FRUTOS DEL ESPIRITU SANTO: PACIENCIA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Paciencia, virtud que pocos la tienen
y quienes la tienen, no la mantienen
paciencia es el saber cuando esperar
y no nos tenemos, porque desesperar.


Paciencia es tener sobrada sabiduría
sin importar alguna tonta habladuría
y es sabiamente aprender a escuchar
lo que la mayoría, no quiere escuchar.


Es poder oír, una impertinente charla
pero por ninguna razón el desecharla
ni mucho menos debemos de echarla
con paciencia, intentemos cosecharla.


Paciencia, es poder evitar el maldecir
por algo malo que alguno pueda decir
es mucho mejor oír que no decir nada
o el decirlo de tal manera desganada.


La paciencia, es más útil que el valor
y es necesario que le demos real valor
es soportar las cosas con tranquilidad
antes que nos llegue la intranquilidad.


El aguantar con mesurada resignación
cuando no se obtiene una designación
y hay que aguardar siendo inteligente
mucho más que el común de la gente.


Para impedir, llegar a la impaciencia
usemos esta virtud el tener paciencia
y analizando bien nuestra conciencia
o quien sabe recurriendo a la ciencia.


Tener, como la paciencia de un ciego
y resistir acá los pesares con sosiego
los resultados después se podrán ver
porque esos pesares, no van a volver.


Únicamente uno se tiene que atrever
no dejando a la deriva, algo entrever
así verán que fácil se lo puede lograr
sin que nada a esto, pueda malograr.


Paciencia es saber las cosas aceptar
y en ocasiones, tenerlas que receptar
la paciencia es un gran divino tesoro
y es la mejor virtud, que más atesoro.