Programa de formación 2018/19

 

 

SEPTIEMBRE

Contaremos con la presencia de José Cristo Rey que nos hablará sobre la teología de la creación. ¿Forma parte del proyecto del Creador esta nueva forma de ver la realidad o se trata, más bien, de una desviación? La respuesta teológica nos lleva a la interdisciplinariedad: al diálogo serio y recíproco con la ciencia, la filosofía y a la espera de que el Espíritu de la Verdad guíe y dirija nuestros razonamientos para acercarnos cada vez más a la verdad.
 
 
 

OCTUBRE

Esta charla se organiza en el marco de la declaración por parte de la FELGTB de 2018 como año temático en el trabajo por las realidades transEn ella se aborda la descripción de la legislación vigente en el ámbito nacional junto a las experiencias, retos, aciertos y dificultades que se están encontrando cara a la implantación en nuestra sociedad. Se tratarán ámbitos de aplicación desde el tratamiento administrativo de la identidad de género hasta medidas en el ámbito de la asistencia a menores, juventud, educación, familia, personas mayores, cooperación internacional, laboral, social,  comunicación, ocio y cultura y policial. Para algunos aspectos que se consideren de especial importancia, se pondrán ejemplos de situaciones y experiencias concretas para ilustrar el impacto y las reacciones que esta legislación tiene sobre la sociedad y el colectivo de personas transexuales.
 
 
 

NOVIEMBRE

 
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Contaremos con la presencia de dos ponentes  que nos hablarán sobre su bisexualidad y su experiencia de fe en el amor. En este sentido nos enriqueceremos de sus vivencias en Cristo y su espiritualidad en conjunción con el amor bisexual, descubriendo la diversidad de la creación de Dios.
 
 
 

Contaremos con  la presencia de Jose María Rodríguez Olaizola que nos hablará sobre el sentido detrás de los personajes en la navidad y las acciones humanas que estarían presentandose en los relatos de esta época del año. La espiritualidad trascendental de la Navidad.

 

 

 

 

Contaremos con la presencia de James Alison que abordará un comentario en torno al libro “Sodoma: poder y escándalo en el Vaticano” de Frédéric Martel a cargo del Padre James Alison, miembro de nuestra comunidad. Fréderic Martel es un periodista y sociólogo francés que ha llevado a cabo una investigación seria y rigurosa sobre la homosexualidad entre el alto clero de la Iglesia Católica, llegando a conclusiones abrumadoras.

 

Viernes 15 de marzo de 2019, 19:45h-21:30h: Familias cristianas con hijos con diversidad sexual

Esta mesa redonda tiene lugar en la Casa de San Ignacio (c/ Geranios, 30 en el barrio de La Ventilla). En el contexto de reconciliar la fe y los afectos, participa Luis Mariano como moderador junto a padres con hijos de diversidad sexual: Jesús y Rosi (padres de Raúl) y Javier con su hija Sara. Los padres y madres pertenecen al Proyecto CRISMHOM familias, que pretenden acompañar a padres y madres cristianos con hijos /as de diversidad sexual y de género. La sesión muestra los testimonios en primera persona de  la visión de padres y madres que descubren que sus hijos/as son homosexuales y de la visión desde el punto de vista hijos (a través del testimonio de Sara). Se comparten las vivencias, reacciones, dificultades, miedos y alegrías de estos procesos.

 

Sábado 23 de marzo de 2019, 19:30h-21:30h: El papel de la mujer en la iglesia

 
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Contaremos con Mar Fernández y Margarita Benedicto. Esta ponencia pretende simplemente ser una oportunidad para que en CRISMHOM se reflexione sobre el papel de las mujeres en la Iglesia Católica. 

 

ABRIL

Lunes 1 de abril de 2019, 19:30h-20:30h: Experiencial: familia cristiana y homosexualidad

Esta charla tiene lugar el 1 de abril de 2019. No fue organizada por CRISMHOM pero los que participaron han autorizado a que sea publicada en esta página. En ella se recogen los testimonios de una familia formada por Herminia y Javier, su hija Sara que es lesbiana y su hijo Javier que es gay.  Comparten su experiencia vivida desde la perspectiva de cada uno ellos como madre, padre, hija e hijo.

 

Sabado 27 de abril del 2019 , 19.30h-21.30h: Enlázate por la justicia

Esta sesión de formación tiene lugar el sábado 27 de Abril a las 19.30h de 2019 en Barbieri 18. El objetivo de esta formación es hacer llegar la labor que MANOS UNIDAS desarrolla a los largo y ancho del mundo, a través del proyecto llamado ENLAZATE POR LA JUSTICIA. Pilar González Adrados, una voluntaria de esta ONG bien conocida por todos y todas en España que nos hablara de la labor y  proyecto en desarrolloDesde CRISMHOM creemos importante estar informados de la labor social y humanitaria de este tipo de entidades, para poder reflexionar sobre cuál puede ser nuestra contribución en este ámbito como colectivo LGTB cristiano.

 

MAYO

Sábado 18 de mayo de 2019, 19:30h-21:30h:  La espiritualidad de la acción- Juventud Estudiante Católica

 
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Esta sesión de formación tiene lugar el 18 de mayo de 2019 de 19:30 a 21:30h en Barbieri 18. En ella contaremos con la presencia de representantes de la Juventud Estudiante Católica (la JEC) que es un movimiento de estudiantes y jóvenes perteneciente a los movimientos diocesanos especializados de la Acción Católica española, que están interesados en conocer la realidad de las personas LGTBI cristianas.  

 

 

Testimonios de bisexualidad en primera persona desde una perspectiva de fe creyente.

Esta sesión de formación tiene lugar el Sábado 17 de Noviembre desde las 19:30 a 21:30 h en Barbieri 18. Contaremos con la presencia de Rosa y Fanny que nos hablarán sobre su bisexualidad y su experiencia de fe en el amor. En este sentido nos enriqueceremos de sus vivencias en Cristo y su espiritualidad en conjunción con el amor bisexual.

Ellas compartirán con nosotros cómo vivieron su proceso personal de descubrir su orientación bisex, las dificultades, las personas significativas que les acompañaron, sus puntos de referencia. Responderán a la pregunta de cómo compatibilizaron su fe con su orientación bisex, su relación con Dios y con sus familias, la relación con la iglesia. Compartirán cómo han vivido su proceso de definición de bisexuales. Es una oportunidad de oro para entrar en contacto con este tema tan desconocido incluso dentro del colectivo LGTBI. Están disponibles los registros de AUDIO y VÍDEO.

 
Fanny: Mujer de 34 años. Activista bisexual cristiana. Socia comprometida de CRISMHOM. Está casada y es madre de un niño de casi dos años. Titulada en magisterio y psicopedagofía, trabaja como maestra en un colegio público de Entrevías, Madrid.
 
Rosa. Nació en 1945 en Madrid. Fue adoptada por una pareja sin hijos, cuando tenía 4 años. Sus padres biológicos habían muerto. Tuvo una infancia muy feliz.  Sentía curiosidad por todo. Le gustaba mucho leer e ir al colegio. Su padre enfermó cuando tenía 12 años y la llevaron a un taller de confección para "aprender a ser modista". Le rescataron dos mujeres maravillosas que hablaron con su madre y le pagaron la posibilidad de hacer el bachillerato. Trabajó 4 años en los Centros de Cultura Popular y promoción Femenina, dependientes del Consejo Superior de Acción Católica Femenina. Se casó a los 21 y tuvo 8 hijos de los cuales viven 6, 4 varones y 2 mujeres. La pequeña es transexual. Tiene 7 nietos. Es bisabuela. Nunca ha estado en "el armario". Se separó en 1977. Descubrió su bisexualidad con una magnífica compañera, profesora de música  en el colegio de sus hijos. Ha tenido 3 parejas mujeres. Desde el año 1994 no ha vuelto a tener ninguna relación estable. Su experiencia como creyente en Jesús de Nazaret ha sido clave en toda su vida. Nunca se ha sentido "culpable" por ser bisexual. Actualmente está en un proceso de maduración emocional y espiritual que le permite prepararse para ir "al otro lado de la Laguna Stigia".
Nuevo evento: 
Sáb, 17/11/2018 - 19:30 - 21:00

"Sodoma: poder y escándalo en el Vaticano" el polémico libro de Frédéric Martel

Esta sesión de formación tiene lugar el sábado 2 de marzo de 2019 de 19:30h a 21:30h en Barbieri 18. Abordará un comentario en torno al libro “Sodoma: poder y escándalo en el Vaticano” de Frédéric Martel a cargo del Padre James Alison, miembro de nuestra comunidad. 

Fréderic Martel es un periodista y sociólogo francés que ha llevado a cabo una investigación seria y rigurosa sobre la homosexualidad entre el alto clero de la Iglesia Católica, llegando a conclusiones abrumadoras. James Alison ha colaborado con Martel como fuente y asesor de alguna de las páginas del libro y conoce como pocos los estresijos de su realización. Esta charla pretende ser una antesala para contextualizar la lectura de este libro, ya que podría resultar perturbadora para muchos creyentes y provocar un terremoto en la Iglesia.

En esta sesión James buscará ayudarnos a no quedarnos escandalizados/as por este libro que ya ha aparecido en formato digital, y que saldrá en formato impreso dentro de los próximos días. Con toda probabilidad habrán reacciones encontradas como de hecho ya se percibe en la prensa anglófona. Pero con un poco de serenidad es probable que aprendamos a recibir el libro de manera que quiebre las típicas posturas clerical/anti-clerical, gay-friendly/homófobo, para ir abundando en la ocupación de un espacio de mayor honestidad para la Iglesia, y alivio para los cristianos/as.

James Alison (nacido en 1959) es teólogo, autor y sacerdote católico. Ha estudiado, vivido y trabajado en conferencista y acompañante de retiros espirituales. Actualmente es un Fellow de Imitatio (www.imitatio.org) la organización establecida por la Thiel Foundation para diseminar el pensamiento de Rene Girard. James acompaña también a los públicos más variados por medio de conferencias académicas, talleres para estudiantes de grado, de postgrado y profesores, por medio de cursos de catequesis para adultos, retiros para sacerdotes, para grupos parroquiales, y retiros católicos y ecuménicos para gente gay y lesbiana. Su agenda en 2013 incluye cursos y conferencias en EEUU, Francia, Inglaterra, España, México, y el Brasil. Teólogo sistemático de formación, James ha desarrollado un programa de introducción a la fe cristiana que fluye de la comprensión del deseo explicitada por René Girard. Este curso www.forgivingvictim.com, específicamente pensado para grupos de adultos, ya está disponible en versiones vídeo, texto y online en inglés. Se esperan en breve ediciones en otros idiomas, incluyendo el castellano. James vive en São Paulo Brasil donde busca promover el pensamiento de Girard delante de varios públicos. También acompaña un proyecto pastoral con creyentes católicos LGBT de la ciudad.

Nuevo evento: 
Sáb, 02/03/2019 - 19:30 - 21:30

Auto de Navidad

Esta sesión de formación tiene lugar el 15 de diciembre de 2018 de 19:30 a 21:30 en Barbieri 18. Contaremos con  la presencia de Jose María Rodríguez Olaizola que nos hablará sobre el sentido detrás de los personajes en la navidad y las acciones humanas que estarían presentandose en los relatos de esta época del año.

Esta charla es una reflexión sobre por qué la Navidad es una fiesta que puede hablar a todas las vidas. En los relatos navideños se dan cita algunas de las dinámicas más hondas del ser humano y de la vida en sociedad: la experiencia de un mundo dividido; la importancia de la valentía, la toma de decisiones y el compromiso concreto; el miedo, el odio y la violencia; el amor; la curiosidad como motor de la sabiduría; la importancia de reconocer la verdadera grandeza. La gente de los márgenes que es la que está más preparada para ver. Todo eso está contenido en esos relatos aparentemente infantiles. Y en los personajes que van poblando esas historias nos podemos reconocer todos, muchas de nuestras inseguridades e intemperies, mucha de la inquietud y la pasión que nos empuja a movernos. Una navidad de todos.

Jose María Rodríguez Olaizola: Jesuita, sociólogo, teólogo y escritor cuyos libros intentan leer la realidad cotidiana para ofrecer una lectura creyente, mostrando que el evangelio está muy vinculado a la vida y las encrucijadas de nuestra sociedad.  Entre sus últimas publicaciones destacan "Bailar con la soledad", "Los forjadores de historias" y "El corazón del árbol solitario". Es además muy activo en redes sociales, donde intenta tender puentes entre la fe y una sociedad compleja como la nuestra.

 
 
Nuevo evento: 
Sáb, 15/12/2018 - 19:30 - 21:30

El inventario de lo creado y las clasificaciones

Esta sesión de formación tiene lugar el sábado 15 de septiembre a las 19:30 a 21:30h en Barbieri 18. Contaremos con la presencia de José Cristo Rey que nos hablará sobre la teología de la creación.

Las ciencias humanas se han ocupado de hacer el inventario de todo lo creado y de clasificarlo. Tarea honrosa, pero siempre deficiente. También el ser humano ha sido clasificado desde los más variados criterios: uno de ellos y decisivo ha sido el binario heterosexual: hombre o mujer, comprendido por su complementariedad.
 
Hoy, en el siglo XXI, descubrimos la sorprendente bio-diversidad de “lo humano” y la compleja gama de tendencias en la sexualidad humana -tal como nos dicen psiquiatras y psicólogos-; desde ahí se cuestiona el dualismo binario heterosexual; y hasta se constata que el concepto moderno de homosexualidad es un constructo cultural relativamente tardío.
 
Entonces, la teología se pregunta: ¿forma parte del proyecto del Creador esta nueva forma de ver la realidad o se trata, más bien, de una desviación? La respuesta teológica nos lleva a la interdisciplinariedad: al diálogo serio y recíproco con la ciencia, la filosofía y a la espera de que el Espíritu de la Verdad guíe y dirija nuestros razonamientos para acercarnos cada vez más a la verdad. La teología de la creación se vuelve cada vez más ecuménica.
Vídeo de presentación:

 

 

Están disponibles los registros de AUDIO y VÍDEO de y la charla en PDF.

José Cristo Rey García Paredes: natural de Castellar de Santisteban (Jaén), claretiano, es doctor en Teología y catedrático de Teología de la Vida Religiosa en el Instituto Teológico de Vida Religiosa de Madrid (UPSA), profesor invitado en Sanyasa (Instituto de Vida Religiosa) de Bangalore (India) y en el Formation Centre de Taiyuan (Shanxi, China). Ha sido nombrado Consultor de la Congregación para Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólico.

 

 


 

“UNA COMUNIDAD HUMANA - CRISTIANA (LGTB+I)
NOS HA SOBRESALTADO ”
José Cristo Rey García Paredes, cmf
Madrid, 15 de septiembre 2018
 
Tiempo de sobresaltos es nuestro tiempo, si estamos atentos a las señales del Espí-
ritu, o al espíritu del tiempo. “Unas mujeres nos han sobresaltado” (Lc 24,22), decían
los discípulos de Emaús. Hoy podemos decir que, “las comunidades cristianas LGTB-
I nos han sobresaltado” 1 . Ante las cuestiones que ellas nos plantean -tanto en clave
antropológica, religiosa y cristiana- nos sentimos perplejos.
 
De ello hablamos, aunque con un cierto sigilo y nos cuesta dejar de pensar “como
siempre se ha hecho”. Bien sabemos que no es fácil encontrar la síntesis entre lo que
un nuevo paradigma antropológico nos propone y lo que la fe tradicional y su teología,
o las religiones han enseñado.
 
En el fondo, la cuestión que las comunidades LGTBI nos proponen, tiene que ver
con la identidad de cada persona: poco importa si esa persona es religiosa, agnóstica o
atea, si pertenece a una confesión cristiana o a otra, si pertenece a la vida consagrada,
laical o ministerial. La cuestión que las comunidades LGTBI nos afecta a todos.
Pero ¡no hay que alarmarse, ni sobresaltarse! Escuchemos lo que el Espíritu nos dice
a través de las “comunidades de diversidad sexual” y a través de las personas que
forman parte de nuestros grupos, comunidades, familias. De seguro que llegará un
momento en que se nos dirá:
 
“lo que yo digo en lo oculto, decidlo a la luz; lo que decís en voz baja, proclamadlo en las
azoteas” (Mt 10,27).
 
Deseo iniciar mi intervención -que se sitúa en el ámbito de la reflexión teológica-
con un breve texto del papa Francisco, tomado de la Constitución Apostólica “Veritatis
Gaudium” sobre las Universidades y Facultades Eclesiasticas del 8 de diciembre del
2017:
 
“El teólogo que se complace en su pensamiento completo y acabado es un mediocre. El buen
teólogo y filósofo tiene un pensamiento abierto, es decir, incompleto, siempre abierto al maius de Dios y de la verdad, siempre en desarrollo» (VG, 3).
 
1 LGTB+I: sigla del colectivo de personas Lesbianas, Gais, Transsexuales, Bisexuales e Intersexuales.
 
También hay un colectivo cristiano-ecuménico que se integra en este Colectivo más global. Aquí deseo establecer un diálogo con el colectivo cristiano-ecuménico y las personas de diversidad sexual presentes en la Iglesia y en nuestras comunidades.
 
La teología se siente hoy interpelada por la comunidad de cristianos y cristianas
LGTB+I, la comunidad de diversidad sexual. Esta comunidad nos plantea cuestiones
que hemos dado por zanjadas, pero que todavía siguen pendientes. Es necesario, por
ello, pulsar el botón para resetear y reconfigurar de nuevo el debate. Propongo tres
claves, que sirven de título también a las tres partes de esta conferencia:
 
  • La eco-teología de la Creación y del Espíritu.
  • Los rostros de la identidad
  • El paradigma eclesiológico-pastoral de la inclusión y sus tres virtudes.
 
I. LA ECO - TEOLOGÍA DE LA CREACIÓN Y DEL ESPÍRITU
Una famosa canción de Ricardo Arjona dice así: “Jesús es verbo, no sustantivo”.
También hay que decir que la teología es “verbo”, “no sustantivo”. La teología es in-
quietud permanente, es aventurarse, es descubrir, es inventar, emocionarse, corre-
girse, buscar. La teología es un “quaerere Deum”, buscar la divinidad inquieta de la
que nos hablaba Metchild de Magdenburgo, una santa y sabia mujer medieval. Hoy la
teología, más que nunca, debe estar atenta a todo, debe conectarse con todo para inte-
grarlo todo: “Del Señor es la tierra y todo cuanto la habita”. Por eso, el título de esta
primera parte es: La eco-teología de la creación y del Espíritu. Este mundo no está
dejado de la mano de Dios. ¡Todo le pertenece! El Espíritu cuida de todo.
 
1. Creo en Dios Padre-Madre… Creador
En el primer artículo de “Credo” confesamos:
 
“Creo en Dios Padre-Madre .... Creador”.
 
El Creador lo es desde su condición de Padre-Madre. Toda la creación tiene carácter
filial y sagrado. Entre todos formamos una gran familia hermanada: hermano sol, her-
mana luna, hermana tierra... ¡Cuánto más, todos los seres humanos en nuestra hu-
mano-diversidad!
 
Al concluir su obra “vio Dios cuanto había hecho y todo era muy bello” ( ֤ רְ א אֱ לַֹיּ ַ ו ִ י ם֙ ה
אֶ ת ָ ל ־ כּ ־ ֵ ה נּ ִ ְ ה ֔ ה ו ָ שׂ ָ ֣ ר עֶשׁ ֲא ־ ֑ ד ֖ וֹ ב מְ א ֹט : Gen 1,31).
 
a) El modo de crear Dios es evolutivo: “creatio continuata”.
Así también, crea la vida humana. Por eso, se habla hoy de “perspectivas de una
creación en evolución”: (God’s way of creating life)” 2 . En uno de los himnos de la liturgia
nos dirigimos a Dios diciendo: “Verte sin pausa creando”. Podemos hablar de una
“historia de la creación”, de las “generaciones (toledoth) del cielo y de la tierra” (Gen
2,4a) que culminan en la creación del ser humano, que no podría existir sin las demás creaturas (Gen 1,30), que nació de la tierra (ha adama) y por eso fue llamado “Adam”
y a quien Dios le inspiró aliento de vida (Gen 2,7).
 
b) Y Dios crea, creando creadores:
Es decir, también nosotros intervenimos en los procesos de creación: como continúa
el himno al que acabo de hacer referencia, se dice: “y verte necesitando del hombre
más cada día”. La creación de los seres humanos dio también inicio a una espectacular
humano-diversidad que nunca llegaremos a comprender del todo y que nos resultará
siempre misteriosa.
 
c) El resultado de la creación es de una belleza y bondad insuperable.
Y esta belleza-bondad se muestra en una espectacular biodiversidad, en admirables y
complejas conexiones y relaciones: todo está interconectado 4 . El culmen de la creación
no acontece el día sexto; la creación culmina el día séptimo, el sábado, es el día en que
Dios contempla su creación y ve que todo era “muy bueno”, “muy bello” (tob).
 
2. Creo en el Espíritu
La teología de la creación no se puede entender sin el Espíritu, que Dios Padre y
Jesús Resucitado nos envían y que permanece con nosotros. En el Credo lo confesamos
así:
 
“Creo en el Espíritu Santo, señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo”
El Espíritu es el autor de tantas diversidades…. Y al mismo tiempo, el interconector,
que, manteniendo la diversidad, genera una sorprendente “unidad en la variedad”.
Es el Espíritu de la diversidad y el Espíritu de la comunión.
 
Cuando contemplamos la biodiversidad, la humano-diversidad y todo aquello que
no sabemos cómo integrar en nuestra mente, sintamos la llamada a confesar: “Creo en
el Espíritu Santo”.
 
El olvido de la dimensión pneumatológica de la Creación -como frecuentemente
sucede en la Iglesia occidental- nos ofusca, nos hace ver la realidad solo unilateral-
mente. Lo que es armonía, nos puede parecer caótico, lo que es bondad-belleza, nos
puede parecer diabólico. Para comprender la creación de Dios necesitamos del Espíritu
de Dios, que lo llena todo, que lo penetra todo.
 
Consecuencias de esta fe en el Espíritu son las siguientes:
 
a) La teología católica debe abandonar su autosuficiencia.
También el Espíritu está presente en las búsquedas de las religiones, de otras confe-
siones cristianas, de las filosofías y de las ciencias, de las artes.... El diálogo entre las diversas ciencias y artes (interdisciplinariedad) genera conexiones espirituales, donde la verdad del Espíritu se asienta y resplandece más.
 
¿No nos prometió Jesús que el Espíritu nos llevaría a la verdad completa? Jesús
esperaba que el Espíritu de la Verdad guíe y dirija nuestros razonamientos, nuestros
sueños y realizaciones 5 . La teología de la creación se vuelve cada vez más ecuménica,
más apasionada por el Todo.
 
No hemos de olvidar que el Espíritu es también el Espíritu de la belleza. Algunos
teológos lo denominan el “Beautyfier”, el que embellece.
 
b) La teología no debe separar al ser humano de la naturaleza
Para afirmar una supuesta superioridad: si el ser humano es creado a imagen y se-
mejanza de Dios, también es creado a imagen y semejanza del mundo 8 . Aceptar la
emergencia de lo nuevo en el ser humano no exige desconectarlo de los animales, de
la misteriosa materia y de las energías del mundo (Theilhard de Chardin). Tanto la
astronomía, como la biología, como el psicoanálisis, nos plantean nuevas cuestiones y
perspectivas 9 . Hoy nos resulta difícil reconocer que el ser humano es el centro del mundo. Desde el Espíritu leemos la Palabra de Dios (la Biblia) siempre en perspectiva no jerárquica, sino holística, bio-céntrica, o cosmo-céntrica.
 
c) Hablar de la sexualidad es, ante todo, hablar de una dimensión importantísima del cuerpo humano, pero no la única.
 
La sexualidad ha sido tantas veces idolatrada, tantas otras maldecida. La teología de la creación nos pide que sea “amada”: pues surge de las manos del Abbá-Amor, Gozo y Fecundidad.
 
Necesitamos descubrir la erótica teológica, que desde la inmanencia sexual lanza a
fines trascendentes, que de suyo asume muy diversas formas en el cuerpo espiritual
del ser humano y que, por el pecado, puede convertirse en elemento idolátrico y dia-
bólico.
 
d) Hablar de igualdad entre la mujer y el varón es referirse a una larga historia que llega hasta nuestro tiempo, sin conseguir todavía su objetivo total,
 
Que no es ni la subordinación, ni la complementariedad, sino la afirmación de la
plena humanidad. El ser humano en cualquiera de sus formas está llamado a entrar en
relación de Alianza consciente y cordial con Dios. La semejanza con Dios no se puede
vivir en el aislamiento, en sociedad, en comunidad. Es erróneo pensar a Dios solo en
términos masculinos; Dios no fundamenta ningún predominio de un sexo sobre el
otro.
 
e) La teoría de género se hace cargo de una dimensión importante de los proce-
sos educativos y culturales:
se hace necesaria la distinción entre natura y cultura, existencia y esencia de la que nos
han hablado filósofos y filósofas, como Simone Beauvoir.
Una es la realidad humana que nace con una identidad sexual, y otras es la realidad
humana que se va configurando según los cánones de masculinidad o feminidad pre-
valentes en la cultura de los pueblos.
Esa cultura está infectada por no pocos males que el feminismo está denunciando y
no deja de denunciar. Los procesos culturales y educativos están llamados a un serio
cambio de paradigma, para honrar así la creación de Dios.
Se malentiende la teoría de género cuando se piensa que aspira a un mundo sin
hombres y mujeres y solo con individuos indiferenciados, sustituibles los unos por los
otros, indeterminados sexualmente, y libres par vagabundear a través de las identida-
des y la sexualidad.
 
3. El Mesías de la inclusión
También confesamos en el Credo:
 
“Creo en Jesucristo, … por quien todo fue hecho, que por nosotros los hombres y por nuestra
salvación bajo del cielo y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María la virgen y se hizo
hombre, y por nuestra causa fue crucificado…”.
 
a) Jesús el incluyente
El Espíritu nos hace hoy ver con enorme convicción que Jesús fue el Mesías de la
inclusión, y no de las exclusiones: su misma comunidad de los 12 y las mujeres-discí-
pulas, con sus enormes diferencias internas, ya lo mostraba...
 
No se nos dice si la suya era una comunidad de diversidad sexual; pero podría serlo.
Cuando Jesús aludió a los “eunucos por el Reino de Dios” 12 los incluyó en la gran
Alianza para que no puedan decir más:
 
“no soy más que un árbol seco… A los eunucos que mantengan mi alianza les daré dentro
de mi casa y de mis muros, parte y renombre mejores que hijos e hijas… Les daré nombre
eterno que no será borrado” (Is 56,3-7) 13 .
 
b) La familia de Jesús
Jesús, en su etapa profética, se preguntó: “¿quiénes son mi madre y mis hermanos?”.
 
c) Los “eunucos” por el Reino de Dios
Jesús de Nazaret, en el famoso texto de los "eunucos" por el Reino de los cielos su-
pone que hay realidades y condiciones diversas en el plano del sexo y del género, de-
jando el tema abierto a la búsqueda del Reino de Dios, pues lo que importa, en último
término, no es el sexo, ni el género sin más, sino el Reino de Dios. J. David Hester
interpreta que los “eunucos” a los que Jesús se refiere son aquellos que simbolizan a
quienes están fuera del paradigma sexual binario, hombre o mujer: “El eunuco es una
figura que no solo viola el dualismo binario heterosexual, sino que no puede participar
en él. En Cristo todos somos uno. Jesús es un posgénero y también algunos de sus
seguidores y seguidoras”
Eso significa que hay caminos distintos, que cada uno/una ha de asumir con res-
ponsabilidad, para hacerse persona (para ser mejor persona), como tú dices.
 
d) Pablo y la humano-diversidad
También Pablo interpretó adecuadamente la humano-diversidad, cuando dijo que
en Cristo Jesús todos somos “uno” y no hay distinción entre judío o gentil, hombre o
mujer, esclavo o libre… Nada extraño que el Espíritu de Jesús quiera reconfigurar la
Iglesia desde la no-exclusión y casi diríamos desde una “hospitalidad radical” y desde
visiones de totalidad. “Sólo la totalidad es sagrada” (Gregory Bateson).
 
4. El inventario de lo creado y las clasificaciones de lo humano
Las ciencias humanas se han ocupado de hacer el inventario de todo lo creado y de clasi-
ficarlo. Tarea honrosa, pero siempre deficiente.
 
a) El binario heterosexual
También el ser humano ha sido clasificado desde los más variados criterios: uno de
ellos y decisivo ha sido el binario heterosexual: hombre o mujer, comprendido tradicio-
nalmente desde la clave de la complementariedad.
Hoy, en el siglo XXI, descubrimos la sorprendente bio-diversidad de “lo humano”
y la compleja gama de tendencias en la sexualidad humana -tal como nos dicen psi-
quiatras y psicólogos-; desde ahí se cuestiona el dualismo binario heterosexual; y hasta
se constata que el concepto moderno de homosexualidad es un constructo cultural re-
lativamente tardío.
Pero no nos ponemos de acuerdo a la hora de clasificar y entender al ser humano
en sus diversas posibilidades.
 
b) La identidad sexual y sus componentes
La identidad sexual es una de las identidades más fuertes y arraigadas. Tiene com-
ponentes biológicos y psicológicos. Es la identidad unida al nacimiento y es continua-
mente confirmada y reforzada por los demás en el curso de la infancia. Pero ¿qué su-
cede cuando una persona descubre que existe una discrepancia entre su anatomía y
sus inclinaciones? ¿Qué ocurre cuando uno se descubre transexual? No resulta nada
fácil abandonar una identidad a la que todos los demás están habituados 15 .
¿Qué pasos prácticos dar para asegurar que las personas transgénero y no confor-
mes con el género puedan participar en la esfera pública en plano de igualdad con la
mayoría que mantiene el género de su nacimiento.
 
No tenemos que olvidar las experiencias de quienes sufren cuando no actuamos en
su favor. Como Judith Butler escribe:
“No es cuestión de cerrar los ojos a la apariencia de una persona, sino preguntarse porque
se me ciegan los ojos y no soy capaz de reconocer la dignidad y capacidad de esa persona?”.
 
II. E L PARADIGMA ECLESIOLÓGICO - PASTORAL DE LA INCLUSIÓN Y SUS
TRES VIRTUDES
La posición de la Iglesia católica respecto a la comunidad LGTB+I se ha mostrado
en el nuevo Catecismo de la Iglesia católica, en el apartado dedicado al sexto
mandamiento (nn. 2331-2400) 18 y concretamente en los nn. 2358-2359. Allí se pide que
quienes tengan “tendencias homosexuales” sean acogidos/as con respecto, compasión
y sensibilidad, evitando “todo signo de discriminación”. Pero se describe la
homosexualidad como una “inclinación objetivamente desordenada”. Cuando una
mujer norteamericana, madre de un hijo gay de 14 años, escuchó este texto, exclamó:
“¡Una frase así puede destruir a mi hijo!”. Dejo, de momento, este segundo elemento
del Catecismo, para centrarme en las tres virtudes de la inclusión que el mismo Cate-
cismo propone: respeto, compasión y sensibilidad.
 
1. Respeto
Los cristianos LGTB merecen respeto porque han entrado por la puerta de la Vida en
el Espíritu, que es el bautismo, porque forman parte del pueblo de Dios y son miem-
bros de la Iglesia de pleno derecho (CICat, 1213). Se muestra respecto cuando:
 
a) Reconocimiento y visibilización
Se reconoce y visibiliza a la comunidad LGTB dentro del pueblo de Dios.
Se llama a esta comunidad por el nombre con que ella quiere ser denominada: LGTB+I
y se evita cualquier denominación que le resulte ofensiva. El cardenal Blase Cupich, arzobispo de Chicago se dirige a ellos como “nuestros hermanos gay, nuestras hermanas lesbianas, nuestros hermanos transgénero”.
 
b) Tras la homofobia sufrida
Se les honra, tras el desprecio, la marginación e incluso homofobia sufrido: “Dios ha for-
mado el cuerpo dando más honor a los miembros que carecían de él para que no hu-
biera división alguna en el cuerpo, sino que todos los miembros se preocuparan lo
mismo los unos de los otros” (1 Cor 12,24-25).
 
c) Agradecer los dones
Se agradece a Dios por los dones que a través de ellos nos concede: el don de su
perseverancia -a pesar de incomprensiones y humillaciones-, su capacidad de perdón
-a pesar de nuestras ofensas-, su entrega evangelizadora, su cua capacidades indivi-
duales, su santidad, su ministerialidad -pertenezcan al laicado, al ministerio ordenado
o a la vida consagrada. Los cristianos LGTB están llamados a la santidad y de seguro
que en tantos de ellos ha florecido 21 : los santos y santas gays, lesbianas o bisexuales:
¡eso puede apreciarse basándose en sus escritos, en lo que conocemos de sus vidas! Ser
gay o lesbiana no es pecado 22 .
 
d) No a la discriminación
Respetar el lugar de trabajo, el grupo al que se pertenece; y no dar lugar a la selección
basada en discriminación; lo cual no es ni humano ni evangélico.
 
2. Compasión
La lógica de la compasión brota de cuatro verbos: acercarse, escuchar, defender y
cuidar.
 
a) Acercarse
Acercarse: El papa Francisco- en la homilía a un grupo de nuevos cardenales en 2015-
les dijo: “lo que importa, sobre todo, es alcanzar a quienes están lejos, curar las heridas
de los enfermos, restaurar la familia de Dios. ¡Y esto es escandaloso para algunas per-
sonas!
 
b) Escuchar
Escuchar: si no preguntas, no escuchas; si no escuchas no conoces lo que está suce-
diendo en un hombre gay, a una mujer lesbiana a una persona trans-gender: cómo viven, qué experimentan, cuál es su experiencia de Dios, de Jesús, de la Iglesia, qué esperan, qué añoran, porqué rezan.
 
c) Defender
Defender: en más de 70 países las relaciones con el mismo sexo son un crimen; en 13
países el simple hecho de ser gay o bisexual es punible con la muerte; recordemos la
masacre en un club nocturno gay en Orlando el 2016. la Iglesia de Jesús tiene la obli-
gación moral absoluta moral de ponerse públicamente al lado de sus hermanos y her-
manas.
 
e) Cuidar
Cuidar: Sabemos de los no pocos intentos de suicidio en el grupo LGTB. El Cate-
cismo de la Iglesia católica que ha de ser evitado “cualquier signo de discriminación
injusta”, ayudando, defendiendo y cuidando.
 
3. Sensibilidad
Ser sensibles ante la comunidad ante la comunidad LGTB+I quiere decir dejarnos
afectar. El cardenal de Viena, Christoph Schönborn, cuenta que una pareja gay que él
conoció, transformó su modo de entender a la gente.
 
a) Cambiar el lenguaje oficial
La sensibilidad nos ha de llevar a cambiar nuestro lenguaje oficial. La afirmación del Cate-
cismo que afirma que la tendencia homosexual es “una inclinación objetivamente des-
ordenada” (CICat, 2358) 23 debe ser suprimida. Muchos cristianos LGTB se sienten he-
ridos por esta consideración, porque supone su condición sexual infecta todo lo que
aman y hacen. Se trata de una frase innecesariamente cruel.
 
b) Contra el maltrato de las minorías
Varios obispos durante el sínodo sobre la Familia pidieron la supresión de esta idea.
En 2016, un obispo australiano, Vincent Long Van Nguyen, dijo en una conferencia:
“No podemos hablar sobre la integridad de la creación, el amor universal e inclusivo de Dios,
mientras al mismo tiempo choquemos con las fuerzas de opresión en el maltrato de las mino-
rías raciales, mujeres y hombres homosexuales… No nos relacionamos con amor y compasión
con las personas gay o lesbianas cuando y añadimos que su sexualidad está intrínsecamente
desordenada”.
 
4. Respeto a la Comunidad cristiana y práctica de las virtudes: respeto,
compasión y sensibilidad
Si nos ponemos en la otra parte del puente -la de la comunidad humano-cristiana
LGTBI, también desde ahí pedimos respeto, compasión y sensibilidad hacia la comu-
nidad católica institucional.
 
En la Iglesia católica la jerarquía posee un inmenso poder institucional. Tienen el
poder de permitir o prohibir a los individuos recibir los sacramentos y otros. Pero tam-
bién la comunidad LGTBI tiene poderes. Los medios de comunicación occidentales
simpatizan más con esa comunidad que con la Iglesia católica. Se trata de un poder
“soft”. En la iglesia institucional es la jerarquía la que opera desde una posición de
poder.
 
Quienes pertenecen a la comunidad LGTBI son cristianos y en cuanto cristianos ha
de practicar las virtudes cristianas y principalmente el amor. Estas virtudes nos ayu-
dan a construir la comunidad. A pesar de haber sido maltratados estos cristianos de-
ben plantearse qué significa para ellos respeto, compasión y sensibilidad.
 
Nosotros creemos que los obispos tienen una autoridad que viene de los apóstoles,
creemos que el Espíritu Santo guía e inspira a la Iglesia. Su enseñanza merece que los
respetemos. En primer lugar, estamos llamados a escucharlos en todo lo que nos dicen,
no solo en asuntos sobre LGTBI. El episcopado habla con autoridad que le viene de
una larga tradición. Especialmente cuando nos hablan de tema de justicia social, lo
hacen como ninguna otra autoridad en el mundo. Escucharlos también en temas que
afectan a la comunidad LGTBI con respeto, considerar lo que dicen, orar y discernir es
importante.
 
Ante todo, la jerarquía merece respeto humano. No hay que desprestigiarlos di-
ciendo que están encerrados en sus “torres de marfil” porque nieguen el matrimonio
del mismo sexo. Uno puede no estar de acuerdo con ellos, pero ello no da derecho a
mofarse, a ridiculizarlos, a reírse de sus promesas de celibato, sus residencias, sus for-
mas de vestir -diciendo que son “afeminados”, “hipócritas”. No hay que perpetuar el
círculo del odio. En el corazón del cristianismo está el ser respetuosos.
 
CONCLUSIÓN
En la Iglesia católica nos sentimos sobresaltados. Estas dos últimas décadas nuestra
relación con la comunidad LGTB+I ha sido eludida, al menos oficialmente. Mientras
los grupos más tradicionales lo tienen claro: las uniones del mismo sexo son inmora-
les 24 ; los cristianos revisionistas ven en este tema una oportunidad para que la iglesia consagre las uniones del mismo sexo como testimonio de amor y fidelidad ante la pro-
miscuidad, el divorcio, el destrozo causado por determinadas experiencias sexuales 25 .
Hemos de continuar nuestro discernimiento teológico y una praxis pastoral desde
la verdad, la humildad y la búsqueda de nuevos caminos de encuentro y de comunión.
En este momento se nos pide “repensar la herencia recibida”. “Soñando lo imposi-
ble, llegaremos a lo imprevisible”. El Espíritu realizará su obra. Y viene muy bien con-
cluir esta reflexión con un texto extraído de la última exhortación apostólica del Papa
Francisco “Gaudete et Exultate” que nos dice:
 
“No tengas miedo de la santidad. No te quitará fuerzas, vida o alegría. Todo lo contrario,
porque llegarás a ser lo que el Padre pensó cuando te creó y serás fiel a tu propio ser. Depen-
der de él nos libera de las esclavitudes y nos lleva a reconocer nuestra propia dignidad” (GE,
32).
 
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Sáb, 15/09/2018 - 19:30 - 21:30

El papel de la mujer en la Iglesia

Esta sesión de formación tiene lugar el 23 de marzo de 2019 de 19:30h a 21:30h en Barbieri 18. Esta presentación a cargo de Mar Fernández y Margarita Benedicto pretende simplemente ser una oportunidad para que en CRISMHOM empecemos a reflexionar sobre el papel de las mujeres en la Iglesia Católica, a la que ambas pertenecemos, que es una de las que presenta más resistencias al cambio dentro de las iglesias cristianas. Tras la presentación, tendrá lugar un diálogo y debate para compartir las cuestiones y comentarios de los asistentes. Están disponibles los registros de AUDIO y VÍDEO de esta charla.

Margarita Benedicto. Ginecóloga y madre de familia. Ocupa la vicepresidencia y coordina el grupo de Familias de CRISMHOM.
 
María del Mar Fernández. Forma parte del proyecto “El Amigo que Escucha” de CRISMHOM. Es persona cordial, inquieta, apasionada, crítica, honesta, cariñosa, amante de la naturaleza y de los animales, responsable, comprometida. Fue educada por mujeres y entre mujeres, por lo que tiene muy claro que no existe "la mujer", sino "las mujeres", diversas y de todo tipo. Creyente: con temor y temblor, desde el abandono y en la oscuridad, con confianza y agradecimiento. Gracias fundamentalmente a su madre, y a las hijas de la caridad, con las que se educó durante el post-concilio y que, mientras simplificaban la cofia y se subían la falda del hábito,  le enseñaron que la fe va ligada a la opción por los pobres y la justicia social. Una fe transmitida por mujeres con capacidad de pensar, de enseñar, de liderar, de servir, de compartir y de dar la vida en seguimiento de Jesús.
 
 
 
 

 

EL  PAPEL  DE  LA  MUJER  EN  LA  IGLESIA

 

“Y creó Dios al ser humano a su imagen; a imagen de Dios lo creó; varón y mujer los creó” Gn 1, 27

 

“Ya no hay distinción entre judío y gentil, entre esclavo o libre, entre varón o mujer, porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús”Gal 3,28

 

“Porque cuando resuciten, ni ellos ni ellas se casarán, sino que serán como ángeles en el cielo”Mt 22, 30

 

Con estas citas hemos querido crear un pórtico para el tema que vamos a discutir esta tarde. No son citas cualesquiera, sino que todas ellas tienen una fuerte resonancia en lo que se refiere a la esencial vocación del ser humano, que es sí, un ser sexuado, pero cuya dignidad y cuyo destino como hijos e hijas de Dios está muy por encima de la biología.

La primera de ellas, en el Génesis, nos habla de la creación del ser humano por Dios, según la tradición sacerdotal: Dios crea al ser humano a su imagen. Lo esencial y radical es lo humano  que se da por entero en cada uno sin que la diferenciación sexual, venga añadir  o quitar nada de esa esencia emparentada con Dios.

En la carta a los Gálatas, Pablo establece con gran contundencia que la fe en Cristo nos convierte a todos en iguales en él. Lo que es válido entre judíos y gentiles (motivo de la carta) lo es también entre hombres y mujeres. Este programa de igualdad radical, ha sido incumplido en la Iglesia (y por supuesto en todas las sociedades) desde los inicios e incluso por el propio Pablo, que en otros  escritos, a mi juicio menos inspirados por el Espíritu y más sometidos en cambio a los usos y costumbres de la sociedad en la que vivía, establece fuertes restricciones a la participación de las mujeres en la vida eclesial.

La tercera cita, sacada del evangelio de Mateo, puede resultar más sorprendente, pero para mí ha sido siempre muy reveladora, al establecer que la condición sexuada no es propia del cuerpo espiritual del que también nos habla San Pablo. Como mujer, siempre me ha parecido que se intentaban magnificar y ensanchar las diferencias entre los hombres y las mujeres, como si hubiera algo de radical o abismal en ellas. Es posible que en nuestra auténtica vida de resucitados, ese pequeño detalle, carezca de la menor importancia.

Tras este pórtico, vamos a continuar nuestro tema dando unas pinceladas histórico-bíblicas, para finalmente centrarnos en la obra del Espíritu, que nos invita a interpretar los signos de los tiempos, que hoy gritan desde todas partes la esencial igualdad de hombres y mujeres y la importancia de la visión femenina para el conocimiento del mundo y para afrontar los múltiples problemas de la sociedad humana y de nuestro pobre planeta Tierra. Esa misma necesidad que tiene la Iglesia de la participación en pie de igualdad de las mujeres creyentes.

  • Jesús y las mujeres

Con todas las dificultades que existen para establecer lo que es histórico y lo que no lo es en los cuatro evangelios canónicos, lo que es claro es que los cuatro, con diferentes grados y matices, nos presentan a un Jesús que tiene una relación con las mujeres muy diferente a la que se daba entre varones y mujeres en la Palestina del siglo I.

Allí la mujer era un personaje absolutamente subordinado, que dependía para todo de un varón, padre, hermanos, marido y finalmente hijos varones  y que por esa misma subordinación podía caer muy fácilmente en situaciones de marginalidad, pobreza o impureza: así las mujeres estériles, las viudas sin hijos varones, las repudiadas…

a- Todos los evangelistas refieren que seguían a Jesús muchas mujeres, de las que ofrecen algunos nombres. Lucas las ubica en Galilea, durante el ministerio público de Jesús. Los demás las citan como testigos de la crucifixión y la sepultura.

b- Los cuatro evangelistas son unánimes en que la primera noticia de la resurrección del Señor la reciben las mujeres: por medio de ángeles, por la aparición del propio Resucitado y en el cuarto evangelio se aparece a María Magdalena

c- Todos los evangelistas refieren curaciones de mujeres enfermas a las que Jesús alaba por su fe.

d- En concreto en evangelio de Lucas, que parece dirigirse a una comunidad en la que las mujeres tenían una gran importancia:

  • Más relatos de curaciones de mujeres.
  • El relato de la mujer pecadora, modelo de discípula.
  • Parábolas en las que la protagonista es una mujer.
  • El elogio de la viuda (también está en Marcos ) que echa monedas en el Templo.

e- Juan por su parte incluye relatos en los que la relación de Jesús con las mujeres reflejan una gran libertad: la samaritana y la adúltera.

 

  • María Magdalena

Es una de las pocas mujeres de la que se habla con su nombre en los evangelios. Lucas habla de ella como de una discípula que le seguía por los caminos y de la que había expulsado siete demonios. Se la nombra siempre también al pie de la cruz y en los relatos de la resurrección.

Además en Juan es la primera discípula a la que se aparece Jesús resucitado, en una escena de gran ternura y emotividad. Jesús la envía (primer apóstol) a anunciar la resurrección a sus hermanos.

A lo largo de la historia del cristianismo, la figura de María Magdalena se ha tergiversado, fundiéndola y confundiéndola con la mujer pecadora y María la de Betania.

En la literatura gnóstica de los siglos II y III, en distintos evangelios apócrifos y sobre todo en el llamado Evangelio de María, María Magdalena es presentada como una discípula aventajada de Jesús, su preferida, la que mejor comprende sus enseñanzas esotéricas (gnosis). También refiere la rivalidad con los demás discípulos, sobre todo con Pedro.

Parece claro que se trata de una figura de una gran relevancia para las primeras comunidades cristianas.

 

  • Las mujeres en la Iglesia primitiva

De la lectura de los Hechos de los Apóstoles y de las cartas de Pablo, se deduce que las mujeres tuvieron un gran protagonismo en la propagación del Evangelio y que fueron muchas las que participaban activamente en la vida de las primeras comunidades. Aparecen nombres de mujeres como discípulas (Tabita, Lidia), diaconisas (Febe), apóstoles (Priscila). También había mujeres que habían recibido el don de profecía y de lenguas.

Durante el siglo II siguen apareciendo las mujeres con las mismas funciones. Además muchas de ellas sufrieron valientemente el martirio al lado de sus hermanos varones. Hay también constancia de un ministerio ordenado de las mujeres como diaconisas (o diáconas), sobre todo con las funciones de bautizar a las mujeres, de la catequesis de mujeres así como funciones de caridad y servicio (a viudas etc…)

Poco a poco, a medida que la Iglesia se va institucionalizando y jerarquizando en los siglos III y IV, van desapareciendo sus funciones más importantes, sobre todo las litúrgicas, aunque el diaconado femenino persistió con sus funciones devaluadas en las iglesias de Oriente hasta el siglo VIII.

Es llamativo a ese respecto cómo, para desacreditar a los movimientos considerados heréticos, uno de los argumentos más empleados  fue el papel destacado de las mujeres- real o inventado- que se les atribuía en esas sectas, lo cual dice mucho de la concepción que se tenía de las mujeres en esas sociedades y de cómo se fue imponiendo la mentalidad del “siglo” por encima de las enseñanzas de igualdad y dignidad emanadas del Evangelio.

Max Weber, filósofo alemán del siglo XIX, en su Sociología de la religión analizó los niveles de discriminación y exclusión que sufren las mujeres en diferentes comunidades religiosas, no solo las cristianas. Afirmó que las mujeres han formado parte activa al inicio de los movimientos religiosos carismáticos, pero que han perdido paulatinamente el protagonismo al ritmo que se institucionalizaba dicho movimiento, y dijo que, solo en muy contadas ocasiones han pervivido los movimientos emancipatorios más allá de la primera fase de formación de una comunidad religiosa.

El Pablo histórico fue un adelantado de su tiempo en relación con las mujeres. Pero sucede que todo movimiento humano que nace, también el religioso, en un momento dado necesita organizarse. No puede estar permanentemente en efervescencia y, en ese proceso de organizarse y asentarse, lo que sucedió con el legado de Pablo es que las mujeres llegaron a ser “peligrosamente” poderosas. Precisamente las primeras críticas que se hicieron desde el exterior a las comunidades cristianas fueron atacando a sus mujeres, porque se habían "salido de madre" y estaban fuera de control. Y en la segunda y tercera generación de cristianos, ¿qué pasó? Pues que pensaron que si querían seguir extendiendo el evangelio iban a tener que bajar algo el tono. Y en esas tomas de decisión salieron perdiendo las mujeres, porque ellas fueron las que tuvieron que demostrar que las comunidades cristianas no eran un peligro para el imperio romano, que eran “mujeres de su casa”, que cumplían con sus obligaciones y no eran un disolvente social. Podemos decir que Jesús y Pablo fueron hombres que se salieron de las convenciones de su época y que dieron a las mujeres un protagonismo que ellas no tuvieron en la sociedad de su tiempo.

 

  • El imaginario patriarcal tradicional persiste con fuerza en la Iglesia

La historia lleva las huellas de los excesos de las culturas patriarcales, donde la mujer era considerada de segunda clase(Amoris Laetitia, 54)

¿Cuáles son los elementos básicos de ese imaginario patriarcal que seguimos arrastrando tanto en la sociedad como, particularmente, en la Iglesia?

  1. La debilidad femenina (intrínseca al carácter femenino): desde la antigüedad, el modelo masculino se presenta como la meta ideal de perfección. Partiendo de los aspectos físicos de robustez y fuerza del cuerpo se llega a la fuerza y nobleza del espíritu. La menor fuerza física de la mujer se destaca en relación con el hombre y se valora como un indicio claro de su debilidad general (moral, intelectual, volitiva, etc.). De aquí se deduce que la mujer ocupa un lugar específico y diferenciado, subordinado al varón (privado vs público; profano vs sagrado). Durante siglos, la mujer no ha sido un sujeto religioso.

Jenofonte(discípulo de Sócrates, s. V-IV a. C.): Y a fin de que los hombres y mujeres pudieran llevar a cabo estas actividades, les dieron los dioses las correspondientes dotes físicas. Por eso tienen los hombres un cuerpo más resistente que el de las mujeres, que trabajan resguardadas en la casa. Las mujeres son más débiles que los hombres y sienten un temor natural que las impulsa a custodiar con gran esmero las provisiones. Los hombres, en cambio, son valientes para poder realizar la tarea fuera. 

Un imaginario dualista que todavía persiste:

 

Hombre (masculino)

Mujer (femenino)

Fuerte

Débil

Valiente

Temeroso

Generoso

Pusilánime

Reservado

Parlanchina

Racional (religión)

Irracional/emotiva (superstición/magia)

Controlado

Incontrolada

 

El geógrafo Estrabón (s I aC- I dC): Es imposible para un filósofo influir a un grupo de mujeres sirviéndose de la razón, ni exhortarlas a la devoción y a la fe. Para conseguirlo, tiene que recurrir a la superstición.

San Juan Crisóstomo(347-407): Porque enseñó a Adán una vez para siempre y le enseñó mal (...), ejercitó su autoridad una vez y la ejercitó mal (...), así pues que se baje de la cátedra del profesor. Los que no saben enseñar, que aprendan. Y si no quieren aprender, sino que quieren enseñar, se destruirán a sí mismos y a los que aprenden de ellos (la mujer no debía enseñar en la comunidad cristiana).

  1. La inferioridad "natural" de la mujer: desde Platón, Aristóteles...

San Jerónimo(340-420): Mientras que la mujer vive para parir y para los hijos, existe entre ella y el varón la misma diferencia que entre el cuerpo y el alma; pero si la mujer quiere servir más a Cristo que al mundo, entonces dejará de ser mujer y habrá que llamarla "varón", porque nosotros deseamos que todas sean elevadas perfectamente al ser del varón.

Santo Tomás de Aquino(1224-1274): Desde el momento de su nacimiento, unos están destinados a someterse y otros a mandar (...) el varón es por naturaleza superior y la hembra inferior. Uno dirige y la otra es dirigida. Este principio se extiende necesariamente a toda la humanidad.

No es posible para el sexo femenino significar superioridad, rango, ya que la mujer está en un estado de sometimiento y de esto se sigue que no puede recibir las Órdenes.

Guido de Baysio(†1331, canonista medieval): Las mujeres no están capacitadas para recibir las Órdenes porque ordenarse está reservado para los miembros perfectos de la Iglesia, ya que se da para distribuir la Gracia a otros hombres. Pero las mujeres no son miembros perfectos de la Iglesia, solo los hombres lo son. (...) Añadiremos que las mujeres no están hechas a imagen de Dios, solo los hombres lo están.

  1. Teología de la complementariedad: diferentes "funciones", pero iguales en dignidad. La subordinación de la mujer parte del designio divino en la creación.

Juan Pablo II:  (...) en la creación de la mujer está inscrito, pues, desde el inicio el principio de la ayuda: ayuda —mírese bien— no unilateral, sino recíproca. La mujer es el complemento del hombre, como el hombre es el complemento de la mujer: mujer y hombre son entre sí complementarios. La femineidad realiza lo « humano » tanto como la masculinidad, pero con una modulación diversa y complementaria (...) Cuando el Génesis habla de « ayuda », no se refiere solamente al ámbito del obrar, sino también al del ser. Femineidad y masculinidad son entre sí complementarias no sólo desde el punto de vista físico y psíquico, sino ontológico. Sólo gracias a la dualidad de lo « masculino » y de lo « femenino » lo « humano » se realiza plenamente.

En este horizonte de « servicio » —que, si se realiza con libertad, reciprocidad y amor, expresa la verdadera « realeza » del ser humano— es posible acoger también, sin desventajas para la mujer, una cierta diversidad de papeles, en la medida en que tal diversidad no es fruto de imposición arbitraria, sino que mana del carácter peculiar del ser masculino y femenino. Es un tema que tiene su aplicación específica incluso dentro de la Iglesia. Si Cristo —con una elección libre y soberana, atestiguada por el Evangelio y la constante tradición eclesial— ha confiado solamente a los varones la tarea de ser «icono » de su rostro de « pastor » y de « esposo » de la Iglesia a través del ejercicio del sacerdocio ministerial, esto no quita nada al papel de la mujer.

En la carta apostólica Mulieris dignitatem de Juan Pablo II, llama la atención el hecho de que el referente de humanidad para las mujeres y el arquetipo de su dignidad personal sea la Virgen de Nazaret, destinada a ser la Madre de Dios. Y no lo es Jesús, la encarnación humana de un Dios trascendente que no es varón ni mujer, que está más allá de nuestros reductivos estereotipos de género y a imagen del cual tanto varones como mujeres hemos sido creados.

En la enseñanza de la Iglesia sigue vigente una concepción teológica de la mujer que, si bien otorga la misma dignidad y vocación profunda al varón y a la mujer, atribuye a unos y a otras papeles y tareas diferentes que se desprenden de la "esencia" de cada uno de los sexos. Por medio de una argumentación simbólica -"María Madre de Dios y Cristo Esposo"- se presentan los arquetipos de la feminidad y de la masculinidad.

Así se establece el ser de la mujer, su esencia oblativa y "maternal", un eterno femenino trascendente a todas las culturas y a todos los tiempos. Este deber ser deja de ser un actuar libre y creativo y se convierte en un destino marcado por la biología que dificulta la libertad y creatividad de las mujeres.

En este sentido cabe citar el comienzo del manifiesto de la Asociación de teólogas españolas con motivo del 8 de marzo de 2019 reivindicando la singularidad de cada mujer como lugar concreto de manifestación de Dios:

Dios se encarnó para ser un ser humano concreto, una persona histórica particular e irrepetible, Jesús. Su vida, y no otra, sus palabras, y no otras, su muerte y su resurrección son las que nos hacen presentes de forma más íntima y cercana a Dios. El Dios de Jesús no se mueve en las generalidades, que homogenizan y cosifican aquello que pretenden describir. Es por ello que Jesús siempre se dirige a la persona que tiene en frente, la llama por su nombre y la hace lugar de manifestación de Su gracia (Lc. 7, 48-50; 8,43-48…).

En la misma línea, hablar de “la mujer”, como si se tratara de una categoría genérica, en lugar de “las mujeres”, en plural, empequeñece aquello que pretende describir: asume que todas sentimos igual, actuamos igual y vivimos igual. Que una idea general de “la mujer” vale por todas. Se desdibuja así aquello que caracteriza la vida, es decir, la experiencia personal. Y sólo en este espacio, sólo en la experiencia particular de cada mujer y de cada hombre, se hace el Dios de Jesús presente, reconcilia y restaura. La reconciliación no es un principio general y abstracto que afecta poco. Por el contrario, da forma a la vida en su expresión más concreta.

De igual manera que Dios no es una hipótesis, un objeto de estudio al que podamos mover aquí o allí según convenga, tampoco lo son las mujeres: cada una de nosotras es lugar de manifestación de Dios en su vida y experiencias concretas.

  • ¿Está la Iglesia interpretando adecuadamente los signos de los tiempos?

Para cumplir esta misión (continuar la obra misma de Cristo) es deber permanente de la Iglesia escrutar a fondo los signos de la época e interpretarlos a la luz del Evangelio, de forma que, acomodándose a cada generación, pueda la Iglesia responder a los perennes interrogantes de la humanidad sobre el sentido de la vida presente y de la vida futura y sobre la mutua relación de ambas. (Gaudium et spes, 4a).

La institución eclesial, tal como se configura hoy, responde cada vez menos a las realidades y retos de las sociedades contemporáneas.

La exclusión de las mujeres de los cargos de responsabilidad, de los lugares de toma de decisiones y del ministerio ordenado es uno de los signos de la iglesia católica que más escándalo e incomprensión provocan, tanto hacia dentro como hacia fuera de la comunidad creyente.

La iglesia católica se enfrenta a una crisis en el siglo XXI. Las generaciones actuales de católicos están cuestionando la estructura de la jerarquía de la Iglesia y su capacidad para reflejar la diversidad de los fieles y responder a un mundo cambiante y a problemas de amplio calado, incluidos los abusos sexuales y de poder. Muchas de estas preguntas provienen de mujeres católicas profundamente fieles que se preguntan por qué la Iglesia es tan lenta en reconocer su valor y en abrirles roles de toma de decisiones; roles que incorporan su fe, carismas, experiencia y educación en las estructuras de toma de decisiones a todos los niveles. Con más de 1200 millones de católicos en todo el mundo, más de la mitad de ellos mujeres, debemos preguntarnos por qué hay muy poca o ninguna representación de las diversas voces femeninas en los roles de toma de decisiones dentro de la Iglesia Católica.

Esta exclusión de las mujeres en la Iglesia supone además un obstáculo importante para que las nuevas generaciones miren hacia ella a la hora de buscar sentido y llenar el vacío existencial. Una institución clericalizada y esclerotizada, en un momento crítico, no puede permitirse prescindir de las aportaciones de la mitad (o más) de sus miembros. Es el momento de feminizar la Iglesia católica, para que la vida nueva del Espíritu (la Ruah de Dios) germine y eclosione en nuevas direcciones y de nuevas maneras.

La invitación al seguimiento de Jesús es para todas las personas, independientemente de su sexo, raza, color de piel o condición social.

La comunidad cristiana en sus inicios fue capaz de una gran innovación y adaptación para poder dar respuesta a las necesidades que su contexto histórico le demandaba.

Volver a las fuentes permite recuperar la frescura del mensaje cristiano y descubrir la capacidad que aquellas mujeres y hombres tuvieron para dar respuesta a las realidades de los primeros siglos. Aprender del dinamismo con el que generaron comunidades de fe en un mundo tan políticamente adverso y dejarse interpelar por la capacidad innovadora les permitió ofrecer un camino de fe alternativo al mundo que les rodeaba. Renovar la iglesia y reformarla hoy requiere de este espíritu atrevido y osado de los orígenes, y que le valió para cruzar estos siglos de historia y llegar hasta la existencia actual.

Una vez más, las mujeres teólogas nos señalan el camino:

Desde la exégesis del texto de Lc 8, 1-3, donde se nos indica que “Iban con Él los Doce y algunas mujeres”, no se puede negar ya que las mujeres siguieron a Jesús desde Galilea a Jerusalén; que formaron parte del grupo que seguía a Jesús: escuchaban su mensaje, aprendían de él y le seguían de cerca, lo mismo que los discípulos varones. Este grupo son seguidoras de Jesús; aparecen de manera pública con él en su misión de anunciar el Reino y son testigos inmediatos de su tarea. Jesús las siente discípulas y se relaciona con ellas como tal. Son mujeres de todo tipo y condición y están en el mismo plano y tienen los mismos derechos que los varones en el grupo de Jesús. Son mujeres sanadas o liberadas, como aquellos varones que también fueron sanados, y son llamadas por Él a seguirle.

Ese primer grupo de Jesús es el germen e inicio de nuestra Iglesia. Si eliminamos todas las interpretaciones no adecuadas o “manipuladas” que se han hecho de este texto, poniendo voz y visibilizando a las primeras mujeres y a otras en la historia de nuestra Iglesia, comprenderíamos que, como en tiempos de Jesús, la participación eclesial de las mujeres hoy es germen de vida nueva en la Iglesia.

La participación de las mujeres en la Iglesia, su ser mujeres en ella, es germen de vida porque aceptan y asumen con responsabilidad y corresponsabilidad las tareas encomendadas como hacen en otros espacios; porque hacen memoria de tantas mujeres que en la historia y en la Iglesia han sido silenciadas; porque tienen palabra y voz válida y comprometida; porque están implicadas en el trabajo en red dentro de la comunidad creyente y están presentes también en otros colectivos de mujeres o en el diálogo interreligioso enriqueciendo a la comunidad creyente; porque tienen gestos que denuncian que, aunque como Iglesia reconozcamos la igualdad entre varones y mujeres, en la práctica hay subordinación e inferioridad.

Es fundamental el trabajo de algunas teólogas (y también algunos teólogos) que “escuchan los silencios” y desvelan la presencia escondida de las mujeres en la Biblia, desenmascarando los elementos patriarcales y androcéntricos, revelando que ellas “fueron narradas o contadas” por ellos y haciendo una exégesis crítica que ilumina los textos bíblicos que se usan para defender la inferioridad de la mujer. Ellas releen el mensaje cristiano desde la situación, la óptica y la sensibilidad de su ser mujeres, para dar voz a las olvidadas durante muchos siglos y crecer en el conocimiento de la Palabra junto con los varones.

También es fundamental la participación en las comunidades cristianas de varones y mujeres, que no ahogan la personalidad y el modo de hacer de cada uno, que aceptan lo femenino como algo necesario y no como algo extraño. Ser germen de vida nueva es ser comunidades donde las mujeres se sienten valoradas y animadas a aportar desde su propia experiencia creyente. Ser comunidades que viven en actitud de servicio hacia dentro y hacia fuera para que ningún hombre se crea más que una mujer y se vivan relaciones de igualdad y fraternidad. Ser comunidades y grupos donde realmente el centro es Jesús de Nazaret, quien nos llama, nos reúne y nos envía con nuestro nombre en su nombre.

“Iban con él los doce y algunas mujeres” y hoy también mujeres y varones a la par, caminando con Jesús, hacen visible la acción del reino en nosotros. La levadura es capaz de levantar la masa y el grano de mostaza capaz de convertirse en arbusto donde anidan los pájaros. Así, nosotras y nosotros, con nuestros pequeños gestos podemos levantar y hacer germinar una Iglesia, comunidad creyente de varones y mujeres que reflexionan y caminan juntos en igualdad y reciprocidad.

Termino con unas palabras de Lidia Rodríguez, presbítera ordenada de la Unión Bautista:

La promoción de las mujeres en las iglesias cristianas va mucho más allá de la demanda de acceder a ministerios ordenados, por muy legítima que sea. Debe incluir el ejercicio y el reconocimiento de tantas formas de construir comunidad, a menudo informales, que siguen pasando desapercibidas; debe poner sobre la mesa la urgente necesidad de tejer redes de solidaridad/sororidad, capaces de atravesar las barreras confesionales para crear complicidades; debe incluir la creatividad necesaria para generar otra forma de ser iglesia, nuevos o recuperados modelos de autoridad que abandonen conscientemente el modelo de poder que durante siglos ha impuesto la masculinidad patriarcal en las iglesias, porque como dijo Jesús: “Quien quiera hacerse grande entre vosotros deberá ser vuestro servidor, y quien quiera ser el primero deberá ser esclavo de los demás” (Mateo, 25). Cuando las mujeres libramos las batallas por la libertad y los derechos de las mujeres en las iglesias cristianas, no solo avanzamos las mujeres: avanza el reinado de Dios y su justicia, y con ello, la humanidad toda. 

 
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Sáb, 23/03/2019 - 19:30 - 21:30

Experiencial: Familia cristiana y homosexualidad

Esta charla tiene lugar el 1 de abril de 2019. No fue organizada por CRISMHOM pero algunos de los que participaron colaboran activamente con CRISMHOM y todos han autorizado que sea publicada en esta página. En ella se recogen los testimonios de una familia formada por Herminia y Javier, su hija Sara que es lesbiana y su hijo Javier que es gay.  Comparten su experiencia vivida de aceptación e integración de la fe cristiana y la orientación sexual. Cada uno muestra su propia perspectiva como madre, padre, hija e hijo. Están disponibles el registro de AUDIO y el texto escrito (a continuación) de esta charla sin precedentes. Para escuchar los registros de audio desde un teléfono móvil, es necesario instalarse la aplicación de IVOXX (al acceder a ellos se dan instrucciones de cómo hacer la instalación).

 

Herminia: Preámbulo, acción de gracias, propuesta y presentación

Buenas tardes querida comunidad, antes de nada,  lo que queremos hacer es dar gracias, dar gracias a Dios por poder estar aquí con vosotros. Nosotros estamos convencidos que es Él mismo, El Espíritu Santo quien ha inspirado este acto. Damos las gracias también al Equipo de Presidencia por haber pensado en nosotros e invitarnos a dar esta charla.

Nuestros hijos, Javi y Sara son homosexuales, los dos: Javi es gay y Sara es lesbiana. Lo sabemos desde hace 4 años y medio y en lo que sigue, vamos a compartiros nuestra experiencia como familia cristiana, cómo vivimos esta realidad de la homosexualidad de nuestros hijos en casa, con nuestra familia más próxima y con la más extensa, con nuestras promociones, con vosotros, que sois nuestra Comunidad, y con nuestra Iglesia Católica, que es donde encontramos un poco más de dificultad.

Nos propusieron dar este acto a comienzo de curso, en octubre, y al principio, lógicamente, nos llevamos una gran sorpresa, nos quedamos un poco atónitos, ¿seremos capaces?, ¿podremos hacerlo?

Lo pensamos un poco y, a pesar de nuestras dudas iniciales, dijimos que sí porque de lo que se trataba era de hablar de nuestra experiencia, nada más. Nosotros no somos eruditos, ni vamos a dar una charla sobre homosexualidad, identidad de género, o diversidad sexual, porque no nos compete y no estamos preparados para ello.

¿Que pretendemos con este acto? o ¿cuál sería el objetivo de esta charla?, pues nada más que hablar de esto con libertad, con normalidad, sin miedo, sin nada que esconder, sin tapujos… normalizar. Y por supuesto, sin nada de lo que avergonzarse … Queremos también aclarar algunas cosas que después de nuestra experiencia hemos visto que pueden generar dificultades y confusión en buena parte de nuestra sociedad.

Con esto creemos que podemos ayudar al Grupo y a mucha gente a entender un poquito más y a mirar de otra manera esta realidad. Javier empezará con una introducción al tema y seguiremos con los testimonios de cada uno más personales. Muchas gracias a todos por estar aquí.

 

Javier padre: introducción

A continuación, voy a dar una breve introducción al tema. Sobre todo, informaros sobre unos conceptos de los que hay mucho desconocimiento. Lo primero es aclarar que la homosexualidad no se elige, no es una opción. Es una dimensión de la persona como ser zurdo o ser albino. Aunque a un zurdo se le obligue a utilizar la mano derecha sigue siendo zurdo. La ignorancia de este aspecto fundamental, de que la homosexualidad no se elige, con una tradición que ha considerado que todas las personas somos iguales en términos de naturaleza sexual, y que aquellas que “se desvían” del comportamiento mayoritario, lo hacen por vicio o perversión, ha llevado a discriminar y perseguir a estas personas, social, legal y penalmente. En la mayoría de los países ha sido considerado delito este comportamiento. En el Reino Unido se despenalizó en 1967 y en España en 1978. En la actualidad sigue siendo delito en 72 países y en 8 de ellos todavía se castiga con la pena de muerte [1].

La homosexualidad ha estado presente en todos los tiempos y en todas las culturas, pero es a partir de la Edad Media cuando se empieza a condenar más duramente al relacionarla con vicio o pecado.

En el siglo XIX empieza a relacionarse con un desorden mental y ya en el siglo XX se estudia si se trata de una enfermedad psiquiátrica o psicológica. Esto ha sido finalmente descartado desde hace más de 40 años por las principales sociedades científicas de psiquiatría y psicología y así también lo concluyó la Organización Mundial de la Salud en 1990.

Por tanto, no es una enfermedad, no es un trastorno mental, y al no serlo, no tiene tratamiento curativo, como todavía sostienen algunas personas, con base ideológica, pero sin base científica, normalmente apoyados por organizaciones ultra religiosas.

La Asociación Americana de Psiquiatría cuestiona expresamente la validez científica de las terapias de cambio de orientación sexual y recomienda se abstengan de aplicarlas en base a los riesgos de causar daño psiquiátrico al individuo [2].

En lo que sigue, a veces vamos a utilizar el acrónimo LGTBI para referirnos al colectivo de lesbianas, gays, transgéneros, bisexuales e intersexuales que, aunque reflejan realidades distintas, están sometidos a una problemática de aceptación social similar.

A pesar de la aceptación legal y social creciente y de haberse eliminado la asociación con enfermedad, la sociedad ha seguido manteniendo un fuerte rechazo y discriminación a la población LGTB.

Sin embargo, el rechazo está disminuyendo y la tolerancia va aumentando, de ahí que muchos comenten que la homosexualidad parece que “está de moda”, pero como hemos explicado antes, ser chino o ser zurdo no pueden estar de moda, dado que son condiciones que no se eligen.

Simplemente al haber mayor tolerancia hay un mayor número de personas que ya no tienen miedo de vivirse y expresarse con libertad y no permanecen ocultos como antes.

Por eso parece que ha aumentado el número de personas homosexuales, pero no es así, el número sigue siendo el mismo de siempre y simplemente hay mayor visibilidad gracias a la mayor tolerancia.

Para la doctrina oficial de la Iglesia Católica (el Catecismo), en paralelo con otras religiones como el Islam, la homosexualidad se considera un desorden moral o depravación grave [3].

Así, la calificación moral es la misma, lo que cambia es el castigo aplicado.

En los países islámicos donde el poder civil y el religioso están unidos, el código penal se aplica al colectivo LGTB con todo rigor. Afortunadamente, en Occidente hay separación entre ambos poderes.

Sin embargo, ante la realidad evidente de que una parte considerable de la población es LGTB, dentro del cristianismo y de la propia Iglesia Católica, hay corrientes que empiezan a interesarse por conocer en profundidad esta realidad. Porque aquello que desconocemos es imposible que lo entendamos, y el no comprender estas realidades nos puede generar recelo, miedo y rechazo.

Pues después de esta introducción, vamos a pasar a contaros nuestras experiencias más personales.

[1] Datos web de ILGA 2017

[2] Position Statement on Therapies Focused on Attempts to Change Sexual Orientation (Reparative or Conversion Therapies) APA Official Actions May 2000

[3] Catecismo de la Iglesia Católica. Artículos 2357 y 2358.

 

Testimonio Javier hijo

Nunca pensé que tendría la oportunidad de estar aquí, entre vosotros, y de poder contar una pequeña parte de mi vida (muy resumida, obviamente) y relacionada con este tema. Menos aún, contarla a mi comunidad, que sois vosotros desde hace ya 23 años. Ahora mismo tengo 31 años.

Os diré por adelantado que a lo largo de mi vida no me ha hecho falta cambiar nada de lo que desde pequeño me han ido enseñando mis catequistas o mis padres, por ser quien soy, o sentir lo que siento. Todo lo que he aprendido me ha servido para ir creciendo.

En esta Biblia del Peregrino que me regalaron en 1997 al hacer aquí en el Grupo mi 1ª comunión, mis catequistas escribieron esta cita como dedicatoria: “No hay amor más grande que dar la vida”. Pues bien, desde el primer momento, y a pesar de mis debilidades, he tratado de hacer mía esa frase, llevándola a mi vida diaria, como si Dios me hubiese hecho el encargo de dar todo lo que pueda, y siempre desde mi condición de gay, sin avergonzarme. Pues he llegado a la conclusión de que Dios lo que quiere de mí es que haga el bien a mi alrededor, pero siendo quien soy, no siendo otra cosa. Siendo, en definitiva, auténtico y justo conmigo mismo, sin engaño.

Pues bien, hasta aquí, no he llegado de repente. O solo. Como bien sabréis por conocidos que también hayan vivido este proceso, es un camino que en los primeros años se hace complicado, duro, y con mucho sufrimiento e incomprensión en algunas ocasiones.

A mis 14 años empecé a notar que los chicos me atraían. No fue algo fácil de reconocer, porque hasta ese momento nunca lo había sentido así. Y no fue hasta 6 años después, con 20, cuando caí en la cuenta de que esto no podía ser malo. Pues sentirse enamorado, y correspondido, es algo maravilloso, y te da la capacidad de desmontar tus propios miedos e inseguridades sobre este tema. Nunca sabes para qué cosas también te van a venir bien unos Ejercicios Espirituales. Dicen por ahí que los homosexuales tenemos ya los primeros capítulos del discernimiento convalidados.

Tengo que decir, por tanto, que desde los 14 años comencé una “vida paralela” (sí, aun yendo al Grupo, y sabiendo que la mentira nos hace daño a todos. Pero qué le vamos a hacer …). Durante esos primeros años, cuando uno no está seguro de algo, y mucho menos, de cómo lo entenderán los demás, lo último que piensa es en compartirlo. Y, de repente, te marcas una meta doble en tu vida para contarle a tu familia tu realidad y lo que de verdad eres. Que en mi caso fue, en primer lugar, ser independiente económicamente de mis padres. Y en segundo lugar, vivir fuera de la casa familiar. Y no fue hasta que entré en Renfe con 27 años, y que me destinaran en Barcelona, cuando sentí que ya no tenía ninguna excusa y que esas “condiciones” que me había impuesto a mí mismo para salir del armario con mis padres, se cumplían.

Pero en esto de tomar la iniciativa, mi hermana Sara me lleva ventaja. Y fue gracias a ella y su recordatorio de que “Javi, ya no tienes excusa”, la razón por la que tanto ella como yo se lo contamos a nuestros padres. Bueno, ella primero, según aconsejaron a mi hermana desde otro lado, debido a que de mí sí se lo podían esperar, pero de ella no. Y para evitar crear falsas esperanzas sobre mi hermana si yo lo contaba primero, fue ella en primer lugar. Y justo, lo primero que dijo mi madre, llevándose las manos a la cabeza, cuando Sara se lo contó a mis padres fue: “Y Javi también …”. Así pues, parece que hicimos bien en contarlo de esta manera.

Pero fijaos lo que es la mente humana: aun sabiendo de sobra que mis padres me iban a entender, a seguir queriéndome igual, y que nada iba a cambiar, no fui capaz de contar algo así hasta que tuve estas dos seguridades bien atadas, por si luego el viento soplaba de otro lado. Y es que no en todas estas experiencias de contarlo se acaba bien: tengo amigos a los que sus padres no les han vuelto a dirigir la palabra, que en las comidas familiares ignoran a sus hijos como si fueran invisibles, y en concreto a un amigo al que sus padres le dieron unas bolsas de basura para que metiera todas sus cosas y se largase, porque claro, “las maletas son de la familia”. No siempre esto es tan fácil de vivir en familia como nos ha tocado a mi hermana y a mí.

Por esta razón, aun sabiendo dentro de mi corazón, y aun diciéndome Dios que nada tenía que temer, uno teme. Porque ve lo que ocurre fuera. Y si algo soy desde pequeño, es prudente, como muchos de los que estáis aquí sabéis. Pero por suerte, en mi familia, en toda mi familia, me han demostrado que importan más los valores que otro tipo de ideas, y nuestra acogida, mi acogida, no pudo ser mejor. Eso sí, al igual que a mí me llevó un tiempo aceptarme tal y como soy, es lógico y normal que a mis padres también les llevase un tiempo, independientemente de la sorpresa, asombro y shock, pero también abrazo, acogida, y cariño, que en un principio les produjo esta noticia.

Por otra parte, hace 8 años también tuve la suerte de conocer una asociación, más bien una comunidad cristiana LGTB en Madrid, llamada Crismhom. Fue gracias a un amigo que curiosamente no es creyente, pero que sabía que yo sí lo soy. Me llevó hasta la puerta de esta comunidad, en pleno barrio de Chueca. Cuando vi el cartel de la calle, no me creía que podía existir algo así. Me puse en contacto con ellos y me invitaron a conocerles y a participar en las oraciones, actividades, formaciones, o misa mensual que allí tienen lugar. Y desde entonces sigo participando como socio y actualmente como vocal de su Junta Directiva. Doy gracias a Dios por haber encontrado esta comunidad que me ha ayudado a compaginar mi realidad y mi fe (ya que llevaba mucho tiempo esperando ese momento), y por la calidad humana de las personas que me he encontrado allí, que es excepcional.

¿Y cómo ha sido mi relación con Dios en este proceso desde pequeño? ¿Cómo se ha visto afectada? Pues lo más curioso de todo es que, al contrario de lo que le ocurre a mucha gente, no he tenido ninguna crisis de fe. Pero sí preguntas, impotencia y contradicción. Desde los 14 a los 20, le preguntaba a Dios que por qué no me podían gustar las chicas, por qué. Por qué a mí me había tocado vivir esto, y a otros no, y sin haberlo elegido. Muchas veces, tras quedar con un chico, volvía a casa llorando a escondidas intentando contestar a esta pregunta. Me sentía extremadamente mal conmigo mismo, pero no por ello dejaba de acudir a Dios, a pesar de no obtener ninguna respuesta. Ni de Dios, ni de la Iglesia, ni de nadie.

Y no fue hasta que lo acepté a los 20 años, cuando me di cuenta de que Dios me había estado llevando de la mano en todo este proceso, aprendiendo de mis caídas, de mis frustraciones, de la incomprensión … aprendiendo a confiar y a cultivar la esperanza … y cuando me di cuenta de que Dios me había puesto en este mundo así, para de esta manera poder hacer felices a los demás, y así yo también poder llegar a ser feliz, desde esta realidad tan característica, fue todo un alivio, y un sentimiento de acogida y abrazo increíbles, que nunca antes había sentido por parte de Dios.

 

Testimonio Sara

Empezaré contándoos que mi experiencia ha sido algo diferente a la de mi hermano porque yo fui consciente de mi realidad siendo un poquito más mayor. Yo tengo 29 años ahora, cumplo 30 este año y llevo ya 21 en el grupo, desde catequesis hasta ahora y, he de decir, que en el grupo he podido crecer muchísimo como persona, siempre lo he considerado mi segunda casa.

Yo he crecido siempre, desde pequeña, con una fuerte vocación de familia, desde la adolescencia yo tenía claro que yo quería casarme, tener mi marido y mis hijos. De hecho, tuve novio durante tres años y medio al comenzar la etapa universitaria, como muchos sabéis, una relación que fue maravillosa, pero en la que al final la vida nos hizo tomar caminos diferentes, sin ni siquiera yo saber lo que descubriría más adelante. Y fue a los 23 años cuando yo me voy de Erasmus, salgo de mi burbuja de Madrid, del Grupo, en quinto de carrera, y empiezo a darme cuenta de que me sentía demasiado a gusto con alguna de las amigas que hice allí. Me costó entender que lo que sentía realmente era atracción, sin que pudiera explicármelo. Siempre que alguien me ha preguntado pero, ¿cómo te das cuenta? ¿esto cómo lo sabes? yo digo lo mismo: “pues igual que cualquier persona heterosexual, lo que sentimos no se puede medir ni elegir, el enamoramiento inicial simplemente llega, igual que nos ocurre a todos”. De hecho, cuando hablamos de la orientación sexual de una persona, no podemos hablar utilizando el término de tendencia, ya que no se elige. Tú puedes elegir estar con una persona o no estar con esa persona, pero nadie elige lo que siente hacia otras personas.

Yo volví a España pensando que esto era algo pasajero (más bien, deseando que se me pasara, y de hecho me forcé a intentar fijarme en algún chico, sin conseguirlo) pero aquí ya en Madrid me volvió a pasar lo mismo y me empecé a dar cuenta de que esto era algo más real de lo que yo me imaginaba. Sin embargo, yo lo rechacé con todas mis fuerzas porque no entraba en mis planes ni lo concebía como algo posible de vivir en mi vida.

Por un lado, yo tenía mucha homofobia hacia las mujeres lesbianas y, de hecho, para que os hagáis una idea, si veía a una pareja de lesbianas por la calle, apartaba la mirada para que nadie me relacionara con eso. Todo ello fruto, simplemente, de un montón de prejuicios y estereotipos que tenía en mi cabeza. Curiosamente, eso no me ocurría hacia los hombres gays. De hecho, yo ya sabía hace unos años que mi hermano era gay.

Precisamente, porque yo he estudiado medicina, me parecía que esto era biológicamente imposible, que a mí me ocurriera también, y luego la experiencia nos ha hecho descubrir a otras familias que también tienen esta situación particular de varios hijos homosexuales, no somos los únicos.

Por otro lado, yo tenía claro que esto no se lo podía hacer a mis padres porque pensaba que destruiría a mi familia: aquello que más valoro y más quiero en mi vida, y sólo la idea de dañarles me aterrorizaba.

Fijaos como pensaba al principio y el calvario que después pasé simplemente por el hecho de que nunca nadie me habló de que esto es una realidad tan natural dentro de la diversidad humana, una realidad más, perfectamente factible, que no es mala ni hace daño a nadie (siempre y cuando se pueda vivir con libertad y con coherencia). Y eso que por suerte a mí nunca nadie me habló mal de los gays, pero simplemente con que nadie te hable de que existe esa realidad, si en un futuro te toca enfrentarte a ello, ya de por si te va a generar cierto recelo, cierto rechazo, porque a nadie nos gusta salirnos de ese esquema de “normalidad” en el que hemos crecido, que se nos ha inculcado. Yo no quería ser diferente, de hecho, luché con todas mis fuerzas por no ser diferente, yo sólo quería llevar esa vida normal como todos los demás.

Pues bien, yo lo compartí con mi hermano, con mis amigas más íntimas que fueron grandes apoyos y con Fernando, mi acompañante espiritual, al que desde aquí le doy profundamente las gracias, que me ha acompañado todos estos años con mucho cariño y mucha cercanía. Pero claro, al no tener referentes en el Grupo o fuera de él que vivieran lo mismo que yo, empecé sentir muchísima ansiedad, muchísimo miedo … empecé a encontrarme muy mal, me di cuenta de que esto no lo estaba gestionando adecuadamente, y decidí buscar ayuda psicológica. Yo algunos días volvía a casa de la biblioteca llorando mientras preparaba el MIR y cuando mi madre me preguntaba qué me pasaba yo solo le decía que era el estrés del examen. Pero esa excusa se me iba a acabar en pocos meses.

Yo recuerdo la etapa universitaria en el Grupo como de las mejores de mi vida por la cantidad de actividades en las que participé: pascuas, acampadas, teatro … era una persona muy sociable. Me sentía muy ilusionada, muy alegre, totalmente libre. Y de repente, es como si de la noche a la mañana me metiera en una jaula y echase la llave. Así es como me he sentido en los últimos años. Aprendí a camuflar ese malestar, pero esa falta de libertad, de no poder yo sentirme, ni expresarme como realmente yo era me hizo polvo durante años. Además, por primera vez sentía que no estaba siendo sincera con las personas que más quería y eso me hacía mucho daño.

Por suerte, encontré por Internet el programa LGTB de la Comunidad de Madrid, que para mí marcó un antes y un después. Allí pude contar con la ayuda de una psicóloga y entré en un grupo de mujeres que se reunían una vez a la semana, todas de edades diferentes, pero todas estábamos en un momento de aceptación similar: a todas nos costaba aceptarlo. Allí es donde pude aprender a comprenderme, a quererme tal como soy, a romper con todos los prejuicios con los que yo llegaba, a coger fuerzas para seguir dando pasos y, sobre todo, a reestructurar el esquema de mi vida que se me había desmoronado por completo, tiempo atrás. Dejé de ver mi futuro negro y lleno de soledad, porque así es como lo veía.

Lo bueno, y lo que siempre ha sido mi salvación, es que siempre sentí a Dios a mi lado, abrazándome más fuerte cuando peor me encontraba. Siempre he sentido que me quiere tal como soy, en eso nunca he tenido la menor duda, y eso es gracias a la fe que me han inculcado en un Dios misericordioso, un Dios que es amor y entrega hasta el extremo. Para mí, ha sido esa experiencia transformadora del Amor de Dios la que ha ido guiando mis pasos (estoy convencida) y la que ha ido guiando los pasos que hemos ido dando como familia para poder hoy en día disfrutar de una vida plena, una vida libre, una vida feliz y sin complejos. Y de verdad, me emociona poder deciros esto, porque llevaba 5 años rogándole a Dios que me ayudase a recuperar la paz … y me lo ha concedido.

Sin embargo, mi sentimiento de pertenencia a la Iglesia se ha visto muy castigado, inevitablemente, algo que yo pensaba que nunca me ocurriría a mí, que siempre me he considerado una persona muy sólida y siempre he sentido a la Iglesia como mi segunda casa.

Después de todo lo comentado, vivir nuestro lugar con igualdad, en la Iglesia, debería ser una obviedad, pues es un espacio que merecemos como cualquier otro desde el momento en el que estamos bautizados. Pero así no es como lo siente la mayoría de las personas homosexuales cristianas. Al observar lo invisible que ha sido esta realidad durante tanto tiempo y sobre todo al descubrir el concepto que se tiene de ella en los documentos escritos oficiales, es inevitable sentirse MUY triste, a veces. De hecho, yo me pasé un día entero de ejercicios bastante hundida porque se me ocurrió ponerme a bucear en todo lo que dice el catecismo hacia personas con esta realidad. Todavía trato de entender, de verdad, en qué están basadas, porque cualquiera que nos conozca un poco a mi hermano o a mí, sabe perfectamente que no somos unos depravados ni unos desordenados morales. Es cierto que está escrito en el año 85 y que no se ha modificado desde entonces, pero la verdad es que en ningún otro tema se hace una condena tan importante y tan severa como la que se hace con este. Y es doloroso leer algunas cosas.

Ante esto, hay gente que experimenta rabia, impotencia, o incluso odio hacia la institución porque no se sienten comprendidos o escuchados. Y es que nuestra experiencia al colaborar con distintas asociaciones nos ha hecho conocer a muchísimas personas que, sedientas de Dios, han llamado incansablemente a la puerta y nadie les ha abierto. O bien que han ido pasando de parroquia en parroquia sin encontrar un espacio acogedor. Pero de la frustración o el odio yo creo que no puede salir nada de provecho, por lo que yo creo que urge transformar esa falta de entendimiento en ambas direcciones en un conocimiento verdadero, mutuo, cercano y empático.

En nuestro caso la experiencia ha sido muy positiva, gracias a la Comunidad privilegiada que es el Grupo, cimentada en el Amor. Y no es por decir cosas bonitas del grupo, es que así nosotros lo hemos experimentado en nuestras vidas. Estamos hablando de nuestras vidas. Es una comunidad cimentada en la raíz del amor, y gracias a esta comunidad, nosotros hemos podido conciliar estas dos realidades que para muchas personas están muy enfrentadas, que son tanto fe como diversidad sexual. Y de verdad que es una pena ver cómo cada vez hay más personas que se alejan no solo de la Iglesia, sino de Dios, que acaban perdiendo la fe porque no han oído nunca una voz que les diga, “oye que Dios te quiere tal como eres, de hecho, siendo quien realmente eres”. Esto hay gente que no lo ha oído nunca.

Cuando definimos a una persona por el qué es (sus distintas dimensiones), raza, orientación sexual, a qué se dedica ... podemos caer en perder la perspectiva de QUIÉN es realmente esa persona. Podemos resaltar unas dimensiones que nos interesan o nos gustan, ocultar otras e incluso distorsionar otras ... pero ¿quién es realmente esa persona? En materia cristiana en primer lugar no es ni más ni menos que criatura de Dios, hecha a su imagen y semejanza. Es decir, primero somos todos hijos de Dios por igual, y después viene la lista infinita de cosas que nos diferencian a unos de otros.

 

Testimonio Herminia

A ver si puedo hablar, después del testimonio de mis hijos … de los cuales yo ya he dicho que estaba orgullosa. Hoy os lo quiero volver a decir, delante de la comunidad: estoy muy orgullosa de vosotros, mucho … bueno, ahí voy.

La noche que Sara nos lo dijo no la olvidaré nunca, salió llorando desconsoladamente de su habitación y nos dijo: “os tengo que contar una cosa”. Yo me asusté, porque no podía imaginar qué podía ser: Total, que cuando Sara nos lo cuenta, yo me quedé como en estado de shock, completamente aturdida, no daba crédito, sentí desconcierto, sorpresa, no sé …, me duró unos segundos nada más, y lo primero que hice, como ha dicho Javi, fue llevarme las manos a la cabeza y decir, Dios mío, los dos, y Javi también, porque yo ya sabía que mi hijo era homosexual, me lo decía el corazón desde hacía mucho tiempo.

Sara no paraba de decir soy la misma mamá, soy la misma. Enseguida reaccioné, cogí su mano y le dije inmediatamente, supongo que el Señor, su Espíritu me inspiró, le dije, “tú no te preocupes por nada hija mía, tú eres nuestra hija, y siempre lo vas a ser”, y nosotros te queremos igual” bueno, le dije, “no, no te queremos igual, te queremos más”, porque ahora tú eres vulnerable, tú ahora puedes sufrir por esta causa, y a lo mejor ser rechazada, despreciada o humillada por otros, te vamos a apoyar y ayudar, y a Javi también.

No lloré en ese momento, ya lo hacía ella por las dos, lloré ya luego por la noche, abrazada a mi marido cuando nos fuimos a dormir y ahí sí, ahí lloré todo lo que no está escrito. No le pedí cuentas al Señor, ¿por qué me has hecho esto? no, es que no; no le dije eso, pero después sí que le dije: ¿qué quieres de mí?, ¿qué quieres de mí?, ¿qué quieres de nosotros?, Después nos lo ha ido contando ... Recuerdo que esa noche, como yo sabía que Javi era gay, le escribí un WhatsApp, cuando nos fuimos a dormir, y a solas y le dije: “Sara nos lo ha contado todo, si tú tienes algo que decirnos, este es el momento”. No contestó, y ya sabéis que el que calla, otorga. Inmediatamente después cogió el primer AVE que pudo porque vivía en Barcelona en ese momento, se vino a Madrid y nos lo dijo.

Cuando Javi viene a Madrid, yo jamás, en mi vida, había oído hablar a mi hijo de esa manera como lo hizo aquel día, con una seguridad y un aplomo sorprendentes, con … no sé cómo deciros … hablaba con paz, serenamente, yo sentí verdadera admiración por él. Él ya se quería, ya se había aceptado, su momento actual no era el mismo que el de Sara, Sara aún no se quería .… Los homosexuales y casi todas las personas de diversidad sexual pasan por tres etapas: se identifican, luego se aceptan y después se quieren. Algunos no pasan de la primera, sólo se identifican, jamás se aceptan y jamás se quieren, porque a muchos no les ayudamos a ello. Tenemos mucho que ver nosotros, las familias y las comunidades. Me refiero a personas LGTBI cristianas, que son de las que podemos hablar.

Desde que nuestros hijos nos lo dicen hasta ahora, todo esto lo hemos vivido con paz, con tranquilidad, aunque lógicamente con el sobresalto inicial que fue brutal, pero luego, después, nuestra única preocupación fue por su futuro afectivo, por lo que ellos podían sufrir, porque tienen la posibilidad cierta de padecer el desprecio de otras personas que rechazan la homosexualidad de forma visceral, por la homofobia que todavía está muy presente en nuestra sociedad, aunque en menor grado, ahora hay más tolerancia gracias a Dios.

Nos dijeron al poco tiempo que ellos no querían vivir ocultos sino en libertad, no querían esconderse y querían ser visibles, y así decidieron decírselo a nuestras familias al completo, a sus promociones y a sus amigos más íntimos, (no lo iban a pregonar, claro está).

En primer lugar, Javi y Sara se lo dijeron a sus hermanas Julia y María por separado, su apoyo fue incondicional y les expresaron todo su cariño, se quieren mucho los cuatro desde siempre. Muchos sabéis que son las hijas mayores de Javier.

Después se lo contaron a mis cuñados, que juegan un papel muy importante en nuestra familia, y quiero decir sus nombres: Antonio, Juan, Rosario y Lola. Vinieron a nuestra casa, y fue un encuentro muy entrañable, bueno, pues fue una noche, como os podéis imaginar, muy especial, impresionante … Javi y Sara hablaron con el corazón a sus tíos y fue algo muy íntimo para todos, muchas gracias por vuestro apoyo y cariño, y lo mismo tengo que decir de mi hermana y su familia, no tengo palabras para ella, para Juli, mi hermana. Esto no le pasa a todo el mundo, somos unos privilegiados en este aspecto.

Al decirlo Javi y Sara a sus promociones (y aquí quiero hacer una mención especial a la P. 105 de Javi y la P. 107 de Sara, por todo lo que les han apoyado y por lo mucho que les quieren, y también por supuesto mi agradecimiento a todos sus acompañantes, actuales y pasados), lógicamente se iba a saber, entonces les pedimos permiso para decírselo también a nuestra promoción, porque no queríamos que se enteraran por otras personas. Así que los reunimos en casa absolutamente a todos, a los 22, y fue una tarde … vosotros que estáis aquí casi todos, lo recordáis. Fue algo muy intenso, salieron cosas muy íntimas, muy personales, una reunión verdaderamente profunda, claro que sí, claro que sí … y el apoyo también fue unánime y maravilloso. Desde aquí mi agradecimiento a todos vosotros querida promoción 66.

Pero yo quería primero hablar con mis curas. Antes de decírselo a nuestras familias o a la promoción, lo primero que hice fue ir a hablar con Paco y Fernando, porque yo quería que mis jesuitas me dijeran algo. Y fue … bueno, no tengo palabras. Sólo puedo decir que, si alguno estáis pasando por este momento, o intuís que vais a pasar, acercaos a ellos, sin ningún problema, más cercanos, más cariñosos y con más respeto no me pudieron tratar, son impresionantes en este aspecto. A nosotros y a nuestros hijos nos han hecho un bien que no os podéis ni imaginar.

Poco después de hablar con mis curas, a raíz de un acto conjunto que dio aquí Josito, nuestro Vicario de Pastoral Social e Innovación de Madrid, hace tres años y medio sobre Iglesia en salida y hablando concretamente de “Líneas de Pastoral”, me sentí rara, me faltaba algo. Y es que la iglesia tenía Pastoral para todos: para los pobres, inmigrantes, drogadictos, prostitutas, población gitana, presos, ancianos …, y entonces pensé: no los ha nombrado, no están, ¿no existe la población homosexual?, para la Iglesia, ¿el colectivo LGTBI es invisible? ¿no tiene derecho a Pastoral?, ¿no son sujetos de Pastoral? Por supuesto que sí, pensé yo … claro que sí.

A raíz de esta inquietud, hablé con Paco y Fernando, nuestros acompañantes espirituales, y de ahí surgió pedirle una entrevista personal a Josito por parte de Sara, a la que también nos acompañó Fernando a petición suya. Solo os puedo decir que fue un encuentro impresionante. Josito nos acogió, nos escuchó muy atento, Sara le habló con el corazón y le expresó sus inquietudes. Fue una entrevista muy constructiva e ilusionante, de verdad que sí. Desde entonces él conoce la comunidad de Crismhom, ha estado ya varias veces y los conoce bastante bien. Es un hombre profundamente implicado y creemos que en la Iglesia de Madrid se está moviendo algo, claro que sí. Incluso nuestro Obispo, Don Carlos Osoro conoce Crismhom.

Creo de verdad que la Iglesia tiene que acercarse mucho más a esta realidad, conocer de verdad al colectivo LGTBI, porque me da la sensación de que es como una piedra que tiene en el zapato y no sabe qué hacer con ella.

Es necesario hacer una reflexión profunda, serena y sincera de la homosexualidad. No puede ser que la Iglesia discrimine a las personas por su orientación sexual o identidad de género. No basta con aceptarlos, no basta con acogerlos. Yo le pido a mí Iglesia, que es mi casa, que los integre … que los integre … que les deje participar de los sacramentos, acceder a ellos por igual, porque son miembros de la Iglesia de pleno derecho, están bautizados. Y el Señor …, el Señor … los ama profundamente como nos ama a todos. Él los ha soñado así desde siempre, igual que nos ha soñado a todos nosotros.

Le pido a mi Iglesia, que antes de ser Una, Santa, Católica y Apostólica, sea Madre, que la Iglesia sea madre de todos, porque las madres cuidan de sus hijos, porque los pastores tienen que cuidar de su rebaño por igual, todas las ovejas somos valiosas.

Al final de nuestra vida puede que seamos examinados del amor. En ese pasaje precioso del Evangelio de Mateo 25 que dice: ¿cuándo te vimos desnudo y no te vestimos? ¿o hambriento, o enfermo, o en la cárcel? ... “cuando a alguno de estos se lo hicisteis, a Mí me lo hicisteis”, y le podríamos preguntar: ¿cuándo Señor?, ¿cuándo te rechazamos o te despreciamos?, y Él nos podría decir: cuando fui gay y no quisiste invitarme a la boda, o a ese cumpleaños porque te avergonzabas de mí y eso que era miembro de tu familia. O cuando fui gay, y no quisiste ordenarme sacerdote, porque no te fiabas de mí. creías que yo no podía ser fiel al celibato, y sí, yo soy un hombre igual que tú y mi vocación era sincera.

¿Alguien puede creer que Jesús, cansado del camino y sentado junto al pozo, si en vez de ser la samaritana la que se acercó, hubiera sido un gay, una lesbiana, un bisexual, una persona transgénero y cualquiera de las otras orientaciones sexuales, porque hay más, no habría hablado igual con ella? Claro que sí, claro que sí.

Y ya me despido con una de las cosas más bonitas que me han dicho a mí. Una mujer de mi promoción me dijo: “mira Hermi, después de la reunión de promoción en vuestra casa, nosotros, mi marido y yo, miramos esta realidad de otra manera, miramos a los homosexuales de otra manera”. Pues si al menos uno de vosotros cambiara su mirada de la misma forma, este acto habría valido la pena.

 

Testimonio Javier padre

Hace cuatro años podría decirse que nosotros habíamos llegado a dónde íbamos: teníamos una situación estable y privilegiada, ya casi en la edad de jubilación, buena salud, una familia excelente en la que hemos conseguido superar problemas importantes, nuestros hijos con sus carreras terminadas y trabajando … todo muy bien

Y de repente todo se altera: nuestros dos hijos nos comunican que son homosexuales. Algo de lo más importante en nuestra vida, parece tambalearse. Quedamos aturdidos. Los que sois padres lo sabéis. Nuestros hijos, nuestras expectativas hacia ellos se caen: ¿Qué va a ser de ellos? ¿Van a ser unos marginados? Y a nosotros ¿nos ha hecho Dios una faena?

Para encajar este asunto un factor muy importante fue que por encima de todo eran nuestros hijos, como nos dijo una psicóloga del Programa de Información y Apoyo a personas LGTB de la Comunidad de Madrid al que ha hecho mención Sara, a la que acudimos.

Nosotros les conocemos mejor que nadie, tenemos confianza en ellos, ni se nos ocurrió pensar que fuesen unos pervertidos, les queremos y les vamos a querer siempre porque siempre serán nuestros hijos.

Esto enlaza con lo que decía Fernando, nuestro acompañante, en una charla, que sólo el amor es capaz de ver y penetrar en los niveles más hondos de la realidad. Eso es mirar las cosas con la mirada de Jesús, que es una mirada especial.

Y para encajar este asunto todavía más importante fue que ellos mismos compartieron con nosotros su propia historia: su descubrimiento, su rechazo, su angustia, su aceptación de su realidad, sus miedos a no ser aceptados por su familia, su valentía para no querer vivir ocultos y compartirlo con los que les quieren y a los que quieren, su honestidad en todo el proceso, su confianza en Dios y su apoyo en él para afrontar su realidad.

También otros apoyos que hemos encontrado y que, sin duda, los ha puesto Dios en nuestro camino: nosotros mutuamente como pareja (aunque somos diferentes), mis hijas, Julia y María (con las que Javi y Sara tienen una relación de cariño excepcional) nuestros hermanos y sus familias, el Programa de Información y apoyo a personas LGTB de la Comunidad de Madrid, Crismhom, Comunidad de cristianos homosexuales de Madrid, nuestro grupo pequeño (Promoción 66), con quien lo compartimos al poco tiempo, y otros amigos (algunos de los cuales están aquí), Paco y Fernando (los curas de nuestro grupo). También nos ha servido el estudio de libros que nos recomendaron para salir de nuestro desconocimiento del tema, porque, lógicamente, cuando una cosa así te afecta, pues, no sabes mucho, como la mayoría de la gente, y esto era una cosa desconocida para nosotros. En este momento, otro apoyo, sois vosotros mismos, que estáis aquí.

A la luz del evangelio ¿cómo nos situamos ante esto? Lo primero que hicimos fue pensar en nuestros hijos. Darnos cuenta de lo que está suponiendo para ellos y de lo que va a suponer en el futuro. ¿Cómo ayudarles? ¿Cómo hacer para que se sientan acogidos, apoyados, amados? Que vean que siguen siendo los mismos para nosotros.

Esto, después de más de 4 años, creo que lo hemos conseguido, facilitado por ellos mismos y por nuestra confianza y amor por ellos según hemos expuesto antes.

Más allá de nuestros hijos y siguiendo con la pregunta de ¿qué ha supuesto para nosotros esta realidad impactante que nos dejó aturdidos? Cuando decíamos: ¿nos ha hecho Dios una faena? La respuesta tiene que ser no. Nuestra fe nos debe llevar a confiar en Dios ante cualquier situación.

Aquí podemos recordar lo que nos dicen en ejercicios: “Al que está con Dios todo se le convierte en bien” Pero ¿Podríamos llegar a ver esta situación como un bien? A primera vista, hace 4 años, parecía imposible. Y ahora, ¿qué hemos percibido en estos 4 años, después de mucho trabajo, reflexión y compartir? Una mayor unión entre la pareja y con nuestros hijos. Estamos orgullosos de ellos por ver cómo actúan. Ellos nos han empujado a salir de nuestra comodidad. Una mayor unión con nuestros hermanos y sus familias. También mayor unión con los amigos con los que lo hemos compartido. . El hecho de comunicarlo desde los primeros momentos a nuestro entorno familiar y de amigos y la acogida que hemos recibido, nos ha liberado de nuestros miedos y nos está dando una fuerza extraordinaria. Hemos podido constatar que nuestra situación ante esto y ante lo que venga, es de privilegio, no estamos solos. Desgraciadamente, esto no se da en muchas familias.

Y yo creo que todo esto no ha sucedido por casualidad. Dios estaba presente en nuestras vidas y en nuestro entorno y ha seguido acompañándonos. Entonces también nos surgió la pregunta: ¿qué quiere Dios de nosotros en nuestra nueva situación?

Nosotros somos por una parte del colectivo LGTB y por otra de la Iglesia. Desde esta doble realidad en la que vivimos ¿cómo podemos ayudar a otros?

Respecto al colectivo LGTB, una cita del librito del Evangelio Diario hace unos meses nos daba una pista: Nelson Mandela en su discurso de investidura como presidente decía: “Cuando dejamos lucir nuestra propia luz, inconscientemente instamos a otras personas a hacer lo mismo. Y al liberarnos de nuestro miedo, nuestra presencia libera a otros”.

Pues bien, con esta visibilización por la que hemos optado nos está ocurriendo que al saber nuestra condición se nos acercan muchas personas LGTB o sus familiares y resulta que desconocidos nos cuentan su vida porque están deseando poder hablar con libertad y ser aceptados y saben que con nosotros lo pueden hacer. Tenemos que transmitir y extender esa acogida que libera a otros.

Respecto a la Iglesia, la respuesta a esta pregunta nos la dio un sacerdote en una charla en Crismhom sobre el tema “Por qué los homosexuales deben continuar en la Iglesia, aunque esta les rechace”. Y respondió: pues para hacer lo que hacía Jesús, abrir los ojos a los ciegos, es decir a aquellos que miran con recelo al colectivo LGTB.

Y efectivamente, estamos viendo que, al visibilizarnos dentro de la Iglesia, algunos están cambiando su visión sobre el asunto.

Por otra parte, también nos ocurre que en reuniones de organizaciones LGTB a las que asistimos, cuando algún interviniente pone verde a la Iglesia y salimos en su defensa, se quedan descolocados al ver qué allí pueda haber gente de la Iglesia, pero al final se genera un diálogo que antes no se daba.

En este proceso, un aspecto revelador fue lo que me dijo mi hija María hace tiempo, en una comida familiar, cuando le pregunté: ¿cómo le vas a explicar esto a las niñas? Tiene tres niñas, la mayor de 9 años, que ha empezado a venir a la catequesis del Grupo este curso. Me respondió: “es lo más fácil, los niños no tienen prejuicios culturales como nosotros. Se lo expongo como algo normal.”

Para finalizar, una anécdota. Hace 5 o 6 años, un verano, fuimos los cuatro unos días a Bilbao. El domingo subimos a Begoña a misa. No había mucha gente en la iglesia y todos eran personas mayores. Al terminar la misa nos quedamos los cuatro en el banco un momento. El cura que había dicho la misa se marchaba y al llegar a nuestra altura, quizá al ver a la familia unida rezando, se detuvo con nosotros y hablamos.

Al acabar se dirigió a Javi y Sara, los únicos jóvenes de la iglesia, y les dijo “vosotros sois la iglesia de mañana”, y les conminó, diciéndoles “pero de mañana por la mañana, no de mañana por la tarde”. Pues quizá las palabras de aquel cura bilbaíno, instándoles a Javi y Sara a ocupar su sitio en la Iglesia con urgencia, fueron premonitorias de lo que estamos haciendo aquí hoy.

 

Sara: Apuntes finales

Os dejamos material adicional que a nosotros nos ha ayudado y nos ha informado. Nos han servido para acercarnos a esta realidad:

Libros:

  • Tender un puente, James Martin (jesuita americano). Editorial Mensajero.
  • Homosexualidad y familia. Lo que los padres, madres, homosexuales y profesionales deben saber y hacer. Félix López Sánchez. Editorial GRAÓ.
  • Estudiando la Homosexualidad. Teoría e investigación. José Ignacio Baile Ayensa. Editorial Pirámide.

 

Película:

  • PRIDE (2014). Director Matthew Warchus

 

Vídeos Youtube:

De los tres libros destaca el del jesuita americano James Martin que es de los primeros que evidencia la necesidad de entablar el diálogo entre la Iglesia y el colectivo y propone cómo hacerlo. También os ponemos una película muy recomendable y además divertida que muestra cómo dos colectivos muy diferentes pueden llegar a entenderse, y por último dos links de vídeos de YouTube relacionados con esta temática, también bastante inspiradores. El de Heterofobia es un poco duro, pero muestra cómo se puede llegar a sentir un niño/a que sufre acoso escolar por este tema.

 

¿Qué estamos haciendo a día de hoy?

 

Herminia

Respecto a lo que estamos haciendo os diremos que hace año y medio hemos formado un grupo de padres en Crismhom con el objetivo de ayudar a otros padres cristianos que tengan dificultades para aceptar y acoger esta realidad de sus hijos, y poderla compaginar con sus creencias. De lo que se trata es de escuchar y compartir, de lo que podemos hacer, no se dan consejos y no se juzga a nadie.

Por otro lado, hemos iniciado el contacto con otras asociaciones cristianas de padres con hijos de diversidad sexual de Barcelona y Sevilla ligadas a las Comunidades CVX.

También colaboramos esporádicamente con el programa gratuito de apoyo e información al colectivo LGTB de la Comunidad de Madrid.

Por último, estamos contactando con parroquias que puedan estar abiertas a tratar estos temas dentro de su pastoral parroquial, y ofrecer nuestro grupo de padres.

 

Javier hijo

Ahora mismo, mi hermana y yo coordinamos un Grupo de jóvenes en Crismhom, en el que acogemos y tenemos reuniones similares a las de promoción en los Grupos Loyola, en las que compartimos nuestras situaciones particulares, incertidumbres, ilusiones, y ganas de seguir a Jesús, con muchos jóvenes no sólo de Madrid sino de otras provincias e incluso de otros países. Muchos de los que vienen por primera vez se quedan asombrados e ilusionados de que algo así exista.

De esta manera, y dado que considero a Crismhom como un oasis en el desierto, donde poder coger fuerza y valor, estamos dando a conocer nuestro grupo y comunidad a otras parroquias y grupos de jóvenes de Madrid. Cuando vienen a visitarnos y a intercambiar experiencias, entre ellos siempre hay algunos jóvenes de orientación sexual diversa, que hoy en día ya no se esconden ni se avergüenzan de decir quiénes son, siendo cristianos.

 

Sara

Para terminar, una vez nos preguntó un jesuita en una charla en la que participamos mi padre y yo: ¿Por qué tiene que haber un Grupo cristiano específico como Crismhom?

Es importante decir que el objetivo no es crear Comunidades aparte ni guetos, lo ideal sería que todas las personas LGTB se sientan a gusto y en calidad de iguales en cualquier grupo cristiano, pero esto no es una realidad a día de hoy y hasta que se consiga, la labor que hace Crismhom es muy necesaria.

Creemos que todos nosotros y sobre todo la Iglesia debería aceptar estos nuevos retos pastorales que nos desafían.

Y estamos seguros de que la Iglesia, que ha llegado donde no llega nadie, también podrá con esto, porque al Espíritu Santo no se le pueden poner barreras, porque las traspasa.

 

Familias cristianas con hijos con diversidad sexual

Esta mesa redonda tiene lugar el viernes día 15 de marzo a las 19,45 en la Casa de San Ignacio (c/ Geranios, 30 en el barrio de La Ventilla). En el contexto de reconciliar la fe y los afectos, participa Luis Mariano como moderador junto a padres con hijos de diversidad sexual: Jesús y Rosi (padres de Raúl) y Javier con su hija Sara. Los padres y madres pertenecen al Proyecto CRISMHOM familias, que pretenden acompañar a padres y madres cristianos con hijos /as de diversidad sexual y de género. La sesión muestra los testimonios en primera persona de  la visión de padres y madres que descubren que sus hijos/as son homosexuales y de la visión desde el punto de vista hijos (a través del testimonio de Sara). Se comparten las vivencias, reacciones, dificultades, miedos y alegrías de estos procesos. Está disponible el registro de AUDIO de este encuentro.

Nuevo evento: 
Vie, 15/03/2019 - 19:45 - 21:30

Identidad de género: implantación de la legislación vigente, retos, aciertos y dificultades

Esta sesión de formación tiene lugar el sábado 20 de octubre de 2018 de 19:30h a 21:30h en Barbieri 18. Esta charla se organiza en el marco de la declaración por parte de la FELGTB de 2018 como año temático en el trabajo por las realidades transEn ella se aborda la descripción de la legislación vigente en el ámbito nacional junto a las experiencias, retos, aciertos y dificultades que se están encontrando cara a la implantación en nuestra sociedad. Se tratará de forma general los ámbitos de aplicación de las leyes españolas desde el tratamiento administrativo de la identidad de género hasta medidas en el ámbito de la asistencia a menores, juventud, educación, familia, personas mayores, cooperación internacional, laboral, social,  comunicación, ocio y cultura y policial. Para algunos aspectos que se consideren de especial importancia (menores, educación, trabajo y salud), se pondrán ejemplos de situaciones y experiencias concretas para ilustrar el impacto y las reacciones que esta legislación tiene sobre la sociedad y el colectivo de personas transexuales. La charla correrá a cargo de Carmen García, mujer trans, actualmente presidenta de COGAM. Están disponibles los registros de AUDIO y VÍDEO de esta charla. El material legal está disponible en la página de COGAM.

Contaremos con la presencia de Carmen García, mujer transexual nacida en Valdepeñas, licenciada en derecho y enfermería, activista actualmente presidenta de COGAM, en la actualidad ejerce como técnico del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales del Ayuntamiento de Madrid. Está especializada en temas administrativos, jurídicos, sanitarios e institucionales y trabaja también en el Área de Transexualidad del Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de Madrid (COGAM).

 

El resumen de la charla se muestra a continuación y la charla está disponible en el enlace "VÍDEO".

 

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Nuevo evento: 
Sáb, 20/10/2018 - 19:30 - 21:30

La espiritualidad de la Acción- Juventud Estudiante Católica

Esta sesión de formación tiene lugar el 18 de mayo de 2019 de 19:30 a 21:30h en Barbieri 18. En ella contaremos con la presencia de representantes de la Juventud Estudiante Católica (la JEC) que es un movimiento de estudiantes y jóvenes perteneciente a los movimientos diocesanos especializados de la Acción Católica española, que están interesados en conocer la realidad de las personas LGTBI cristianas. Están disponibles los registros de AUDIO y VÍDEO de esta charla. Este fue el comentario que puso el presidente de la JEC a propósito de esta charla/encuentro en su blog de Vida Nueva.

Presentarán brevemente las herramientas que utilizan, como la Revisión de Vida y el Proyecto Personal de Vida y Acción y en qué medida podrían aportar a CRISMHOM.  Finalmente, abordarán la reflexión en torno a su “espiritualidad de la acción”, pues es que la acción es lo que como movimiento caracteriza mejor a la JEC. Un movimiento sujeto al rápido cambio generacional y en constante contacto con la sociedad, ha de estar continuamente pensando y viviendo lo más nuestro, lo que nos da identidad.
 
Como principal moderador tendremos a Teresa Gutiérrez: Presidenta de Juventud Estudiante Católica (JEC) en la Diócesis de Madrid. Música profesional con dedicación a la enseñanza. Proviene de una familia católica en la que cada miembro pertenece a una realidad de la Iglesia muy diferente. La pertenencia a la JEC y el haberse empapado de su carisma le han hecho estar implicada también en el Consejo de la Juventud de España (CJE).
 
 
 
 
 
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Sáb, 18/05/2019 - 19:30 - 21:30