Skip to content

Aprendiendo a pedir a Dios

El Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad, porque nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos inefables. Y el que escudriña los corazones sabe cuál es el deseo del Espíritu, y que su intercesión por los santos es según Dios (Romanos 8, 26-27).

Usuarios nuevos

  • kike
  • luiscar
  • euxanay
  • uquyade
  • uranemupod

Quién está conectado

Actualmente hay 0 users y 0 guests en línea.
glqxz9283 sfy39587p07