Blog personal de Francisco___

Escrito el Sáb, 21/03/2020 - 19:15

Ahora tenéis tiempo, como yo, confinados en Madrid, España. Da tiempo a orar, atender cosas pasadas, cuidar de la gente aunque sea por teléfono. Al menos mi iglesia cercana está abierta y justo al lado de una panadería, de modo que también puedo visitar al mejor Pan sin que me detengan o multen.

 

Hago oración alegre como nunca antes.

 

También me he puesto a leer esto.

 

Y me retumba una frase de Pablo D'Ors, a quien le compro todo o casi todo: nos faltan hoy escritores luminosos. Cito de memoria. Sí señor. Escribir para arreglarle el día a la gente. Que la alegría no esté bajo sospecha. Cuando escribes en modo queja me parezco a esa gente que goza de sus propios olores.

Sealed

 

No obstante, como si estuviéramos en un laboratorio y os mostrase yo un matraz con un líquido maloliente, si os parece vamos a analizar dos sustancias que burbujeaban hace años y que ahora hemos depurado en nuestro alambique.

 

Esto es de cuando yo era adolescentito caballerete, Viernes veintinueve de julio de 1983.  La Clave, tremenda emisión televisiva sesuda. Aparece un Jordi Petit joven yogurín... ¡Los kilómetros y millas que hemos avanzado!

 

 

La película que citan, El funcionario civil desnudo, Jack Gold, Reino Unido, 1975, la tenéis disponible en una conocida borrica descargadora. Yo la he revisitado, después de treinta y seis años, me ha conmovido los cuajarones de alma, si alguno aún me quedara. Que los tengo ya casi todos amputados extirpados cauterizados.

 

 

Escrito el Vie, 20/03/2020 - 12:28
pidiendo cinco minutos de atención, que no quince, ni tampoco de gloria. Andy Warhol también era especial. Yo estoy callado hace años en este blog, no tengo mucho que decir, pero levanto ahora el dedo.
 
Acerca del pasaje de Mateo מתי cinco veintiocho, pero Yo os digo que todo el que mira con deseo a una mujer ya ha cometido adulterio en su corazón.
 
Nos queda la duda. ¿Y si no la miro a ella sino a él?  A ver, alzo el dedo para compartir cómo siento yo esto dentro de mi cráneo, en mi piel, en mis zapatos. ¿Qué siente un ave cuando volando nota el campo magnético terrestre? ¿Cómo podría yo tener la «murcielaguidad»? Sentir cómo vuelo ciego entre mosquitos y noto las paredes y la presencia de los mosquitos con mi radar sonoro.
 
 
¿Qué siente un pez eléctrico al notar corrientes eléctricas con esas rayas laterales que por lo visto tienen?
 
 
Voy a intentar, lector, que sientas como yo.
 
 
 
―Tú lo que quieres es blanquear la homosexualidad, el gaísmo como lo llamas tú.
―Lo llevamos en el Firmware de Homo sapiens, no se puede arrancar. No puedes pretender que una persona tenga un número parejo de orgasmos y de concepciones. Además somos muchos, muchos.
―Sé que sois muchos más de los que yo sospecho sí, bien mimetizados algunos,  pero el argumento estadístico no me sirve. También son muchos los homicidas y no se pueden blanquear de ninguna manera. A todo esto, ¿te gusto?
―¿Temes la respuesta? Perdona que te conteste con otra pregunta, que es de mala educación. Respuesta, sí.
―Después de un gol los jugadores se abrazan. Se llama camaradería. Te acepto eso pero no más.
―Venga vale.
 
 
 
 
 
Lo que siento yo, lector.
 
 
Cuando yo miro con alegría e interés a un hombre no lo miro con concupiscencia deseando masticármelo, deglutírmelo, poseérmelo, pornografiarlo.
 
 
 
No.
 

 
Doy gracias a Dios por haber creado algo así, tan hermoso y digno de ser mirado sin parar. Por haber creado también la atracción que hacia él yo siento. Lo sé, pocas veces mutua. Esa mirada no me parece adulterio. Le miro como ante un sagrario, él es una vasija hermoso barro de lo numinoso sagrado.
 
 
 
 
 
 
Hombre orando

 

 
 
 
 
 
Mi agradecimiento a Cathopic, gran página de Dimitri C. S.

https://www.cathopic.com/es
Mi mejor página de imágenes, esta, la de Vernon Miller.
 
No quiero guarrear. Quiero abrazarlo cordial, quiero estar humildemente a su lado si me acepta y sin estorbar, darle lo mejor que me pida. Quiero lavarle los pies. Da gloria a Dios Trinidad con ser así y al ser mirado.
 
Otro detalle. Hay miradas que parecen la bombilla del escáner repasando lenta el documento, lo que venimos llamando en España cortar un traje. Miradas que cepillan. Hay otras miradas de párpados entornados para que no se note que están mirando, absorben como aspiradores. Estilo cámara de seguridad. Y luego están las descaradas y las más bonitas, las inocentes. Las hay que exigen una vuelta de cuello y otras no. Las hay frescas, las discretas que buscan un cristal o espejo para rebotarse o las que se apoyan con cámaras y así además atrapan.
 
Radio María España es una emisora que hemos convertido en hilo musical de casa. No se parece a ninguna otra radio del dial. A mi me parece magnífica, me gusta su alegría, su falta de suspicacias ibero-autonómicas, la profundidad de algunos contenidos. Los testimonios. Pulsando en la radio se os abre en nueva ventana la emisión de El grano de Mostaza, miércoles 19 de febrero pasado. Id al minuto veintitrés. Yo estoy de acuerdo con lo que dice.
 
 
 
 
 
 
 
 
Va ahora una cita de John Addington Symonds:
 

 

El que está poseído de este amor noble es modesto y corteja a su amado a plena luz del día, y es feliz si su amor es correspondido. Hace deporte con su amado y va de caza con él. En el campo de batalla lucha a su lado, y si le matan muerte con él. No necesita la oscuridad de la noche ni los lugares escondidos para estar con él.

 

[El amor heroico] ama la belleza, el otro [el amor vulgar] es la locura por le placer. El uno se busca con entusiasmo, el otro es complusivo y enfermizo. El uno tiende al bien del amado, el otro a la ruina de ambos. El uno es virtuoso, el otro incontinente en todos sus actos.

 

...

 

 

 

...
 
John Addington Symonds,  A Problem in Greek Ethics (Un problema de ética griega), Londres, 1901.
 
 
 
 

 
 
 
 
 
Bonus track añadido
 
Por qué no veo porno
 
Hace decenios que no veo porno ni lo tolero a mi alrededor. Fue por causa de una frase leída en alguna columna de periódico, fugaz, ya no recuerdo dónde ni de quién. Pero venía a decir algo así como «...no nos gustamos viéndolo...» Disparador bendito fue aquello.
 
Ver porno es adictivo. Cuando alguien me hablaba de esto yo respondía, pero ¿te refieres a porno gay o al heteroporno? Y una buena amiga rojAteaFeministoSinDiós! ―voceando pronúnciese dientes apretados, sonrisa cruel ― me decía:
 
―...pero si es que todo el porno es para hombres, no lo hay para mujeres.
 
 
El problema de mirar porno sucede cuando te imaginas de lejos viéndote, o cuando te grabas desde lejos viéndolo, o cuando alguien te ve de lejos viéndolo. La cara de bobo que se te pone. Ahora casi preferiría yo antes ver cirugías de quirófano o documentales sobre el desarrollo de los gusanos de seda en lugar de ver eso.
 
Hombre mirando pantalla
 
 
O tortugas poniendo huevos en la playa de noche.
 
 
Además cualquiera que tenga la percepción y la humanidad un poco refinada se habrá dado cuenta de algo brutal y cierto. ¡La realidad silvestre es mucho más excitante! ¡Dónde va a parar, ya lo creo! Y más espontánea.
 
 
En cuanto apague este ordenador haré misterios de rosario por aquellos pobres muchachos, Brent Corrigan, Nacho Vidal y tantos otros ―esos pocos nombres conozco por la prensa. ¡Y tantas mujeres!― oración por su conversión, su paz, su salud. Que tengan una vejez arrugada sana y bendita. Que ya no sufran más cámaras que las de su cajero automático. Que sus billetes que salgan vengan de cosas más dignas.
 
 
 
 
Y otra cosa
 
Están instruyendo el sumario del Juicio Final. Me he enterado, me dieron el soplo.
Todos los humanos que alguna vez hemos vivido ascendemos a ciento siete mil millones.
 

https://www.bbc.com/mundo/noticias/2012/02/120205_muertos_vivos_tierra_adz

 
 
Ciento siete mil millones de personas han vivido o viven ahora.
 
La media de vida es, digamos de treinta años.
 
Uns doscientas cincuenta mil horas por persona.
 
 
De modo que el número de horas de autoconsciencia, dolor, gozo, oración o sueño sin más ascienden a unos veintisiete billones, 27₂000.000₁000.000 de horas a ser juzgadas, sentenciadas. Y hablo sólo de Homo sapiens, claro. Echad vosotros la cuenta a ver si me he equivocado.
 
Madre mía, qué miedo.
 
Mis años son una gota.
 
Trinidad Santa, que mi tiempo escribiendo esto no haya sido desperdiciado. si a alguien le molesta que me lo diga y lo borro.
 
 
 
 
Escrito el Vie, 06/12/2019 - 14:00

Estaba yo ayer, San Agustín, en Argelia, en la playas de   سوق أهراس , cerca de Tagaste y de Hipona. Leyendo mi tableta en la playa, filosofía, teología, teodicea, varios gigas de libros ahí dentro. Veo olas grandes y surfistas.

 

 

 

La investigación, la filosofía me recuerdan a una tuneladora, va perforando la masa buscando la luz de la verdad.  Entre el barro de la perforación aparecen conchas muy antiguas, calaveras que acaban como la de San Jerónimo en el despacho del ingeniero del camino. Al chavalote le ha vencido la ola, me llega primero su tabla y mucho después él, se me acerca.

 

―Hola.

―Hola.

 

―Nos conocimos hace años. ¿Sigues teniendo problemas para comprender lo de la Trinidad?


―No, eso ya lo comprendí. Viendo cómo funcionan las empresas multinacionales. No hizo falta meter toda el agua del mar en un agujero. Ahora mis dudas son otras.

―Te oigo, venga, date prisa que vuelvo a las olas.
 

 

―Allá voy. Nihil sub solem novum: falso. Las experiencias cercanas a la muerte son nuevas porque nunca ha habido equipos de resucitación como ahora, ni medios para comunicar lo que vienen contando. ¿Por qué hay dos mundos? No me refiero a Cielo versus infierno, sino a esto de aquí versus Más Allá. «Todo lo humano es confuso», Fernando Arrabal. También quiero saber por qué los gais estamos un poco mal vistos en la barca de Pedro. Quiero una buena catequesis acerca del pecado original. A pesar de Chesterton creo que es la más insostenible de las verdades de Fe, los aborígenes australianos parecen seguir muy felices. Es menos creíble incluso de eso que nos ríen de embarazadas que no conocían varón o de serpientes que hablaban. También quiero saber por qué los gais nos tratamos tan mal entre nosotros con cinismo y contagios. Nos ponemos precio, y decimos «lo que surja» cuando queremos decir «quiero alguien mejor que yo, joven, guapo, sin grasas y que me mantenga». También quiero saber si en la eternidad o eviternidad podremos cambiar el pasado, desactivar y «cortar el cable rojo» antes de que pasara aquello tan espantoso que pasó. Quiero saber cómo es que somos adictos al significado, al sentido argumental. Quiero saber cuánto libre albedrío tenemos, sin duda mucho menos de lo que nos parece. También quisiera hacer una hoguera con libros de autoayuda para calentar así la calefacción de un orfanato. Quiero estar como público en la gran sala anfiteatro donde se reúnan todos los filósofos de la historia y lleguen a la conclusión final matando de éxito a la disciplina. Quiero saber si había otras emociones posibles [ el ryuxim, la tuibovéb, eso del dordones ] pero no nos las instalaron dentro del cráneo, dijeron que con rabia amor ira aburrimiento miedo apego sorpresa ya teníamos suficientes. Quiero todas las soluciones a todas las ecuaciones posibles, a toda la Teodicea y a la Teoría del Todo que unifica las fuerzas, partículas y galaxias del Universo. Y quiero estar alegre y satisfecho por colmatarme esas respuestas.


¡Ah!

Y como postre, aunque no me he leído ni un tomo de los caballos de troya porque soy esnob, quisiera ver en directo al Jesús histórico  ܝܫܘܥ   que es el mismo de la Fe hablando entre un montón de palurdos oliendo a choto, usando un vocabulario de no más de mil palabras para hacerse entender, público de costras, piojos, cicatrices deformaciones, ojos tuertos y dientes podridos. ¡Estar entre ese público! Gracias por escucharme y seguir mirándome a los ojos desde los tuyos color azul inmaculada, ángel surfista. ¿Ya estás seco? ¿Paro ya? El mar, el agua, simbólicamente, remite a las emociones básicas. Tú surfeas sobre tus propias emociones, juegas con ellas sobre tu tabula rasa.
 


―Me había hecho daño con el golpe de la ola pero ya no me duele.  Tú te sabes la buena noticia de memoria, ¿verdad? Los titulares y la noticia entera, ¿no?

―Sí.

―Dime lo de Juan catorce seis.

―«Yo soy el camino la verdad y la vida» Sobra cualquier palabra investigación posterior.

―Y ahora repíteme Juan dieciséis veintitrés.

―«Entonces no me preguntaréis nada».

―Me ha gustado lo de la tuneladora... Claro, tú hablas de las de perforar túneles bajo tierra. Los surfistas llamamos túnel al hueco de la ola.

―Siendo tú niño me regalaste esta tableta, me dijiste que la leyera. ¿Qué hago ahora, la tiro?

―Sí, ya no te sirve. ¿Te vienes a surfear la mar conmigo? Sube conmigo en mi tabla.

―Bueno.

 


 

 

 

 

Gracias por leerme.

 

 

Escrito el Jue, 29/08/2019 - 12:15

Tercera colección de cosas que escribo en papeles sueltos o notas de pantallita. Algunas van a parar a la lavadora. No quiero que se pierdan los chispazos el Espíritu, no sea que le puedan ser útiles a alguien, que os arreglen el día. La finalidad de este blog eres tú y no es mi autobombo, ni siquiera miro las estadísticas de consulta de esto. Sospecho que son tonterías raras y tal vez no las comunique bien, no sé si logro en vuestro cráneo cocinaros las ideas igual que yo dentro del mío pero ahí van.

 

 

Federico, maestro de lógicos

Principios del siglo de los 1900. Surgen como champiñones cabezas pensantes en todas partes, pasmo del parnaso intelectual. En mi opinión como no las hubo antes ni creo que las haya después. Me acuerdo sobre todo de Bertrand Russell o Alfred Whitehead. Sopesaron colocar la filosofía, la lógica, al nivel de los flamantes logros de la química y la física de entonces. Hubo quien soñó con una tabla periódica de las emociones o de los más pequeños procesos de la lógica. Atomismo lógico. Colosal obra, los Principia Mathematica.

 

Bertrand Russell y Whitehead

 

 

Las definiciones previas de los conceptos consumen decenas largas de páginas al principio de los tomos. Hojas y hojas para explicar el uno, hojas y hojas para definir el dos. Hojas y hojas para definir que es y qué no la suma. Y más gente. Un Kurt Gödel, un Georg Cantor.

 

 

Portada de los Principia Mathematica

 

 

 

Aquí van un par de  bombones de aquella época.

Uno. Michelson y Morley miden la velocidad de la luz, horrorizados certifican que la luz de una linterna de bicicleta rápida no va más aprisa que la de otra detenida. Un chiquillo te dispara con una pistola de agua mientras corre hacia ti, ese agua te moja más fuerte que el chorro de otro chiquillo que te también te dispare pero huyendo. Cabal, ¿no? Pues eso no pasa con la luz.  El mundo de la física se revuelve ante el descubrimiento, ¿Habrá éter, sí o no; la luz será onda o partícula? Lorentz y Fitzgerald tienen una ocurrencia, para salvar las apariencias: que el espacio se contrae a alta velocidad. Es rara de ovarios, la explicación, pero funciona. Esto me gusta, lo de salvar las apariencias, le dedicaría otra ristra. A hombros de ellos se sube Alberto UnaPiedra Einstein y simplifica la ecuación hasta la mínima cantidad de conceptos, e igual a eme por ce al cuadrado. La salvación viene de los judíos, también la intelectual. Pozo de Sicar, Juan cuatro veintidós. Una pared en la ciudad de Leiden:

 

 

Contracción de Lorentz en una pared de Leiden

 

Y todo esto hecho con lapicero y hoja de papel y cabeza.

 

Otro bombón. Me fascina Luis Wittgenstein, aquí podéis verle en el cole de niño con Adolfito Hitler, jugarían en el patio y eso.  Y Bertrand Russell. Salvo en su rechazo del cristianismo concuerdo en todo con Bertrand. En algún momento se pelearon Ludwig y Karl Popper, no es un aroma, como en un duelo del Far West, por un quítame allá un silogismo, eran de un rigor mental abrumador.  Nos cuesta ver a Federcico García Lorca en tal selecto club.

 

Kurt Gödel. En Gödel, Escher, Bach, un Eterno y Grácil Bucle ―gran tocho divertido de Douglas Hofstadter― fantasea sobre lo de salir-fuera-del sistema. La paradoja de Kurt Gödel: todo sistema de relaciones llega en algún momento a la autorreferencialidad, como en Las Meninas, como pasa con Don Quijote / Alonso Quijano cuando visita una imprenta donde están imprimiendo su libro. Un sistema de relaciones puede llegar también a alguna situación que contradiga al sistema mismo. Epiménides es un señor de la isla de Creta que decía: Todos los cretenses son unos mentirosos. ¿La frase es cierta o falsa?

 

 

 

 

 

Tabla periódica de las emociones

 

El conjunto de todos los conjuntos posibles se llama también «conjunto» de manera que debería estar dentro de sí mismo. Nuestro Federico es poco sospechoso de estos enredos, ¿verdad? Nos parece que él es pura lírica y tendría problemillas para calcular una raíz cuadrada. Estuvo un tiempo razonable en Estados Unidos de América, incluso le pilló en Nueva York el jueves negro de 1929, el hundimiento de la bolsa, y fue incapaz del rigor mental que supone aprender otro idioma. Yo tengo algunas dudas de que Federico supiera extraer una raíz cuadrada o manejar un vocabulario matemático de más de veinte palabras. No nos importa.

 

¡Pues sí! Federico podría ser maestro de lógicos por un tipo de verso suyo. A ver, a ver, formas poéticas. Redondilla, soneto, ovillejos, pareados, coplas de pie quebrado y... ¡Anaglifos! 

 


 

  La escritura del anaglifo consiste en hacer un poema de cuatro versos, con las siguientes características: en los versos 1º y 2º se repite el mismo sustantivo; en el 3º, siempre "la gallina"; y en el 4º, un sustantivo que choque o sorprenda, por no tener nada que ver con lo anterior.  Por ejemplo:

El barco,
el barco,
la gallina
y el zapato.
 
     Más tarde, Lorca cambió esta estructura, incluyendo en el último verso, en lugar de una palabra, una frase también sorprendente:
Guillermo de la Torre, 
Guillermo de la Torre,
la gallina
y por ahí debe andar algún enjambre.

 

Cuatro detenidos en una celda la víspera de su fusilamiento. Dióscoro Galindo, maestro nacional; Francisco Galadí y Joaquín Arcollas, banderilleros y anarquistas, ¡olé ahí pedazos de atributos! Federico, poeta. Los cuatro fusilados en Granada en agosto de 1936. Esa última noche bien pudieron pasarla haciendo anaglifos. Federico por mí bien pudiera ser maestro de lógicos. Es difícil hacer un buen anaglifo. Alquien hizo notar que «enjambre» y «gallina» no dejan de remitir al mundo animal. Después de la gallina necesitamos algo muy diferente. ¿Qué tal si usamos otro idioma?

 

 

 

 

libro anaglifo agujero


 

 

Incluso fuera mejor este ejemplo. Un anaglifo tan brutal como un agujero en el papel. Ese sería uno de los mejores anaglifos porque salta fuera del sistema, del concepto paradigma framework.

La creación entera a mí me parece una cosa rarísima. Yo no sé por qué tuvo la Trinidad una ocurrencia tan rara de hacer una creación donde hay cosas tan tremendas como suicidas, dolor durante toda una noche o crucifixiones. No hablo ya de los agujeros negros, galaxias o del tamaño del Universo que por lo exagerado parece de chiste. A mí me abruma el tamaño y la edad del Universo. David Deutsch lo llama Multiverso. Ya sé que las puestas de sol sobre el océano o los besos de labios veintañeros con dentaduras blancoazuladas compensan el dolor pero... no sé, no sé. A veces cuando estoy en modo ensoñación pienso que la Creación es el gran Anaglifo de Dios,

 

Dios Padre

Dios Hijo

Dios Espíritu Santo

La gallina del anaglifo

Y la Creación.

 

Creo que no me he explicado bien.

¿Será esto falta de Fe?

Bendiciones en todo caso si has llegado hasta aquí.

 

Dejar de escribir este blog

Lo dije hace años pero ahora lo mantengo, pasa que me he descargado para leer por la noche a Walter Kasper, a falta de, digamos, mejor, actividad previa al sueño.

https://mercaba.org/ORARHOY/JESUS/kasper,_walter_-_jesus_el_cristo.pdf

 

Finura argumental, volquetes de citas, hay que merendar bien para comprender conceptos sutiles, yo creía que podía pero no, no puedo. No sé si es que está mal escrito o soy yo ceporro. Esto más probable. ¡Queremos filosofía con abrefácil! Y Walter Kasper es uno más de entre cientos.

No hay nada como ser un profesional. Vives en Tubinga y en los aeropuertos visitando Roma y universidades católicas o cristianas, cobras por ser teólogo, llevas haciéndolo desde los catorce años. Los demás somos patéticos. Incluso decir esto mismo es patético, presupone alguna pretensión mía de que yo pudiera codearme con Walter. Ya me callo ¿qué pinto yo añadiendo nada a Walter? Con un internet que crece a razón de teras por minuto es mejor retirarse y callar. Obrar, limpiar c***s de viejo en silencio, dar mucha limosna, escuchar con paciencia a los ayunos de atención, eso es la más alta finura de pensamiento.

Yo soy el camino, la Verdad y la Vida. Comprimido en nueve palabras. Juan catorce seis. No me obligo a estudiar más sutilezas filosóficas, ni de las fáciles ni de las difíciles. El argumento de aquel moro: vamos a quemar esta biblioteca. Si dice algo parecido al alcorán la quemamos pues ya tenemos el alcorán y ahorramos duplicaciones. Si dice algo contrario al alcorán con más pasión la quemamos. Hombre, no es mi argumento porque yo no quemo bibliotecas, renuncio a rellenarlas.

Lástima de servidores de internet que calientan aún más el clima y consumen corriente.

Me levanto del teclado, este ya no es mi carisma, no.

 

 

Rabia por dos citas perdidas

 

Tengo mucho coraje porque he perdido dos referencias bibliográficas, quien como yo disfrute con las bibliotecas infinitas sabe de lo que hablo. Ni con dos horas de gúguel doy con ellas. Las recuerdo sin más.

 

Una es de una revista gratuita que se repartía por el sur de Madrid. Estaba yo esperando allá por mayo de dos mil en un andén de la estación de cercanías de Getafe y hojeaba un periódico gratuito. Estaba en la portada y en varias páginas interiores un artículo acerca de gimnasios, bienestar y estética personal. El artículo empezaba algo así como... (cito de memoria)

Hoy todos nosotros estamos muy implicados en nuestra estética personal. Es importante cuidar nuestra imagen y, a diferencia de épocas anteriores, concedemos tiempo y dinero no sólo a ropa sino a productos de cosmética y también a servicios: gimnasios, fitness y clínicas de cirugía plástica. Y es que debemos atender y mejorar nuestra imagen, nuestro cuerpo, porque intelectualmente somos todos muy parecidos.

 

Esas últimas cinco palabras las recuerdo perfectamente, sí señor. ¡Con dos cj**, con dos hemisferios cerebrales, ole ahí, sí señor! Pero no te critico, no. Te entiendo perfectamente, redactor, redactora, porque yo también caí en el mátrix actual del Pensamiento Único, del creer que todos somos intelectualemente muy parecidos.

Unos reparten bocadillos en la Cañada Real, otros hacen tres o cuatro horas de Sagrario, las que hagan falta. Hay quien como yo va cada algunos meses a donar sangre y es tan homosexual, o más, que yo. Hay quien se está preparando la oposición de bombero o de notario, mientras que su vecino de abajo es incapaz de acabar un sudoku y se envenena con un porro. Unos se gastan el sueldo del mes en la abyecta casa de apuestas de abajo, otros lo mandan a duras penas a El Salvador, remesas. No, anónimo redactor perdido. Ni somos intelectualmente muy parecidos ni tendríamos que destacar pareciendo guapos ni musculocos. Pero yo te entiendo. Te entiendo hermenéuticamente, mejor de lo que tú mismo te entiendes. Vaya truño rollo de párrafo largo que acabo de escribir. Perdonadme este tiempo de lectura digno de mejor causa vuestra.

Casi me alegro de haber perdido esa referencia, esa publicación. Llegó el tren, solté el periódico no sé muy bien dónde, y ahí perdí un condensado del Pensamiento Único, Pensamiento Débil impuesto [ Zygmunt Bauman, Gianni Vattimo ] Zeitgeist espíritu de nuestros días.

 

 

La otra cita perdida es de un analista LGBT que hace unos años se preguntaba acerca de la promiscuidad y reflexionaba sobre las diferencias y semejanzas de la seducción y el emparejamiento nuestro con el heterosexual. Le asombraban los encuentros furtivos de cuarto oscuro ―más bien son cuartos penumbrosos―. Decía algo así, también cito de memoria: ¿Cómo es posible que haya una relación en la que el yo esté ausente?

Yo entiendo a este hombre, sí. Como con el apaleado y robado caído en el camino de Jericó, a quien el samaritano cuida sin preguntarle el nombre. En los actos promiscuos urbanitas nos relacionamos muy a fondo con alguien cuyo nombre y biografía desconocemos y él la nuestra. Concedemos durante una hora a perfectos anónimos algo que otras parejas tardan años en concederse. Se lo dan mutuamente después de sancionarlo con una monumental ceremonia triple, civil, litúrgica y festiva, tras haberlos incorporado a familiares y amigos. Nosotros nos lo damos tras una caza cruising de pocos segundos.

Pero a este analista le faltaba un detalle: el yo está ausente en el sexo promiscuo urbanita, sí. Pero la retina no. Siempre insisto en esto, los gays somos visuales, demasiado. De los otros sentidos también claro, pero sobre todo visuales. No me importa cómo te llames pero antes dame fotos.

Añado, no estoy en eso ya. Depuré y lo pasé bien pasado por el filtro de la rejilla de madera romboidal. Pasada etapa mía.

En esta línea opina Álex Espinoza. Él ha escrito bastante sobre esto. Para quedarme yo encima, como el aceite ―rematar una conversación, coronarla con guinda y que hable yo el último, señal de mi soberbia un poco ridícula, esto pasa también en discusiones de tráfico a base de golpes de claxon― digo, para rematar esto diré que no estoy de acuerdo con lo de «pasatiempo». Hombre, no es un acto épico de los que se celebran una o dos veces en la vida, pero yo no me lo tomaba como pasatiempo, no.

 

Grados de compromiso

Este asunto me gusta, es de mis temas recurrentes, escribí algo en mi primera de estas ristras de bobadas propias .

Tú vas por la calle y se te cruza alguien.

―Hey muchacho, llevas la bragueta abierta.

― [ !!! ]

 

¿A qué te compromete el haber oído eso?

Es un mensaje que cuando te mueve los tímpanos, cuando te enteras y das por enterado no te deja indiferente. Me gustan los ejemplos visuales, ya sabéis.

 

dos lápices aislados

 

Dos lápices aislados. Cada uno pinta lo que quiere. Van a lo suyo.

 

dos lapiceros

 

Dos lápices unidos por una telaraña. Caso peor aún. No se mueven, ni siquiera están en contra uno del otro.

 

dos lápices unidos por cuerda

 

Unidos por un hilo. Si tiro de uno el otro se viene, pinto así dos rayas. Pero el lápiz arrastrado no siempre pinta la misma raya que el que tomo.

Fco blog lapicero cadenas

 

 

Me gusta cómo funcionan las cadenas, y cómo suenan. Si tiro de un lápiz el otro se viene pero ese es el único movimiento que copia. Y depende de dónde estén atados los extremos.

 

 

Fco blog lápices unidos tablas

 

Los pego con una tabla: intentan escribir lo mismo pero a trompicones.

 

Aquí quería llegar.

Unión solidaria. ¿Hipóstasis? Un lápiz es la vid y el otro el sarmiento. Pantógrafo: un lápiz escribe lo mismo que el otro. CTRL+C automático en tiempo real.

 

Fco blog lápiz pantógrafo

 

El segundo lápiz se compromete con el primero, oye lo que dice, lo sigue. Juan Catorce doce: en verdad os digo, el que cree en mí hará las obras que yo hago y aún mayores.

 

 

Fco Blog Pantógrafo animado

 

 

Opino que lo que usaba Jesús para dejar completamente seducida a la gente era hablarles de algo relevante. Perdonadme que no me he leído toda la literatura teológica al respecto de las ipsissima verba de Jesús ܡܫܝܚܐ,   su relevancia y sentido. Ya sabéis, en los Evangelios Buena Noticia se nos suele contar: Se le acercó, le dijo sígueme, y el otro fue y se levantó yendo detrás. Tenemos sed de sentido, de dar sentido a nuestra biografía con palabras muy relevantes, palabras poéticas. Poesía = la palabra exacta en el tiempo. Vosotros alguna vez os habéis dado un golpe en ese punto del codo, entre dos huesos, donde el dolor se nos dispara. Jesús hablándote debía ser algo así. Pero sin dolor, claro. Un chute de relevancia y significado. Te lo confirman hasta los soldados romanos, nadie había hablado antes como este hombre, Juan siete cuarenta y seis.

 

«Una persona que, por ejemplo, practique meditación budista por la mañana y asista a clases de yoga por la tarde. Luego, también guarda el ramadán porque "su actual pareja" es de religión musulmana y además porque el ayuno intermitente es muy bueno para conseguir una buena figura. Por otro lado quería ser madrina en el bautizo de su sobrino y además todos los años asiste a la procesión del santo patrono de su pueblo porque su padre la hizo congregante de niña. Y cuando sale a la sierra con sus amigos dedican un rato largo a situarse en sintonía con los espíritus de la naturaleza. Por supuesto, les tiene dicho que cuando se muera quiere que la incineren y esparzan sus cenizas al viento, sobre esas montañas que tanta paz le dan, para poder fundirse con la Madre Tierra.»

 

Juan Miguel Corral. Extraído de aquí, página 3:


https://www.yumpu.com/es/document/read/63209068/alegraos-18-la-verdad

 

Añadiría yo: cuando iba diez minutitos nada más a algún tanatorio, saludar un poquito y para ver un fiambre tras un cristal [ yo tuve la suerte de poder tocar a mis ancianos, fríos, piel pollo ] va y dice «...y donde quiera que estés, allá donde sea, que tu energía nos sonría...» Pero ¿qué energía? ¿Electromagnética? ¿Cinética? Ah, ya, tú quieres decir energía psíquica. Pero energía sin Dios Trinidad, y sin profesionales ni siquiera aficionados suyos.

 

Tú sigue así.

 

 

 

 

Profesionales versus aficionados. Todos tenemos claro esto: enfermos, al médico. ¿Coche roto? Al taller. ¿Asuntos trascendentes más allá, alma inmortal, psicofonías, exorcismo, NDE experiencias cercanas a la muerte etcétera? Hum, los profesionales de esto nos ponen a la defensiva. Sus enormes templos en nuestras calles que no pagan el IBI. ¡Y sobaban infantes! Profesionales de sus deidades, pagan tal chiringuito cobrando cestillo o diezmo. Nos pone a la defensiva que haya profesionales de Dios, es normal, también se ponía a la defensiva el Jesús histórico que también es el Jesucristo eterno de la Fe trinitaria. Esto le dolía, se ponía rojo morado de ira.

 

Videla comunión, seguramente arrepentido

 

Fig. 1.  Jorge Rafael Videla comiendo la Carne de Jesús el Cristo. [ Ojo, no juzgo ni sentencio. ]

 

Hay quien gusta de los aficionados para lo Trascendente. Para lo más importante de la vida, lo más sutil y también lo más serio prefieren vulgares aficionados. Ver Cuarto Milenio y su publicidad hasta las dos, y eso que hay que madrugar el lunes. Pagar en negro a echadoras de cartas, el tarot de Jodorowsky, tan bonito; acudir a hipnotistas que nos revelen vidas pasadas. El psicomanteo que propone el veterano Raymond Moody. Leer las abundantes revistas sobre esto  ―caso editorial español único en los kioskos europeos― Más Allá, Año Cero. Así nos va. Aficionados. Conste que alguna vez he apostado yo por esto. Conste.

 

No. Yo ya prefiero profesionales para todo. Porque tienen vocación, por eso son profesionales. En esta vida todos somos aficionados, no nos da tiempo a más: Charles Chaplin. Cierto, pero sin duda prefiero profesionales. Como lo era él del cine, mucho más profesional del cine que tú y yo. Las mujeres y hombres de ciencia dura, serios, grises, en privado creen en Algo Más, sí, no lo dicen en público.

Yo lo sé.

Y vosotros lo sabéis, pero ningunean en público la religión institucionalizada, les molesta que la fe y la liturgia esté profesionalizada. Como ellos, profesionalizados.



Dos de cada tres habitantes del planeta no son cristianos. A lo mejor sí han oído hablar de nuestro Señor o han tratado alguna vez con nosotros y han sentido cómo nos conducimos. ¿Se han sentido concernidos por esto? Y el salto más difícil de su mundo psíquico, hacer una conversión de fe. ¿A qué situación deberían exponerse para abandonar el satanismo, el ateísmo, el pastafarismo u otras que no nombro [ ¡ Mi cuello ! ] y unírsenos? ¿Que puedo hacer yo, pobre vago limitado, para comprometerles en esto, provocar tal situación?

 

¡Conviértase! Rompa Vd. el cristal

Sabéis que me gustan los bomberos, por su carga simbólica y real. En el templo franciscano de Medinaceli en Madrid hay unos extintores colocados de tal modo en una hornacina que más bien parecen santos. Seis extintores.

Dentro de nuestra mente, tal vez en el lóbulo temporal derecho, tenemos una hornacina,

 

Extintores templo

 

Para salir de una religión falsa, que las hay, fes falsas, hay que romper ese cristal, quitar el espagueti volador, el falso ídolo profeta y poner en su lugar a la Trinidad, que es la religión verdadera. Pero la hornacina, su cristal, son tan importantes para nosotros que no queremos re-llenarla ni romperlo. Aquí hay un filón de investigación para quien lo quiera. Nuestro sentido de lo numinoso, de lo sagrado, nuestra hornacina psíquica para las religiones es más importante que la religión misma que lo llena. Por eso estadísticamente hay tan pocas conversiones. Satán sabe esto y lo que hace es okupar esa hornacina al menor descuido y apagar las luces para que no veamos que se nos ha colado.

 

Yo a veces en el Sagrario solitario pienso, «...para que esto estuviera lleno de gente, abarrotado de orantes arrodillados silenciosos, ¿qué debería pasar?» ¿Un asteroide de caída inevitable? ¿Jesús en gloria y majestad apareciendo en todas las pantallitas del mundo sin que Apple, Android ni las operadoras de telefonía puedan dar respuestas?  A solas en el sagrario estoy bien pero acompañado estaría mejor. Para que se abarrotase de gente lo primero que debemos hacer es convertirnos a la Fe verdadera y romper el cristal. ¿A cabezazos? Mirad qué cartel más absurdo.

 

martillo rompecristales uno

 

Te equivocas si estás leyendo esto y crees que no tienes hornacina ni un máximo respeto hacia algo, algo de máxima relevancia para ti. Esto ya lo hizo notar Paul Tillich: todos tenemos algo a lo que concedemos una máxima seriedad. Si crees que no es tu caso es porque en la hornacina tienes al Maligno, que es un ángel de estatus muy alto, sí, gran rango, pero mentiroso y enemigo de la vida. No, no te rías, busca tu hornacina, enciende la luz de la sala y verás que se te ha colado ahí.

 

Martillo rompecristales dos

 

 

 

 

 

Si alguien le molesta algo de esto o voy fuera de la ortodoxia que me avise y lo borro.

 

Interior templo Medinaceli Madrid

 

Dios Trinidad, ayúdanos a convertirnos. Rómpenos el cristal velo de nuestro templo. Llénanos la hornacina de nuestra sed de verdad.

Señor, envía obreros profesionales a tu mies. Que sepamos sembrar y regar a los demás.


 

 

Escrito el Sáb, 11/05/2019 - 12:18

 

 

¡Monet!

¡Claude, contigo empezó todo!

 

 

 

 

 

Quienes se dedican a escribir pensar más que al deporte―mal hecho: vida muscular fofa poco sana― inflan como burbujas nuevos conceptos. Uno de los burbujeos más ubérrimos es el de la nominalización de verbos.

 

Así, del verbo comer: sustantivo la ingestión.

De abstraer el adjetivo abstracto: la abstracción, nombre.

Del hacer: la acción y el actor.

De inflar, la inflación, con una ce y el inflador.

 

Con este cuadro de Monet alguien tuvo la ocurrencia de pegarle con pegamento el -isme, impressionisme.

De impresionar > impresión > impresionismo

 

Y de ahí empezaron los -ismos. No digo los artísticos, cubismo, fauvismo, atonalismo, perspectivismo. Digo los filosóficos, sociales, psiquicos. Empezaron a chorrear como hemorragias, perdimos la cuenta de los que había que aprenderse.  Algunos con fortuna se establecieron para quedarse: racismo,

clasismo

esnobismo

colectivismo, capitalismo, esclavismo.

 

 

 

Son demasiados -ismos y algunos suenan feos.

 

Hay uno que os recomiendo. Yo no digo homosexualismo, ni homosexualidad. Me parecen salidos del DSM-4. Prefiero decir gaísmo.

 

Así que he tenido una ocurrencia, numerar los ismos. Para que no suenen feos sustituyo el nombre por algún número.

Poema guapo de Luis Eduardo Cirlot, sesenta y siete versos en recuerdo de dadá.

 

 

Calles numeradas en Manhattan, NYC

 

Las cifras más adecuadas son el tres y el nueve, suenan mejor antes del sufijo -ismo. ¡Y no me salgáis con la broma del 5 por favor! Hagamos así como pasa en las calles de Manhattan, numeradas para gastar menos memoria y facilitar el mapa mental. Numerar los -ismos.

 

***

3

tresismo

 

Uno de los peores es el relativismo que a mí no me gusta llamarlo así porque es hacerle un feo a Alberto Einstein y porque las fuentes latinas, referus, relatus, significan relacionado; no van con el sentido que mucha gente les está dando dar ahora. Que es el de intercambiabilismo, o mejor, intercambismo. A mí no me gusta el intercambismo: pues tu opinión contra la mía. ¿Que tú dices que hoy es jueves? Pues yo digo que no, que es domingo. Tu palabra contra la mía. Verdad fluida.

 

El ejemplo que suelo poner contra el intercambismo, que la gente lo llama relativismo, es la conversación de una madre con su niña de cuatro años negociando qué le gustaría cenar, intentando convencerla de evitar los chicles, las gominolas, el chocolate azucarado. Intentando que sí, que cene y que deje de jugar. Pues no: recoges los juguetes, te lavas las manos, te sientas y te cenas lo que he preparado, y si no te gusta educas el gusto. Que yo también he sido niña y no tengo trauma infantil por aquello. No es despotismo ilustrado ni paternalismo. Es lo normal. Si parece jerárquico pues que lo parezca.

 

Pero como intercambiabilismo es impronunciable lo podemos llamar tresismo.

El relativismo o intercambismo está bien criticado en este magnífico y pequeñito libro.

 

 

 

Xavier Grau Castelló es un profesional del namimg, del «nombreo». Las marcas claman gritando por un nombre fácil, casi siempre con alguna uve doble, rápido de teclear y recordar. Depende su negocio de ello. Los filósofos también lo necesitan. He tenido esta ocurrencia de usar los números porque no tengo otra mejor y no soy tan bueno como Xavier nombrando. Los peores eran aquellos filósofos alemanes plúmbeos que te parían conceptos de veintitantas letras. Hoy inaceptable. Adán puso nombre a los animales, Génesis dos dieciocho, pero no cita ahí a las plantas, minerales o estrellas. Los animales son el simbolismo de los verbos, acciones. De las emociones, los caracteres humanos que proyectan.

 

Vuelta más de tuerca. Los relativistas se han comprado una frase fácil. Argumentan con  «...es que por esa regla de tres...»

 

Es que si tú quieres besarme porque te gusto entonces yo también debería poseer una autorización para besar a X.

Es que por esa regla de tres si tú, en lugar de la bici o el carrito,

coges el coche para ir comprar

contaminando y estorbando

pues yo voy a comprar con mi camión.

 

Es que si yo, periodista, traigo al plató a un naci entonces también debo invitar a un judio.

Es que si a ti te gusta la izquierda pues a mí me gusta la derecha, tu palabra contra la mía.

 

A estos los podríamos llamar regladetresistas. Practican el reglatresismo,

 

 

 

Pero... ¡Claro!

 

No lo podemos llamar así, reglatresismo. Cacofónico perdío. Solución: le adjudicamos un tres y lo llamaremos tresismo.

―¿Conque vas a comprar con tu camión, no con carrito? ¡Eres un tresista!

 

Una discriminación que yo sí hago, y bien que me duele pero caigo en ella. Hay una obra de misericordia que la limpia: sufrir con paciencia los defectos de los demás. Me cuesta. Yo no discrimino a nadie por su raza, ni en mi trabajo ni ante la puerta de un ascensor, ni en la seducción y el emparejamiento. En ningún desempeño de la vida social. Me gustan los tonos de color de la piel humana y las distintas formas de cráneos.

Porque sería entonces un racista.

 

Colores piel humana

 

***

13

trecismo

 

Tampoco discrimino a nadie por su estatus o clase social. Sería un clasista. A quien sí discrimino es a los maleducados. Me cuesta aceptar con alegría como hermano mío en el Reino a quien mastica con los labios abiertos y come sin servilleta pringando vasos; a quien escupe en el suelo gorgojeando previamente, a quien se desatornilla un moco ante mí, a quien me bosteza de modo que puedo ver claramente en su interior, campanilla, esófago, etc. A quien viene con su novio y su amigo por la acera estrecha, los tres en línea como una quitanieves y ninguno se aparta para dejarme pasar con mi maleta. Incluso ante un adonis veinteañero me sale esta discriminación si es falto de pulimento.

 

 

 

Pero... ¡Claro!

No voy a decir que soy un maleducacionista, horrísono, cacofónico. En cataluña a esto lo llaman más bien civismo, ¿Voy a decir que soy un inciviscista?  No.

Así que le adjudico un número, por ejemplo el 13: ¡Discrimino a los maleducados! ¡Soy un trecista!

Solucionado.

 

Vaya memez de entrada de blog que me ha quedado. ¿Cómo se llama a quien escribe chorradas en lugar de entrenar mancuernas, aprender idiomas, evangelizar o callarse?

25

¡Veinticinquismo!

 

 

 


 

«Numerados» es una narración brutal de John Reichi. De la era pre-sida. Si cae en vuestras manos alternadlo con algo de John Boswell que es más bendito y fraterno.

 

Numbers numerados Reichi.

 

Debéis pensar que soy un pedante insufrible leyéndome. ¡Que vaaaaa! Al escribir nos mutamos, que sepáis que soy más de llano y pueblo que un ramo de amapolas. El teclado me transforma.

 

Bendiciones.

 

 

CAJA DE ARENA

 

 

 

Los informáticos llaman sandbox o caja de arena a un entorno seguro. Es como si quieres probar una plancha o una cafetera eléctrica recién arreglada y no sabes si va a soplar, a quemar, ni por dónde. No me refiero a donde hacen pis los animalitos.

 

 

 

 

 

Vosotros habéis visto ese negocio que se lleva ahora, las escape rooms. Hacer una Caja de Arena axiológica psíquica. Un momento y lugar, casi como fuego de campamento. Me recuerda a ese juego en el que hay que decir verdades. Pero aquí con otro sentido. Decirnos verdades tremendas, dolorosas pero en entorno seguro donde no fueran delito ni pecado ni guardáramos rencor a quien se las oimos.

 

 

 

Para que al salir al mundo real fuera de la caja después sepamos perdonar como hicimos ahí dentro. Encajar.

 

 

―Ahora que estamos tú y yo en la caja de arena te diré esto, eres un m***ń que mastica con la boca abierta, no me miras cuando te hablo y me metiste una buena pifia aquel día en nuestro trabajo. Te la tengo guardada.

 

―Bien: como estamos en caja de arena no me duele esto que me dices y te lo recojo y lo tengo en cuenta. Y ahora que estamos en la caja de arena te diré: siempre me he quedado con ganas de abandonarte por las noches, salir de la cama, hacer por ahí lo que me dé la gana, y volver tres horas más tardes mientras tú sigues roncando como un chancho.

 

―Lo tengo en cuenta pero no me duele porque estamos en caja de arena.

 

 

TENGO YO un amigo que...

―Ah, ya, un amigo, ¿eh?

―Sí un amigo.

 

...un amigo, iba diciendo, a quien de los siete sacramentos el que más le duele, claro está, es la confesión, la penitencia. Si bien estadísticamente los gais parecemos un poco más parlanchines y desinhibidos que la media incluso para reconocer culpas y vergüenzas. Lo que él hace para entrenarse es entrar en algún templo y comprobar que un confesionario está vacío. Se ubica y empieza a susurrar al vacío todos sus horrores, incluso cosas que realmente no son pecados. Hay un topicazo acerca de la culpa y la vergüenza, perdonad que no documente aquí la fuente: se dice que las sociedades protestantes del norte y sus prados con niebla padecen más bien la culpa, mientras que nosotros en los secarrales del sur sufrimos más la vergüenza. Pues este amigo sufre de las dos, se tira ahí varios minutos enunciando sus fallos, errores y pecados como una impresora sin pausa. Dice que le sirve como entrenamiento para la confesión buena, la que se hace siendo ya oído, ya con sacerdote al otro lado.

 

El concepto humanístico de caja de arena es brutal. ¿Os imagináis una caja de arena en un juzgado? Una especie de jaula de Faraday. Un sitio aislado donde abogado, fiscal, juez, acusados, testigos, puedan decir la verdad científica cierta de lo que sucedió sin tapujos ni miedos, sin relevancia procesal, tan sólo por el goce científico de que La Verdad mueva los tímpanos. Un poco también como esos bares que hay cerca de los juzgados donde después bajan todos sin toga ni puñetas y se comentan los procesos entre copas y se oyen las verdades francas que no se dijeron horas antes en la corte.

 

Hay cosas terribles, terribles que se pudieran decir en una caja de arena, son tabús, que todos pensamos pero no podemos decir ni escribir. ¡Allá voy!  Atención que estamos en modo Sandbox, ¿eh?

§

Yo no doy limosna a ningún pobre porque luego para celebrarlo echa ...  y al año siguiente ya son cinco.

§

Estadísticas ciertas: los gais tenemos plum, las bo* martillo y pelo corto. Los jueves, paella y los ricos piscina. ¡Sí, se puede generalizar! Pura estadística.

§

En los países del ecuador la gente es cazu*** y en los cercanos a los polos son más list** y ricos. El frío despabila.

§

Las república es de izquierdas y la monarquía de derechas. Todos los políticos son corruptos porque forma parte del sistema. Nepotismo enchufe.

§

Los n juegan al baloncesto y los rusos pálidos al ajedrez.

§

¿Pateras? Salen del puerto y a cien metros ahí les espera el buque rescate y sus fotógrafos. Negocio redondo. Llevamos cien años diciéndole al Sahel cómo debe crecer y no hace caso. Me sobra una cama en casa y no va ser para ningún sirio.

§

Todos nos pisamos el cuello para subir de estatus, que es lo que nos gusta. El estatus y reconocimiento ajeno.

Yo no le pienso lavar los pies a ningún s***,  n***, gi*** ni ch***.

§

Todos los g somos pasivos como una puerta, hay pocos ac, son menos.

§

Alemania, 1945, en puras ruinas. Diez años más tarde flamante reconstruida motor de Europa.

Bananalandia 2018, van por el quinto huracán o seísmo y siguen sin levantar cabeza desde la independencia XIX.

§

Yo sí puedo mirar a otros pero a mi pareja que no se le ocurra querer a otro más que a mí.

§

[ Más que a ti se te ocurran ]



 



 

 

 

Tumba de Marshall McLuhan

 

Marshall MacLuhan, que por cierto era católico: El medio es el mensaje. Dependiendo del lugar en que hables eso modela lo que dices. Tú eso de arriba no lo puedes decir en el, digamos, ambón de la ONU pero sí lo puedes susurrar en una almohada. Ese párrafo de arriba va escrito aquí como citación pero miedo me da; gastando mi tecla de asterisco y esperando que nadie se haga la «ofendidita y ofendidito» y me reclame un delito de odio. Yo prefiero llamarlos delitos de no-Amor. Pero insisto: eso de arriba es horrible, no lo decimos, ¡pero

 

A C T U A M O S    E N   C O N S E C U E N C I A  !

 

http://es.catholic.net/op/articulos/49474/cat/162/marshall-mcluhan.html

 

 

Los científicos tienen metidos en botes cánceres, horribles tumores y virus espantosos. Los estudian, los conocen bien, no por ello los aman ni los odian. El dolor y muerte que producen, eso odian aunque tampoco es justo esa la palabra. Trabajan con ellos para eliminarlos. Con ese ánimo lo digo aquí. El tabú de que no digo algo pero actúo en su consecuencia.

 

No vayas, este, al psicoanálisis. Es una pérdida de tiempo y dinero. En más de cien años no ha logrado más que un flujo de espontaneidades y pedos en el diván. El planteamiento, este, era bienintencionado pero el resultado final ni cura ni nada. Este... Aquí el rodaje de esa preciosa escena de Annie Hall.

 

Escena psicoanálisis Annie Hall

 

 

¡Ah, olvidaba!

Pues bien, esa caja de arena existe.  ¡Se llama confesionario! ¡Y tiene final feliz! Sí, recomiendo.

 

Confesionario gótico

 

 

 

APERITIVO

 

Hoy estoy enfadado con DiosaDios, con la Trinidad, y con especialmente con  יְהוֹשֻׁע ܝܫܘܥ, , no sé por qué, supongo que por pretensiones insatisfechas: o me colmato las pretensiones o me las quito.  De los protestantes me cae bien esa idea que tienen de que Dios nos adelanta en la tierra lo que pretende darnos después, a guisa de aperitivo. Los católicos sureños masocas pensaríamos lo contrario: que hay que sufrir para tener más puntuación, más puntos y más puntos

 

Esto me recuerda algo de lo que acabo de oir hablar en Radio María, la teología de la prosperidad, del mundo protestante anglosajón. Hombre, no llego a tanto. Quiero tan sólo un guiño, una precuela.

https://es.wikipedia.org/wiki/Teolog%C3%ADa_de_la_prosperidad

 

DiosaDios nuestro, danos, por favor un aperitivo.

 

―...puntos, puntos, te voy a dar yo a tí puntos.... ¡De sutura en la piel, no te jota!

―Toma ya.

―¡Bfff!

 

 

 

 

 

 

Escrito el Jue, 07/03/2019 - 19:33

Esta es la imagen más panoli que he encontrado ―bueno por otra parte es un encanto y una obra de arte bien hecha, sí. Juan Ferrándiz―. Navidad pasado mañana. Se nos  tacha de panolis, de tener amigos imaginarios y de saltarnos las leyes de no sé qué.

 



 

Wikipedia: en griego antiguo: Ἰησοῦς, Iesous; en arameo: ܝܫܘܥ, Išo; en hebreo antiguo: יְהוֹשֻׁע, Yehošuaʕ, o יֵשׁוּעַ, Yešuaʕ. en griego antiguo: Χριστός, Christós sigues siendo incómodo. Era incómodo el pesebre. Todo incómodo cuando Roma porque los cristianos estaban contentos de la mañana a la noche y compartían las cosas, cuidaban de los viejos y eso parecía intolerable. No confortable en las misiones del siglo XVI e incómodo también hoy cuando gastamos tacto en no mencionar a Dios ―y por eso yo la llamo DiosaDios, para sí, nombrarla, sí, al estilo chorra contemporáneo 2018.


Para terminar con mejor sabor de boca os diré que en cuanto suelte este teclado agarro el Rosario, arma de bendición masiva, sesenta bombas de racimo contra el Tiñoso envidioso,  voy a orarlo por vosotros.  Sesenta volquetes contáiner de gracias y bendiciones. Primera persona del singular del presente de indicativo del verbo orar:

 

O r o

O r o

 

Nos sale oro del cuerpo cuando oramos. También incienso y mirra.

 

¡Feliz Navidad!

 

Escrito el Sáb, 22/12/2018 - 09:45

 

 

 

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La ecografía más bonita de la Salvación. No se ve el movimiento del feto B. María la teenager quinceañera se puso en marcha deprisa, ejercicio físico para el feto A, Lucas uno treinta y nueve. Visita que nos ha dado tsunamis de belleza en las artes. Mi favorita es esta,

 

 

Hay tantas que no sabría por dónde empezar.

 

 

 

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Escrito el Dom, 03/12/2017 - 10:36

 

Playa, atardecer. Simplicio y Sagredo pasean descalzos, dos caracolas en las manos.



El apocaloptimista Simplicio

*   *   *

―Mira Sagredo, todo se hunde, se degrada. La entropía actúa no sólo sobre la energía, sino sobre las alegrías, sobre la Fe, todo lo deslíe, lo vuelve fofo. La energía ni se crea ni se destruye: tan sólo se entropiza. Yo estoy triste. Me he vuelto apocaloptimista. Como estamos obligados a estar alegres por orden de Jesús busco la alegría de modo chorra en cualquier cosa espontánea y pequeña, pero llega la noche, me acuesto solo y ya no mantengo mi sonrisa fingida.  Creo que a la especie Homo sapiens no lo quedan más de cien años, y lo peor es que ello me parece congruente y lógico.  Apocaloptimista. La tristeza me retroalimenta la culpa, espiral de pena. La política internacional y propia, la catástrofe ecológica, la estulticia imperante, mis arrugas y achaques, todo se aja.  Esta caracola gris que encontré anoche. Escucha su sonido, un tono se desploma sin cesar.

 

 

 

 

 

 

 

 

Sagredo, en Gracia.

*   *   *

 

 

―Simplicio no estoy de acuerdo. No sé si por libre albedrío mío, o por una gracia que se me ha dado y que me gustaría contagiarte.

 

Mucho de lo que dices es verdad. Pero el Reino sí que llega ¡y no veas con qué fuerzas! Tienes razón con que la losa de Chernóbil no tiene arreglo, con que no podemos deconstruir los cimientos de los cementerios, con que nos hemos cargado muchas especies y dos casquetes polares. Y somos fanáticos de la historia, no olvidamos los horrores, aunque no dolieran ahí nos quedan sus memorias.

 

Pero nos refinamos, tú. Nos aquilatamos, diamantes. ¡Inexplicable! Oro, crisol. Cada nueva generación es más lista, más destilada por el alambique de la Gracia. Escucha esta caracola rosa que me regalaron ayer. Nuestros pies hundidos en barro de entropía, sí, pero nuestro espíritu asciende de frecuencia.

 

 

 

 

 

Fátima: al final mi inmaculado corazón triunfará. Además, un día volverá Él ―un jueves por la tarde, un martes a mediodía, un lunes―  nuestra elevación la fundiremos con Su vuelta.

 

 

 

 

Escrito el Sáb, 18/11/2017 - 08:01

Parece ser que algunos de nuestros jóvenes desencantados se pasan a deidades por ahí ―Espíritu, concédeme prudencia en los dedos― porque les ofrece zambullida épica. Viajes, paisajes, significados, entrega y martirio final; un poco ridículo, añado yo.

 

 

Jesús,  הוֹשֻׁעַ,  el Cristo jristós ungido Ἰησοῦς Χριστός  sí que nos da Épicas.

 

 

 

Escrito el Jue, 24/08/2017 - 10:26