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A mi entender la única forma.

 "Iniciarte en tu laboratorio interior:
Los sufíes no creen en las explicaciones. Si vas a un sufí, él te dará métodos, no doctrinas. Esa es la razón por la que los llaman la gente del camino. Te dan un método. Te dicen: “Trabaja en el método”. Si el método profundiza, si cambia tu corazón, si abre tu ser, lo sabrás”.

No te darán ni una simple doctrina, una simple regla; no tienen ninguna. Ellos solo tienen metodología. Es muy científico. Te dan a catar.

Es un trabajo duro, arduo. Si vienes a mí y preguntas: “¿Qué es la verdad?”. Yo puedo decirte algo; en unos minutos el trabajo estará hecho. Yo te lo he dicho, tú lo sabes, y se acabó. Ni yo te he dicho nada, ni tú has entendido nada, pero ahora en ti ha surgido la idea de que tú sabes. Y ahora portarás esa idea.

Si realmente estás interesado, tendré que darte una tarea, no una doctrina; tendré que darte una meditación, no una regla; tendré que iniciarte en tu laboratorio interior; tendré que llevarte, poco a poco, a aguas más profundas de tu ser.

Poco a poco empezarás a sentir, a ver; te volverás más sensible, más alerta, más consciente, y la cosas empezarán a penetrar tu gruesa capa de inconsciencia. Algunos rayos empezarán a entrar en tu “oscura noche del alma”.

Y entonces sabrás." 
OSHO, extraido del libro "Sufíes: La gente del camino"

El padre de los solitarios

 Otro día de celebración, de recuerdo, oración de gratitud y, simplemente, vivir a Dios en este mundo.

Bruno, fundador de la Cartuja nació el 1030 en Colonia, Alemania. Su discípulo Hugo, después elegido Obispo de Grenoble, tuvo una visión o sueño que no sabía interpretar pero pronto salió de la duda. Vio cómo en el desierto de la Cartuja -terreno de su diócesis- descendían del cielo siete estrellas y unos ángeles llevaban un templo en las manos. Poco después se postraba ante él Bruno acompañado de seis compañeros más y solicitaba de su antiguo discípulo permiso para establecerse en aquel desierto. Así nació la Cartuja primera de la historia a la que seguirían muchas otras llamando siempre la atención por la observancia y austeridad de vida: soledad, silencio perpetuo, abstinencia de carnes, oración continuada, tierna devoción a la Virgen María.

Su exclamación favorita será «¡Oh Bonitas, Oh Bondad de Dios... «. Ella será el suspiro de un alma que nada tiene ya con el mundo si no es para llevar a sus hermanos a Dios. Era el 6 de octubre de 1101 cuando partía para la eternidad.

33 años

Hoy se celebra al hombre que hace 33 años me cogió de la mano y me llevo hacia el Dios que cambió mi vida.

Francisco: hermano, amigo querido y fantasma de Dios.

Que llegue pronto la gran fiesta celestial de locos y locas.

Que podamos contemplar, todos juntos, el rostro de nuestro gran amigo y  todas las flores cantemos orgullosas en el jardín del amado.

Y, así, la alegría florezca en el rostro de Dios.

Amen

¿Nada nuevo en la existencia?

Vaciedad sin sentido, dice el Predicador, vaciedad sin sentido; todo es vaciedad. ¿Qué saca el hombre de todas las fatigas que lo fatigan bajo el sol? Una generación se va, otra generación viene, mientras la tierra siempre permanece. Sale el sol, se pone el sol, se afana por llegar a su puesto, y de allí vuelve a salir. Camina al sur, gira al norte, gira y gira y camina el viento, y sigue girando el viento. Todos los ríos caminan al mar, y el mar no se llena; llegados al puesto adonde caminan, de allí vuelven a caminar. Todas las cosas cansan, nadie es capaz de explicarlas. No se sacian los ojos de ver, no se hartan los oídos de oír. Lo que pasó, eso pasará, lo que sucedió, eso sucederá: nada hay nuevo bajo el sol. Si de algo se dice: «Mira, esto es nuevo», ya sucedió en otros tiempos, mucho antes de nosotros. Nadie se acuerda de los antiguos, lo mismo pasará con los que vengan: no se acordarán de ellos sus sucesores (Eclesiastés 1, 2-11).

Buenxs Amigxs

 La vida humana se transita mejor con aquellxs personas que vamos conociendo y, por similitudes o desigualdades, nos vamos nutriendo. Son lxs amigxs.
En la vida espiritual ocurre lo mismo y nos encontramos, muchas veces x casualidad, con personas espirituales que, a pesar de seguir diferentes caminos, nos aportan una LUZ para realizar el nuestro. Luego esas aportaciones continuan en nuestro crecimiento y, su presencia y compañia, tambien. Son lxs amigxs espirituales.
E ldomingo recordé a un amigo querido y ayer a otra amiga: Pio de Pietrelcina y Ntra. Sra de la Merced.
Hace 3 años tuvimos una reunion en el santuario de Lourdes.  Juan Pablo II,  Charles de Foucauld, Francisco de asís, Teresita de Lisieux, Hildegarda de Bingen, Bernardo de Claraval, Juan Maria vianney, Benito de Nursia, Bonifacio, Catalina de Siena, Abraham, Francisco y Jacinta Marto, Rosa de Lima, Benedicta de la Cruz, Maximiliano Kolbe, etc.
Estaban allí recibiéndome. No podía estar más que feliz en tan grata compañía y presencia en ese lugar. Toda mi vida espiritual se presentó ante mí. Todo el camino recorrido junto a ellxs: Sus regalos, enseñanzas, los consuelos alcanzados por sus mediaciones, los lugares sagrados que me mostraron en mi interior y fuera, etc.
Fue como abrir mi Facebook Espiritual. Estaban aquellos a los que les escribo asiduamente, a los que sigo,  aquellos a los que les doy un "me gusta" a sus publicaciones o dejo algún comentario y los que simplemente están… porque me han solicitado amistad o simplemente los he agregado.
Me detuve a dejar un mensaje y una lágrima a cada uno, saludarlos, darles las gracias. Una fiesta donde solo eche en falta unos vinos y que no nos pudiéramos reunir en una comunión (no era horario de misa) junto a nuestro mayor AMIGO y SEÑOR en común: Jesús de Nazareth.

Sin juzgar resultados

Al igual que el niño que está aprendiendo a montar en bicicleta logra montar de hecho cuando se sumerge a fondo en esta actividad y, por contrapartida, se cae al suelo cuando se para a considerar lo bien o mal que lo está haciendo, así nosotros, todos, en cualquier actividad que llevemos a cabo. EN CUANTO COMENZAMOS A JUZGAR los resultados, LA MAGIA DE LA VIDA SE DISIPA y nos desplomamos. Esto es en esencia lo que enseña la meditación: a sumergirse en lo que estás haciendo. “Cuando como, como; cuando duermo, duermo” […]. (6, “Biografía del Silencio”, Pablo d’Ors).

Los multicolores de Jesús

Orgulloso de encontrar mensajes como el siguiente en las redes sociales.

Orgulloso de vivir estos últimos 20 años donde, en diferentes partes del planeta, los lgtb se congregan para vivenciar a un Jesús más real y multicolor.

Orgulloso de que cada día más personas vayan conociendo a "mi" Jesús y vivenciando la certeza de su amor incondicional y su donación transformadora.

Confiar

Como novelista que soy, desde muy joven he sabido qué páginas de mis libros estaban inspiradas y cuáles no. Las inspiradas son aquellas que he escrito olvidado de mí, sumergido en la escritura, abandonado a su suerte; las menos inspiradas, en cambio, las que he trabajado más, las que he planificado y redactado de forma más racional y menos intuitiva […] Por eso, para escribir, como para vivir o amar, no hay que apretar, sino soltar, no retener sino desprenderse […] Cuando digo que conviene estar sueltos o desprendidos me refiero a la importancia de CONFIAR. (6, “Biografía del Silencio”, Pablo d’Ors).

Así mi alma te busca a ti, Dios mío

SALMO 41-42 Como busca la cierva corrientes de agua, así mi alma te busca a ti, Dios mío; tiene sed de Dios, del Dios vivo: ¿cuándo entraré a ver el rostro de Dios? Las lágrimas son mi pan noche y día. mientras todo el día me repiten: «¿Dónde está tu Dios?» Recuerdo otros tiempos, y desahogo mi alma conmigo: cómo marchaba a la cabeza del grupo, hacia la casa de Dios, entre cantos de júbilo y alabanza, en el bullicio de la fiesta. ¿Por qué te acongojas, alma mía, por qué te me turbas? Espera en Dios que volverás a alabarlo: «Salud de mi rostro, Dios mío.» Cuando mi alma se acongoja, te recuerdo desde el Jordán y el Hermón y el Monte Menor. Una sima grita a otra sima con voz de cascadas: tus torrentes y tus olas me han arrollado. De día el Señor me hará misericordia, de noche cantaré la alabanza del Dios de mi vida. Diré a Dios: «Roca mía, ¿por qué me olvidas? ¿Por qué voy andando, sombrío, hostigado por mi enemigo?» Se me rompen los huesos por las burlas del adversario; todo el día me preguntan: «¿Dónde está tu Dios?» ¿Por qué te acongojas, alma mía, por qué te me turbas? Espera en Dios que volverás a alabarlo: «Salud de mi rostro, Dios mío.» Hazme justicia, oh Dios, defiende mi causa contra gente sin piedad, sálvame del hombre traidor y malvado. Tú eres mi Dios y protector, ¿por qué me rechazas?, ¿por qué voy andando sombrío, hostigado por mi enemigo? Envía tu luz y tu verdad: que ellas me guíen y me conduzcan hasta tu monte santo, hasta tu morada. Que yo me acerque al altar de Dios, al Dios de mi alegría; que te dé gracias al son de la cítara, Dios, Dios mío. ¿Por qué te acongojas, alma mía, por qué te me turbas? Espera en Dios, que volverás a alabarlo: "Salud de mi rostro, Dios mío." Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.