran la posibilidad de liberarse de la soledad y de vivir en diálogo íntimo y personal con el otro. Este dialogo conyugal ofrece la posibilidad de abrir este diálogo al  diálogo con Dios. Superando el propio egoísmo, abriéndose cada vez con más hondura al otro cónyuge,  compartiendo  los  gozos,  temores  y  alegrías  pueden  avanzar  los  esposos cristianos en el diálogo con Dios, la escucha de Dios, el encuentro con ÉL.

El matrimonio LGTB cristiano es fecundo porque en él encuentran la complementación   mutua,   y   el   enriquecimiento   al   encontrarse   con   el   otro, descubriendo en el otro que es “hueso de mis huesos y carne de mi carne” (Gn 2,23). La fecundidad se manifiesta también  en el encuentro sexual, como fiesta del amor, de intimidad, de placer, de descubrir, compartir y disfrutar la intimidad sexual, y el valor del cuerpo como medio de expresión y comunicación del amor. Viviendo así el sexo, hacen de este el signo y presencia del amor de Dios. En la familia LGTB la unión de los cuerpos  expresa  la  unión  de  los  corazones.  El  matrimonio  LGTB  es  una  auténtica comunidad de amor, un amor que se manifiesta fecundo también en el don de los hijos naturales o en la adopción manifestando así la gratuidad y fecundidad de un amor que no queda encerrado, sino que crece y se expande en la educación y crecimiento de los hijos.

Por eso, como cristianos LGTB defendemos el reconocimiento legal del matrimonio igualitario, porque un amor secreto, oculto a la sociedad, y no reconocido socialmente, difícilmente conducirá a las personas que lo viven a su realización y expansión plenas. Por eso, una convivencia sexual estable, basada en el amor y la ayuda mutua, pide una integración en el marco social con todos los derechos y deberes de cualquier familia heterosexual. Por eso, este 30 de Junio invitamos a todas las personas  creyentes a defender en la manifestación del “día del orgullo” nuestro derecho civil y cristiano a formar una familia, a ser iguales en todo, como Dios manda y quiere.

 

2012-09-29 El sentido cristiano del amor entre personas del mismo sexo

 

 Este documento contiene una declaración de CRISMHOM a propósito del sentido cristiano del amor entre personas del mismo sexo. Escrito desde la reflexión cristiana y la experiencia vivencial, este documento pretende ser un punto de referencia para liberar a personas que por diversos motivos creen o piensan que la experiencia del amor entre personas del mismo sexo no es querida por Dios.
 
Declaración de la Asociación de Cristianos y Cristianas Homosexuales de Madrid, Crismhom, en relación al sentido cristiano del amor entre personas del mismo sexo.
 
Dios es Amor, así nos lo ha revelado Jesucristo, Él que haciéndose hombre fue igual en todo a nosotros, excepto en el pecado. Ese pecado, que como nos señala muy bien Pablo, está formado por nuestras actitudes que nos cierran hacia los demás; el egoísmo, la envidia, la arrogancia, la avaricia, el individualismo, etc. El Amor que nos enseñó Cristo con su caminar entre nosotros, es un amor que se define por su entrega a los demás, por su fidelidad a su vocación de servicio y fidelidad al amor, por su generosidad y, por liberar de fardos y cargas pesadas a sus coetáneos que otros trataban de imponer. Un amor que nos habla desde la proximidad y cercanía de un padre y, de un hermano.
 
Jesús siempre respeta la libertad individual de cada persona, pero desde ese respeto, nos indica un camino de crecimiento y acercamiento hacía Dios, crecimiento en el Amor. Un camino que es nada más y nada menos, que su Vida entre nosotros, para descubrirnos de forma total, la belleza irresistible del Amor de Dios, que habita en el corazón de todos los hombres y mujeres, hechos a imagen y semejanza suya y, que cada uno de nosotros puede y debe descubrir con su Vida.
 
Para todo cristiano de cualquier iglesia, todos los hombres y mujeres hemos sido concebidos a imagen y semejanza de Dios, somos hijos suyos. Habitando Él en nuestro corazón, en nuestro interior, en forma de amor puro que trata de abrirse camino en nuestras Vidas, a pesar de nuestras dudas y temores, propios o impuestos por la sociedad en la que vivimos. Realidad ésta, especialmente cruel para el caso de nuestra comunidad LGTB cristiana en todo el mundo.
Que Dios es Amor, es una verdad irrefutable para cualquier cristiano y cristiana, por eso cuando entre dos hombres o dos mujeres existe un amor cristiano nucleado en sus corazones, que los une como pareja o matrimonio. Amor este basado en la entrega, la generosidad, la fidelidad, el compartir un proyecto cristiano de vida en común, no podemos hablar de otra cosa que Dios que es Amor, une dicho matrimonio o pareja. Así lo vivimos y, así el Espíritu de Amor del Señor nos lo dice, a todos los miembros de la comunidad LGTB cristiana y, así se lo queremos comunicar al mundo, para que desde la proximidad y el respeto, crezcamos juntos con el resto de la sociedad, en este apasionante proyecto de Vida que Jesucristo nos ha revelado.
 
La Comunidad cristiana LGTB de Madrid, aún sintiéndose parte de la iglesia universal, como comunidad de todos los creyentes en Cristo Jesús, echa en falta en las distintas iglesias un mensaje hacia nosotros, sus hermanos y hermanas, que nos hable desde la proximidad, a quien tiene también inhabitado en su Ser, en su corazón, el Amor del Señor, un Amor que debe unirnos a todos en un cuerpo universal cuya cabeza es Jesús. Sentimos y vemos una jerarquía de la iglesia más centrada en el imponer formas de vivir la vida, preocupada por mantener su poder y sus estructuras y que, cada día se aleja más del mensaje único y fundamental de Jesús, Amarás a Dios sobre todas la cosas y al Prójimo (nosotros lo somos) como a ti mismo.
 
Madrid, Septiembre de 2012
 

2012-09-29 Las JMJ, no son las jornadas de "toda" la juventud católica

Durante este mes de agosto, el Papa Benedicto XVI asistirá a Madrid para la celebración de las Jornadas Mundiales de la Juventud 2011. En principio, debería ser un encuentro de jóvenes católicos para estimular su adhesión al Evangelio y vivirlo en la sociedad. Sin embargo, no toda la juventud católica va a estar representada.

Hay una parte de los y las jóvenes católicos que están excluidos de esta celebración. Se trata de todos aquellos jóvenes, chicos y chicas, que viven su afectividad y sexualidad de una manera que la enseñanza oficial desaprueba. Estas personas, estos jóvenes, se ven puestos ante la tesitura de negar la expresión de sus sentimientos más genuinos, o bien de situarse fuera de lo aprobado.

Las JMJ, por desgracia, no son las jornadas de "toda" la juventud católica. Cierto es que, como sabemos bien, la atención pastoral concreta en muchas ocasiones es bien diferente, y a veces sorprendente, pero la enseñanza oficial sigue siendo clara, y sigue siendo aplicada por muchos; por ello, vemos con pesar cómo muchos jóvenes son puestos al margen.

En Crismhom hay muchos jóvenes católicos que se ven personalmente aludidos cuando se les dice que su sexualidad es objetivamente desordenada, cuando se les indica que su afectividad no tiene mejor salida que meterla en un cajón. Otros son algo menos jóvenes y se vieron hace ya años en situación similar; en ese momento, optaron en conciencia por vivir en fidelidad crítica y disenso leal. Otras personas dejaron la juventud hace ya más tiempo y aún recuerdan tiempos más duros, cuando crecieron como chicos y chicas estigmatizados, con sentimientos de culpa que les atenazaban, y cuando tuvieron que sacar fuerzas de flaqueza para aceptarse como son y dirigirse desde su identidad al Padre amoroso. Hoy, todos estamos construyendo comunidad, junto con cristianos de otras confesiones, en Crismhom, buscando vivir la fraternidad y hacer presente el Evangelio. Los que nos consideramos católicos, además, seguimos dando testimonio de palabra y de obra, en permanente conversión, con la esperanza de construir camino hacia un cambio en la Iglesia de la que, pese a todo, formamos parte. Siempre en espíritu de diálogo y concordia, desde un desacuerdo claro y firme -con la firmeza que da la serena convicción- pero desde el más riguroso sentido de eclesialidad.

Es en este espíritu de disenso leal y fidelidad en el desacuerdo como Crismhom ha decidido mantener el local abierto durante los días de las JMJ. Hemos considerado que es la mejor forma de hacernos presente: como unos cristianos más que se ofrecen a los peregrinos. La enseñanza oficial dice que estamos al margen de la comunión de la Iglesia, pero nosotros nos sabemos parte de la Iglesia, en comunión con todos los santos, y obramos en consecuencia, al igual que harán tantos otros cristianos en Madrid acogiendo a los visitantes. Por tanto, nuestro local estará abierto a todo el que quiera pasarse y conocernos, estaremos dispuestos al diálogo y nuestro pequeño espacio estará abierto a la tranquila conversación y a compartir la oración, especialmente en los momentos de oración que convocaremos. Es así, mostrándonos como lo que somos, como parte del pueblo de Dios, a pesar de lo que diga una enseñanza contingente y -creemos con firmeza- equivocada, como nos haremos presentes en las JMJ.

Crismhom,

Barbieri 18
Madrid
www.crismhom.org

2012-09-29 Valores y actitudes del ser de CRISMHOM

Este documento de CRISMHOM quiere identificar los valores y actitudes que constituyen la seña de identidad de esta asociación y comunidad cristiana. Por otra parte, también se reflejan las actitudes y valores que bien o por ser diametralmente opuestos a nuestros principios o bien porque nos apartan de los mismos, no compartimos y no tienen cabida entre los miembros de CRISMHOM.

 

 
Documento de la Asociación de Cristianos y Cristianas Homosexuales de Madrid, Crismhom, acerca de los valores y actitudes que forman parte de la asociación y, los que son rechazados por la misma.
 
 
Este documento refleja los valores y actitudes que forman parte de nuestro Ser como asociación y que, constituyen parte de nuestra seña de identidad y, también refleja las actitudes y valores que bien o por ser diametralmente opuestos a nuestros principios o bien porque nos apartan de los mismos no compartimos y no tienen cabida entre los miembros de Crismhom.
 
Actitudes y Valores que Integran nuestro Ser como Asociación:

 

 - Vocación de Servicio.

 - Respeto a la pluralidad de pensamiento y, a las distintas sensibilidades sociales y políticas que existen en la Asociación.

 - El dialogo, la comunicación y la corrección fraterna como forma de resolver conflictos en la Comunidad.

 - Compromiso en nuestra vida con el Ser Cristiano, con la comunidad LGTB y, con las actividades de la Asociación.

 - Ayuda a los hermanos y hermanas necesitados.

 - Cuidado los unos de los otros.

 - Respeto a las relaciones de pareja y matrimonios de la Asociación.

 
Actitudes y Valores que No Forman Parte de Nuestro Ser como Asociación y que son Rechazados entre nuestros miembros:

 - Uso de la violencia física o verbal, el insulto o la descalificación personal para expresarse respecto a otro miembro o miembros de la Asociación.

 - Uso de símbolos que sean contrarios a las actitudes y valores que definen el Ser de Crismhom.

 - Manipular la opinión de los hermanos o hermanas para beneficio propio de forma no transparente al resto de la Comunidad

 - Tratar de imponer una ideología determinada en la Asociación.

 - Falta de respeto a la pluralidad, al Ser y Misión de Crismhom.

 - Tratar de aprovecharse de la asociación o de algún miembro de la Asociación en beneficio propio y/o utilizando el engaño para ello.

 - No respeto al Ser Ecuménico de la Asociación y al sentir de la mayoría católica de sus miembros.