2015-10-07 Agradecimiento, escucha y llamada

Todos los jueves  a las 20:30h, se realiza en la sede de CRISMHOM (Barbieri 18) una oración comunitaria de carácter ecuménico, abierta a todas las personas, tanto LGTB como heterosexuales, que deseen tener un encuentro con el Señor. Esta oración combina cantos, salmos, lecturas bíblicas, peticiones, acciones de gracias y textos que ayuden a la reflexión y la oración. Es un espacio abierto, discreto, acogedor y muy apropiado para personas que se acercan por primera vez a nuestra comunidad. Anímate, vente a conocernos y tráete algún amigo o persona conocida que sepas que necesite de silencio y oración.

 

Agradecimiento, escucha y llamada

Madrid,  8 de octubre de 2014

 

Con asombro, Señor, oigo que me das las gracias. Y yo respondo, "¿gracias? ¿pero por qué, mi Señor". Y oigo tu respuesta: "Gracias por todo lo que eres para mí, lo mismo bajo el sol que bajo la lluvia". Gracias por aceptar mi amor ilimitado. Gracias por dejar que yo te cuide y venga en tu ayuda. Gracias por descargar sobre mí tus aflicciones. Gracias por dejar a un lado tu pasado y olvidar todo su peso, creyendo que yo te he perdonado de verdad todos tus pecados y no me acuerdo ya de ellos. Gracias porque adviertes y me agradeces los dones que te he dado. Gracias por estar un rato conmigo, por volverte de vez en cuando hacia mí y ofrecerme tu sonrisa. Gracias porque te fías tanto de mí, que dejas en mis manos el futuro de tu vida" (Juana Metzner).

 

Daniel 3, 57 (A dos coros)

Criaturas todas del Señor, bendecid al Señor, ensalzadlo con himnos por los siglos.


Bendito tu nombre santo y glorioso. A él gloria y alabanza por los siglos.

Bendito seas, Señor, Dios de nuestros padres. A ti gloria y alabanza por los siglos.

Criaturas todas del Señor, bendecid al Señor, ensalzadlo con himnos por los siglos.

 

Canto 1: Pues nadie te ama como yo.

¡Cuánto he esperado este momento! ¡Cuánto he esperado que estuvieras así! ¡Cuánto he esperado que me hablaras! ¡Cuánto he esperado que vinieras a mí! Yo sé bien lo que has vivido,  yo sé bien por qué has lloradoyo sé bien lo que has sufrido, pues de tu lado no me he ido.

Pues nadie te ama como yo, pues nadie te ama como yo. Mira la cruz, esa es mi más grande prueba, nadie te ama como yo. Pues nadie te ama como yo, pues nadie te ama como yo. Mira la cruz, fue por ti. Fue porque te amo. Nadie te ama como yo.

Yo sé bien lo que tú dices, aunque a veces no me hables. Yo sé bien lo que tu sientes, aunque nunca lo compartas. Yo a tu lado he caminado, junto a ti yo siempre he ido. Y aunque a veces te he cargado yo he sido tu mejor amigo.

 

Sobre la escucha: Escuchar es de sabios, de personas que han madurado en la humildad, de los que identifican que tienen algo que aprender de los demás. Escuchar es adentrarse en realidades que no son gratas de contemplar y para las que no tenemos solución. Nos da miedo escuchar porque nos tocarnos de frente con nuestra limitación y vulnerabilidad. Escuchar es simplemente estar en silencio sin pensar en lo que vamos a decir, activar el rádar emocional para detectar los sentimientos y el significado de las palabras y la conducta no verbal de quien se relaciona con nosotros. Escuchar es el primer deber del que quiere amar.

 

Sobre quien nos escucha: Razón es que por la humildad de este Rey, si como grosera no sé hablar con Él, no por eso me deja de oír, ni me deja de llegar a sí, ni me echan fuera sus guardas; porque saben bien los ángeles que están allí la condición de su Rey, que gusta más de estas groserías de un pastorcito humilde, que ve que si más supiera más dijera, que de los muy sabios y letrados, por elegantes razonamientos que hagan, si no van con humildad (Santa Teresa de Jesús, Camino de Perfección 22, 4).

 

Contemplación perfecta: Y porque no penséis se saca poca ganancia de rezar vocalmente con perfección, os digo que es muy posible que estando rezando el Paternóster u otra oración vocal, os ponga el Señor en contemplación perfecta [...] Entiende que, sin ruido de palabras, le está enseñando este Maestro divino [...] Gozan sin entender cómo gozan. Está el alma abrasándose en amor y no entiende cómo ama. Conoce que goza de lo que ama y no sabe cómo lo goza. Bien entiende que no es gozo que alcanza el entendimiento al desearlo [...] Es don del Señor, de ella (la oración) y del cielo, que, en fin, da como quien es. Esta, hijas, es contemplación perfecta (Santa Teresa de Jesús, Camino de Perfección 25, 1-2).

 

Canto: Escucha hermano la canción de la alegría, el canto alegre del que espera un nuevo día. Ven, canta, sueña cantando, vive soñan – do el nuevo Sol, en que los hombres volverán a ser hermanos.

 

Lucas 10,1-9: Después de esto, designó el Señor a otros setenta y dos y los envió por delante, de dos en dos, a todas las ciudades y sitios adonde él había de ir. Y les dijo: La mies es mucha y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies. Id; mirad que os envío como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias. Y no saludéis a nadie en el camino. En la casa en que entréis, decid primero: 'Paz a esta casa.' Y si hubiere allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; si no, se volverá a vosotros. Permaneced en la misma casa, comed y bebed lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No vayáis de casa en casa. En la ciudad en que entréis y os reciban, comed lo que os pongan; curad los enfermos que haya en ella, y decidles: 'El Reino de Dios está cerca de vosotros.

 

Juan 6, 60: Desde ese momento, muchos de sus discípulos se alejaron de Jesús y dejaron de acompañarlo. Jesús preguntó entonces a los Doce: "¿También vosotros queréis marcharos?". Simón Pedro le respondió: "Señor, ¿a quién iremos? Sólo Tú tienes palabras de Vida eterna. Nosotros hemos creído y sabemos que eres el Santo de Dios".

 

Jeremías 1,17-19: En cuanto a ti, cíñete la cintura, levántate y diles todo lo que yo te ordene. No te dejes intimidar por ellos, no sea que te intimide yo delante de ellos.

Mira que hoy hago de ti una plaza fuerte, una columna de hierro, una muralla de bronce, frente a todo el país: frente a los reyes de Judá y a sus jefes, a sus sacerdotes y al pueblo del país.

Ellos combatirán contra ti, pero no te derrotarán, porque yo estoy contigo para librarte

 

Canto: Llevad la buena noticia, a todo ser que respira y decidles que la paz está dentro de sus vidas, y que ellos paz serán si desparraman amor, a todos los hombres que encuentren, por esos caminos de Dios ...

 

Malas interpretaciones: Contemplando e intentando poner nombre a mis sentimientos. Despertados por situaciones y personas que sospecho poco saben de cómo me afectaron. Siendo muy consciente de que mis interpretaciones de comentarios y gestos tienen mucho más que ver conmigo que con la intencionalidad original de quienes los originaron. Valorando también reacciones positivas de quienes sospechan cómo me siento. Gracias, Señor, por acompañarme en todo este camino.

 

Efesios 2, 19-22: Ya no sois extranjeros ni forasteros, sino que sois ciudadanos del pueblo de Dios y miembros de la familia de Dios. Estáis edificados sobre el cimiento de los apóstoles y profetas, y el mismo Cristo Jesús es la piedra angular. Por él todo el edificio queda ensamblado, y se va levantando hasta formar un templo consagrado al Señor. Por él también vosotros os vais integrando en la construcción, para ser morada de Dios por el Espíritu.

 

Sal 138 (A dos coros)

Señor, Tú me miras, me penetras y me amas, me conoces cuando me siento y me levanto.

Tú conoces los pensamientos de mi corazón, cuando camino o descanso, Tú cuidas de mí, Tú adivinas lo que voy a hacer ...

Las palabras no han salido de mi boca y ya sabes lo que voy a decir. Me quieres tanto que tu cariño me envuelve por todas partes, me cubres y me escondes entre tus manos.

Eres inmenso, eres grandioso, eres sabio. No te puedo comprender ni alcanzar porque eres muy grande para mí.

Tampoco puedo huir de tu mirada, porque me buscas, con ternura, de día y de noche, por todas partes y aunque me esconda de ti, Tú sales a mi encuentro, tú estás SIEMPRE ahí.

Señor, yo también te quiero conocer, quiero escuchar tu palabra. Yo a veces no sé lo que quieres decir, pero veo tu amor por nosotros.

Señor, yo también te quiero, mira mi corazón. Tú sabes lo bueno y lo malo y Tú sabes que te quiero.

Abre mi corazón y llénalo de Ti. Te quiero conocer como Tú me conoces a mí. No me dejes solo en el camino, llévame de tu mano y GUÍAME HACIA TI

 

Más allá del cumplimiento: Señor, que me enamore más de ti, para poder llegar a ti por encima del cumplimiento. Señor, concédeme apasionarme por ti para poder tener la fuerza y valor de liberarme de mis apegos, de arriesgarme por encima de mi propia seguridad, ser ocurrente y dar pasos concretos. Poder dejar atrás muchas cosas para que nuestro tesoro seas Tú.

 

Quien torna por nosotros: Nunca penséis ha de estar secreto el mal o el bien que hiciereis, por encerradas que estéis. ¿Y pensáis que aunque vos, hija, no os disculpéis, ha de faltar alguien que torne por vos (os defienda)? Mirad cómo respondió el Señor por la Magdalena en casa del fariseo, y cuando su hermana la culpaba (Lc 7, 36-40 y 10, 38-42). No os llevará por el rigor que a Sí (Cristo), que ya al tiempo tuvo un ladrón que tornó por Él (le defendió), cuando estaba en la cruz (Lc 23, 41); así Su Majestad moverá a quien torne por vosotras (os defienda), y cuando no, no será menester [...] Porque comienza a ganar libertad y no se da más que digan mal que bien, antes parece es negocio ajeno [...] Así es acá: con la costumbre que está hecha de que no hemos de responder, no parece hablan con nosotras (Santa Teresa de Jesús, Camino de Perfección 15, 7).

 

 

Canto: Pongo mi vida en tus manos. Padre mío me abandono a Ti. Haz de mí lo que quieras. Estoy dispuesto a aceptarlo todo. Con infinita confianza, porque Tú, Tú eres mi Padre.

 

Espacio de silencio (10 minutos).

 

Espacio para compartir peticiones, vivencias y acción de gracias.

 

Uniendo nuestras manos, desde el arrepentimiento y con el deseo de volver a ser hermanas y hermanos en EL SEÑOR recitamos el Padrenuestro.

 

Oración común: Señor Jesucristo, te pedimos tu protección e intercesión ante el Padre por toda la comunidad LGTB, por todos aquellos hermanos que sufren en la soledad, que se sienten solos, que son perseguidos, que no son  aceptados en su entorno más cercano. Y te damos gracias y pedimos por CRISMHOM, para que construyamos Reino y seamos luz y faro de nuestra comunidad LGTB de Madrid.

 

Bendición: Que el Señor nos bendiga y nos proteja. Que el Señor nos muestre su rostro, tenga misericordia de nosotros y nos conceda la paz. Así invocaremos el nombre del Señor y Él nos bendecirá.