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  • ¡Bienvenidos a Crismhom!

    Crismhom es una asociación cristiana ecuménica LGTB+H, comunidad de diversidad sexual. Nuestra asociación trata de construir y potenciar la fraternidad y comunidad cristiana entre sus miembros desde el respeto a la forma de vivir la fe de cada uno de ellos.



  • CRISMHOM: El Amigo Que Escucha

    Si necesitas hablar, ahora alguien te escucha. Anónimo, confidencial y más que nunca a tu lado. Todos los viernes de 19 a 21hs en el teléfono: 91 521 22 49 o, en mismo horario, presencialmente en nuestra y vuestra casa: Barbieri 18, Madrid. O por mail a amigoqueescucha@crismhom.org



  • Programa de formación CRISMHOM

    El objetivo de organizar sesiones de formación no consiste únicamente en dar formación sobre temas espirituales o de actualidad, sino en poder dar la oportunidad a CRISMHOM y a todas aquellas personas que visitáis nuestra página web o nuestra sede (aunque no seáis homosexuales) de entrar en contacto con personas excepciones que nos ayudan a construirnos internamente y fomentar nuestra vida interior en la vida cotidiana.

Grupo de jóvenes

Si eres joven aproximadamente entre 20 y 35 años y quieres un espacio propio donde compartir tu fe y tu orientación sexual y/o identidad de género, contacta en jovenes@crismhom.org sigue leyendo. Puedes ver nuestro TESTIMONIO y el MATERIAL de nuestras reuniones.

           TESTIMONIOS GRUPO DE JÓVENES

Si quieres conocer testimonios de compatibilización de fe y orientación sexual de miembros del grupo de jóvenes de CRISMHOM y una muestra de uno de los espacios de oración que compartimos, sigue leyendo.

Amigo Que Escucha

 
 
Si necesitas hablar, ahora alguien te escucha los viernes de 19 a 21h en Barbieri 18, por teléfono en 91.521.22.49 o por correo amigoqueescucha@crismhom.org. Anónimo, confidencial y más que nunca a tu lado. Leer más.
 
 
INTENCIÓN DE ORACIÓN DE SETIEMBRE
 

Oración por el comienzo del nuevo curso: 

Señor Jesús, en este comienzo de curso danos la luz de tu Espiritu para que sepamos orientar adecuadamente la misión que nuestra comunidad Crismhom tiene encomendada, siendo testigos de tu Reino y anunciando la Buena Noticia entre las personas LGTBI y luchando por nuestro derecho a vivir, compartir y celebrar la fe cristiana de manera libre y abierta con nuestra propia idetidad personal en el seno de las diversas iglesias. 

CRISMHOM familias

Un grupo cristiano de acogida para padres, madres y  familiares de personas LGTB. Tu hijo/a, ha salido del "armario" y te ha confesado que es LGTB. Para él/ella ha sido una liberación, pero tú te sientes confuso, dolorido, asustado, furioso. No dejas de hacerte preguntas: ¿Qué he hecho mal? ¿Por qué tiene que pasarme esto a mí? ¿Qué va a pasar ahora? ¿Cuál debe ser mi postura? ¿Qué piensa Dios de todo esto? NO ESTÁS SOLO. En CRISMHOM te ofrecemos un espacio cristiano de acogida, escucha y reflexión con un grupo de padres y madres que han vivido lo mismo que tú.  Nos reunimos todos los terceros viernes de mes a las 20 horas en nuestra sede de Barbieri 18. ¡CONTACTA CON NOSOTROS! en familias@crismhom.orgLeer más.
 
                          ORGULLO 2019
                             sin armarios
En el año temático en torno a los "Mayores sin armarios: ¡Historis, Lucha y Memoria!", CRISMHOM proclama: "AMOR de DIOS: SIN EDADES, SIN FRONTERAS, SIN ARMARIOS". Leer Más.

2019-07-21 “Sólo una cosa es necesaria, escoge la parte mejor”

16º Domingo del TO 

La presencia de Jesús en una familia y la hospitalidad a él ofrecida es el tema sugestivo de este evangelio; es Jesús que ha venido a habitar en medio de las mujeres y los hombres, y nos suscita una actitud de acogida.

La historia aparece entre la parábola del buen samaritano y la lección de la oración del Padrenuestro que da Jesús a los discípulos en san Lucas 11, 1-13. Esta pequeña historia de Marta y María sirve de conexión entre ambos pasajes.

Entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. Lucas no nos da el nombre de la aldea, pero debe ser Betania, donde el evangelista san Juan nos dice (Jn 11, 1) que vivían Marta, María y su hermano Lázaro, a quien tampoco se nombra aquí.

Marta fue a recibir a la visita (también fue Marta quien recibió primero a Jesús en Jn 11, 20), lo que puede indicar que tenía un carácter decidido. Jesús amaba a estos hermanos (Jn 11, 5) y todo apunta a que los visitaba con cierta frecuencia. María y Marta son presentadas como dos mujeres importantes entre los discípulos de Jesús, y como veremos, también son dos mujeres dignas de ser imitadas.

Jesús, al entrar en la casa, se puso a enseñar. San Lucas nos dice que a sus pies estaba escuchando María, la hermana de Marta. Dice la Escritura que la fe viene por el mensaje que se escucha, y la escucha viene a través de la palabra de Cristo (Rom 10, 17) y María atendió a esta oportunidad de escuchar a Jesús.

2019-07-14 “¿Quién es mi prójimo?”

15º Domingo del TO  

El evangelio de hoy nos propone la parábola del buen samaritano, otra de las joyas del evangelio de san Lucas. Esta parábola, con la del hijo pródigo, es de una intensa sensibilidad y profunda enseñanza. Aunque todo el evangelio lucano tiene una gran dimensión social, en estas parábolas -como en las bienaventuranzas- se acentúa esa dimensión. Religiosidad y solidaridad, amor a Dios y amor al prójimo, Jesús y los pobres, son sus dos puntos principales, con una opción clara por los excluidos religiosos y sociales.

La narración es una enseñanza de san Lucas sobre la necesidad primordial de toda persona: la búsqueda de la vida eterna, que no es otra cosa que la plenitud humana y de relación con Dios. Un letrado, para poner a prueba a Jesús, le pregunta: “Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?”. Jesús, viendo su implícita mala intención (porque es conocedor de la ley), le contesta que la respuesta está a su alcance, dentro de sí mismo: “¿Qué está escrito en la Ley? ¿Qué lees en ella?”, es decir ¿en qué crees? El maestro de la ley responde: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu fuerza y con toda tu mente. Y a tu prójimo como a ti mismo”. Efectivamente, estos dos mandamientos, el amor a Dios unido de forma inseparable al amor al prójimo, contenidos respectivamente en Deut 6, 5 y Lev 19, 18, concentran toda la Ley. Jesús luego amplía el contenido de la pregunta: si el letrado ha preguntado por “la vida eterna”, Jesús concreta: “Has respondido correctamente. Haz esto y tendrás la vida”; porque la vida cotidiana, si se vive según Dios, ya es vida eterna, sin necesidad de esperar la otra vida. Por tanto, las palabras de Jesús completan el conocimiento que tiene su interlocutor acerca de la ley.

Entonces surge otra pregunta: “¿Y quién es mi prójimo?”. O lo que es lo mismo: ¿hasta dónde tengo obligación o dónde están los límites del deber de amar? Es el momento en el que Jesús propone la parábola, que como más adelante veremos, perfeccionará la ley judía en lo relativo al deber de amar.

La parábola dice que el sacerdote y el levita “dan un rodeo y pasan de largo”, es decir, entendiendo que para cumplir las prescripciones de la ley. Sólo el samaritano “se compadeció”. El samaritano además de curar y recoger al hombre herido, dio dos denarios, más que suficiente para abonar los gastos de la posada durante un mes. Fue, pues, muy generoso en su buena acción con un desconocido. Es más, calculó por lo alto; en caso de que los dos denarios no bastasen, los gastos de más los pagaría a la vuelta. El samaritano, de quien no se esperaba nada, practicó un cuidado incondicional. Ha hecho todo lo que hay que hacer sin ahorrarse nada. Ha ejercido la compasión con toda generosidad. Es un extranjero y actúa no como el sacerdote y el levita, ambos judíos israelitas.

2019-07-07 “La mies es abundante y los obreros pocos”

14º Domingo del TO 

Este evangelio de hoy es la continuación del evangelio del domingo anterior. Refiere la misión de los setenta y dos discípulos, y lo encontramos sólo en san Lucas, el evangelista que tiene un carácter más universalista. Nos dice que los discípulos son designados por Jesús para ir delante de él. El envío o misión consistirá en ser testigos del Evangelio y anunciar a los pueblos que “el reino de Dios ha llegado”.

Sabemos que el número de los apóstoles de Jesús son doce, número que corresponde a las doce tribus de Israel; y que el número de los setenta y dos hace referencia a los setenta y dos pueblos que, según el capítulo 10 de Génesis, componen toda la humanidad. Ambos números ponen de relieve que el Evangelio de Jesús va destinado tanto a los israelitas como a los demás pueblos. Jesús llama, pues, a toda la humanidad. A todos los hombres y mujeres se les debe anunciar el reino de Dios, que consiste en curar a los enfermos y librarles de todos los males.

Los setenta y dos discípulos son enviados como pregoneros de Jesús para prepararle el camino por las ciudades y lugares por donde él tenía que pasar. Y son enviados de dos en dos, porque han de actuar como testigos, pues según la Ley (Deut 19,15), tenían que ser un mínimo de dos para que su testimonio tuviera validez.

El Señor les hace ser conscientes del mucho trabajo, la abundancia de la mies y la escasez de los trabajadores. Las palabras del Señor son crudas: “Mirad que os envío como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias...” Es decir, los discípulos son enviados sin seguridades -como corderos en medios de lobos-, y son enviados también sin recursos, sin bolsa, ni alforja ni sandalias, sin tiempo para detenerse a saludar. Esta dificultad de la misión pone de manifiesto la ilusión, la generosidad, la constancia y el desprendimiento que hacen falta para llevarla a cabo.

La condición de los discípulos al presentarse es ser portadores de paz. Sus palabras de saludo serán éstas: “Paz a esta casa”. Paz que no sólo se refiere a la salud y el bienestar sino también al don de la salvación que nos ha traído Jesús. Este mismo será el saludo del Señor resucitado.

Jesús envió a los setenta y dos discípulos y estos partieron prevenidos por el posible fracaso de su misión. Seamos conscientes que Dios es el dueño de la mies; todo, en definitiva, depende de Él, porque nosotros sin Él podemos tener éxito o fracasar. San Lucas destaca el rechazo sufrido también por Jesús en las ciudades en las que había predicado y había realizado signos prodigiosos (Corozain, Betsaida y Cafarnaún, citadas en Lc 10, 13-16).

Los discípulos se sacudían los pies cuando se rechazaba su testimonio. Según los rabinos, el polvo de las tierras de los gentiles traía impurezas, y los estrictos judíos se sacudían el polvo al regresar del extranjero a Palestina. El hecho de que los discípulos se sacudan el polvo de sus pies quiere expresar que los israelitas que rechazaban la buena nueva de Jesús, no eran mejores que los gentiles.

Orgullo 2019: Amor de Dios sin edades, sin fronteras, sin armarios

En el 50 aniversario de los levantamientos de Stonewall (Nueva York, 28 de junio de 1969 cuando comienza el movimiento LGTBI) y 2019 declarado por la FELGTB como el año temático de "Mayores Sin Armarios: ¡Historia, Lucha y Memoria!", la Comunidad de Cristianas y  Cristianos de Madrid HOMosexuales (CRISMHOM) proclama el "AMOR de DIOS: SIN EDADES, SIN FRONTERAS, SIN ARMARIOS". ¡¡¡Feliz Orgullo LGTBI 2019!!!

2019-06-30 “Nadie que mira hacia atrás vale para el reino de Dios”

13º Domingo del TO

Este evangelio se sitúa en el camino de Samaría al comienzo de la misión de Jesús hacia Jerusalén (Lc 9, 51 ss). Poco antes, Jesús había realizado la multiplicación de los panes y los peces, y anunciaba su pasión, muerte y resurrección (Lc 9, 10-22).

En este episodio de hoy, que podríamos resumir en una mala acogida en pueblo samaritano y las disposiciones para la vocación apostólica, Jesús propone las condiciones para ser discípulo suyo. Para el seguimiento ponía como condición la negación de sí mismo, caminar detrás de él, cargar diariamente con la cruz, y perder la propia vida por su causa (cf. Lc 9, 23-24). El evangelio insiste: Ser discípulo es vivir un proceso de asimilación continua a la persona del Maestro. A lo largo de este camino hacia Jerusalén, el evangelista san Lucas nos desgrana las condiciones propias del auténtico seguidor de Cristo, en las que el discípulo debe progresar cada día.

La intención de Jesús de hacer su viaje atravesando el territorio de los samaritanos juega también un aspecto importante en la narración y en el plan divino. Apuntaba hacia la inclusión de los samaritanos en el reino de Dios. Los judíos evitaban pasar por Samaria cuando se dirigían a Jerusalén, aunque ésta era la ruta más directa. Se debía a que los judíos evitaban todo contacto con los samaritanos. Para los judíos los samaritanos representaban impureza, ya que la religión de los samaritanos estaba centrada en el monte Gerizim y rechazaban que Jerusalén tuviera algún lugar en el plan de salvación. Es por ello que no recibieron a Jesús. A pesar de este rechazo, los samaritanos estaban incluidos en el plan divino, lo vemos en el evangelio cuando Jesús habla de los samaritanos como ejemplos positivos (Lc 10, 29-37, parábola del buen samaritano; y Lc 17, 11-19, curación de los diez leprosos).

2019-06-23 “Dadles vosotros de comer”

Corpus Christi (Stmo. Cuerpo y Sangre de Cristo) 

No es una casualidad que la celebración de hoy sea la continuación de Pentecostés y de la Trinidad. El Corpus Christi es la culminación del misterio pascual y trinitario. A partir de la Pascua, la Iglesia tiene su más preciado tesoro en la Eucaristía. Es la comida que Jesús nos dejó después de realizar su misión, para que siguiéramos su camino. Cada vez que la comunidad celebra el ágape fraterno, Jesús se hace presente en su Iglesia, que es su Cuerpo. Adoramos en la Eucaristía su presencia real y recordamos su entrega por nosotras y nosotros.

Este evangelio de la multiplicación de los panes y los peces se encuentra al final de la misión de Jesús en Galilea (Lc 4, 14-9, 50) y antes de la misión en Jerusalén (Lc 9, 51 ss). Aunque la entrega definitiva de la Eucaristía tendrá lugar en el cenáculo, san Lucas quiere mostrarnos con esta catequesis que la Eucaristía no es un hecho aislado, sino que está orientada como fundamento y alimento de la misión evangelizadora de Jesús.

El relato de la multiplicación es sorprendentemente parecido al relato de la institución de la Eucaristía (cf. Lc 22, 19). San Lucas hace revivir conscientemente en la multiplicación de los panes los gestos de Jesús que instituye la Eucaristía (tomó los panes, alzó los ojos al cielo, los bendijo, los partió y los dio a sus discípulos), gestos que repetirá en el cenáculo cuando transforme el pan y el vino en su cuerpo y sangre (cf. Lc 22, 19-20).  

Existen numerosos símbolos en el relato: el número de personas, cinco mil, símbolo del pueblo de Dios; el número de panes y peces, que suman siete, símbolo de totalidad; y los doce cestos recogidos, que simbolizan los doce apóstoles, fundamento de la comunidad, a la que cuidan y alimentan por el mandato de Jesús “dadles vosotros de comer.

La Eucaristía es presentada por san Lucas como una comida para muchos. Dice el evangelio que “comieron todos y se saciaron”. Es una acción de Jesús que es preludio evidente de la cena del jueves santo. En la Eucaristía hacemos memoria de la vida de Jesús: se entregó por muchos, como se parte y comparte el pan común; dio su vida por la humanidad, como se derrama el vino en la copa y todos beben de ella. El pan y el vino son signos tangibles de comunión y fraternidad, que se parten y comparten.

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