Blog personal de enzo

En los Hechos de los Apóstoles san Lucas describe la extraordinaria manifestación del Espíritu Santo, que tuvo lugar en Pentecostés, como comunicación de la vitalidad misma de Dios que se entrega a los hombres. Este don divino es, al mismo tiempo, luz y fuerza: luz, para anunciar el Evangelio, la verdad revelada por Dios, fuerza, para infundir la valentía del testimonio de la fe, que los Apóstoles inauguran en ese mismo momento.

 Cristo les había dicho: «Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros, y seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra» (Hch 1, 8). Precisamente para prepararlos a esa gran misión, Jesús les había prometido el Espíritu Santo la víspera de la pasión, en el cenáculo, diciéndoles: «Cuando venga el Consolador, que os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo» (Jn 15, 26-27). 

 El testimonio del Espíritu de verdad debe llegar a ser una sola cosa con el de los Apóstoles, fundiendo así en una única realidad salvífica el testimonio divino y el humano. De esta fusión brota la obra de la evangelización, iniciada el día de Pentecostés y confiada a la Iglesia como tarea y misión que atraviesa los siglos

(Homilía de S.S. Juan Pablo II en el Domingo de la Solemnidad de Pentecostés 18 de mayo de 1997

Escrito el Jue, 01/06/2017 - 08:18

"Nos has dado a tu Madre como nuestra para que nos enseñe a meditar y adorar en el corazón. Ella, recibiendo la Palabra y poniéndola en práctica, se hizo la más perfecta Madre".

(San Juan Pablo II)

Escrito el Mié, 31/05/2017 - 07:55

El nombre de María tiene más virtud que el de todos los nombres de los Santos para consolar a los débiles, curar a los enfermos, iluminar a los ciegos, ablandar corazones endurecidos, fortificar a los que combaten, animar a los cansados y derribar el poder de los demonios

 (San Abad Raimundo Jordán)

Escrito el Mar, 30/05/2017 - 07:50

 

More en todos nosotros el espíritu de María, para que de él recibamos la vida; y permaneciendo en nosotros su espíritu lleve a efecto obras buenas pudiendo vivir de su mismo espíritu.

Miguel de San Agustín de Hipona

Escrito el Lun, 29/05/2017 - 07:55

Cuando las tentaciones pongan en peligro tu salvación y la tristeza te quite las fuerzas y los deseos de seguir trabajando por conseguir la santidad, acuérdate de María y llámala en tu ayuda; llámala insistentemente como el niño aterrorizado pide ayuda a su madre y Ella, que es causa de nuestra alegría, correrá a ayudarte. Te desafío a que hagas la prueba. No te fallará ni una sola vez 

(San Bernardo)

Escrito el Dom, 28/05/2017 - 08:05

"María, Madre de Jesús y de cuantos participan de su ministerio sacerdotal,

acudimos a Ti como hijos que acuden a su Madre. Ya no somos niños, sino adultos que de todo corazón desean ser hijos de Dios.

Nuestra condición humana es débil; por eso venimos a suplicar tu ayuda maternal para conseguir sobreponernos a nuestras debilidades.

Ruega por nosotros, para que, a nuestra vez, podamos ser personas de oración.

Invocamos tu protección para poder permanecer libres de todo pecado.

Invocamos tu amor para que el amor pueda reinar, y nosotros podamos ser compasivos y capaces de perdonar.

Invocamos tu bendición para que podamos ser como la imagen de tu Hijo,

Señor y Salvador nuestro, Jesucristo. Amén."

(Oracion de Madre Teresa de Calcuta)

 

Escrito el Sáb, 27/05/2017 - 08:06

“Danos tus ojos, María, para descifrar el misterio que se oculta tras la fragilidad de los miembros del Hijo. Enséñanos a reconocer su rostro en los niños de toda raza y cultura”. 

San Juan Pablo II, el Papa peregrino.

Escrito el Vie, 26/05/2017 - 07:56

“María es dichosa también porque escuchó la palabra de Dios y la cumplió; llevó en su seno el cuerpo de Cristo, pero más aún guardó en su mente la verdad de Cristo”.

(San Augustin de Ipona) 

 

Escrito el Jue, 25/05/2017 - 10:32

 

Así María habla con nosotros, nos habla a nosotros, nos invita a conocer la palabra de Dios, a amar la palabra de Dios, a vivir con la palabra de Dios, a pensar con la palabra de Dios.

(Papa Benedicto XVI, Homilía, 15 de agosto 2015).

 

Escrito el Mié, 24/05/2017 - 08:15

Mirando a la Virgen elevada al cielo comprendemos mejor que nuestra vida de cada día, aunque marcadas por pruebas y dificultades, corre como un río hacia el océano divino, hacia la plenitud de la alegría y de la paz. 

(Papa Benedicto XVI, Homilía, 15 de agosto 2008). 

Escrito el Mar, 23/05/2017 - 06:53