Programa de formación 2018/19

 

 

SEPTIEMBRE

Contaremos con la presencia de José Cristo Rey que nos hablará sobre la teología de la creación. ¿Forma parte del proyecto del Creador esta nueva forma de ver la realidad o se trata, más bien, de una desviación? La respuesta teológica nos lleva a la interdisciplinariedad: al diálogo serio y recíproco con la ciencia, la filosofía y a la espera de que el Espíritu de la Verdad guíe y dirija nuestros razonamientos para acercarnos cada vez más a la verdad.
 
 
 

OCTUBRE

Esta charla se organiza en el marco de la declaración por parte de la FELGTB de 2018 como año temático en el trabajo por las realidades transEn ella se aborda la descripción de la legislación vigente en el ámbito nacional junto a las experiencias, retos, aciertos y dificultades que se están encontrando cara a la implantación en nuestra sociedad. Se tratarán ámbitos de aplicación desde el tratamiento administrativo de la identidad de género hasta medidas en el ámbito de la asistencia a menores, juventud, educación, familia, personas mayores, cooperación internacional, laboral, social,  comunicación, ocio y cultura y policial. Para algunos aspectos que se consideren de especial importancia, se pondrán ejemplos de situaciones y experiencias concretas para ilustrar el impacto y las reacciones que esta legislación tiene sobre la sociedad y el colectivo de personas transexuales.
 
 
 

NOVIEMBRE

 
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Contaremos con la presencia de dos ponentes  que nos hablarán sobre su bisexualidad y su experiencia de fe en el amor. En este sentido nos enriqueceremos de sus vivencias en Cristo y su espiritualidad en conjunción con el amor bisexual, descubriendo la diversidad de la creación de Dios.
 
 
 

Contaremos con  la presencia de Jose María Rodríguez Olaizola que nos hablará sobre el sentido detrás de los personajes en la navidad y las acciones humanas que estarían presentandose en los relatos de esta época del año. La espiritualidad trascendental de la Navidad.

 

 

 

 

Contaremos con la presencia de James Alison que abordará un comentario en torno al libro “Sodoma: poder y escándalo en el Vaticano” de Frédéric Martel a cargo del Padre James Alison, miembro de nuestra comunidad. Fréderic Martel es un periodista y sociólogo francés que ha llevado a cabo una investigación seria y rigurosa sobre la homosexualidad entre el alto clero de la Iglesia Católica, llegando a conclusiones abrumadoras.

 

Viernes 15 de marzo de 2019, 19:45h-21:30h: Familias cristianas con hijos con diversidad sexual

Esta mesa redonda tiene lugar en la Casa de San Ignacio (c/ Geranios, 30 en el barrio de La Ventilla). En el contexto de reconciliar la fe y los afectos, participa Luis Mariano como moderador junto a padres con hijos de diversidad sexual: Jesús y Rosi (padres de Raúl) y Javier con su hija Sara. Los padres y madres pertenecen al Proyecto CRISMHOM familias, que pretenden acompañar a padres y madres cristianos con hijos /as de diversidad sexual y de género. La sesión muestra los testimonios en primera persona de  la visión de padres y madres que descubren que sus hijos/as son homosexuales y de la visión desde el punto de vista hijos (a través del testimonio de Sara). Se comparten las vivencias, reacciones, dificultades, miedos y alegrías de estos procesos.

 

Sábado 23 de marzo de 2019, 19:30h-21:30h: El papel de la mujer en la iglesia

 
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Contaremos con Mar Fernández y Margarita Benedicto. Esta ponencia pretende simplemente ser una oportunidad para que en CRISMHOM se reflexione sobre el papel de las mujeres en la Iglesia Católica. 

 

Sabado 27 de abril del 2019 , 19.30h-21.30h: Enlázate por la justicia

Esta sesión de formación tiene lugar el sábado 27 de Abril a las 19.30h de 2019 en Barbieri 18. El objetivo de esta formación es hacer llegar la labor que MANOS UNIDAS desarrolla a los largo y ancho del mundo, a través del proyecto llamado ENLAZATE POR LA JUSTICIA. Pilar González Adrados, una voluntaria de esta ONG bien conocida por todos y todas en España que nos hablara de la labor y  proyecto en desarrolloDesde CRISMHOM creemos importante estar informados de la labor social y humanitaria de este tipo de entidades, para poder reflexionar sobre cuál puede ser nuestra contribución en este ámbito como colectivo LGTB cristiano.

 

 

 

 

Testimonios de bisexualidad en primera persona desde una perspectiva de fe creyente.

Esta sesión de formación tiene lugar el Sábado 17 de Noviembre desde las 19:30 a 21:30 h en Barbieri 18. Contaremos con la presencia de Rosa y Fanny que nos hablarán sobre su bisexualidad y su experiencia de fe en el amor. En este sentido nos enriqueceremos de sus vivencias en Cristo y su espiritualidad en conjunción con el amor bisexual.

Ellas compartirán con nosotros cómo vivieron su proceso personal de descubrir su orientación bisex, las dificultades, las personas significativas que les acompañaron, sus puntos de referencia. Responderán a la pregunta de cómo compatibilizaron su fe con su orientación bisex, su relación con Dios y con sus familias, la relación con la iglesia. Compartirán cómo han vivido su proceso de definición de bisexuales. Es una oportunidad de oro para entrar en contacto con este tema tan desconocido incluso dentro del colectivo LGTBI. Están disponibles los registros de AUDIO y VÍDEO.

 
Fanny: Mujer de 34 años. Activista bisexual cristiana. Socia comprometida de CRISMHOM. Está casada y es madre de un niño de casi dos años. Titulada en magisterio y psicopedagofía, trabaja como maestra en un colegio público de Entrevías, Madrid.
 
Rosa. Nació en 1945 en Madrid. Fue adoptada por una pareja sin hijos, cuando tenía 4 años. Sus padres biológicos habían muerto. Tuvo una infancia muy feliz.  Sentía curiosidad por todo. Le gustaba mucho leer e ir al colegio. Su padre enfermó cuando tenía 12 años y la llevaron a un taller de confección para "aprender a ser modista". Le rescataron dos mujeres maravillosas que hablaron con su madre y le pagaron la posibilidad de hacer el bachillerato. Trabajó 4 años en los Centros de Cultura Popular y promoción Femenina, dependientes del Consejo Superior de Acción Católica Femenina. Se casó a los 21 y tuvo 8 hijos de los cuales viven 6, 4 varones y 2 mujeres. La pequeña es transexual. Tiene 7 nietos. Es bisabuela. Nunca ha estado en "el armario". Se separó en 1977. Descubrió su bisexualidad con una magnífica compañera, profesora de música  en el colegio de sus hijos. Ha tenido 3 parejas mujeres. Desde el año 1994 no ha vuelto a tener ninguna relación estable. Su experiencia como creyente en Jesús de Nazaret ha sido clave en toda su vida. Nunca se ha sentido "culpable" por ser bisexual. Actualmente está en un proceso de maduración emocional y espiritual que le permite prepararse para ir "al otro lado de la Laguna Stigia".
Nuevo evento: 
Sáb, 17/11/2018 - 19:30 - 21:00

"Sodoma: poder y escándalo en el Vaticano" el polémico libro de Frédéric Martel

Esta sesión de formación tiene lugar el sábado 2 de marzo de 2019 de 19:30h a 21:30h en Barbieri 18. Abordará un comentario en torno al libro “Sodoma: poder y escándalo en el Vaticano” de Frédéric Martel a cargo del Padre James Alison, miembro de nuestra comunidad. 

Fréderic Martel es un periodista y sociólogo francés que ha llevado a cabo una investigación seria y rigurosa sobre la homosexualidad entre el alto clero de la Iglesia Católica, llegando a conclusiones abrumadoras. James Alison ha colaborado con Martel como fuente y asesor de alguna de las páginas del libro y conoce como pocos los estresijos de su realización. Esta charla pretende ser una antesala para contextualizar la lectura de este libro, ya que podría resultar perturbadora para muchos creyentes y provocar un terremoto en la Iglesia.

En esta sesión James buscará ayudarnos a no quedarnos escandalizados/as por este libro que ya ha aparecido en formato digital, y que saldrá en formato impreso dentro de los próximos días. Con toda probabilidad habrán reacciones encontradas como de hecho ya se percibe en la prensa anglófona. Pero con un poco de serenidad es probable que aprendamos a recibir el libro de manera que quiebre las típicas posturas clerical/anti-clerical, gay-friendly/homófobo, para ir abundando en la ocupación de un espacio de mayor honestidad para la Iglesia, y alivio para los cristianos/as.

James Alison (nacido en 1959) es teólogo, autor y sacerdote católico. Ha estudiado, vivido y trabajado en conferencista y acompañante de retiros espirituales. Actualmente es un Fellow de Imitatio (www.imitatio.org) la organización establecida por la Thiel Foundation para diseminar el pensamiento de Rene Girard. James acompaña también a los públicos más variados por medio de conferencias académicas, talleres para estudiantes de grado, de postgrado y profesores, por medio de cursos de catequesis para adultos, retiros para sacerdotes, para grupos parroquiales, y retiros católicos y ecuménicos para gente gay y lesbiana. Su agenda en 2013 incluye cursos y conferencias en EEUU, Francia, Inglaterra, España, México, y el Brasil. Teólogo sistemático de formación, James ha desarrollado un programa de introducción a la fe cristiana que fluye de la comprensión del deseo explicitada por René Girard. Este curso www.forgivingvictim.com, específicamente pensado para grupos de adultos, ya está disponible en versiones vídeo, texto y online en inglés. Se esperan en breve ediciones en otros idiomas, incluyendo el castellano. James vive en São Paulo Brasil donde busca promover el pensamiento de Girard delante de varios públicos. También acompaña un proyecto pastoral con creyentes católicos LGBT de la ciudad.

Nuevo evento: 
Sáb, 02/03/2019 - 19:30 - 21:30

Auto de Navidad

Esta sesión de formación tiene lugar el 15 de diciembre de 2018 de 19:30 a 21:30 en Barbieri 18. Contaremos con  la presencia de Jose María Rodríguez Olaizola que nos hablará sobre el sentido detrás de los personajes en la navidad y las acciones humanas que estarían presentandose en los relatos de esta época del año.

Esta charla es una reflexión sobre por qué la Navidad es una fiesta que puede hablar a todas las vidas. En los relatos navideños se dan cita algunas de las dinámicas más hondas del ser humano y de la vida en sociedad: la experiencia de un mundo dividido; la importancia de la valentía, la toma de decisiones y el compromiso concreto; el miedo, el odio y la violencia; el amor; la curiosidad como motor de la sabiduría; la importancia de reconocer la verdadera grandeza. La gente de los márgenes que es la que está más preparada para ver. Todo eso está contenido en esos relatos aparentemente infantiles. Y en los personajes que van poblando esas historias nos podemos reconocer todos, muchas de nuestras inseguridades e intemperies, mucha de la inquietud y la pasión que nos empuja a movernos. Una navidad de todos.

Jose María Rodríguez Olaizola: Jesuita, sociólogo, teólogo y escritor cuyos libros intentan leer la realidad cotidiana para ofrecer una lectura creyente, mostrando que el evangelio está muy vinculado a la vida y las encrucijadas de nuestra sociedad.  Entre sus últimas publicaciones destacan "Bailar con la soledad", "Los forjadores de historias" y "El corazón del árbol solitario". Es además muy activo en redes sociales, donde intenta tender puentes entre la fe y una sociedad compleja como la nuestra.

 
 
Nuevo evento: 
Sáb, 15/12/2018 - 19:30 - 21:30

El inventario de lo creado y las clasificaciones

Esta sesión de formación tiene lugar el sábado 15 de septiembre a las 19:30 a 21:30h en Barbieri 18. Contaremos con la presencia de José Cristo Rey que nos hablará sobre la teología de la creación.

Las ciencias humanas se han ocupado de hacer el inventario de todo lo creado y de clasificarlo. Tarea honrosa, pero siempre deficiente. También el ser humano ha sido clasificado desde los más variados criterios: uno de ellos y decisivo ha sido el binario heterosexual: hombre o mujer, comprendido por su complementariedad.
 
Hoy, en el siglo XXI, descubrimos la sorprendente bio-diversidad de “lo humano” y la compleja gama de tendencias en la sexualidad humana -tal como nos dicen psiquiatras y psicólogos-; desde ahí se cuestiona el dualismo binario heterosexual; y hasta se constata que el concepto moderno de homosexualidad es un constructo cultural relativamente tardío.
 
Entonces, la teología se pregunta: ¿forma parte del proyecto del Creador esta nueva forma de ver la realidad o se trata, más bien, de una desviación? La respuesta teológica nos lleva a la interdisciplinariedad: al diálogo serio y recíproco con la ciencia, la filosofía y a la espera de que el Espíritu de la Verdad guíe y dirija nuestros razonamientos para acercarnos cada vez más a la verdad. La teología de la creación se vuelve cada vez más ecuménica.
Vídeo de presentación:

 

 

Están disponibles los registros de AUDIO y VÍDEO de y la charla en PDF.

José Cristo Rey García Paredes: natural de Castellar de Santisteban (Jaén), claretiano, es doctor en Teología y catedrático de Teología de la Vida Religiosa en el Instituto Teológico de Vida Religiosa de Madrid (UPSA), profesor invitado en Sanyasa (Instituto de Vida Religiosa) de Bangalore (India) y en el Formation Centre de Taiyuan (Shanxi, China). Ha sido nombrado Consultor de la Congregación para Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólico.

 

 


 

“UNA COMUNIDAD HUMANA - CRISTIANA (LGTB+I)
NOS HA SOBRESALTADO ”
José Cristo Rey García Paredes, cmf
Madrid, 15 de septiembre 2018
 
Tiempo de sobresaltos es nuestro tiempo, si estamos atentos a las señales del Espí-
ritu, o al espíritu del tiempo. “Unas mujeres nos han sobresaltado” (Lc 24,22), decían
los discípulos de Emaús. Hoy podemos decir que, “las comunidades cristianas LGTB-
I nos han sobresaltado” 1 . Ante las cuestiones que ellas nos plantean -tanto en clave
antropológica, religiosa y cristiana- nos sentimos perplejos.
 
De ello hablamos, aunque con un cierto sigilo y nos cuesta dejar de pensar “como
siempre se ha hecho”. Bien sabemos que no es fácil encontrar la síntesis entre lo que
un nuevo paradigma antropológico nos propone y lo que la fe tradicional y su teología,
o las religiones han enseñado.
 
En el fondo, la cuestión que las comunidades LGTBI nos proponen, tiene que ver
con la identidad de cada persona: poco importa si esa persona es religiosa, agnóstica o
atea, si pertenece a una confesión cristiana o a otra, si pertenece a la vida consagrada,
laical o ministerial. La cuestión que las comunidades LGTBI nos afecta a todos.
Pero ¡no hay que alarmarse, ni sobresaltarse! Escuchemos lo que el Espíritu nos dice
a través de las “comunidades de diversidad sexual” y a través de las personas que
forman parte de nuestros grupos, comunidades, familias. De seguro que llegará un
momento en que se nos dirá:
 
“lo que yo digo en lo oculto, decidlo a la luz; lo que decís en voz baja, proclamadlo en las
azoteas” (Mt 10,27).
 
Deseo iniciar mi intervención -que se sitúa en el ámbito de la reflexión teológica-
con un breve texto del papa Francisco, tomado de la Constitución Apostólica “Veritatis
Gaudium” sobre las Universidades y Facultades Eclesiasticas del 8 de diciembre del
2017:
 
“El teólogo que se complace en su pensamiento completo y acabado es un mediocre. El buen
teólogo y filósofo tiene un pensamiento abierto, es decir, incompleto, siempre abierto al maius de Dios y de la verdad, siempre en desarrollo» (VG, 3).
 
1 LGTB+I: sigla del colectivo de personas Lesbianas, Gais, Transsexuales, Bisexuales e Intersexuales.
 
También hay un colectivo cristiano-ecuménico que se integra en este Colectivo más global. Aquí deseo establecer un diálogo con el colectivo cristiano-ecuménico y las personas de diversidad sexual presentes en la Iglesia y en nuestras comunidades.
 
La teología se siente hoy interpelada por la comunidad de cristianos y cristianas
LGTB+I, la comunidad de diversidad sexual. Esta comunidad nos plantea cuestiones
que hemos dado por zanjadas, pero que todavía siguen pendientes. Es necesario, por
ello, pulsar el botón para resetear y reconfigurar de nuevo el debate. Propongo tres
claves, que sirven de título también a las tres partes de esta conferencia:
 
  • La eco-teología de la Creación y del Espíritu.
  • Los rostros de la identidad
  • El paradigma eclesiológico-pastoral de la inclusión y sus tres virtudes.
 
I. LA ECO - TEOLOGÍA DE LA CREACIÓN Y DEL ESPÍRITU
Una famosa canción de Ricardo Arjona dice así: “Jesús es verbo, no sustantivo”.
También hay que decir que la teología es “verbo”, “no sustantivo”. La teología es in-
quietud permanente, es aventurarse, es descubrir, es inventar, emocionarse, corre-
girse, buscar. La teología es un “quaerere Deum”, buscar la divinidad inquieta de la
que nos hablaba Metchild de Magdenburgo, una santa y sabia mujer medieval. Hoy la
teología, más que nunca, debe estar atenta a todo, debe conectarse con todo para inte-
grarlo todo: “Del Señor es la tierra y todo cuanto la habita”. Por eso, el título de esta
primera parte es: La eco-teología de la creación y del Espíritu. Este mundo no está
dejado de la mano de Dios. ¡Todo le pertenece! El Espíritu cuida de todo.
 
1. Creo en Dios Padre-Madre… Creador
En el primer artículo de “Credo” confesamos:
 
“Creo en Dios Padre-Madre .... Creador”.
 
El Creador lo es desde su condición de Padre-Madre. Toda la creación tiene carácter
filial y sagrado. Entre todos formamos una gran familia hermanada: hermano sol, her-
mana luna, hermana tierra... ¡Cuánto más, todos los seres humanos en nuestra hu-
mano-diversidad!
 
Al concluir su obra “vio Dios cuanto había hecho y todo era muy bello” ( ֤ רְ א אֱ לַֹיּ ַ ו ִ י ם֙ ה
אֶ ת ָ ל ־ כּ ־ ֵ ה נּ ִ ְ ה ֔ ה ו ָ שׂ ָ ֣ ר עֶשׁ ֲא ־ ֑ ד ֖ וֹ ב מְ א ֹט : Gen 1,31).
 
a) El modo de crear Dios es evolutivo: “creatio continuata”.
Así también, crea la vida humana. Por eso, se habla hoy de “perspectivas de una
creación en evolución”: (God’s way of creating life)” 2 . En uno de los himnos de la liturgia
nos dirigimos a Dios diciendo: “Verte sin pausa creando”. Podemos hablar de una
“historia de la creación”, de las “generaciones (toledoth) del cielo y de la tierra” (Gen
2,4a) que culminan en la creación del ser humano, que no podría existir sin las demás creaturas (Gen 1,30), que nació de la tierra (ha adama) y por eso fue llamado “Adam”
y a quien Dios le inspiró aliento de vida (Gen 2,7).
 
b) Y Dios crea, creando creadores:
Es decir, también nosotros intervenimos en los procesos de creación: como continúa
el himno al que acabo de hacer referencia, se dice: “y verte necesitando del hombre
más cada día”. La creación de los seres humanos dio también inicio a una espectacular
humano-diversidad que nunca llegaremos a comprender del todo y que nos resultará
siempre misteriosa.
 
c) El resultado de la creación es de una belleza y bondad insuperable.
Y esta belleza-bondad se muestra en una espectacular biodiversidad, en admirables y
complejas conexiones y relaciones: todo está interconectado 4 . El culmen de la creación
no acontece el día sexto; la creación culmina el día séptimo, el sábado, es el día en que
Dios contempla su creación y ve que todo era “muy bueno”, “muy bello” (tob).
 
2. Creo en el Espíritu
La teología de la creación no se puede entender sin el Espíritu, que Dios Padre y
Jesús Resucitado nos envían y que permanece con nosotros. En el Credo lo confesamos
así:
 
“Creo en el Espíritu Santo, señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo”
El Espíritu es el autor de tantas diversidades…. Y al mismo tiempo, el interconector,
que, manteniendo la diversidad, genera una sorprendente “unidad en la variedad”.
Es el Espíritu de la diversidad y el Espíritu de la comunión.
 
Cuando contemplamos la biodiversidad, la humano-diversidad y todo aquello que
no sabemos cómo integrar en nuestra mente, sintamos la llamada a confesar: “Creo en
el Espíritu Santo”.
 
El olvido de la dimensión pneumatológica de la Creación -como frecuentemente
sucede en la Iglesia occidental- nos ofusca, nos hace ver la realidad solo unilateral-
mente. Lo que es armonía, nos puede parecer caótico, lo que es bondad-belleza, nos
puede parecer diabólico. Para comprender la creación de Dios necesitamos del Espíritu
de Dios, que lo llena todo, que lo penetra todo.
 
Consecuencias de esta fe en el Espíritu son las siguientes:
 
a) La teología católica debe abandonar su autosuficiencia.
También el Espíritu está presente en las búsquedas de las religiones, de otras confe-
siones cristianas, de las filosofías y de las ciencias, de las artes.... El diálogo entre las diversas ciencias y artes (interdisciplinariedad) genera conexiones espirituales, donde la verdad del Espíritu se asienta y resplandece más.
 
¿No nos prometió Jesús que el Espíritu nos llevaría a la verdad completa? Jesús
esperaba que el Espíritu de la Verdad guíe y dirija nuestros razonamientos, nuestros
sueños y realizaciones 5 . La teología de la creación se vuelve cada vez más ecuménica,
más apasionada por el Todo.
 
No hemos de olvidar que el Espíritu es también el Espíritu de la belleza. Algunos
teológos lo denominan el “Beautyfier”, el que embellece.
 
b) La teología no debe separar al ser humano de la naturaleza
Para afirmar una supuesta superioridad: si el ser humano es creado a imagen y se-
mejanza de Dios, también es creado a imagen y semejanza del mundo 8 . Aceptar la
emergencia de lo nuevo en el ser humano no exige desconectarlo de los animales, de
la misteriosa materia y de las energías del mundo (Theilhard de Chardin). Tanto la
astronomía, como la biología, como el psicoanálisis, nos plantean nuevas cuestiones y
perspectivas 9 . Hoy nos resulta difícil reconocer que el ser humano es el centro del mundo. Desde el Espíritu leemos la Palabra de Dios (la Biblia) siempre en perspectiva no jerárquica, sino holística, bio-céntrica, o cosmo-céntrica.
 
c) Hablar de la sexualidad es, ante todo, hablar de una dimensión importantísima del cuerpo humano, pero no la única.
 
La sexualidad ha sido tantas veces idolatrada, tantas otras maldecida. La teología de la creación nos pide que sea “amada”: pues surge de las manos del Abbá-Amor, Gozo y Fecundidad.
 
Necesitamos descubrir la erótica teológica, que desde la inmanencia sexual lanza a
fines trascendentes, que de suyo asume muy diversas formas en el cuerpo espiritual
del ser humano y que, por el pecado, puede convertirse en elemento idolátrico y dia-
bólico.
 
d) Hablar de igualdad entre la mujer y el varón es referirse a una larga historia que llega hasta nuestro tiempo, sin conseguir todavía su objetivo total,
 
Que no es ni la subordinación, ni la complementariedad, sino la afirmación de la
plena humanidad. El ser humano en cualquiera de sus formas está llamado a entrar en
relación de Alianza consciente y cordial con Dios. La semejanza con Dios no se puede
vivir en el aislamiento, en sociedad, en comunidad. Es erróneo pensar a Dios solo en
términos masculinos; Dios no fundamenta ningún predominio de un sexo sobre el
otro.
 
e) La teoría de género se hace cargo de una dimensión importante de los proce-
sos educativos y culturales:
se hace necesaria la distinción entre natura y cultura, existencia y esencia de la que nos
han hablado filósofos y filósofas, como Simone Beauvoir.
Una es la realidad humana que nace con una identidad sexual, y otras es la realidad
humana que se va configurando según los cánones de masculinidad o feminidad pre-
valentes en la cultura de los pueblos.
Esa cultura está infectada por no pocos males que el feminismo está denunciando y
no deja de denunciar. Los procesos culturales y educativos están llamados a un serio
cambio de paradigma, para honrar así la creación de Dios.
Se malentiende la teoría de género cuando se piensa que aspira a un mundo sin
hombres y mujeres y solo con individuos indiferenciados, sustituibles los unos por los
otros, indeterminados sexualmente, y libres par vagabundear a través de las identida-
des y la sexualidad.
 
3. El Mesías de la inclusión
También confesamos en el Credo:
 
“Creo en Jesucristo, … por quien todo fue hecho, que por nosotros los hombres y por nuestra
salvación bajo del cielo y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María la virgen y se hizo
hombre, y por nuestra causa fue crucificado…”.
 
a) Jesús el incluyente
El Espíritu nos hace hoy ver con enorme convicción que Jesús fue el Mesías de la
inclusión, y no de las exclusiones: su misma comunidad de los 12 y las mujeres-discí-
pulas, con sus enormes diferencias internas, ya lo mostraba...
 
No se nos dice si la suya era una comunidad de diversidad sexual; pero podría serlo.
Cuando Jesús aludió a los “eunucos por el Reino de Dios” 12 los incluyó en la gran
Alianza para que no puedan decir más:
 
“no soy más que un árbol seco… A los eunucos que mantengan mi alianza les daré dentro
de mi casa y de mis muros, parte y renombre mejores que hijos e hijas… Les daré nombre
eterno que no será borrado” (Is 56,3-7) 13 .
 
b) La familia de Jesús
Jesús, en su etapa profética, se preguntó: “¿quiénes son mi madre y mis hermanos?”.
 
c) Los “eunucos” por el Reino de Dios
Jesús de Nazaret, en el famoso texto de los "eunucos" por el Reino de los cielos su-
pone que hay realidades y condiciones diversas en el plano del sexo y del género, de-
jando el tema abierto a la búsqueda del Reino de Dios, pues lo que importa, en último
término, no es el sexo, ni el género sin más, sino el Reino de Dios. J. David Hester
interpreta que los “eunucos” a los que Jesús se refiere son aquellos que simbolizan a
quienes están fuera del paradigma sexual binario, hombre o mujer: “El eunuco es una
figura que no solo viola el dualismo binario heterosexual, sino que no puede participar
en él. En Cristo todos somos uno. Jesús es un posgénero y también algunos de sus
seguidores y seguidoras”
Eso significa que hay caminos distintos, que cada uno/una ha de asumir con res-
ponsabilidad, para hacerse persona (para ser mejor persona), como tú dices.
 
d) Pablo y la humano-diversidad
También Pablo interpretó adecuadamente la humano-diversidad, cuando dijo que
en Cristo Jesús todos somos “uno” y no hay distinción entre judío o gentil, hombre o
mujer, esclavo o libre… Nada extraño que el Espíritu de Jesús quiera reconfigurar la
Iglesia desde la no-exclusión y casi diríamos desde una “hospitalidad radical” y desde
visiones de totalidad. “Sólo la totalidad es sagrada” (Gregory Bateson).
 
4. El inventario de lo creado y las clasificaciones de lo humano
Las ciencias humanas se han ocupado de hacer el inventario de todo lo creado y de clasi-
ficarlo. Tarea honrosa, pero siempre deficiente.
 
a) El binario heterosexual
También el ser humano ha sido clasificado desde los más variados criterios: uno de
ellos y decisivo ha sido el binario heterosexual: hombre o mujer, comprendido tradicio-
nalmente desde la clave de la complementariedad.
Hoy, en el siglo XXI, descubrimos la sorprendente bio-diversidad de “lo humano”
y la compleja gama de tendencias en la sexualidad humana -tal como nos dicen psi-
quiatras y psicólogos-; desde ahí se cuestiona el dualismo binario heterosexual; y hasta
se constata que el concepto moderno de homosexualidad es un constructo cultural re-
lativamente tardío.
Pero no nos ponemos de acuerdo a la hora de clasificar y entender al ser humano
en sus diversas posibilidades.
 
b) La identidad sexual y sus componentes
La identidad sexual es una de las identidades más fuertes y arraigadas. Tiene com-
ponentes biológicos y psicológicos. Es la identidad unida al nacimiento y es continua-
mente confirmada y reforzada por los demás en el curso de la infancia. Pero ¿qué su-
cede cuando una persona descubre que existe una discrepancia entre su anatomía y
sus inclinaciones? ¿Qué ocurre cuando uno se descubre transexual? No resulta nada
fácil abandonar una identidad a la que todos los demás están habituados 15 .
¿Qué pasos prácticos dar para asegurar que las personas transgénero y no confor-
mes con el género puedan participar en la esfera pública en plano de igualdad con la
mayoría que mantiene el género de su nacimiento.
 
No tenemos que olvidar las experiencias de quienes sufren cuando no actuamos en
su favor. Como Judith Butler escribe:
“No es cuestión de cerrar los ojos a la apariencia de una persona, sino preguntarse porque
se me ciegan los ojos y no soy capaz de reconocer la dignidad y capacidad de esa persona?”.
 
II. E L PARADIGMA ECLESIOLÓGICO - PASTORAL DE LA INCLUSIÓN Y SUS
TRES VIRTUDES
La posición de la Iglesia católica respecto a la comunidad LGTB+I se ha mostrado
en el nuevo Catecismo de la Iglesia católica, en el apartado dedicado al sexto
mandamiento (nn. 2331-2400) 18 y concretamente en los nn. 2358-2359. Allí se pide que
quienes tengan “tendencias homosexuales” sean acogidos/as con respecto, compasión
y sensibilidad, evitando “todo signo de discriminación”. Pero se describe la
homosexualidad como una “inclinación objetivamente desordenada”. Cuando una
mujer norteamericana, madre de un hijo gay de 14 años, escuchó este texto, exclamó:
“¡Una frase así puede destruir a mi hijo!”. Dejo, de momento, este segundo elemento
del Catecismo, para centrarme en las tres virtudes de la inclusión que el mismo Cate-
cismo propone: respeto, compasión y sensibilidad.
 
1. Respeto
Los cristianos LGTB merecen respeto porque han entrado por la puerta de la Vida en
el Espíritu, que es el bautismo, porque forman parte del pueblo de Dios y son miem-
bros de la Iglesia de pleno derecho (CICat, 1213). Se muestra respecto cuando:
 
a) Reconocimiento y visibilización
Se reconoce y visibiliza a la comunidad LGTB dentro del pueblo de Dios.
Se llama a esta comunidad por el nombre con que ella quiere ser denominada: LGTB+I
y se evita cualquier denominación que le resulte ofensiva. El cardenal Blase Cupich, arzobispo de Chicago se dirige a ellos como “nuestros hermanos gay, nuestras hermanas lesbianas, nuestros hermanos transgénero”.
 
b) Tras la homofobia sufrida
Se les honra, tras el desprecio, la marginación e incluso homofobia sufrido: “Dios ha for-
mado el cuerpo dando más honor a los miembros que carecían de él para que no hu-
biera división alguna en el cuerpo, sino que todos los miembros se preocuparan lo
mismo los unos de los otros” (1 Cor 12,24-25).
 
c) Agradecer los dones
Se agradece a Dios por los dones que a través de ellos nos concede: el don de su
perseverancia -a pesar de incomprensiones y humillaciones-, su capacidad de perdón
-a pesar de nuestras ofensas-, su entrega evangelizadora, su cua capacidades indivi-
duales, su santidad, su ministerialidad -pertenezcan al laicado, al ministerio ordenado
o a la vida consagrada. Los cristianos LGTB están llamados a la santidad y de seguro
que en tantos de ellos ha florecido 21 : los santos y santas gays, lesbianas o bisexuales:
¡eso puede apreciarse basándose en sus escritos, en lo que conocemos de sus vidas! Ser
gay o lesbiana no es pecado 22 .
 
d) No a la discriminación
Respetar el lugar de trabajo, el grupo al que se pertenece; y no dar lugar a la selección
basada en discriminación; lo cual no es ni humano ni evangélico.
 
2. Compasión
La lógica de la compasión brota de cuatro verbos: acercarse, escuchar, defender y
cuidar.
 
a) Acercarse
Acercarse: El papa Francisco- en la homilía a un grupo de nuevos cardenales en 2015-
les dijo: “lo que importa, sobre todo, es alcanzar a quienes están lejos, curar las heridas
de los enfermos, restaurar la familia de Dios. ¡Y esto es escandaloso para algunas per-
sonas!
 
b) Escuchar
Escuchar: si no preguntas, no escuchas; si no escuchas no conoces lo que está suce-
diendo en un hombre gay, a una mujer lesbiana a una persona trans-gender: cómo viven, qué experimentan, cuál es su experiencia de Dios, de Jesús, de la Iglesia, qué esperan, qué añoran, porqué rezan.
 
c) Defender
Defender: en más de 70 países las relaciones con el mismo sexo son un crimen; en 13
países el simple hecho de ser gay o bisexual es punible con la muerte; recordemos la
masacre en un club nocturno gay en Orlando el 2016. la Iglesia de Jesús tiene la obli-
gación moral absoluta moral de ponerse públicamente al lado de sus hermanos y her-
manas.
 
e) Cuidar
Cuidar: Sabemos de los no pocos intentos de suicidio en el grupo LGTB. El Cate-
cismo de la Iglesia católica que ha de ser evitado “cualquier signo de discriminación
injusta”, ayudando, defendiendo y cuidando.
 
3. Sensibilidad
Ser sensibles ante la comunidad ante la comunidad LGTB+I quiere decir dejarnos
afectar. El cardenal de Viena, Christoph Schönborn, cuenta que una pareja gay que él
conoció, transformó su modo de entender a la gente.
 
a) Cambiar el lenguaje oficial
La sensibilidad nos ha de llevar a cambiar nuestro lenguaje oficial. La afirmación del Cate-
cismo que afirma que la tendencia homosexual es “una inclinación objetivamente des-
ordenada” (CICat, 2358) 23 debe ser suprimida. Muchos cristianos LGTB se sienten he-
ridos por esta consideración, porque supone su condición sexual infecta todo lo que
aman y hacen. Se trata de una frase innecesariamente cruel.
 
b) Contra el maltrato de las minorías
Varios obispos durante el sínodo sobre la Familia pidieron la supresión de esta idea.
En 2016, un obispo australiano, Vincent Long Van Nguyen, dijo en una conferencia:
“No podemos hablar sobre la integridad de la creación, el amor universal e inclusivo de Dios,
mientras al mismo tiempo choquemos con las fuerzas de opresión en el maltrato de las mino-
rías raciales, mujeres y hombres homosexuales… No nos relacionamos con amor y compasión
con las personas gay o lesbianas cuando y añadimos que su sexualidad está intrínsecamente
desordenada”.
 
4. Respeto a la Comunidad cristiana y práctica de las virtudes: respeto,
compasión y sensibilidad
Si nos ponemos en la otra parte del puente -la de la comunidad humano-cristiana
LGTBI, también desde ahí pedimos respeto, compasión y sensibilidad hacia la comu-
nidad católica institucional.
 
En la Iglesia católica la jerarquía posee un inmenso poder institucional. Tienen el
poder de permitir o prohibir a los individuos recibir los sacramentos y otros. Pero tam-
bién la comunidad LGTBI tiene poderes. Los medios de comunicación occidentales
simpatizan más con esa comunidad que con la Iglesia católica. Se trata de un poder
“soft”. En la iglesia institucional es la jerarquía la que opera desde una posición de
poder.
 
Quienes pertenecen a la comunidad LGTBI son cristianos y en cuanto cristianos ha
de practicar las virtudes cristianas y principalmente el amor. Estas virtudes nos ayu-
dan a construir la comunidad. A pesar de haber sido maltratados estos cristianos de-
ben plantearse qué significa para ellos respeto, compasión y sensibilidad.
 
Nosotros creemos que los obispos tienen una autoridad que viene de los apóstoles,
creemos que el Espíritu Santo guía e inspira a la Iglesia. Su enseñanza merece que los
respetemos. En primer lugar, estamos llamados a escucharlos en todo lo que nos dicen,
no solo en asuntos sobre LGTBI. El episcopado habla con autoridad que le viene de
una larga tradición. Especialmente cuando nos hablan de tema de justicia social, lo
hacen como ninguna otra autoridad en el mundo. Escucharlos también en temas que
afectan a la comunidad LGTBI con respeto, considerar lo que dicen, orar y discernir es
importante.
 
Ante todo, la jerarquía merece respeto humano. No hay que desprestigiarlos di-
ciendo que están encerrados en sus “torres de marfil” porque nieguen el matrimonio
del mismo sexo. Uno puede no estar de acuerdo con ellos, pero ello no da derecho a
mofarse, a ridiculizarlos, a reírse de sus promesas de celibato, sus residencias, sus for-
mas de vestir -diciendo que son “afeminados”, “hipócritas”. No hay que perpetuar el
círculo del odio. En el corazón del cristianismo está el ser respetuosos.
 
CONCLUSIÓN
En la Iglesia católica nos sentimos sobresaltados. Estas dos últimas décadas nuestra
relación con la comunidad LGTB+I ha sido eludida, al menos oficialmente. Mientras
los grupos más tradicionales lo tienen claro: las uniones del mismo sexo son inmora-
les 24 ; los cristianos revisionistas ven en este tema una oportunidad para que la iglesia consagre las uniones del mismo sexo como testimonio de amor y fidelidad ante la pro-
miscuidad, el divorcio, el destrozo causado por determinadas experiencias sexuales 25 .
Hemos de continuar nuestro discernimiento teológico y una praxis pastoral desde
la verdad, la humildad y la búsqueda de nuevos caminos de encuentro y de comunión.
En este momento se nos pide “repensar la herencia recibida”. “Soñando lo imposi-
ble, llegaremos a lo imprevisible”. El Espíritu realizará su obra. Y viene muy bien con-
cluir esta reflexión con un texto extraído de la última exhortación apostólica del Papa
Francisco “Gaudete et Exultate” que nos dice:
 
“No tengas miedo de la santidad. No te quitará fuerzas, vida o alegría. Todo lo contrario,
porque llegarás a ser lo que el Padre pensó cuando te creó y serás fiel a tu propio ser. Depen-
der de él nos libera de las esclavitudes y nos lleva a reconocer nuestra propia dignidad” (GE,
32).
 
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Sáb, 15/09/2018 - 19:30 - 21:30

El papel de la mujer en la Iglesia

Esta sesión de formación tiene lugar el 23 de marzo de 2019 de 19:30h a 21:30h en Barbieri 18. Esta presentación a cargo de Mar Fernández y Margarita Benedicto pretende simplemente ser una oportunidad para que en CRISMHOM empecemos a reflexionar sobre el papel de las mujeres en la Iglesia Católica, a la que ambas pertenecemos, que es una de las que presenta más resistencias al cambio dentro de las iglesias cristianas. Tras la presentación, tendrá lugar un diálogo y debate para compartir las cuestiones y comentarios de los asistentes. Están disponibles los registros de AUDIO y VÍDEO de esta charla.

Margarita Benedicto. Ginecóloga y madre de familia. Ocupa la vicepresidencia y coordina el grupo de Familias de CRISMHOM.
 
María del Mar Fernández. Forma parte del proyecto “El Amigo que Escucha” de CRISMHOM. Es persona cordial, inquieta, apasionada, crítica, honesta, cariñosa, amante de la naturaleza y de los animales, responsable, comprometida. Fue educada por mujeres y entre mujeres, por lo que tiene muy claro que no existe "la mujer", sino "las mujeres", diversas y de todo tipo. Creyente: con temor y temblor, desde el abandono y en la oscuridad, con confianza y agradecimiento. Gracias fundamentalmente a su madre, y a las hijas de la caridad, con las que se educó durante el post-concilio y que, mientras simplificaban la cofia y se subían la falda del hábito,  le enseñaron que la fe va ligada a la opción por los pobres y la justicia social. Una fe transmitida por mujeres con capacidad de pensar, de enseñar, de liderar, de servir, de compartir y de dar la vida en seguimiento de Jesús.
 
 
 
 

 

EL  PAPEL  DE  LA  MUJER  EN  LA  IGLESIA

 

“Y creó Dios al ser humano a su imagen; a imagen de Dios lo creó; varón y mujer los creó” Gn 1, 27

 

“Ya no hay distinción entre judío y gentil, entre esclavo o libre, entre varón o mujer, porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús”Gal 3,28

 

“Porque cuando resuciten, ni ellos ni ellas se casarán, sino que serán como ángeles en el cielo”Mt 22, 30

 

Con estas citas hemos querido crear un pórtico para el tema que vamos a discutir esta tarde. No son citas cualesquiera, sino que todas ellas tienen una fuerte resonancia en lo que se refiere a la esencial vocación del ser humano, que es sí, un ser sexuado, pero cuya dignidad y cuyo destino como hijos e hijas de Dios está muy por encima de la biología.

La primera de ellas, en el Génesis, nos habla de la creación del ser humano por Dios, según la tradición sacerdotal: Dios crea al ser humano a su imagen. Lo esencial y radical es lo humano  que se da por entero en cada uno sin que la diferenciación sexual, venga añadir  o quitar nada de esa esencia emparentada con Dios.

En la carta a los Gálatas, Pablo establece con gran contundencia que la fe en Cristo nos convierte a todos en iguales en él. Lo que es válido entre judíos y gentiles (motivo de la carta) lo es también entre hombres y mujeres. Este programa de igualdad radical, ha sido incumplido en la Iglesia (y por supuesto en todas las sociedades) desde los inicios e incluso por el propio Pablo, que en otros  escritos, a mi juicio menos inspirados por el Espíritu y más sometidos en cambio a los usos y costumbres de la sociedad en la que vivía, establece fuertes restricciones a la participación de las mujeres en la vida eclesial.

La tercera cita, sacada del evangelio de Mateo, puede resultar más sorprendente, pero para mí ha sido siempre muy reveladora, al establecer que la condición sexuada no es propia del cuerpo espiritual del que también nos habla San Pablo. Como mujer, siempre me ha parecido que se intentaban magnificar y ensanchar las diferencias entre los hombres y las mujeres, como si hubiera algo de radical o abismal en ellas. Es posible que en nuestra auténtica vida de resucitados, ese pequeño detalle, carezca de la menor importancia.

Tras este pórtico, vamos a continuar nuestro tema dando unas pinceladas histórico-bíblicas, para finalmente centrarnos en la obra del Espíritu, que nos invita a interpretar los signos de los tiempos, que hoy gritan desde todas partes la esencial igualdad de hombres y mujeres y la importancia de la visión femenina para el conocimiento del mundo y para afrontar los múltiples problemas de la sociedad humana y de nuestro pobre planeta Tierra. Esa misma necesidad que tiene la Iglesia de la participación en pie de igualdad de las mujeres creyentes.

  • Jesús y las mujeres

Con todas las dificultades que existen para establecer lo que es histórico y lo que no lo es en los cuatro evangelios canónicos, lo que es claro es que los cuatro, con diferentes grados y matices, nos presentan a un Jesús que tiene una relación con las mujeres muy diferente a la que se daba entre varones y mujeres en la Palestina del siglo I.

Allí la mujer era un personaje absolutamente subordinado, que dependía para todo de un varón, padre, hermanos, marido y finalmente hijos varones  y que por esa misma subordinación podía caer muy fácilmente en situaciones de marginalidad, pobreza o impureza: así las mujeres estériles, las viudas sin hijos varones, las repudiadas…

a- Todos los evangelistas refieren que seguían a Jesús muchas mujeres, de las que ofrecen algunos nombres. Lucas las ubica en Galilea, durante el ministerio público de Jesús. Los demás las citan como testigos de la crucifixión y la sepultura.

b- Los cuatro evangelistas son unánimes en que la primera noticia de la resurrección del Señor la reciben las mujeres: por medio de ángeles, por la aparición del propio Resucitado y en el cuarto evangelio se aparece a María Magdalena

c- Todos los evangelistas refieren curaciones de mujeres enfermas a las que Jesús alaba por su fe.

d- En concreto en evangelio de Lucas, que parece dirigirse a una comunidad en la que las mujeres tenían una gran importancia:

  • Más relatos de curaciones de mujeres.
  • El relato de la mujer pecadora, modelo de discípula.
  • Parábolas en las que la protagonista es una mujer.
  • El elogio de la viuda (también está en Marcos ) que echa monedas en el Templo.

e- Juan por su parte incluye relatos en los que la relación de Jesús con las mujeres reflejan una gran libertad: la samaritana y la adúltera.

 

  • María Magdalena

Es una de las pocas mujeres de la que se habla con su nombre en los evangelios. Lucas habla de ella como de una discípula que le seguía por los caminos y de la que había expulsado siete demonios. Se la nombra siempre también al pie de la cruz y en los relatos de la resurrección.

Además en Juan es la primera discípula a la que se aparece Jesús resucitado, en una escena de gran ternura y emotividad. Jesús la envía (primer apóstol) a anunciar la resurrección a sus hermanos.

A lo largo de la historia del cristianismo, la figura de María Magdalena se ha tergiversado, fundiéndola y confundiéndola con la mujer pecadora y María la de Betania.

En la literatura gnóstica de los siglos II y III, en distintos evangelios apócrifos y sobre todo en el llamado Evangelio de María, María Magdalena es presentada como una discípula aventajada de Jesús, su preferida, la que mejor comprende sus enseñanzas esotéricas (gnosis). También refiere la rivalidad con los demás discípulos, sobre todo con Pedro.

Parece claro que se trata de una figura de una gran relevancia para las primeras comunidades cristianas.

 

  • Las mujeres en la Iglesia primitiva

De la lectura de los Hechos de los Apóstoles y de las cartas de Pablo, se deduce que las mujeres tuvieron un gran protagonismo en la propagación del Evangelio y que fueron muchas las que participaban activamente en la vida de las primeras comunidades. Aparecen nombres de mujeres como discípulas (Tabita, Lidia), diaconisas (Febe), apóstoles (Priscila). También había mujeres que habían recibido el don de profecía y de lenguas.

Durante el siglo II siguen apareciendo las mujeres con las mismas funciones. Además muchas de ellas sufrieron valientemente el martirio al lado de sus hermanos varones. Hay también constancia de un ministerio ordenado de las mujeres como diaconisas (o diáconas), sobre todo con las funciones de bautizar a las mujeres, de la catequesis de mujeres así como funciones de caridad y servicio (a viudas etc…)

Poco a poco, a medida que la Iglesia se va institucionalizando y jerarquizando en los siglos III y IV, van desapareciendo sus funciones más importantes, sobre todo las litúrgicas, aunque el diaconado femenino persistió con sus funciones devaluadas en las iglesias de Oriente hasta el siglo VIII.

Es llamativo a ese respecto cómo, para desacreditar a los movimientos considerados heréticos, uno de los argumentos más empleados  fue el papel destacado de las mujeres- real o inventado- que se les atribuía en esas sectas, lo cual dice mucho de la concepción que se tenía de las mujeres en esas sociedades y de cómo se fue imponiendo la mentalidad del “siglo” por encima de las enseñanzas de igualdad y dignidad emanadas del Evangelio.

Max Weber, filósofo alemán del siglo XIX, en su Sociología de la religión analizó los niveles de discriminación y exclusión que sufren las mujeres en diferentes comunidades religiosas, no solo las cristianas. Afirmó que las mujeres han formado parte activa al inicio de los movimientos religiosos carismáticos, pero que han perdido paulatinamente el protagonismo al ritmo que se institucionalizaba dicho movimiento, y dijo que, solo en muy contadas ocasiones han pervivido los movimientos emancipatorios más allá de la primera fase de formación de una comunidad religiosa.

El Pablo histórico fue un adelantado de su tiempo en relación con las mujeres. Pero sucede que todo movimiento humano que nace, también el religioso, en un momento dado necesita organizarse. No puede estar permanentemente en efervescencia y, en ese proceso de organizarse y asentarse, lo que sucedió con el legado de Pablo es que las mujeres llegaron a ser “peligrosamente” poderosas. Precisamente las primeras críticas que se hicieron desde el exterior a las comunidades cristianas fueron atacando a sus mujeres, porque se habían "salido de madre" y estaban fuera de control. Y en la segunda y tercera generación de cristianos, ¿qué pasó? Pues que pensaron que si querían seguir extendiendo el evangelio iban a tener que bajar algo el tono. Y en esas tomas de decisión salieron perdiendo las mujeres, porque ellas fueron las que tuvieron que demostrar que las comunidades cristianas no eran un peligro para el imperio romano, que eran “mujeres de su casa”, que cumplían con sus obligaciones y no eran un disolvente social. Podemos decir que Jesús y Pablo fueron hombres que se salieron de las convenciones de su época y que dieron a las mujeres un protagonismo que ellas no tuvieron en la sociedad de su tiempo.

 

  • El imaginario patriarcal tradicional persiste con fuerza en la Iglesia

La historia lleva las huellas de los excesos de las culturas patriarcales, donde la mujer era considerada de segunda clase(Amoris Laetitia, 54)

¿Cuáles son los elementos básicos de ese imaginario patriarcal que seguimos arrastrando tanto en la sociedad como, particularmente, en la Iglesia?

  1. La debilidad femenina (intrínseca al carácter femenino): desde la antigüedad, el modelo masculino se presenta como la meta ideal de perfección. Partiendo de los aspectos físicos de robustez y fuerza del cuerpo se llega a la fuerza y nobleza del espíritu. La menor fuerza física de la mujer se destaca en relación con el hombre y se valora como un indicio claro de su debilidad general (moral, intelectual, volitiva, etc.). De aquí se deduce que la mujer ocupa un lugar específico y diferenciado, subordinado al varón (privado vs público; profano vs sagrado). Durante siglos, la mujer no ha sido un sujeto religioso.

Jenofonte(discípulo de Sócrates, s. V-IV a. C.): Y a fin de que los hombres y mujeres pudieran llevar a cabo estas actividades, les dieron los dioses las correspondientes dotes físicas. Por eso tienen los hombres un cuerpo más resistente que el de las mujeres, que trabajan resguardadas en la casa. Las mujeres son más débiles que los hombres y sienten un temor natural que las impulsa a custodiar con gran esmero las provisiones. Los hombres, en cambio, son valientes para poder realizar la tarea fuera. 

Un imaginario dualista que todavía persiste:

 

Hombre (masculino)

Mujer (femenino)

Fuerte

Débil

Valiente

Temeroso

Generoso

Pusilánime

Reservado

Parlanchina

Racional (religión)

Irracional/emotiva (superstición/magia)

Controlado

Incontrolada

 

El geógrafo Estrabón (s I aC- I dC): Es imposible para un filósofo influir a un grupo de mujeres sirviéndose de la razón, ni exhortarlas a la devoción y a la fe. Para conseguirlo, tiene que recurrir a la superstición.

San Juan Crisóstomo(347-407): Porque enseñó a Adán una vez para siempre y le enseñó mal (...), ejercitó su autoridad una vez y la ejercitó mal (...), así pues que se baje de la cátedra del profesor. Los que no saben enseñar, que aprendan. Y si no quieren aprender, sino que quieren enseñar, se destruirán a sí mismos y a los que aprenden de ellos (la mujer no debía enseñar en la comunidad cristiana).

  1. La inferioridad "natural" de la mujer: desde Platón, Aristóteles...

San Jerónimo(340-420): Mientras que la mujer vive para parir y para los hijos, existe entre ella y el varón la misma diferencia que entre el cuerpo y el alma; pero si la mujer quiere servir más a Cristo que al mundo, entonces dejará de ser mujer y habrá que llamarla "varón", porque nosotros deseamos que todas sean elevadas perfectamente al ser del varón.

Santo Tomás de Aquino(1224-1274): Desde el momento de su nacimiento, unos están destinados a someterse y otros a mandar (...) el varón es por naturaleza superior y la hembra inferior. Uno dirige y la otra es dirigida. Este principio se extiende necesariamente a toda la humanidad.

No es posible para el sexo femenino significar superioridad, rango, ya que la mujer está en un estado de sometimiento y de esto se sigue que no puede recibir las Órdenes.

Guido de Baysio(†1331, canonista medieval): Las mujeres no están capacitadas para recibir las Órdenes porque ordenarse está reservado para los miembros perfectos de la Iglesia, ya que se da para distribuir la Gracia a otros hombres. Pero las mujeres no son miembros perfectos de la Iglesia, solo los hombres lo son. (...) Añadiremos que las mujeres no están hechas a imagen de Dios, solo los hombres lo están.

  1. Teología de la complementariedad: diferentes "funciones", pero iguales en dignidad. La subordinación de la mujer parte del designio divino en la creación.

Juan Pablo II:  (...) en la creación de la mujer está inscrito, pues, desde el inicio el principio de la ayuda: ayuda —mírese bien— no unilateral, sino recíproca. La mujer es el complemento del hombre, como el hombre es el complemento de la mujer: mujer y hombre son entre sí complementarios. La femineidad realiza lo « humano » tanto como la masculinidad, pero con una modulación diversa y complementaria (...) Cuando el Génesis habla de « ayuda », no se refiere solamente al ámbito del obrar, sino también al del ser. Femineidad y masculinidad son entre sí complementarias no sólo desde el punto de vista físico y psíquico, sino ontológico. Sólo gracias a la dualidad de lo « masculino » y de lo « femenino » lo « humano » se realiza plenamente.

En este horizonte de « servicio » —que, si se realiza con libertad, reciprocidad y amor, expresa la verdadera « realeza » del ser humano— es posible acoger también, sin desventajas para la mujer, una cierta diversidad de papeles, en la medida en que tal diversidad no es fruto de imposición arbitraria, sino que mana del carácter peculiar del ser masculino y femenino. Es un tema que tiene su aplicación específica incluso dentro de la Iglesia. Si Cristo —con una elección libre y soberana, atestiguada por el Evangelio y la constante tradición eclesial— ha confiado solamente a los varones la tarea de ser «icono » de su rostro de « pastor » y de « esposo » de la Iglesia a través del ejercicio del sacerdocio ministerial, esto no quita nada al papel de la mujer.

En la carta apostólica Mulieris dignitatem de Juan Pablo II, llama la atención el hecho de que el referente de humanidad para las mujeres y el arquetipo de su dignidad personal sea la Virgen de Nazaret, destinada a ser la Madre de Dios. Y no lo es Jesús, la encarnación humana de un Dios trascendente que no es varón ni mujer, que está más allá de nuestros reductivos estereotipos de género y a imagen del cual tanto varones como mujeres hemos sido creados.

En la enseñanza de la Iglesia sigue vigente una concepción teológica de la mujer que, si bien otorga la misma dignidad y vocación profunda al varón y a la mujer, atribuye a unos y a otras papeles y tareas diferentes que se desprenden de la "esencia" de cada uno de los sexos. Por medio de una argumentación simbólica -"María Madre de Dios y Cristo Esposo"- se presentan los arquetipos de la feminidad y de la masculinidad.

Así se establece el ser de la mujer, su esencia oblativa y "maternal", un eterno femenino trascendente a todas las culturas y a todos los tiempos. Este deber ser deja de ser un actuar libre y creativo y se convierte en un destino marcado por la biología que dificulta la libertad y creatividad de las mujeres.

En este sentido cabe citar el comienzo del manifiesto de la Asociación de teólogas españolas con motivo del 8 de marzo de 2019 reivindicando la singularidad de cada mujer como lugar concreto de manifestación de Dios:

Dios se encarnó para ser un ser humano concreto, una persona histórica particular e irrepetible, Jesús. Su vida, y no otra, sus palabras, y no otras, su muerte y su resurrección son las que nos hacen presentes de forma más íntima y cercana a Dios. El Dios de Jesús no se mueve en las generalidades, que homogenizan y cosifican aquello que pretenden describir. Es por ello que Jesús siempre se dirige a la persona que tiene en frente, la llama por su nombre y la hace lugar de manifestación de Su gracia (Lc. 7, 48-50; 8,43-48…).

En la misma línea, hablar de “la mujer”, como si se tratara de una categoría genérica, en lugar de “las mujeres”, en plural, empequeñece aquello que pretende describir: asume que todas sentimos igual, actuamos igual y vivimos igual. Que una idea general de “la mujer” vale por todas. Se desdibuja así aquello que caracteriza la vida, es decir, la experiencia personal. Y sólo en este espacio, sólo en la experiencia particular de cada mujer y de cada hombre, se hace el Dios de Jesús presente, reconcilia y restaura. La reconciliación no es un principio general y abstracto que afecta poco. Por el contrario, da forma a la vida en su expresión más concreta.

De igual manera que Dios no es una hipótesis, un objeto de estudio al que podamos mover aquí o allí según convenga, tampoco lo son las mujeres: cada una de nosotras es lugar de manifestación de Dios en su vida y experiencias concretas.

  • ¿Está la Iglesia interpretando adecuadamente los signos de los tiempos?

Para cumplir esta misión (continuar la obra misma de Cristo) es deber permanente de la Iglesia escrutar a fondo los signos de la época e interpretarlos a la luz del Evangelio, de forma que, acomodándose a cada generación, pueda la Iglesia responder a los perennes interrogantes de la humanidad sobre el sentido de la vida presente y de la vida futura y sobre la mutua relación de ambas. (Gaudium et spes, 4a).

La institución eclesial, tal como se configura hoy, responde cada vez menos a las realidades y retos de las sociedades contemporáneas.

La exclusión de las mujeres de los cargos de responsabilidad, de los lugares de toma de decisiones y del ministerio ordenado es uno de los signos de la iglesia católica que más escándalo e incomprensión provocan, tanto hacia dentro como hacia fuera de la comunidad creyente.

La iglesia católica se enfrenta a una crisis en el siglo XXI. Las generaciones actuales de católicos están cuestionando la estructura de la jerarquía de la Iglesia y su capacidad para reflejar la diversidad de los fieles y responder a un mundo cambiante y a problemas de amplio calado, incluidos los abusos sexuales y de poder. Muchas de estas preguntas provienen de mujeres católicas profundamente fieles que se preguntan por qué la Iglesia es tan lenta en reconocer su valor y en abrirles roles de toma de decisiones; roles que incorporan su fe, carismas, experiencia y educación en las estructuras de toma de decisiones a todos los niveles. Con más de 1200 millones de católicos en todo el mundo, más de la mitad de ellos mujeres, debemos preguntarnos por qué hay muy poca o ninguna representación de las diversas voces femeninas en los roles de toma de decisiones dentro de la Iglesia Católica.

Esta exclusión de las mujeres en la Iglesia supone además un obstáculo importante para que las nuevas generaciones miren hacia ella a la hora de buscar sentido y llenar el vacío existencial. Una institución clericalizada y esclerotizada, en un momento crítico, no puede permitirse prescindir de las aportaciones de la mitad (o más) de sus miembros. Es el momento de feminizar la Iglesia católica, para que la vida nueva del Espíritu (la Ruah de Dios) germine y eclosione en nuevas direcciones y de nuevas maneras.

La invitación al seguimiento de Jesús es para todas las personas, independientemente de su sexo, raza, color de piel o condición social.

La comunidad cristiana en sus inicios fue capaz de una gran innovación y adaptación para poder dar respuesta a las necesidades que su contexto histórico le demandaba.

Volver a las fuentes permite recuperar la frescura del mensaje cristiano y descubrir la capacidad que aquellas mujeres y hombres tuvieron para dar respuesta a las realidades de los primeros siglos. Aprender del dinamismo con el que generaron comunidades de fe en un mundo tan políticamente adverso y dejarse interpelar por la capacidad innovadora les permitió ofrecer un camino de fe alternativo al mundo que les rodeaba. Renovar la iglesia y reformarla hoy requiere de este espíritu atrevido y osado de los orígenes, y que le valió para cruzar estos siglos de historia y llegar hasta la existencia actual.

Una vez más, las mujeres teólogas nos señalan el camino:

Desde la exégesis del texto de Lc 8, 1-3, donde se nos indica que “Iban con Él los Doce y algunas mujeres”, no se puede negar ya que las mujeres siguieron a Jesús desde Galilea a Jerusalén; que formaron parte del grupo que seguía a Jesús: escuchaban su mensaje, aprendían de él y le seguían de cerca, lo mismo que los discípulos varones. Este grupo son seguidoras de Jesús; aparecen de manera pública con él en su misión de anunciar el Reino y son testigos inmediatos de su tarea. Jesús las siente discípulas y se relaciona con ellas como tal. Son mujeres de todo tipo y condición y están en el mismo plano y tienen los mismos derechos que los varones en el grupo de Jesús. Son mujeres sanadas o liberadas, como aquellos varones que también fueron sanados, y son llamadas por Él a seguirle.

Ese primer grupo de Jesús es el germen e inicio de nuestra Iglesia. Si eliminamos todas las interpretaciones no adecuadas o “manipuladas” que se han hecho de este texto, poniendo voz y visibilizando a las primeras mujeres y a otras en la historia de nuestra Iglesia, comprenderíamos que, como en tiempos de Jesús, la participación eclesial de las mujeres hoy es germen de vida nueva en la Iglesia.

La participación de las mujeres en la Iglesia, su ser mujeres en ella, es germen de vida porque aceptan y asumen con responsabilidad y corresponsabilidad las tareas encomendadas como hacen en otros espacios; porque hacen memoria de tantas mujeres que en la historia y en la Iglesia han sido silenciadas; porque tienen palabra y voz válida y comprometida; porque están implicadas en el trabajo en red dentro de la comunidad creyente y están presentes también en otros colectivos de mujeres o en el diálogo interreligioso enriqueciendo a la comunidad creyente; porque tienen gestos que denuncian que, aunque como Iglesia reconozcamos la igualdad entre varones y mujeres, en la práctica hay subordinación e inferioridad.

Es fundamental el trabajo de algunas teólogas (y también algunos teólogos) que “escuchan los silencios” y desvelan la presencia escondida de las mujeres en la Biblia, desenmascarando los elementos patriarcales y androcéntricos, revelando que ellas “fueron narradas o contadas” por ellos y haciendo una exégesis crítica que ilumina los textos bíblicos que se usan para defender la inferioridad de la mujer. Ellas releen el mensaje cristiano desde la situación, la óptica y la sensibilidad de su ser mujeres, para dar voz a las olvidadas durante muchos siglos y crecer en el conocimiento de la Palabra junto con los varones.

También es fundamental la participación en las comunidades cristianas de varones y mujeres, que no ahogan la personalidad y el modo de hacer de cada uno, que aceptan lo femenino como algo necesario y no como algo extraño. Ser germen de vida nueva es ser comunidades donde las mujeres se sienten valoradas y animadas a aportar desde su propia experiencia creyente. Ser comunidades que viven en actitud de servicio hacia dentro y hacia fuera para que ningún hombre se crea más que una mujer y se vivan relaciones de igualdad y fraternidad. Ser comunidades y grupos donde realmente el centro es Jesús de Nazaret, quien nos llama, nos reúne y nos envía con nuestro nombre en su nombre.

“Iban con él los doce y algunas mujeres” y hoy también mujeres y varones a la par, caminando con Jesús, hacen visible la acción del reino en nosotros. La levadura es capaz de levantar la masa y el grano de mostaza capaz de convertirse en arbusto donde anidan los pájaros. Así, nosotras y nosotros, con nuestros pequeños gestos podemos levantar y hacer germinar una Iglesia, comunidad creyente de varones y mujeres que reflexionan y caminan juntos en igualdad y reciprocidad.

Termino con unas palabras de Lidia Rodríguez, presbítera ordenada de la Unión Bautista:

La promoción de las mujeres en las iglesias cristianas va mucho más allá de la demanda de acceder a ministerios ordenados, por muy legítima que sea. Debe incluir el ejercicio y el reconocimiento de tantas formas de construir comunidad, a menudo informales, que siguen pasando desapercibidas; debe poner sobre la mesa la urgente necesidad de tejer redes de solidaridad/sororidad, capaces de atravesar las barreras confesionales para crear complicidades; debe incluir la creatividad necesaria para generar otra forma de ser iglesia, nuevos o recuperados modelos de autoridad que abandonen conscientemente el modelo de poder que durante siglos ha impuesto la masculinidad patriarcal en las iglesias, porque como dijo Jesús: “Quien quiera hacerse grande entre vosotros deberá ser vuestro servidor, y quien quiera ser el primero deberá ser esclavo de los demás” (Mateo, 25). Cuando las mujeres libramos las batallas por la libertad y los derechos de las mujeres en las iglesias cristianas, no solo avanzamos las mujeres: avanza el reinado de Dios y su justicia, y con ello, la humanidad toda. 

 
Nuevo evento: 
Sáb, 23/03/2019 - 19:30 - 21:30

Familias cristianas con hijos con diversidad sexual

Esta mesa redonda tiene lugar el viernes día 15 de marzo a las 19,45 en la Casa de San Ignacio (c/ Geranios, 30 en el barrio de La Ventilla). En el contexto de reconciliar la fe y los afectos, participa Luis Mariano como moderador junto a padres con hijos de diversidad sexual: Jesús y Rosi (padres de Raúl) y Javier con su hija Sara. Los padres y madres pertenecen al Proyecto CRISMHOM familias, que pretenden acompañar a padres y madres cristianos con hijos /as de diversidad sexual y de género. La sesión muestra los testimonios en primera persona de  la visión de padres y madres que descubren que sus hijos/as son homosexuales y de la visión desde el punto de vista hijos (a través del testimonio de Sara). Se comparten las vivencias, reacciones, dificultades, miedos y alegrías de estos procesos. Está disponible el registro de AUDIO de este encuentro.

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Vie, 15/03/2019 - 19:45 - 21:30

Identidad de género: implantación de la legislación vigente, retos, aciertos y dificultades

Esta sesión de formación tiene lugar el sábado 20 de octubre de 2018 de 19:30h a 21:30h en Barbieri 18. Esta charla se organiza en el marco de la declaración por parte de la FELGTB de 2018 como año temático en el trabajo por las realidades transEn ella se aborda la descripción de la legislación vigente en el ámbito nacional junto a las experiencias, retos, aciertos y dificultades que se están encontrando cara a la implantación en nuestra sociedad. Se tratará de forma general los ámbitos de aplicación de las leyes españolas desde el tratamiento administrativo de la identidad de género hasta medidas en el ámbito de la asistencia a menores, juventud, educación, familia, personas mayores, cooperación internacional, laboral, social,  comunicación, ocio y cultura y policial. Para algunos aspectos que se consideren de especial importancia (menores, educación, trabajo y salud), se pondrán ejemplos de situaciones y experiencias concretas para ilustrar el impacto y las reacciones que esta legislación tiene sobre la sociedad y el colectivo de personas transexuales. La charla correrá a cargo de Carmen García, mujer trans, actualmente presidenta de COGAM. Están disponibles los registros de AUDIO y VÍDEO de esta charla. El material legal está disponible en la página de COGAM.

Contaremos con la presencia de Carmen García, mujer transexual nacida en Valdepeñas, licenciada en derecho y enfermería, activista actualmente presidenta de COGAM, en la actualidad ejerce como técnico del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales del Ayuntamiento de Madrid. Está especializada en temas administrativos, jurídicos, sanitarios e institucionales y trabaja también en el Área de Transexualidad del Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de Madrid (COGAM).

 

El resumen de la charla se muestra a continuación y la charla está disponible en el enlace "VÍDEO".

 

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Nuevo evento: 
Sáb, 20/10/2018 - 19:30 - 21:30