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20 años de amor

 Hoy  9 de marzo quiero revivirr con gozo el recuerdo de otro 9 de marzo de otra Cuaresma en el año 1999.

Ese día, hace 20 años, ingresé en el monasterio Nuestra Señora de los Ángeles de la orden O.C.S.O.(Ordo Cisterciensis Strictioris Observantiae, Orden Cisterciense de la Estricta Observancia, llamados Trapenses) en la localidad de Azul, Argentina. Esa noche ya, comenzó el camino que me convirtió en el HERMANO CRISTIANO ( mi nombre religioso).

Una entrada en la vida religiosa que hizo que esa cuaresma comenzara 6 meses antes de esa fecha, donde dejé padre, madre, hermanos, hermanas, amig@s, bienes, fama, gloria, al mundo y todo lo que había y tenía en el. Una decisión de la que nunca me arrepentí como tampoco me arrepentí, aunque tarde un poco más en comprender, de abandonarlo años después. Ambas decisiones cumplieron con la voluntad de Dios, lo único importante. Pero solo Él sabe lo feliz que fue mi alma en ese tiempo. Pero no dejé el claustro ni la cuaresma de ese día, solo amplié mi celda y así, hoy, mi claustro es el mundo y mi vida una cuaresma de conversión para volver a vivir, pero ya en otra vida, la felicidad que viví en esos años.

Nunca olvidaré esa tarde noche, bajando de la camioneta que trasladaba a los visitantes desde la estación de bus hasta el monasterio en un viaje de 30 minutos. Allí estaba yo, lo había dejado todo por una llamada de lo más loca, de lo más irrisoria, de lo más doliente y de lo más liberadora. Lo dejé todo por Dios y no fue la primera vez y no fue la última. Solo que cada vez ese TODO es diferente. Minutos antes de bajar de la camioneta, yo me había mantenido en silencio, un huésped (como yo lo fui tantas veces) me dio conversación. Más bien me pidió que le escuchara sus expectativas, deseos y necesidades que proyectaba en el retiro espiritual de casi 3 días que estaba por comenzar. Cuando al fin le escuché me preguntó por mi y simplemente le dije que hacia mi ingreso. Me miro como si hubiera visto a JESÚS mismo y, titubeante pero decidido, saco de su cuello una cadena y me regalo su colgante. Me dijo que tenía un gran valor para él y que quería que esa medalla y todo el valor que para él tenía, me acompañara en esta nueva etapa que comenzaba en mi vida. Esa medalla era El Cristo de San Damiano, el mismo Cristo que le dijo a mi Francisco de Asís, "Reconstruye mi iglesia". El Cristo del santo que me llevo a mi primera conversión 13 años antes. No pude decir nada pero mis ojos comenzaron a llenarse de amor. Amor a ese niño que también ese día se desprendía de algo que amaba, amor a mi Francisco por decirme que nuevamente me acompañaba en el camino de vuelta hacia mi Dios y AMOR a mi Dios por crear tanta luz en sus hij@s y entre sus hij@s.

Baje de esa camioneta para entrar por la puerta de la hospedería que tantas veces había cruzado pero que nunca más volvería a cruzar como un simple huésped. Me fume el último cigarrillo mientras miraba el camino que se perdía en arboledas y que llevaba a la ruta que conducía a la ciudad. Miré la luna llena y las estrellas tan claras, pensé en mi madre, en mi padre, en mis hermanos (en uno en particular que fue el único que llego corriendo para despedirme en el bus que me llevaba al monasterio), pensé en mis sobrin@s que volvía a dejar y otra vez por Dios, pensé en mis ex novias y en mi ex novio, pensé en mis pacientes, en mis compañer@s, pensé en amig@s, pensé en todo lo que ya no haría y en lo que ya no iba a tener. Me despedí por dentro de ell@s, como lo hiciera en esos 6 meses previos por fuera, pedí por cada un@, acabe mi cigarrillo y me metí dentro de la hospedería.

Llegamos después de haber acabado las Completas por lo que todo el monasterio estaba en semi oscuridad, solo en los pasillos estaban esas luces que iluminan el suelo. Para mi sorpresa me recordaron que ya no era un huésped, como a partir de ese momento no sería otras cosas, sino un postulante y debía dormir en un ala diferente del monasterio que no conocía hasta ese momento y que estaba reservado a las visitas de familiares y a los visitantes especiales. Solo por esa noche ya que a la mañana siguiente ocuparía mi celda en el dormitorio común (este monasterio fue construido antes del Concilio Vaticano II y por ende aun se construían los monasterios de esta orden con los planos originales del siglo XII y la reforma a la Orden efectuada 301 años antes del Concilio). Ingresé sigilosamente al ala del monasterio, por su pasillo en semi oscuridad donde se distribuían 6 dormitorios para visitas especiales, y cogí el que me indicaron. Deje mi pequeña maleta con todo lo que poseía en el mundo dentro del armario. Miré por la ventana que daba a ese camino que minutos antes había estado contemplando y cuando ya no se escuchaba nada más que el silencio, necesité ir a saludar al Santísimo, Ir a ver a ESE que me había seducido y por el cual todo en mí era un sentimiento de pérdida. Y rápido, porque las lágrimas ya comenzaban a brotar. Así que me dirigí, sin apagar la luz, hacia la puerta, y cuando la abrí, gracias a la luz, vi la imagen de un santo justo enfrente de mi habitación, en un pequeño rincón. No podía creerlo. Encendí la luz del pasillo porque estaba seguro que mis ojos me engañaban y necesitaba ver mejor lo que al entrar no había reparado.

Esa imagen era de Francisco de Asís y , simplemente, rompí a llorar de gozo.

Hoy dejo aparcada la cuaresma. Lloro en el recuerdo y regreso a esa cuaresma de 1999 solamente para gozar en Dios y alabar su Misericordia. Hoy, el aún Hermano Cristiano, te dice:

ALABADO SEAS MI SEÑOR CON TODAS TUS CRIATURAS

Solamente un árbol....

 El año, en mi vida, ha comenzado con maravillosos frutos.

El día de ayer llegó, a mí, Jeremías con estas palabras: "Bendito el SER HUMANO que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová.  Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que extiende sus raíces hacia la corriente, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto".

Creo firmemente en ello y he aprendido, a base de la conversión continua, que mi responsabilidad radica en hacer crecer las raíces hacia la corriente.

De los frutos se encarga Él.

Amarte es un trabajo sucio ...

 AMARTE ES UN TRABAJO SUCIO (PERO ALGUIEN TIENE QUE HACERLO).

Así se llama esta canción de Bonnie Tyler.

Hace 30 años (cuando conocí esta canción) quede escandalizado por el título, me pareció muy osado. Luego, al enamorarme por primera vez, me di cuenta de lo apropiado.

Hoy, con 30 años más y con más músculo y formación en "el arte de amar", me he dado cuenta que amar solo es un trabajo sucio cuando somos primerizos o inmaduros. Ya adultos, AMAR (lejos del romanticismo de las películas) es una experiencia vital y de encuentro consigo mismo y con el otro/a.

FELIZ DÍA DE SAN VALENTÍN A TODOS MIS AFECTOS DE HOY, DE AYER Y DEL MAÑANA.

Lourdes

 Hoy es el día de Ntra. Sra. de Lourdes, la "mamita" de los enfermos.
¡Gracias Madre por cada milagro en mi vida cotidiana!
Si deseas vivir un "pequeño" milagro en tu vida: haz algo que te haga sentir poco cómodo. 
Si deseas vivir un "gran" milagro en tu vida: haz algo que te haga sentir MUY poco cómodo.
Los milagros ocurren en la vida en la medida que rompemos el confort en donde nos situamos, abrimos nuestras posibilidades y nos lanzamos a la incertidumbre.

Dios se ha vuelto loco

Dios se ha vuelto loco volviéndonos locxs junto a Él. 

Hoy vuelvo a recordar su Amor. 

El misterio de la encarnación es una realidad cotidiana que trasciende el tiempo de Navidad.

Una vida consagrada

 Hoy es el día de Ntra Sra de la Candelaria, Nuestra Señora de la Luz. Hoy se celebra el día de la Vida Consagrada. 
Si hay momentos en mi vida que han merecido la pena VIVIR, mis años de clausura están en la cima de ellos. 
En el silencio LA PALABRA se hizo carne y, luego, fue voluntad de LA PALABRA  hacerse oír, arrastrándome con ella. En compensación se me prometió vivir el silencio eternamente. 
Eso no quita que, a veces, mi naturaleza necesite, recuerde y, en sueños, regrese a él. 
 
"Llegada la noche, me fui a dormir tarde.
Me desperté igualmente a las 3:15, como todos los días. Me puse el habito y salí de mi celda para pasar por el servicio antes de ir a la iglesia para el rezo de Vigilias. En la base de las escaleras cogí mi capa. Por suerte la tenemos y con placer se usa en estos días de comienzo del invierno. La Iglesia del monasterio de Nuestra Señora de los Ángeles es muy grande y fría en estas épocas y, a estas horas, mucho más.
Me llamó la atención cómo me miraban los hermanos. 
Sonrisas, complicidad, alguno que otro se veía que agradecía a Dios al verme. La sensación era de la alegría de la llegada del hijo pródigo. 
Aún el abrazo del padre Abad al verme fue extraño y también sus palabras que rompían el silencio nocturno: Has vuelto!!! ... pero nunca te has ido. 
Allí me di cuenta: estaba soñando y, en sueños, había vuelto a visitarlos.
Simplemente me dispuse a disfrutar de cada detalle: de los ladrillos de la pared de la iglesia tocándolos nuevamente con mis manos, del padre S. que paso sonriéndome (uno de mis testigos de mi consagración a María), del hermano J. que me guiñó el ojo, de entrar al coro y saludar al Santísimo (a la usanza Trapense que aún hoy uso), coger mi asiento del coro, acomodar los libros y comenzar a cantar a mi Dios. 
Pasados unos salmos, sabiendo que era un sueño y recordando que tomé la decisión de hacer del mundo mi claustro, me despedí del olor a humedad de la capilla, del tacto del habito sobre mi cuerpo y me desperté."

He renunciado a la espiritualidad ...

 “¿Cuál es mi nuevo desierto? Su nombre es Compasión. No existe yermo tan terrible, tan bello, tan árido y tan fructífero como el yermo de la compasión. Es el único desierto que verdaderamente florecerá como el lirio. Se convertirá en un estanque. Echará brotes y florecerá y saltará de gozo. En el desierto de la compasión, la tierra sedienta ve brotar fuentes de agua, el pobre posee todas las cosas. No existen fronteras que controlen a los moradores de esta soledad, en la cual yo vivo solo, tan aislado como la Hostia sobre el altar, que siendo el alimento de todos los hombres pertenece a todos y no pertenece a nadie, porque Dios está conmigo y se asienta en las ruinas de mi corazón, predicando el evangelio a los pobres.

¿Supones que yo tengo una vida espiritual? No, no la tengo. Yo soy indigencia, soy silencio, soy pobreza, soy soledad, porque he renunciado a la espiritualidad para encontrar a Dios, y es Él quien predica en voz alta en lo profundo de mi indigencia… Muero de amor por ti, Compasión. Te tomo por mi Señora. De la misma manera que Francisco desposó a la Pobreza, yo te desposo a ti, Reina de los eremitas y Madre de los pobres”.

Thomas Merton
Diarios
noviembre 1951

¿Estás conmigo?

 Hace unas semanas, ante los proyectos del nuevo año, me sentí agobiado. No es una sensación común en mí pero me invadió. Los servicios y los deseos se acumularon y puse manos a la obra en la organización de este primer semestre del 2019.

Caminando por la calle estaba reflexionando en ello y rezando. En un momento me invadió esta extraña sensación y hablando con Jesús le dije: ¿Estás conmigo para todo esto?

Inmediatamente surgió de mi interior la respuesta: ¿TÚ estás conmigo?

El agobio desapareció con esta "colleja".

Había dejado entrar la duda y colocado a mi "yo" en el centro de mi vida. En ese momento había dejado de CONFIAR en mi Maestro apropiándome de las actitudes y aptitudes para llevar adelante lo planificado. En un instante de siervo me había colocado en señor .

Mi Cristo me recordó mi lugar y la única forma de llevar adelante los proyectos del 2019.

Epifanías

 Un día como hoy de Epifanía, hace 45 años, era bautizado dentro de la comunidad católica. Lo recuerdo como si fuera ayer.
Ese bautizmo tuvo sentido para mi 12 años despues.
Durante 33 años ese sentido fue sembrándome hasta dar estos 5 frutos.
 
AMA CADA DÍA!!!
A cada persona que encuentres, de la mejor manera que puedas, dure lo que dure ese encuentro, te devuelva o no ese afecto.
Ámalo/a porque busca lo mismo que tú y tiene las mismas miserias/carencias.
Y si no puedes resistirlo, date la vuelta y reza por un tiempo mejor. Pero estate seguro que siempre volverá a ti (aun con otra cara)...  ¡hasta que lo superes!!!!
 
¡SÉ FELIZ!!!
Pase lo que pase, aunque no puedas verlo en ese momento, aunque el mundo parezca caerse... Sé Feliz!
¡No sumes más daño a lo que te rodea haciéndote daño a ti mismo!!!!
 
¡TEN FE!!!!
Es un don y proviene de Dios.
¡Pídeselo!!!
Te ayuda para todo lo demás pues te ayuda para dar sentido a todo.
Si no crees en ÉL específicamente, pide creer en todo lo bueno. Pide creer en la esperanza de que todo puede cambiar (aun tú!!!). Pide creer en tu capacidad de amar.
¡Pide creer!!!!
Más tarde o más temprano te lo encontrarás cara a cara y tu calidad de vida cambiará!!!!
 
¡PERMANECE EN LA PAZ!!!
La paz interior es la mayor dádiva que se puede pedir. Con paz todas las vicisitudes se solucionan ya que mantiene una mente clara.
Conserva la paz anclándose donde esté tu corazón.
Conserva la paz interior aunque tu exterior esté en plena batalla.
La paz te hace gestor de las situaciones y deja de lado la toxicidad del victimismo.
Permanece en la paz y verás el sol en medio de la tormenta.
 
¡TOMA DECISIONES!
La vida se construye de decisiones. Se construye tomando las riendas y tomando las decisiones que nos acercan al hombre o la mujer que deseamos SER. ¡Atrévete!

No soy un monstruo depredador

El mundo no es un pastel que yo me tenga que comer. El otro no es un objeto que yo puedo utilizar. La Tierra no es un planeta preparado para que yo lo explote. Yo no soy un monstruo depredador. Por eso he decidido ponerme en pie y abrir los ojos. He decidido comer y beber con moderación, dormir lo necesario, escribir únicamente lo que contribuya a hacer mejores a quienes me lean, abstenerme de la codicia y no compararme jamás con mis semejantes ([48] Biografía del Silencio, Pablo d’Ors).