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Visitado por Dos

 MaríaHoy, por partida doble, nos visitan. Nos visita el Espíritu Santo y nos visita María. Realmente no se a quien agasajar más o si el dogma me obliga colocar a uno por encima del otro.

Creo que, aunque me quemen en la hoguera, agasajaré a ambos por igual. Les daré mi atención por igual y parte de mi corazón por igual.

Ambos son importantes en mi vida y ambos me han engendrado a mi vida espiritual.

Hoy más que nunca, para vivir la "nueva" normalidad, se necesita los dones del Espíritu y la protección de María.

Gracias Mamá y gracias Ruah.

Reconociendo la propia fragilidad

"Cuando vine a vosotros a anunciaros el misterio de Dios, no lo hice con sublime elocuencia o sabiduría, pues nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo y este crucificado. También yo me presenté a vosotros débil y temblando de miedo; mi palabra y mi predicación no fue con persuasiva sabiduría humana, sino en la manifestación del Espíritu, para que vuestra fe no se apoye en la sabiduría de personas, sino en el poder de Dios" (Corintios 2, 1-5).

Poniendo de manifiesto mi fragilidad y vulnerabilidad aquel día con un persona de mi trabajo: "no me encuentro bien, ojalá lo estuviera". Sin ocultar mi emoción, ni mis lágrimas, no ocultando estos sentimientos y situaciones, conectando y construyendo sobre ellos.

En medio de la crisis del coronavirus, he contemplado a personas en una situación semejante: "en mi casa estamos viviendo una situación muy tensa, pensaba que la podría gestionar pero me está sobrepasando y no he podido estar centrada en el trabajo estos días".

En mi caso, reconocer estas situaciones, mostrar mi fragilidad es lo que permitió volver a encontrar mi centro y la paz para salir adelante.

Aprendiendo a pedir

Si pedís algo al Padre en mi nombre, os lo dará. Hasta ahora  no habéis pedido nada en mi nombre; pedid y recibiréis para que vuestra alegría sea completa [...] Aquel día pediréis en mi nombre y no os digo que yo rogaré por vosotros, pues el Padre mismo os quiere, porque vosotros me queréis y creéis que yo salí de Dios (Juan 16, 23-27).

¡Cuántas cosas pedimos! ¿Cuántas se nos dan? ¿Cómo las pedimos? ¿Para quién? Hoy pido a Dios que nos bendiga a cada uno, bendiga a nuestras familias, amigos y conocidos. Dios bendiga a las personas mayores, a los enfermos y a quienes viven con angustia la incertidumbre de no saber cómo salir adelante. Dios bendiga a quienes se reunieron con él y conceda paz y consuelo a quienes los echamos de menos. Dios despierte nuestra solidaridad ante quienes están cerca de nosotros y sabemos que necesitan ayuda y ante quienes están lejos y no conocemos pero que con certeza necesitan de nuestro apoyo y nuestra oración. Dios bendiga nuestras peticiones para que pidamos en su nombre en el día en que "no os digo que yo rogaré por vosotros, pues el Padre mismo os quiere, porque vosotros me queréis y creéis que yo salí de Dios".

Gracias Mamá por tu Amor ...

Nuestra Señora de Todos los Pueblos Hoy se celebra el día de la madre en España. Nelly, mi madre natural falleció hace años pero hoy quiero celebrar a otra Madre que me concibió espiritualmente. Siempre ha estado allí presente y siempre me escucha aunque no he sacado sus genes.

Gracias Mamá por tu Amor ...

 

Los locos de Dios

Cristo Las personas que me conocen, saben que estoy loco.
Las que aún no lo han descubierto ... ¡no se para donde están mirando!!!!

"Una vez existió un gran Kabbalista que cuando su mundo se desmoronaba a su alrededor, sonreía, reía a carcajadas y bailaba incluso más que en el resto de su vida.
La certeza del sabio de que el Creador está en todo y que todo es para lo mejor era tan fuerte que ningún dolor, ningún temor y ninguna negatividad podían tocarlo.
Sus estudiantes estaban preocupados y pensaron que su maestro se había vuelto loco.
Cuando le preguntaron cómo era posible que tuviese tanto júbilo, él respondió: “Tengo certeza”.
Para las personas que no la tienen, la certeza puede parecer una completa locura. No dejes que eso te detenga."
Kabbalah Judía

Salud y bienestar mental en tiempos del coronavirus

El otro día estuve escuchando a Marian Rojas, psiquiatra y escritora del libro “¿Qué hacer para que te pasen cosas buenas?”, una charla sobre cómo gestionar nuestro bienestar y sanidad mental en estos tiempos del coronavirus. Tomé estas notas que comparto contigo por si te pueden ayuda.

Los psiquiatras y terapeutas nos vamos adaptando también ante los distintos retos que van surgiendo. Cuando se entiende lo que a uno le pasa, todo es más fácil. Comprender es aliviar, cuando uno comprende por qué tiene insomnio, uno ya no se juzga con tanta dureza y es mejor para poder superar las situaciones.

Hemos pasado por diversas etapas. La vanalización (esto no nos toca), el miedo (compras masivas), adaptación (bloqueos, resistencia a aceptar, crecimiento, condiciona el sistema inmunológico, etc). Dos grandes variables: (1) enfermedad sí o no, ¿te ha tocado? (2) ¿Cómo paso este tiempo de confinamiento? ¿Estoy solo o acompañado? ¿Con o sin hijos?

En la fase de adaptación, tiene que surgir un sentimiento de aceptación (e.g. situación económica, estado de confinamiento, etc). La resistencia que se genera no nos ayuda a salir adelante.

Hormona del cortisol. Ante una situación de peligro, el cuerpo se prepara para la lucha y la huida: taquicardias, ahogo. La sangre se va de los lugares donde no se gestiona la urgencia (cerebro, aparato digestivo, piel, pelo, etc). Mi mente y mi cuerpo no distinguen entre una amenaza real o imaginaria. La imaginación es muy poderosa para lo bueno y lo malo. Es capaz de movilizar el cortisol, sólo con imaginar una situación de amenaza o peligo. Si vivimos con incertidumbre y miedo y en estado de alerta constante (ahora todo nos da miedo), esto provoca una intoxicación de cortisol por generarse constantemente. El sistema inmunológico se debilita. La comida me sienta peor, tengo sensación muscular de cansancio, tenemos tics, opresión en el pecho. El cortisol es una hormona cíclica que baja por la noche (para dejarnos descansar) y sube por la mañana (para activarnos al empezar el día).

A nivel psicológico, esta situación nos dificulta conciliar el sueño, descansar, nos levantamos cansados, tenemos miedo, estamos irritables e irascibles, nos afecta mucho la interacción con los demás. Muchas depresiones vienen por situaciones prolongadas de ansiedad. Nuestras vías de escape se anulan, nos afecta la conducta, no nos apetece hablar o no toleramos.

Desde un punto de vista macro, la sobreinformación nos puede machacar. Nuestra micro historia importa mucho y tenemos que ver cómo gestionarla. Me ayuda hacerme dos preguntas: ¿Qué me pide el coronavirus a mí? Aprender a ver crecer a mis hijos, a dar importancia a cosas que antes pasaban desapercibidas. La segunda, si no puedes salir fuera, métete en tu interior. Tenemos un gran activismo del que nos es difícil salir.

Es normal tener exceso de cortisol. Boris Idulmic descubrió la resiliencia (capacidad para superar un trauma y salir de él). Escribió el libro “patitos feos” (una infancia infeliz no tiene por qué condicionar tu vida). Resisten mejor los que tienen una buena disposición previa. Hay tres factores que importan: (1) ¿cómo llego de autoestima? ¿Me cuido? (2) ¿Cómo me comunico y expreso? Es muy importante poder expresar y comunicar porque eso nos alivia. (3) ¿Cómo es mi vida afectiva?

Queremos salir lo mejor posible y mejorar el sistema inmunológico. Hay cosas que ayudan a bajar los niveles de cortisol. Uno de ellos es el ejercicio físico, engañar a nuestro cuerpo de que estamos haciendo ejercicio aunque sea caminando por el pasillo, aunque sea un ejercicio muy ligero. Los pensamientos positivos también contribuyen a bajar el cortisol. Un cerebro en modo pausa suele juzgar en negativo (diseñado para detectar todo lo malo). Nuestra actitud es la voz interior que va comentando la jugada y nos suele hacer un flaco favor (juicios a nosotros y a los demás que no nos cuidan ni ayudan). Esta voz hay que agarrarla para educarla. Es muy importante caer en la cuenta de que esto que estamos viviendo TIENE QUE TENER ALGÚN SENTIDO. Es preciso que cada persona busquemos y encontremos ese sentido. La felicidad depende del sentido que demos a nuestra vida. Esta situación forma parte de algo mucho más grande.

Es preciso buscar personas vitamina (generan oxitocina) y gestionar a las personas que nos generan toxicidad (personas que provocan en nosotros que nos ataque a los nervios). Entender por qué nos crean toxicidad nos ayuda a gestionarlo mejor. Ver fotos, traer recuerdos positivos, utilizar nuestros pensamientos positivos, abrazarnos aunque no sea físicamente, con las palabras, regocijarnos. No vamos a regresar a la vida normal en mucho tiempo. La soledad nos mata. Gestionar a estar con nosotros mismos y conectar con nosotros mismos. CHARLA TED sobre la felicidad

Cuidar el cuerpo, la alimentación y el sueño. Cuidar nuestra mente, que mi voz interior no me machaque sino que me potencie. Vivir el presente, superando las dificultades del pasado (depresión) y estar ilusionados por el futuro (ansiedad). Trabajar el agradecimiento: tenemos trabajo, ilusiones, personas que nos quieren. ¿Qué es lo mejor del día de hoy? Empatía y compasión. Cuando salgamos de esta situación, tenemos que salir lo más fuertes posibles para poder cuidar de los demás.

Con los hijos, los niños tienen una gran capacidad de adaptabilidad, aguantan mucho más de lo que nos pensamos. La ansiedad de los niños proviene en buena medida de sus padres. Actuar de acuerdo a su carácter, entender cómo son y lo piensan (algunos necesitan salir más que otros). Poder hablar con los niños, explicarles que el “bicho” se está yendo.

Si este coronavirus nos ayuda a caer en la cuenta de que necesitamos una vida más pausada y necesitamos vivirla y disfrutarla, ya habrá al menos servido para algo.

Hay niños que no quieren salir porque tienen miedo. Entender su miedo y ver los puntos positivos de salir. Respetar los tiempos, ver cómo se escalona y no obligar.

¿Cómo ayudar a algún amigo o familiar intoxicado por cortisol? Dejar que las personas nos hablen con tiempo. La sensación de que alguien te escuche, te entienda, no te juzgue, te trate con cariño y flexibilidad es lo que más puede ayudar. Sólo con esto, la sensación de alivio es muy grande. Que nos regalemos un par de momentos al día para tener tiempo para nosotros.

¿Cómo podemos dar sentido a nuestra vida? Pascual Leone habla sobre esto para mejorar la salud y ser feliz, ser más plenos. Tener un propósito, tratar bien a las personas. Sentirse querido. En Europa la gente tiene miedo a ser mayor. En Japón, ser mayor es un gran prestigio. Víctor Frankl, escritor de “El hombre en búsqueda de sentido”, él se ilusionaba pensando en las conferencias que daría sobre logoterapia, pensando en el reencuentro con su mujer.

Gestión de pareja. Saber que es normal que estemos más irritables y susceptibles al convivir 24 horas y sin otras personas de referencia al lado. Probablemente no hemos pasado tanto tiempo juntos desde hace mucho tiempo. Vemos más los defectos y lo que no nos gusta. Puede ayudarnos hacernos conscientes de las angustias y dificultades que está pasando la persona que está a nuestro lado. No sacar la lista de agravios del pasado. Evitar discusiones innecesarias. Que haya momentos de independencia de ambas personas (uno en el salón y otro en otro cuarto). Cocinar juntos. Cuidar mucho la voz interior para que no nos afecte toda la carga negativa que por defecto nos inunda. Hay que hacer planes para el futuro y pasárselo bien organizándolos.

Valorar el mundo sanitario y rural que son los que han posibilitado que ahora tengamos lo que necesitamos.

¿Qué tipo de vida queremos tener? Esta situación nos va a ayudar a gestionar mejor nuestra vida.

Interesante reflexión

Creyentes LGTB+ “Algunos de nosotrxs trabajamos constantemente por reivindicar el respeto y el reconocimiento de la diversidad humana en sus múltiples manifestaciones.
Una de esas diversidades es la diversidad religiosa o espiritual; reconocer que unas personas son creyentes -dentro de enorme abanico de posibilidades- y otras no.
Para muchxs creyentes, la oración como práctica espiritual es una acción que les genera bienestar psicológico y este bienestar es fundamental en su vida cotidiana y aún más en tiempos de crisis e incertidumbre. En la oración encuentran fortaleza interior, consuelo y esperanza.
La oración produce efectos positivos en la psique de estas personas, este hecho no debe ser menospreciado o vilipendiado por aquella personas que no creen o no consideran efectiva la oración, se trata simplemente de respetar al otro en su diversidad, de respetar aquello que es diferente, entendiendo que la pluralidad nos enriquece siempre.”

Autor: Eduardo L. Saborio Murillo

Divina Misericordia

"Jesús Misericordioso" Y Jesús dijo a Sor Faustina ...

"Hoy, tráeme a las almas que veneran y glorifican mi misericordia de modo especial y sumérgelas en mi misericordia. Estas almas son las que más lamentaron mi pasión y penetraron más profundamente en mi Espíritu. Ellas son un reflejo viviente de mi Corazón compasivo. Estas almas resplandecerán con una luz especial en la vida futura. Ninguna de ellas irá al fuego del infierno. Defenderé de modo especial a cada una en la hora de la muerte."

Jesús misericordiosísimo, cuyo Corazón es el amor mismo, acoge en la morada de tu compasivísimo Corazón a las almas que veneran y ensalzan de modo particular la grandeza de tu misericordia. Estas almas son fuertes con el poder de Dios mismo. En medio de toda clase de aflicciones y adversidades siguen adelante confiadas en tu misericordia y unidas a ti, ellas cargan sobre sus hombros a toda la humanidad. Esta almas no serán juzgadas severamente, sino que tu misericordia las envolverá en la hora de la muerte.

Padre eterno, mira con misericordia a aquellas almas que glorifican y veneran tu mayor atributo, es decir, tu misericordia insondable y que están encerradas en el compasivísimo Corazón de Jesús. Estas almas son un Evangelio viviente, sus manos están llenas de obras de misericordia y sus corazones desbordantes de gozo cantan a ti, oh Altísimo, un canto de misericordia. Te suplico, oh Dios, muéstrales tu misericordia según la esperanza y la confianza que han puesto en ti. Que se cumpla en ellas la promesa de Jesús quien les dijo que: a las almas que veneren esta infinita misericordia mía, yo mismo las defenderé como mi gloria durante sus vidas y especialmente en la hora de la muerte.

Feliz Pascua de Resurrección 2020

20200412 Pascua de Resurrección¡¡¡¡Alegrémonos!!!! Niños, jóvenes, madres, padres, abuelas, abuelos, niños por nacer, sacerdotes, consagradas, laicos, creyentes y no creyentes, heridos y cuidadores, personas de toda raza, condición, orientación sexual o identidad de género. Regocijémomos. ¡Que los árboles florezcan, que fluyan los ríos, que salga el sol, canten los pájaros, que se derritan las nieves! ¡Despertad! ¡Celebrad! ¡Gritad! Porque ¡¡¡CRISTO HA RESUCITADO!!! Porque ¡Dios nos ama! Porque ¡Dios nos libera! Porque ¡existimos en su amor para SIEMPRE su Misericordia no tiene fin! Este es el tiempo oportuno para cambiar de vida, dejarse tocar el corazón ante el mal cometido. Es el momento de escuchar el llanto de los inocentes, privados de bienes, dignidad, afecto o la vida misma. Dios no se cansa de tender la mano. Esta es la noche de la reconciliación. Esta es la noche de la acogida. Esta es la noche de la paciencia y la ternura.
Esta es la noche del consuelo. Esta es la noche de la dignidad. Esta es la noche de la aceptación. Esta es la noche en la que la que nos han precedido nos acompañan desde la resurrección.
Esta es la noche en la Cristo ha vencido a la muerte. ¡¡¡Qué noche tan dichosa en que se une el cielo con la tierra, lo humano con lo divino!!! Te rogamos que la llama que arde en nuestros corazones ilumine nuestra vida por los siglos de los siglos. AMÉN.


¡¡¡ FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN !!!

Viernes Santo 2020

Viernes Santo, pasión de Jesús. Día para tomar conciencia de nuestra fragilidad más que angustiarnos por el dolor y las dificultades propias y ajenas. Un día para reconocer lo poco que nuestras propias fuerzas controlan las situaciones (un virus nos recluye en casa a nivel mundial) y abrirnos más al abrigo del calor y generosidad de los que nos rodean. Tiempo para acompañar y acompañarse, dejarse ayudar y dar gracias por lo que tenemos y hemos recibido. Tiempo para trabajar la confianza y vencer el orgullo de ser autosuficientes para aprender a dejarse hacer y ser conscientes de nuestra interdependencia. Tiempo para reconocer que la sensación de poder y control es una ilusión, que nuestro hacer es muy limitado y así aprender a ser sin más, a vivir y disfrutar la vida como llega, sin adornos, ayudándonos a vencer el apego de seleccionar sólo lo que nos gusta evitando el dolor. Tiempo para vencer la vergüenza de nuestra fragilidad y abrirnos al amor de quien cuida y vela por nosotros aunque no lo merezcamos. Viernes Santo, día para acompañar al crucificado.