2018

A propósito de los reportajes de Alfa y Omega y Vida Nueva sobre la ideología de género

En los últimos meses y desde medios de comunicación de la Iglesia Católica  (Vida Nueva, Alfa y Omega) se ha solicitado la colaboración de CRISMHOM para realizar entrevistas a personas LGTBI católicas y pedir su opinión sobre su pertenencia a la Iglesia y las dificultades que experimentan. En ambos casos, nuestra  Comunidad ha estado dispuesta a participar, y fruto de ello ha sido la aparición de los testimonios de alguno de sus socios y simpatizantes en el número 3.061 de diciembre-17 de Vida Nueva y el 1.060 de Alfa y Omega de 15 de febrero (vid infra).
 
Tenemos que decir que es alentador que desde las instituciones eclesiales se haya iniciado un deshielo en las relaciones con el colectivo LGTBI creyente, pero también, muy alto y muy claro, que eso no es suficiente. En ambos números, el capítulo de las entrevistas se enmarca en un reportaje más amplio en el que se ataca lo que ellos llaman la ideología de género y los derechos de las personas LGTBI, así como su visibilización en los centros educativos (ver en enlace Alfa y Omega, páginas 10, 11 y 12).
 
Desde CRISMHOM queremos manifestar nuestra solidaridad con las luchas que el colectivo LGTBI ha venido sosteniendo desde hace décadas para ser reconocidos como ciudadanos de pleno derecho, para reivindicar la plena visibilidad sin discriminación en todos los ámbitos de la vida social, la despatologización de las diversas orientaciones sexuales e identidades de género y el derecho a vivir y manifestarse abiertamente a cualquier edad y en cualquier contexto de acuerdo con la propia orientación e identidad sentida. Desde CRISMHOM nos congratulamos de los avances legislativos que han tenido lugar en nuestro país y los reivindicamos con firmeza.
 
La “ideología de género” es un término confuso, inventado en medios de la Iglesia y que no es reconocido como válido ni portador de conocimiento en ningún ámbito académico en los que se estudia la teoría de género. La palabra género es una palabra científica, surgida entre los estudiosos de la ciencias sociales, que está perfectamente contrastada y aceptada y que no debe ser objeto de manipulación al servicio de la desinformación y la confusión.
 
Los artículos yerran constantemente al afirmar que las leyes aprobadas por los diferentes parlamentos en materia LGTBI buscan confundir e implantar ideologías. Nada más lejos de la realidad. Educar en la igualdad y en el conocimiento de la diversidad afectivo-sexual y de género redunda en construir una sociedad más cercana al Evangelio. La identidad no se cambia, puesto que no es algo que se aprende. Lo que sí se aprende es a discriminar.
 
Los católicos LGTBI no queremos de nuestra iglesia una misericordia paternalista, que nos acoja individualmente como a ovejas descarriadas, sino el inicio de un diálogo franco y sin prejuicios; que reconozca el inmenso daño causado desde la institución a las personas y que deponga actitudes dogmáticas, rígidas e ignorantes para ir aceptando todo lo que las ciencias sociales nos han enseñado sobre la diversidad sexual humana y para, abriéndose así a los signos de los tiempos y al soplo del Espíritu, desarrollar una nueva teología de la creación que incluya la realidad LGTBI y haga realidad la auténtica acogida que Dios, a través de Jesús, siempre dispensó a todos los seres humanos.
 
Junta Directiva de CRISMHOM
junta_directiva@crismhom.org
 

A propósito del artículo aparecido en ABC el 17/09/2018 sobre La delgada línea entre salvar la Iglesia y destruir a Francisco

Desde la Comunidad de Cristianas y Cristianos de Madrid Homosexuales LGTBI+H CRISMHOM recibimos con consternación las palabras lanzadas esta semana por Roberto Esteban Duque, sacerdote y profesor en la Universidad Francisco de Vitoria. En dicho artículo se vuelve a poner en la palestra al colectivo LGTBI y se le tacha como uno de los  responsable de la situación actual por la que pasa la Iglesia Católica.
Dicho artículo asevera que "sólo significa la deriva ideológica de reforzar los postulados de la comunidad LGTB, alejada de la castidad y proclive a la promiscuidad." Dichas palabras únicamente manifiestan un claro prejuicio hacia nuestra realidad y no hacen más que aumentar el odio y  discriminación hacia gays, lesbianas, bisexuales, personas trans e intersexuales.
 
Las reivindicaciones del colectivo LGTBI siempre han ido encaminadas a igualar derechos En concreto, dentro de la Iglesia Católica, las personas LGTBI cristianas abogamos para que se lleve a cabo la buena noticia del Evangelio. En él se muestra al Jesús que habla del Amor incondicional a todos los seres humanos sin ninguna distinción. El Diosada de Jesús es un Dios amoroso que incluye y no discrimina, que ama y no emite ningún juicio negativo acerca de ninguna realidad. Un Dios cercano que se hizo hombre para salvar a toda la humanidad y abrazarla en su seno. Sugerir que la población LGTBI es "promiscua" por naturaleza transmite la idea de un Dios que selecciona y predestina a muchas personas a la condena eterna. Esto es totalmente contrario al Dios que vivimos.
 
Tenemos que agradecer al Padre James Martin el esfuerzo y el cariño que ha mostrado al colectivo LGTBI y por su lucha por hacer realidad una Iglesia plenamente inclusiva. En nuestra activismo y compromiso como lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersexuales nos motiva el objetivo de construir una Iglesia en donde la diversidad sea riqueza. Dios nos creó y resucitó para salvarnos. La idea de un Dios que nos creó "de segunda" e inclinados a la perdición es totalmente incompatible con la realidad amorosa que como cristianas y cristianos LGTBI vivimos cada día.
 
Somos conscientes de la tesitura en la que se encuentre el Papa. Le pedimos a Francisco que siga luchando por la Iglesia que quería Jesús y en la que cabemos todas y todos. Le pedimos valentía para abrir las puertas a la plena inclusión de la mujer en los ministerios y la acogida a las personas LGTBI y divorciadas. Que abra de par en par las puertas a las familias, sean como sean, puesto que donde hay amor siempre hay una familia.
 
Pedimos a don Roberto Esteban que rectifique sus palabras y sea consciente del daño que provoca en muchas personas LGTBI que amamos a Dios y le vivimos amoroso. Le pedimos también que sea consciente de la responsabilidad que tiene como sacerdote y como pastor del Pueblo de Dios, pues sus palabras puede transmitir una idea equivocada de la vivencia del Evangelio y desfigurar el Amor de Dios.

A propósito del artículo aparecido en INFOVATICANA el 18/05/2018 sobre una vigilia "homoherética" en una parroquia de Madrid

Desde CRISMHOM (Comunidad de Cristianas y Cristianos LGTBI+H de Madrid) queremos comentar la información aparecida el pasado 18 de mayo de 2018 en el artículo de la revista digital Infovaticana titulado "Una parroquia de Madrid organiza una vigilia 'homoherética' a propuesta de Josito Segovia", así como matizar y desmentir algunas de las afirmaciones que allí se hacen.
 
En primer lugar señalar que CRISMHOM no es una comunidad católica sino cristiana ecuménica en la que pueden participar y de hecho participan creyentes de otras confesiones cristianas.
 
En segundo lugar, desmentir que la  “Vigilia de oración por las víctimas de la LGTBIfobia”  celebrada en una parroquia de Madrid el día  que la comunidad internacional dedica a conmemorar a las víctimas y combatir la violencia contra las personas LGTBI, haya sido un acto promovido por el Arzobispado y su Vicaría de Pastoral Social e Innovación. El acto ha sido organizado y promovido por CRISMHOM (ver convocatoria AQUÍ), aunque eso sí, haya podido celebrarse abiertamente en la Parroquia  de Nuestra Señora de Madrid, lo mismo que ocurre en otros muchos lugares del mundo en que se celebran estas vigilias.
 
También habría mucho que decir sobre el hecho de denominar  “homoherética” a la celebración, como se hace en los titulares del artículo.  La herejía se refiere a enseñar doctrinas contrarias a los dogmas de la fe católica, y las enseñanzas de la Iglesia sobre la homosexualidad, no tienen en absoluto el carácter de dogmas. No parece que el pedir a Dios por los miles de personas LGTBI que a lo ancho y largo del mundo son víctimas de todo tipo de violencia, desprecio y opresión, pueda considerarse como contrario a la fe en Nuestro Señor Jesucristo. Antes bien, lo que puede considerarse de todo punto anticatólico es promover el odio y el desprecio por cualquier ser humano y negar la más que evidente violencia que se ejerce contra el colectivo LGTBI, también en España, donde anualmente se denuncian cientos de casos.
 
Por último informar de que Infovaticana, a pesar de su nombre, es un portal que no representa en absoluto la opinión de la Conferencia Episcopal Española, ni  la del Vaticano, y mucho menos la de la inmensa mayoría del pueblo creyente.
 
Junta Directiva de CRISMHOM
junta_directiva@crismhom.org
 

Ciudades en pie por la Ley de Igualdad LGTBI

 

Activistas protestan conjuntamente por todo el país en una jornada para denunciar el retraso en la aprobación de la Ley de Igualdad LGTBI

FELGTB y sus entidades exigen que se haga efectivo “de una vez por todas” el compromiso manifestado por los partidos políticos


Las 49 entidades que componen la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (FELGTB), junto a otras muchas que colaboraron en el borrador de la proposición, han llevado a cabo hoy una jornada de protesta para denunciar el “injustificable e indignante retraso en la aprobación de la Ley de Igualdad LGTBI”, según ha expresado Uge Sangil, presidenta de FELGTB en la rueda de prensa celebrada hoy en Madrid. Bajo el nombre ‘Ciudades en pie por la Ley de Igualdad LGTBI” y mediante la realización de ruedas de prensa en ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla o Zaragoza, estas organizaciones han exigido a todos los grupos parlamentarios que “de una vez por todas asuman su compromiso y verdaderamente trabajen decididamente para la aprobación de la Proposición de Ley de Igualdad LGTBI”.

 

Las organizaciones que conforman FELGTB manifiestan “su hastío ante una inacción que prolonga el sufrimiento, desprotección y vulnerabilidad de niños, niñas, niñes, adolescentes y personas adultas ante la discriminación por orientación sexual e identidad o expresión de género”, ha manifestado en Gijón Mané Fernández, vicepresidente de FELGTB.  

FELGTB hoy también ha presentado una queja ante el Defensor del Pueblo en la que se recoge, entre otros aspectos, “el denigrante trato hacia las personas trans que supone no legislar para que dejen de estar consideradas enfermas mentales”.

 

El respaldo social a una ley de derechos humanos

 

La Ley de Igualdad LGTBI fue registrada el 4 de mayo de 2017 en el Congreso de los Diputados con el nombre de Proposición de Ley contra la discriminación por orientación sexual, identidad o expresión de género y características sexuales, y de igualdad social de lesbianas, gais, bisexuales, transexuales, transgénero e intersexuales y su toma en consideración fue debatida y aprobada por amplia mayoría en el Pleno el 19 de septiembre de 2017.

 

“Nuestra mayor prioridad es la aprobación de la Ley de Igualdad LGTBI. El primer borrador parte de nuestro trabajo, el de los colectivos LGTBI, y hemos impulsado su tramitación parlamentaria, mantenido reuniones con todos los grupos parlamentarios y realizado acciones de sensibilización con las principales organizaciones y sindicatos de este país”, ha recordado hoy en Zaragoza el secretario de Organización de FELGTB, Loren González.

 

En Valencia, Paula Iglesias, vocal de Políticas Estratégicas de FELGTB, añadió que “hoy nos estamos movilizando por toda España porque es urgente trasladar nuestro malestar ante un proceso que no avanza y que permanece estancado sin explicación coherente en los debates sobre las enmiendas a la proposición de ley que mantienen los grupos parlamentarios”.

En otra de las ruedas de prensa organizadas en el día de las ‘Ciudades en pie por la Ley de Igualdad LGTBI’, Maribel Povedano, vocal de Políticas Identitarias de FELGTB, ha pedido desde Sevilla que “todos los partidos políticos entiendan que estamos hablando de derechos humanos, de evitar suicidios infantiles, de prevenir delitos de odio, de acabar con la discriminación a las parejas de mujeres en los procesos de filiación… Es también una norma feminista elaborada desde una perspectiva transversal, en la que se ha tenido en cuenta la situación de las personas con discapacidad, inmigrantes, asiladas, mayores, menores de edad…”. Povedano también ha visibilizado que muestra de ello es el amplio respaldo a su aprobación, dado por 25 de las principales organizaciones sociales entre las que se encuentran Amnistía Internacional, Save the Children, el CERMI, la Fundación ONCE, Plena Inclusión o Movimiento contra la Intolerancia o por los principales sindicatos españoles.