Blog personal de alberto

¿Castigo, silencio de Dios? La proyección de futuro es incierta pero es preciso hacer alguna. Situación nueva y global.

¿Qué veo cuando miro el mundo ahora en la pandemia? ¿Quiero mirar? No vemos las cosas como son, sino como somos. Sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos. ¿Ha cambiado el confinamiento mi mirada?

  • Las gafas de la alegría: ¿es posible vivir la alegría? Mirar con las gafas de la alegría, aunque parezca que la situación no deja espacio para ello.
  • Las gafas de la bondad: ¿aprendí? ¿Saqué consecuencias? Ojos que ven cosas malas pero las dan la vuelta y sacan lo mejor. Miradas que traspasan las apariencias.
  • Las gafas de la esperanza: miran y ven que lo mejor está por llegar, confían y creen que cada día es nuevo y nos sorprende.
  • Las gafas que ven todo negro (opacas): conviene esconderlas y olvidar dónde están para no usarlas. Frases que no ayudan: “cualquier tiempo pasado fue mejor” (Jorge Manrique), “siempre se ha hecho así”.
  • Las gafas de Jesús: miraba de cerca, se aproximaba, tocaba y se dejaba tocar, se juntaba con lo peor de la sociedad.

Sobre la mirada:

  • Nuestra mirada contemplativa: para dejarse afectar, impactar, golpear. ¿Cuál es mi granito de arena? ¿Cómo me comprometo y actúo? No podemos estar en todas las batallas. No importa que sea mucho o poco, sino algo sobre lo que hayamos hecho una elección (e.g. quedarnos en casa, llevar mascarilla, aplaudir a las 20h, seguir las recomendaciones del gobierno, estar suficientemente informado, llamar a amigos y familiares, abierto a ayudar económicamente o a través de voluntariado).
  • La mirada transforma: ¿cómo miramos al extranjero, al extraño, a lo diverso? ¿Cómo acogemos y hacemos hospitalidad?
  • Dios contemplando al mundo que sale de sus manos, se enamora de él. Y lo abraza enviando a su Hijo.
  • ¿Cómo nos afecta? ¿Qué nos mueve? ¿Cuál es nuestro grano de arena?
  • La diversidad es una riqueza y no una amenaza.
  • ¿Cómo es nuestra mirada al mundo? Necesitamos la mirada de Jesús para intuir y discernir nuevas respuestas.
  • Sumarnos para buscar con otros y otras, abiertos a la novedad. Hay muchos escenarios y muchas formas para colaborar.

Surgen necesidades espirituales, más solidaridad, clases de religión. Necesitamos besos y abrazos y no los podemos dar. Los duelos de las personas fallecidas con muertes sin muertos, donde no ha podido haber despedidas, son doblemente severos. Se puede vivir con menos, con menos prejuicios, con más complicidad y responsabilidad, se pueden organizar las cosas mejor. El valor de la cotidianeidad, el compromiso, la valentía. Hacer silencio interior en medio de una dinámica de trabajo constante. Nos enfrentamos a Dios porque nos pone al límite.

En este contexto, no nos juzguemos por lo que hicimos o dejamos de hacer: tendría que haber dicho, hecho … Cada uno reaccionamos como podemos, no como quisimos. No sabemos. A veces nos sentimos con el corazón duro, puede ser una defensa. Hemos hecho lo que hemos podido.

¿Qué nos deja esta situación?

Soy periodista y consumo muchas noticias. He tenido que limitar mi consumo de ellas, porque no lo soportaba. La gestión política me ha dejado hundida. Mis gafas más necesarias son las de la esperanza. Me cuesta mucho leer algunas noticias, declaraciones. No acierto a saber qué puedo aportar. ¿Saldremos mejores? Quizá algunos no. Se han puesto las cartas encima de la mesa y me horroriza. Querría salir y mi mejor contribución es quedarme pacientemente en casa.

Escrito el Sáb, 11/07/2020 - 08:28

"Cuando vine a vosotros a anunciaros el misterio de Dios, no lo hice con sublime elocuencia o sabiduría, pues nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo y este crucificado. También yo me presenté a vosotros débil y temblando de miedo; mi palabra y mi predicación no fue con persuasiva sabiduría humana, sino en la manifestación del Espíritu, para que vuestra fe no se apoye en la sabiduría de personas, sino en el poder de Dios" (Corintios 2, 1-5).

Poniendo de manifiesto mi fragilidad y vulnerabilidad aquel día con un persona de mi trabajo: "no me encuentro bien, ojalá lo estuviera". Sin ocultar mi emoción, ni mis lágrimas, no ocultando estos sentimientos y situaciones, conectando y construyendo sobre ellos.

En medio de la crisis del coronavirus, he contemplado a personas en una situación semejante: "en mi casa estamos viviendo una situación muy tensa, pensaba que la podría gestionar pero me está sobrepasando y no he podido estar centrada en el trabajo estos días".

En mi caso, reconocer estas situaciones, mostrar mi fragilidad es lo que permitió volver a encontrar mi centro y la paz para salir adelante.

Escrito el Sáb, 30/05/2020 - 11:45

Si pedís algo al Padre en mi nombre, os lo dará. Hasta ahora  no habéis pedido nada en mi nombre; pedid y recibiréis para que vuestra alegría sea completa [...] Aquel día pediréis en mi nombre y no os digo que yo rogaré por vosotros, pues el Padre mismo os quiere, porque vosotros me queréis y creéis que yo salí de Dios (Juan 16, 23-27).

¡Cuántas cosas pedimos! ¿Cuántas se nos dan? ¿Cómo las pedimos? ¿Para quién? Hoy pido a Dios que nos bendiga a cada uno, bendiga a nuestras familias, amigos y conocidos. Dios bendiga a las personas mayores, a los enfermos y a quienes viven con angustia la incertidumbre de no saber cómo salir adelante. Dios bendiga a quienes se reunieron con él y conceda paz y consuelo a quienes los echamos de menos. Dios despierte nuestra solidaridad ante quienes están cerca de nosotros y sabemos que necesitan ayuda y ante quienes están lejos y no conocemos pero que con certeza necesitan de nuestro apoyo y nuestra oración. Dios bendiga nuestras peticiones para que pidamos en su nombre en el día en que "no os digo que yo rogaré por vosotros, pues el Padre mismo os quiere, porque vosotros me queréis y creéis que yo salí de Dios".

Escrito el Sáb, 23/05/2020 - 10:58

El otro día estuve escuchando a Marian Rojas, psiquiatra y escritora del libro “¿Qué hacer para que te pasen cosas buenas?”, una charla sobre cómo gestionar nuestro bienestar y sanidad mental en estos tiempos del coronavirus. Tomé estas notas que comparto contigo por si te pueden ayuda.

Los psiquiatras y terapeutas nos vamos adaptando también ante los distintos retos que van surgiendo. Cuando se entiende lo que a uno le pasa, todo es más fácil. Comprender es aliviar, cuando uno comprende por qué tiene insomnio, uno ya no se juzga con tanta dureza y es mejor para poder superar las situaciones.

Hemos pasado por diversas etapas. La vanalización (esto no nos toca), el miedo (compras masivas), adaptación (bloqueos, resistencia a aceptar, crecimiento, condiciona el sistema inmunológico, etc). Dos grandes variables: (1) enfermedad sí o no, ¿te ha tocado? (2) ¿Cómo paso este tiempo de confinamiento? ¿Estoy solo o acompañado? ¿Con o sin hijos?

En la fase de adaptación, tiene que surgir un sentimiento de aceptación (e.g. situación económica, estado de confinamiento, etc). La resistencia que se genera no nos ayuda a salir adelante.

Hormona del cortisol. Ante una situación de peligro, el cuerpo se prepara para la lucha y la huida: taquicardias, ahogo. La sangre se va de los lugares donde no se gestiona la urgencia (cerebro, aparato digestivo, piel, pelo, etc). Mi mente y mi cuerpo no distinguen entre una amenaza real o imaginaria. La imaginación es muy poderosa para lo bueno y lo malo. Es capaz de movilizar el cortisol, sólo con imaginar una situación de amenaza o peligo. Si vivimos con incertidumbre y miedo y en estado de alerta constante (ahora todo nos da miedo), esto provoca una intoxicación de cortisol por generarse constantemente. El sistema inmunológico se debilita. La comida me sienta peor, tengo sensación muscular de cansancio, tenemos tics, opresión en el pecho. El cortisol es una hormona cíclica que baja por la noche (para dejarnos descansar) y sube por la mañana (para activarnos al empezar el día).

A nivel psicológico, esta situación nos dificulta conciliar el sueño, descansar, nos levantamos cansados, tenemos miedo, estamos irritables e irascibles, nos afecta mucho la interacción con los demás. Muchas depresiones vienen por situaciones prolongadas de ansiedad. Nuestras vías de escape se anulan, nos afecta la conducta, no nos apetece hablar o no toleramos.

Desde un punto de vista macro, la sobreinformación nos puede machacar. Nuestra micro historia importa mucho y tenemos que ver cómo gestionarla. Me ayuda hacerme dos preguntas: ¿Qué me pide el coronavirus a mí? Aprender a ver crecer a mis hijos, a dar importancia a cosas que antes pasaban desapercibidas. La segunda, si no puedes salir fuera, métete en tu interior. Tenemos un gran activismo del que nos es difícil salir.

Es normal tener exceso de cortisol. Boris Idulmic descubrió la resiliencia (capacidad para superar un trauma y salir de él). Escribió el libro “patitos feos” (una infancia infeliz no tiene por qué condicionar tu vida). Resisten mejor los que tienen una buena disposición previa. Hay tres factores que importan: (1) ¿cómo llego de autoestima? ¿Me cuido? (2) ¿Cómo me comunico y expreso? Es muy importante poder expresar y comunicar porque eso nos alivia. (3) ¿Cómo es mi vida afectiva?

Queremos salir lo mejor posible y mejorar el sistema inmunológico. Hay cosas que ayudan a bajar los niveles de cortisol. Uno de ellos es el ejercicio físico, engañar a nuestro cuerpo de que estamos haciendo ejercicio aunque sea caminando por el pasillo, aunque sea un ejercicio muy ligero. Los pensamientos positivos también contribuyen a bajar el cortisol. Un cerebro en modo pausa suele juzgar en negativo (diseñado para detectar todo lo malo). Nuestra actitud es la voz interior que va comentando la jugada y nos suele hacer un flaco favor (juicios a nosotros y a los demás que no nos cuidan ni ayudan). Esta voz hay que agarrarla para educarla. Es muy importante caer en la cuenta de que esto que estamos viviendo TIENE QUE TENER ALGÚN SENTIDO. Es preciso que cada persona busquemos y encontremos ese sentido. La felicidad depende del sentido que demos a nuestra vida. Esta situación forma parte de algo mucho más grande.

Es preciso buscar personas vitamina (generan oxitocina) y gestionar a las personas que nos generan toxicidad (personas que provocan en nosotros que nos ataque a los nervios). Entender por qué nos crean toxicidad nos ayuda a gestionarlo mejor. Ver fotos, traer recuerdos positivos, utilizar nuestros pensamientos positivos, abrazarnos aunque no sea físicamente, con las palabras, regocijarnos. No vamos a regresar a la vida normal en mucho tiempo. La soledad nos mata. Gestionar a estar con nosotros mismos y conectar con nosotros mismos. CHARLA TED sobre la felicidad

Cuidar el cuerpo, la alimentación y el sueño. Cuidar nuestra mente, que mi voz interior no me machaque sino que me potencie. Vivir el presente, superando las dificultades del pasado (depresión) y estar ilusionados por el futuro (ansiedad). Trabajar el agradecimiento: tenemos trabajo, ilusiones, personas que nos quieren. ¿Qué es lo mejor del día de hoy? Empatía y compasión. Cuando salgamos de esta situación, tenemos que salir lo más fuertes posibles para poder cuidar de los demás.

Con los hijos, los niños tienen una gran capacidad de adaptabilidad, aguantan mucho más de lo que nos pensamos. La ansiedad de los niños proviene en buena medida de sus padres. Actuar de acuerdo a su carácter, entender cómo son y lo piensan (algunos necesitan salir más que otros). Poder hablar con los niños, explicarles que el “bicho” se está yendo.

Si este coronavirus nos ayuda a caer en la cuenta de que necesitamos una vida más pausada y necesitamos vivirla y disfrutarla, ya habrá al menos servido para algo.

Hay niños que no quieren salir porque tienen miedo. Entender su miedo y ver los puntos positivos de salir. Respetar los tiempos, ver cómo se escalona y no obligar.

¿Cómo ayudar a algún amigo o familiar intoxicado por cortisol? Dejar que las personas nos hablen con tiempo. La sensación de que alguien te escuche, te entienda, no te juzgue, te trate con cariño y flexibilidad es lo que más puede ayudar. Sólo con esto, la sensación de alivio es muy grande. Que nos regalemos un par de momentos al día para tener tiempo para nosotros.

¿Cómo podemos dar sentido a nuestra vida? Pascual Leone habla sobre esto para mejorar la salud y ser feliz, ser más plenos. Tener un propósito, tratar bien a las personas. Sentirse querido. En Europa la gente tiene miedo a ser mayor. En Japón, ser mayor es un gran prestigio. Víctor Frankl, escritor de “El hombre en búsqueda de sentido”, él se ilusionaba pensando en las conferencias que daría sobre logoterapia, pensando en el reencuentro con su mujer.

Gestión de pareja. Saber que es normal que estemos más irritables y susceptibles al convivir 24 horas y sin otras personas de referencia al lado. Probablemente no hemos pasado tanto tiempo juntos desde hace mucho tiempo. Vemos más los defectos y lo que no nos gusta. Puede ayudarnos hacernos conscientes de las angustias y dificultades que está pasando la persona que está a nuestro lado. No sacar la lista de agravios del pasado. Evitar discusiones innecesarias. Que haya momentos de independencia de ambas personas (uno en el salón y otro en otro cuarto). Cocinar juntos. Cuidar mucho la voz interior para que no nos afecte toda la carga negativa que por defecto nos inunda. Hay que hacer planes para el futuro y pasárselo bien organizándolos.

Valorar el mundo sanitario y rural que son los que han posibilitado que ahora tengamos lo que necesitamos.

¿Qué tipo de vida queremos tener? Esta situación nos va a ayudar a gestionar mejor nuestra vida.

Escrito el Sáb, 25/04/2020 - 14:50

20200412 Pascua de Resurrección¡¡¡¡Alegrémonos!!!! Niños, jóvenes, madres, padres, abuelas, abuelos, niños por nacer, sacerdotes, consagradas, laicos, creyentes y no creyentes, heridos y cuidadores, personas de toda raza, condición, orientación sexual o identidad de género. Regocijémomos. ¡Que los árboles florezcan, que fluyan los ríos, que salga el sol, canten los pájaros, que se derritan las nieves! ¡Despertad! ¡Celebrad! ¡Gritad! Porque ¡¡¡CRISTO HA RESUCITADO!!! Porque ¡Dios nos ama! Porque ¡Dios nos libera! Porque ¡existimos en su amor para SIEMPRE su Misericordia no tiene fin! Este es el tiempo oportuno para cambiar de vida, dejarse tocar el corazón ante el mal cometido. Es el momento de escuchar el llanto de los inocentes, privados de bienes, dignidad, afecto o la vida misma. Dios no se cansa de tender la mano. Esta es la noche de la reconciliación. Esta es la noche de la acogida. Esta es la noche de la paciencia y la ternura.
Esta es la noche del consuelo. Esta es la noche de la dignidad. Esta es la noche de la aceptación. Esta es la noche en la que la que nos han precedido nos acompañan desde la resurrección.
Esta es la noche en la Cristo ha vencido a la muerte. ¡¡¡Qué noche tan dichosa en que se une el cielo con la tierra, lo humano con lo divino!!! Te rogamos que la llama que arde en nuestros corazones ilumine nuestra vida por los siglos de los siglos. AMÉN.


¡¡¡ FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN !!!

Escrito el Dom, 12/04/2020 - 16:24

Viernes Santo, pasión de Jesús. Día para tomar conciencia de nuestra fragilidad más que angustiarnos por el dolor y las dificultades propias y ajenas. Un día para reconocer lo poco que nuestras propias fuerzas controlan las situaciones (un virus nos recluye en casa a nivel mundial) y abrirnos más al abrigo del calor y generosidad de los que nos rodean. Tiempo para acompañar y acompañarse, dejarse ayudar y dar gracias por lo que tenemos y hemos recibido. Tiempo para trabajar la confianza y vencer el orgullo de ser autosuficientes para aprender a dejarse hacer y ser conscientes de nuestra interdependencia. Tiempo para reconocer que la sensación de poder y control es una ilusión, que nuestro hacer es muy limitado y así aprender a ser sin más, a vivir y disfrutar la vida como llega, sin adornos, ayudándonos a vencer el apego de seleccionar sólo lo que nos gusta evitando el dolor. Tiempo para vencer la vergüenza de nuestra fragilidad y abrirnos al amor de quien cuida y vela por nosotros aunque no lo merezcamos. Viernes Santo, día para acompañar al crucificado.

 

Escrito el Sáb, 11/04/2020 - 12:47

Hoy es día del Amor Fraterno, Jueves Santo, día en el que Jesús, habiendo amado a los suyos, los amó hasta el extremo. Día en el que Jesús se queda con nosotros en medio de la eucaristía y nos enseña a lavarnos los pies unos a otros. Día en que sacerdotes renuevan sus promesas. Día de oración en Getsemaní, para estar en vela: "me muero de tristeza, quedaos aquí y velad conmigo, pedid no ceder en la prueba". Día para reconocer a Jesús en el día que termina, empieza o continúa en su faceta más humana y más cercana. Aunque no siempre lo hayamos visto, Jesús está allí presente, sosteniéndonos y trabajando por nosotros. Día para dar GRACIAS. ¡Feliz día del Amor Fraterno!

Escrito el Jue, 09/04/2020 - 09:37

En medio de una gran precariedad, en un establo, con una madre que da a luz siendo virgen, inicialmente repudiada por un padre que no es tal, con una ascendencia de una reputación más que discutible, acompañado por pastores, testigos poco fidedignos, se da cumplimiento a la profecía de Isaías: “Pues el Señor por su cuenta os dará una señal. Mirad, la virgen está encinta y da a luz un hijo y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa “Dios-con-nosotros” (Is 7, 10-14).

En medio de esta gran precariedad, un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado, lleva bajo sus hombros el principado de toda la tierra y es su nombre, Jesús de Nazaret, “Dios-con-nosotros”, maravilloso consejero, Dios todopoderoso, Padre perpetuo, Príncipe de la Paz. ¡¡Feliz Navidad!!

Escrito el Dom, 22/12/2019 - 13:58
¿Qué hombre conocerá el designio de Dios? O ¿quién se imaginará lo que el Señor quiere? Los pensamientos de los mortales son frágiles e inseguros nuestros razonamientos, porque el cuerpo mortal oprime el alma y esta tienda terrestre abruma la mente pensativa. Si apenas vislumbramos lo que hay sobre la tierra y con fatiga descubrimos lo que está a nuestro alcance, ¿quién rastreará lo que está en el cielo? ¿Quién conocerá tus designios, si tú no le das la sabiduría y le envías tu santo espíritu desde lo alto? Así se enderezaron las sendas de los terrestres, los hombre aprendieron lo que te agrada y se salvaron por la sabiduría (Sabiduría 9, 13-18).
Escrito el Dom, 08/09/2019 - 22:14
Contemplando a los peregrinos que llegan a este santuario de Czestochowa en Polonia, desde un banco en un lateral de la nave trasera a la entrada del santuario. En esta parte de la basílica aún no está el famoso icono de la Virgen negra. Contemplando rostros de chicas y chicos, padres con sus hijos, señoras mayores quizá con sus nietos, carritos con bebés, jóvenes, personas adultas, boy scouts. Mirando guitarras, mochilas, gorras, sotanas medio desabrochadas, sillas de ruedas, cruces de madera, estandartes, tambores y trompetas … Hoy contemplo la fe de toda esta gente, gente de todo tipo, polaca en su mayoría, quizá algún extranjero como yo. Se acercan en silencio. No sé lo que tiene este lugar, sé que vienen a presentarse delante de la Virgen, escrita por un iconista antiguo premedieval que acertó a conectar con el corazón y la cultura de este creyente pueblo polaco. Personas con las manos llenas de acciones de gracias y peticiones por sus familiares, amigos y conocidos. Peticiones por anónimos desconocidos en necesidad. También sus propias intenciones. Peticiones que alivian el sufrimiento del mundo. Presencia que abren una luz y devuelve la confianza. Hoy me uno yo también a estas personas, camino junto a ellas y le traigo a la Virgen mi acción de gracias, mis intenciones, para que aprenda a confiar contemplando la fe de toda esta gente. Gracias, Virgen de Czestochowa, madre de los cristianos, Reina de Polonia.
Escrito el Dom, 25/08/2019 - 06:41