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2019-08-08: “Hijos e hijas amad@s de Dios". Paso I: Escogid@s”


Esta oración está inspirada en el libro “Tú  eres mi amado”, de Henri. J.M. Nouwen.
 
Canto.  Cristo, tómame  (Samaritan Revival)
 
Introducción. Nos congregamos en oración ante el Señor, como comunidad cristiana ecuménica y de diversidad afectiva, de género y sexual, comunidad que quiere celebrar nuestra Fe en unión con nuestra condición arcoíris. Ambas son partes esenciales de nuestra vida, porque con ellas materializamos nuestro Amor, cualidad humana recibida de Dios.

“Tú eres mi hijo amado, el predilecto”
Vivimos en un mundo repleto de voces. Voces de todo tipo, que expresan toda suerte de opiniones y juicios, muchos de ellos acerca de nuestra persona.

El ser humano nace y se desarrolla en una sociedad que nos influye poderosamente a la hora de formarnos una imagen sobre nosotros mismos.
 
Esas voces no siempre nos hablan de nuestras cualidades más bellas, de nuestra valía interior, del verdadero Amor a nosotros mismos y a los demás.
 
El consumismo, el ansia de poder, la soledad, la incomprensión... a veces son “voceros” que resuenan con más fuerza en nuestros oídos y en nuestros corazones que la Voz de quien más nos ama.
 
Tal vez debamos hacer un alto en nuestras vidas, el verano puede ser un buen momento para aprovechar y reflexionar sobre esto...
 
¿Me considero de verdad un ser lo bastante valioso como para ser amado incondicionalmente?
 
¿Por qué prefiero a veces el autodesprecio a la aceptación de ese Amor incondicional?
 
¿Entiendo de verdad lo que implica esa aceptación de Amor? ¿Y el sentido del sufrimiento? Comenzar el camino de sentirme amad@ exige decisión, pero también conocer el terreno que se va a atravesar, para no andar errante por el “desierto” espiritual durante demasiado tiempo...

Escogido, escogida
Nadie puede sentirse amad@ de verdad si no se siente escogid@, elegid@.
No es igual ir a comprar algo al azar, sin importar mucho el producto, que elegir cuidadosamente entre varias opciones.
 
Así es el Amor de Dios, que misteriosamente nos escoge de manera única y directa, a todas las personas y a cada una a la vez, sin que eso cause conflicto en un Amor tan infinito como incomprensible para nuestra mente.
 
“Antes que yo te formara en el seno materno, te conocí, y antes que nacieras, te consagré, te puse por profeta a las naciones.” (Jeremías, 1, 5).
 
Cuando el Amor elige, lo hace con un perfecto conocimiento de la bondad única del elegido o elegida. Y lo hace consiguiendo al mismo tiempo que nadie se sienta excluido.

Ser elegido no significa que el resto sean rechazados. Al revés, la elección de Dios los incluye en la nuestra propia.
 
Sin embargo, a veces perdemos de vista nuestra condición de elegidos, y entonces nos exponemos a esas voces que nos llevan al autodesprecio, que nos impiden avanzar en nuestra condición de seres amados. La gran batalla espiritual está en afirmarnos constantemente en nuestra condición de elegid@s.
 
Es cierto que hay situaciones en la vida que no nos lo ponen fácil... El pasado no es siempre tan bonito como desearíamos, los padres y amigos no siempre se comportan como sería de esperar...  Esas situaciones nos pueden hacer dudar de la posibilidad de ser realmente amados como somos, y esas dudas puede que nos acompañen toda nuestra vida...

Pero la elección no corresponde a nuestras familias, o a otras personas que nos rodean, y mucho menos a las normas de la sociedad. Esa elección ya está hecha, nuestra única tarea es admitirla y acogerla cada día.
 
Canto. Creatura habitada  (Ain Karem)
 
Para no olvidarnos de que somos “el Hijo o Hija amados”, hay tres sencillas prácticas que nos ayudarán:
En primer lugar, descubre cómo el mundo que nos rodea no siempre actúa de modo desinteresado. A veces se presenta dominador, ansioso de poder, y a la larga, destructor. Muchas veces, mentiroso en lo que dice de nosotr@s. Nunca perdamos de vista esto, y cuando nos sintamos rechazados, ofendidos o heridos por el mundo, preguntémonos si esos sentimientos que nos han provocado, por fuertes que sean, dicen la verdad sobre nosotr@s mism@s...

La verdad es únicamente que soy Hij@ de Dios, amad@ desde toda la eternidad y a salvo en su abrazo.
 
Reflexión.
En segundo lugar, busca personas y lugares donde esa verdad te sea dicha, donde te recuerden tu identidad real de amad@. El amor limitado, a veces roto, de los que nos rodean, es capaz de orientarnos hacia lo que somos: seres preciosos a los ojos de Dios.

Trabaja en esas comunidades para aceptar, agradecer y difundir este mensaje de Verdad.

Reflexión.
Por último, celebra tu condición de Elegid@ constantemente. ¿Cómo? Mediante el agradecimiento a Dios por haberte elegido a ti, y por recordarte esa elección a través de Jesús. No eres un accidente, sino una elección divina, y eso merece gratitud. Con mucha frecuencia tenemos oportunidad de ser agradecidos con los demás, sobre todo en los pequeños gestos, y no lo hacemos, por pereza, vergüenza, u otras razones. A veces incluso llegamos a ser escépticos más que agradecidos... ¿Por qué hará esto? ¿Qué estará buscando a cambio?.
 
Escoger la gratitud frente a la amargura nos ilumina por dentro y cambia el entorno a nuestro alrededor.

Meditación y reflexión personal.

Canto. Ven, Señor Jesús - Instrumental (Hna. Glenda).
Una vez que hayamos profundizado en nuestra condición de seres valiosísimos a los ojos de Dios, seremos capaces de reconocer esa misma cualidad en los demás, y su sitio único en el corazón divino, justo al lado del nuestro.

Sentirse escogid@ es la base para sentirse amad@, y aunque es una lucha constante en la vida, es también fuente de bendiciones y alegría.
¡Compartamos ahora en comunidad ese agradecimiento gozoso!

Ecos de la meditación, peticiones, palabras de agradecimiento...
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
PADRENUESTRO.
 
ORACIÓN COMUNITARIA
Señor Jesucristo, imploramos tu protección e intercesión ante el Padre por toda la comunidad LGTBI+H, por todas aquellas personas que no se aceptan a sí mismas, que sufren en soledad, son perseguidas por su orientación sexual o su identidad de género y que no son comprendidas, ni aceptadas en su entorno más cercano. También te damos gracias y te pedimos por CRISMHOM, para que juntos construyamos tu Reino y seamos luz y faro de nuestra comunidad LGTBI+H de Madrid. AMÉN.
 
Bendición: El Señor nos bendiga y nos guarde; nos muestre su rostro y tenga misericordia de nosotros. Vuelva su rostro a nosotros y nos conceda la paz. El Señor nos bendiga, hermanos y hermanas.

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